DISCLAIMER: Hetalia y sus personajes no son de mi propiedad, son propiedad de Himaruya Hidekaz.

PERSONALIDADES CAMBIADAS

Capítulo 9 (Final)

¡ITALIA VENECIANO!

.:.:.:Cielo estrellado:.:.:.

Sus manos temblaron, respira con gran dificultad al ver el líquido rojo regado en el piso… Alzó la mirada, observando a su alrededor el desastre que estaba en la casa de Inglaterra—aunque al principio no supo dónde estaba—, cosas destruidas en miles de pedazos, la pared derrumbada y en esa pared estaba… ¡Japón desmayado! ¡Y tiene una herida en su cabeza! ¡Además no para de sangrar! Pero ese no el problema grande, Alemania estaba tan impactado que con cierta dificultad podía respirar y creyó ver que su mejor amigo temblar de miedo… Pero… ¿De qué? Después ve algo más impresionante, un enorme monstruo con grandes tentáculos y esos tentáculos tienen atrapados a Inglaterra y a hermano Francia.

No sabe qué está pasando, pero él esta consiente que esa cosa—hijo de papi Inglaterra, por favor— fue el causante de esta desgracia. No hay menor duda, luego mira de nuevo aquel líquido rojo regado en el piso de la casa de Inglaterra.

—Imposible…—musita Italia, tratando de tranquilizarse y poder superarlo.

Sin embargo, es mucho para el pobre italiano que apenas acaba de volver a la realidad; no sabe que está ocurriendo, el por qué está en casa del aterrador Inglaterra y por qué no recuerda nada después de la junta… ¡La junta! Es cierto, él estaba en la junta y de repente… De repente… ¿Qué pasó? Trata de recordarlo, sin embargo un poderoso dolor de cabeza invade a Italia del Norte al querer su objetivo cumplir; presiona su cabeza con ambas manos al querer disminuir su dolor… Todo es inútil.

— ¡Italia!—grita preocupado el alemán; las mismas dudas del italiano las tiene el rubio. Se levanta con cierta dificultad, ve su arma en sus manos y se pregunta que estuvo haciendo cuando… ¿Cuándo qué?

El monstruo se acerca a atacar al japonés con sus grandes armas naturales, la sien derecha de Francia palpita con gran violencia debido al enojo y frustración de no poder hacer algo útil; grita patalea y suplica a Inglaterra para que termine con su conjuro y a Japón para que despierte de una buena vez y huya del enemigo.

— ¡Inglaterra, apúrate maldita sea!—exclama furioso el país de amor y la única respuesta de Inglaterra es aquel aura verde aparecerse de manera sorpresiva y un ceño fruncido por parte del país de los scones de mal sabor.

Francia chasquea la lengua… Si tan solo pudiera hacer algo útil… ¡Carajo! Solo ve los tentáculos tomar el cuerpo de Japón, lo alza lentamente y planea golpearlo con el piso varias veces.

— ¡JAPÓN!

La acción no es llevada a cabo, un disparo directo a la cosa gelatinoso que lo hizo gritar salvo al japonés y proviene del revolver de Alemania.

—Antes de lastimar a Japón, tendrás que enfrentarte a mí—retó el alemán después de recargar su arma y le dispara con valentía… Como un gran soldado—. ¡Prepárate maldito bicho!

El monstruo tomó con un solo tentáculo al nación asiático, dio un giro de noventa grados y se topó frente a frente con su próximo aperitivo; Alemania dio un paso atrás, dio un reojo a Veneciano, al parecer aun el italiano sufría por ese dolor, mostró una sincera sonrisa y de aquellas forzadas y que producían miedo; no sabía si iba a morir pero si iba a recibir una buena paliza, solo espera que los demás— principalmente Italia— sobrevivan, aunque él desaparezca para siempre por su sacrificio. El fenómeno acepta el reto, se acerca a una velocidad impresionante y empieza a enviar sus extremidades en contra el exnazi; Alemania se mueve con gran rapidez, disparando con una excelente puntería a los ataques del hijo de Inglaterra, una vez que se queda sin municiones, vuelve a cargar rápidamente, sin perder ni un segundo valioso y esquivando de manera esplendida los tentáculos.

Toma una gran bocanada de aire y sigue con su ataque. Sin embargo algo muy malo sucede, una serie de recuerdos—cuando estaba con la personalidad de Japón— clavan como flechas en el cerebro el país, en cuestión de segundos deja de moverse, se pone nervioso, no sabe que ocurre y trata en vano moverse. No puede sostener su revólver por más tiempo, en contra de su voluntad suelta el revólver y este cae al suelo. El sonido producido por el choque se oye en ecos, el fenómeno lo sabe a la perfección, es su oportunidad de atraparlo y los hace; envía una de sus extremidades y atrapa sin nada de esfuerzo a su nuevo aperitivo.

—M-Mal-Maldición…—murmura Alemania con dificultad.

Francia abre la boca de la impresión, no podía creer que Alemania fuera derrotaron… ¿Y ahora qué? ¿Será el fin de las cinco naciones?

— ¡Por el amor del sexo, apúrate Inglaterra y detén a tu hijo! ¡Imbécil!

Pero aún estaba Italia Veneciano, tirado, viendo aquella cosa cubierta de un líquido rojo con demasiada nostalgia. ¿Así acabaría? ¡Imposible! El dolor de la cabeza desvaneció hace un rato, a pesar que sus energías están casi agotadas, aún tiene la voluntad de estirar su brazo y tratar de tocarlo por última vez. Pero… Pero… Un tentáculo del enemigo aplasto por completo aquella cosa que Italia del Norte anhelaba en tocarlo por última vez. ¿Por qué? No… No es posible… Italia poco a poco consigue levantarse, observa lo que quedó al final del golpe, agacha la cabeza y todo se vuelve silencioso. Alemania y Francia se ponen tensos y jamás creyeron en sentir un tremendo escalofrío atacar sus huesos.

—Yo…—musita Italia Veneciano—… ¿Sabes?— Sonríe, mirando al monstruo—. Será divertido aplastarte maldita cosa, como lo hiciste con mi pasta.

Efectivamente, la cosa que aplastó el ser de otro mundo fue la pasta que se llevó Italia Veneciano al salir de su casa y toda la salsa de tomate se regó.

— ¡¿Qué?!—gritaron a coro el francés y el alemán con los ojos blancos como platos—. ¡¿Cómo?! ¡¿Dónde?! ¡¿Cuándo?!

¡¿Qué acaba de decir el italiano amante de la pasta?! Difícil de creer… Difícil de creer…

Y entonces, el conjuro de Inglaterra estaba por terminar… Unas cuantas palabras extrañas y después…

— ¡PARÁLISIS!—gritó Inglaterra con furia y una verde aura rodeo al monstruo, dejándolo paralitico en cuestión de segundos.

— ¿Qué pasa, ve?—interrogó Veneciano sorprendido al ver la acción tan extraña que realizó el inglés cejón.

—Mira Italia…—habló con dificultad Inglaterra, procurando concentrarse lo más que podía y así no deshacer su hechizo—. Tienes…—aprieta los ojos, para un segundo y con trabajo lo abre un poco—… Tú debes de detenerlo… En el pecho—Italia ve qué tiene un punto verde en esa zona—, puedes ver ese punto… ¡Atácalo! Solo te queda diez segundos…

—V-Ve…—ahora Veneciano estaba seguro de cumplir con lo que dijo hace unos instantes.

Diez segundos…

Italia Veneciano mueve su cabeza desesperadamente de un lado a otro en busca de algo con que clavarle en el pecho del monstruo.

Nueve segundos…

Observa que el revólver de Alemania está en el piso., la esperanza ha llegado.

Ocho segundos…

Los tentáculos del monstruo hacen pequeñas vibraciones, queriéndose liberar del hechizo de parálisis que realizó su papá.

Siete segundos…

Inglaterra no lo puede soportar más, está apunto de rendirse y desmayarse por utilizar mucha energía. Suplica que Veneciano sea rápido, tan rápido como cuando huye al estar en peligro.

Seis segundos…

Veneciano correr a toda velocidad en tomar el arma… ¡El tiempo se acaba!

Cinco segundos…

Alemania y Francia ven a su amigo italiano como se esfuerza en liberarlos, lo único que puede hacer ese par de países es esperar y confiar en su amigo italiano. Alemania sonríe con tristeza… «Vaya—solo piensa—Ahora… ¿quién es el inútil?»

Cuatro segundos…

Japón poco a poco abre los ojos, logrando recuperar el conocimiento y solo queda preguntarse… « ¿Qué ocurrió? » y « ¿Dónde estoy?»

Tres segundos…

Italia toma finalmente el arma y se prepara en disparar. Solo una oportunidad y no se debe de desperdiciar.

Dos segundos…

Los tentáculos se mueven cada vez más. Ya es inútil, el hechizo de Inglaterra ya no tiene efecto. ¡Mierda! Inglaterra se rinde, no puede mantener al monstruo por más segundos. Los tentáculos quieren atrapar al italiano, rodeándolo rápidamente.

¡Un segundo!

Cierra los ojos y…

— ¡VE!

Dispara.

La bala que sale del cañón, a una velocidad impresionante logra atinarle. Alemania y Francia se sorprenden… ¡Italia Veneciano ha logrado derrotar al monstruo! ¡Increíble! El monstruo empieza a desaparecer, los tentáculos se encogen y los países atrapados como los aperitivos de aquel fenómeno pudieron ser liberados. Después de un rápido tiempo, el monstruo desaparece, quedando solo una especie de pequeño pulpo, intenta huir pero atrapa Francia con un vaso de vidrio.

—Vaya…—alza el vaso el francés con suma curiosidad—… Y pensar que este pequeño nos causó tantos problemas.

—Cierto…—asiste Inglaterra algo agotado por utilizar su magia de manera precipitada.

— ¿Estás bien, Japón?—preguntó preocupado Italia al ver a su amigo japonés siendo cargado por Alemania.

—Sí Italia-kun, muchas gracias—agradeció de todo corazón Japón, mostrando una sonrisa.

—Italia…—dijo Alemania con seriedad, sorprendiendo a Veneciano—. Los haz hecho muy bien, gracias…—sonrió, hace mucho tiempo que no sonríe Alemania de esta manera, una sonrisa que no le produce miedo.

Impactado, Italia Veneciano sonríe como él suele hacerlo.

—Ve~.

—Por lo menos, ya todo volvió a la normalidad—argumentó Francia con una sonrisa pervertida—… ¡Ahora podré esparcir amor por todo el mundo!—exclamó felizmente, acercándose a Italia peligrosamente con los brazos abiertos, pero una bota hecha en Alemania detuvo a Francia en el pecho, mandándolo a volar e impedir que se esparciera «amor» innecesario.

—Un momento…—dijo Alemania sumamente enojado—. ¡Primero nos explican qué pasó después de caer en la junta!

Inglaterra tragó duro. ¡Mierda! ¡Mierda! ¡MIERDA! Se le olvidó sobre el asunto de las personalidades cambiadas debido a ese monstruo… Retrocedió unos cuantos pasos, Francia deseaba estar en otro siglo y decidió estar atrás de la espalda de su eterno rival.

— ¡¿Y bien?!

— ¿Y sí te digo qué pasó después de la junta puedo esparcir mi amor con Italia?—preguntó Francia esperanzado.

Y la única respuesta fue un tronado de dedos alemanes acompañado con una aura morada, preparándose para dar castigos y duros. Alemana estaba cerca, demasiado cerca y los dos países rivales temblaron.

— ¡Puedo explicarlo!

— ¡En mi hermosa cara no!

— ¡AAAAHHHH!

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Epílogo

¿OTRA VEZ?

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Las cosas mejoraron después de unos días, estaba Alemania regañando a todos por no comportarse seriamente en las juntas, excepto—por mucho que sea demasiado increíble—Inglaterra y Francia eran los más tranquilos, bueno, no podían hacer gran cosa después de las fractura y moretones que recibieron por la furia alemana. Italia Veneciano decía pasta y muchos «ves~» acompañado con una sonrisa; España, Austria, Hungría y Prusia respiraron con mucha tranquilidad. Y Japón… ¿Qué estaba haciendo Japón?

—Ucrania-san…—pronunció con timidez el japonés, moviendo sus dedos de un lado a otro con un sonrojo intenso. Ucrania lo escucha y voltea sorprendida.

— ¡Hola Japón!—saludó sonriente Ucrania—. ¿Qué ocurre?

—Yo… Lamento mucho por lo que sucedió esos días, yo no estaba consiente de mis acciones y ofrezco una sincera disculpa por mis actos inapropiados, espero que—sin embargo fue interrumpido por el beso que le dio Ucrania en la frente.

Ucrania separa sus labios en la piel de la frente de Japón y alza las comisuras de sus labios.

—No te preocupes Japón, fue una linda cita… Espero que tengamos otra cita.

—Sí, yo igual lo espero—confesó Japón más rojo que nunca y hace una reverencia indicándole que debe de irse…

Todo está a la normalidad y no hubo ningún muerto… El día es soleado, las aves cantan su hermosa melodía y… Otra pelea de Francia e Inglaterra, insultándose por todo y a pesar de estar lesionados, se dan golpes con todas sus fuerzas. Los intentan calmar pero…

— ¡Ahhh!

— ¡OTRA VEZ NO!

— ¡Creo que me voy a mojar los pantalones!

— ¡Aguántate!

Los tres países del eje otra vez caen desde el edificio de motones de pisos, los demás demasiado alarmados corren a auxiliarlo, algunos van al elevador y otro corren en las escaleras. Llegan preocupados, ven a los países desmayados pero después de unos segundos recuperan la conciencia y sus primeras palabras son…

— ¡Ve~! ¡Quiero cerveza!—exclama feliz… ¿Alemania?

— ¡Alemania-san! ¡No es el momento para esto, debemos de entrenar duro!—regaño el furioso y disciplinario… ¿Japón?

— ¡¿Ve?! ¡No quiero!—afirmó Alemania dispuesto a huir.

—Japón tranquilícese, por favor—habló Italia Veneciano tratando de controlar la situación.

Los demás no podían creerlo…

— ¡¿OTRA VEZ?! ¡NOOO!

Lo único que se sabe es que Inglaterra y Francia están a punto de morir.

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¡FIN!

¡Hola! ¿Cómo están? Espero que muy bien mis queridos lectores. Gracias por estar todo este tiempo en leer mi historia, finalmente lo termine… Espero que no los haya decepcionado, si es así, les ofrezco mil disculpas, al igual en un error en la historia.

Gracias, aún está la encuesta por si quieren participar en una semana. ¡Ah! SI quieren seguir en mis historias, serán en la cuenta "My Drak Demons". Próximamente…

Nos vemos.