Capitulo 2

-¿Puedo usar el baño? -pregunto Katherine apenas entramos. Supuse que quería buscar al chico de las gafas

-claro, arriba segunda puerta a la derecha -dijo el desconocido de negro.

Katherine murmuro algo que sonó a un gracias y subió, me pareció raro que en una casa tan inmensa como esta el baño se encontrara arriba, pensé que tendrían varios, pero como no soy una experta en mansiones no objete nada. Genial, ahora estaba sola con este desconocido que no paraba de mirarme. ¿es que no tenia cosas que hacer? sus ojos me estaban quemando, sentía el rubor subiendo a mis mejillas. ¿Hace cuando no me sentía así frente a un chico? hace...bueno, nunca.

-¿en que piensas? -seguía mirándome, me gire hacia él y lo mire directamente a los ojos, tuve que apartar enseguida mi vista, no podía soportarlo. Él sonrió de costado, como si supiera lo que provocaba en mi.

-¿no hay un baño acá abajo? -pregunte algo mareada. Su sonrisa se ensancho y por un segundo estuve a punto de desmayarme "no lo mires Elena" me dije mentalmente una y otra vez.

-si lo hay, pero quería que tu amiga nos dejara solos -lo mire estupefacta, ¿estaba hablando en serio? ¡que descarado!

-¿porque? -a penas pude susurrar la pregunta, me estaba quedando sin aliento.

-¿estas en una relación? -se movió para estar mas cerca mio, cosa que me hizo tambalearme hacia un lado

-¿para que quieres saber? -¿cuantas preguntas habíamos formulado ya? seguro muchas, y ni siquiera sabia su nombre

-quiero tener sexo contigo -vi como sus labios se movieron y también escuche las palabras, pero no podía creer que hubiera dicho eso. Mi boca se abrió teatralmente, no sabia que decir. Me había quedado anonadada, este chico me había dejado muda

-¿que te hace pensar que quiero tener sexo contigo? -pregunte furiosa, el soltó una carcajada de repente que, si no hubiera sido por la situación me hubiera echo reír a mi

-todas quieren hacerlo conmigo -susurro cerca de mi oído, ¿en que momento se me había acercado? me moví rápidamente hasta estar lo mas lejos de él posible. Esta situación no era nada cómoda, ¿donde demonios estaba Katherine?

-no pienso acostarme contigo -la cólera se adueño de mi cuerpo y exploto- tengo novio -dije remarcando cada palabra y luego añadí- ¡ni siquiera sabes mi nombre! -me acerque a él, sacando fuerzas. Me miro divertido, ¿que le pasaba? ¿no veía que estaba enojada? El desconocido levanto los brazos en señal de rendición

-¿cual es tu nombre? -pregunto cerca de mi. Su perfume era embriagador y tuve que intentar cerrar mis fosas nasales para no olerlo. ¿De cuantos sentidos me tenia que privar por el?

Siguió acercándose, hasta que estuvo a un milímetro de mi boca, pensé en pegarle pero mis brazos estaban duros como piedra. No podía moverme, ni para atrás ni para adelante. El desconocido de negro me tenia atrapada. Sonrió al llegar a mis labios y me miro directo a los ojos, definitivamente iba a besarme y yo a desmayarme.

-hola -saludó Katherine entrando a la habitación con mirada confusa, ambos nos dimos vuelta hacia ella, yo nerviosa, el chico solo sonrío despreocupadamente.- mira a quien me encontré -detrás de ella salio el chico de las gafas, solo que esta vez no las tenia. Sus ojos eran de color verde y su cabello castaño casi rubio. Lo mire e hizo una inclinación de cabeza.

-hermano -dijo el desconocido de negro. ¿Eran hermanos de verdad? el otro chico parecía tan correcto o al menos no parecía que estuviera a punto de saltar sobre mi

-mi nombre es Stefan -esta vez se me acerco y me estrecho la mano. Era lo común pensé, no como el chico de negro él ni siquiera se había presentado.

-Elena -me vi obligada a decir, de alguna manera sentí que él había ganado. Ahora sabia mi nombre y yo, el suyo no.

-bueno creo que debemos irnos -dijo Katherine poniendo mala cara

-yo podría llevarlas -Stefan la miro, y lo supe, ya lo había rechizado.

-oh eso seria fantástico -Katherine se mostró muy emocionada yo solo asentí- tenemos otras dos amigas con nosotras no te molesta ¿verdad? -pregunto haciendo ojitos, Stefan la miro

-claro que no -dijo sonriendo, si definitivamente estaba super colado por ella. Desearía tener las habilidades de Katherine para los chicos, no es que yo no sepa como seducir. Pero ella siempre los elije tan bien...

-yo podría llevar a Elena, si no te molesta -el chico de negro hablo, yo me sobresalte cuando pronuncio mi nombre. "Por favor Katherine trata de ser menos tu y dile que no"

-seguro que le encantara -mi amiga sonrió, obviamente este no era mi día


El chico de negro conducía callado mientras le indicaba el camino a mi casa, su mirada en la carretera me incomodaba. ¿porque estaba tan callado? hace unos minutos me había demostrado que era el tipo de hombre que no tiene vergüenza. Me dedique a mirar por la ventanilla, los copos de los arboles alzándose y haciéndose cada vez mas oscuros debido a el ocultamiento del sol. Era un día hermoso, todo el mundo parecía en paz y de alguna manera ya no me sentía tan mal por estar con el desconocido. Lo mire de reojo, su mirada seguía en la ruta, impenetrable. Sus fracciones eran duras y rectas, me di cuenta que tenia varios años mas que yo, tal vez 29 o 30, no estaba segura. Sus ojos estaban entrecerrados y picaros, su boca formando una linea recta. Sus brazos sobre el volante, contrayendo sus músculos cada vez que doblaba o hacia alguna maniobra. Sus dedos largos y grandes, doblándose, traía un anillo grande en su dedo indice. De pronto tuve el impulso de tocarlo, trague saliva ruidosamente y el me miro. Eran los ojos mas hipnóticos que había visto en mi vida, tenia esa mirada de rebeldía y pasión mientras me miraba. Y odiaba eso, odiaba no poder apartar mi vista de él, odiaba no poder moverme mientras me miraba, lo odiaba. Porque se que si me pidiera algo en este momento, lo haría. Yo, Elena Gilbert, probablemente la chica mas complicada de Mistyc Falls, podría estar a sus ordenes con tan solo una mirada.

Mi celular sonó de pronto, sobresaltándome. El chico se rió, burlándose, y lo mire con mala cara.

-hola -dije con voz cohibida mientras atendía. Del otro lado se escucharon voces masculinas y una que otra risa. -hola -volví a decir un poco mas alto

-eh hola -dijo Matt riendo- lo siento, los chicos están molestando ¿donde estas? -pregunto en tono divertido. Me sentí incomoda, el desconocido de negro, tal vez debería llamarle de otro modo, pensé. Hipnótico, por sus ojos, o no, ya se ya se, indecente, por su pregunta sobre el sexo, o tal vez solo sexo, ya que parecía en lo único que pensaba, reí por mi ocurrencia- ¿Elena estas ahí? -dijo Matt, sacándome de mis pensamientos

-sisi -dije apuradamente, pensando en una respuesta- estoy yendo a mi casa

-¿después vendrás? -su voz se notaba esperanzada.

-no lo se -dije sincera, el mmm, ¿como le había llamado? a si, "sexo" me miraba riendo mientras yo me debatía por hablar lo mas bajito posible para que no me escuchara- luego hablamos -dije rindiendome. Matt pareció querer decirme algo, pero yo corte rápidamente luego hablaría con él. No podía tener una conversación con mi novio estando con sexo en el mismo auto.

-tienes carácter -me dijo mirándome. Lo observe sorprendida

-lo se, nadie me dice que hacer -comente remarcando el nadie, orgullosa

-eso suena como un desafío -sonrió de costado en una mueca tremendamente sexy y sentí como un calor recorría mi cuerpo y se depositaba en mis mejillas- acepto el reto, Elena -dijo sonriendo, y detuvo el auto. Lo mire riendo, si estaba hablando en serio no podía estar mas equivocado.

-no habrá ningún reto porque tu y yo no somos nada -dije firme, el tenia esa mirada de estar riéndose de mi- aun no me has dicho tu nombre -mi voz salio mas enojada de lo que esperaba, no quería que él supiera que me moría por saberlo. Sexo rió fuertemente, y yo me cruce de brazos

-lo siento pero si no somos nada no necesitas saberlo -dijo serio. Abrí mi boca para discutirle, pero era imposible, él tenia razón, yo misma lo había dicho

-tal vez solo es por educación -dije desabrochando mi cinturón

-lo siento soy una persona sencilla -Lo dudo, pensé- te diría mi nombre si aceptaras mi propuesta -alzo una ceja, ¿era en serio? ¿seguía con eso? no iba a acostarme con este desconocido, y menos solo por saber su nombre

-eres un odioso -le dije bajando del auto, cerré la puerta fuertemente y camine hasta la entrada de mi casa

-un gusto Elena -me grito él con la ventanilla baja- y piénsalo -dijo en tono sexy y luego arranco.


Apenas entre a la casa Jenna me abrazo.

-¿donde estabas? -me regaño. Me pareció totalmente extraño su comportamiento, a ella nunca le había preocupado a que hora llegaba o si estaba en condiciones cuando lo hacia.

-solo salí con las chicas -Jenna me miro como si ocultara algo, sabia que mi madre podría descubrir una mentira fácilmente, ella era la reina de las mentirosas

-bien -dijo finalmente, supuse que para no entrar en una discusión- come y ve a dormir, mañana tienes instituto -asentí sin ganas. Me bañe, comí y prepare las cosas para el colegio, que realmente no eran muchas, solo un par de cuadernos y una lapicera, de todos modos nunca lo usaba. Cuando subí a mi habitación pase por la de Jeremy, lo mire por la puerta abierta, el estaba con sus auriculares desconectado del mundo. Suspire y seguí hasta mi cuarto, mire mi celular, 4 llamadas perdidas de Bonnie y Caroline, un mensaje de voz de Katherine y 3 mensajes de Matt, respire profundo, no tenia ganas de lidiar con preguntas ahora apague mi celular, mañana les diría que no tenia batería y no encontraba el cargador.

Analice todo lo que había pasado ese día, mejor dicho pensé en ese desconocido que de alguna manera, deseaba. No, me dije, Elena lo único que te falta, engancharte en una relación con este tipo. Pero me era inevitable no pensar en esos ojos celestes casi transparentes, en su irresistible aire de superioridad y sensualidad, su cuerpo sexy, esa sonrisa matadora. Sonreí para mis adentros, no me importaba si tendría que odiarlo, lo haría, fingiría que me caía tremendamente mal, no, ¿para que fingir? me caía mal, sin embargo eso no me prohibía pensar en el de esta manera. Aunque algo tenía claro, jamás pensaría en aceptar su propuesta.


Gracias por leer :)