Hoola perdón por la tardanza acá les traigo el cap 5, espero que les guste. Como siempre muchas gracias por sus comentarios. Felices fiestas! nos leemos.
Capítulo 5
La decoración era hermosa, me dije en cuanto entre, y debía serlo, al menos sacaban algo de esta fiesta sin sentido, la hacían para empezar el año con algo de ánimos al principio nadie quería ir y después terminaban convenciéndonos a todos. Globos de color rojo colgaban en el enorme salón, una tenue luz rosa alumbraba todo, parejas bailaban, la música era lenta y armonizante, se podía apreciar una barra con diferentes tipos de tragos y bebidas, y su lado los profesores, mirando todo con ojos atentos. Matt se puso a saludar a todo el equipo de fútbol que jugaba con el, todos se veían raros sin sus uniformes de gimnasia y con esmoquin.
Bonnie se acerco a mi, a su lado estaba un chico el cual no recordaba su nombre.
-Kol -dijo besando mi mano, presentándose. Junte mis cejas y sonreí mirando a Bonnie, ella solo rió.
-Elena, un gusto -me presente, Matt se nos unió y saludo al chico, al que parecía conocer. Mire hacia los lados y atrás.
-no me digas que lo estas buscando -Bonnie hablo en mi oído
-¿yo? -me hice la indignada- por supuesto que no -hubo un silencio incomodo en el que ella me miro desconfiada- ¿vendrá con Caroline? -pregunte, sin poder aguantarlo.
-¿Elena Gilbert que te hizo ese chico? -me acuso mi amiga asombrada. La mire y sonreí, lo se esto no era propio en mi, a mi me gustaban los difíciles pero sencillos, los buenos y débiles, los mansos...en resumen me gustaban los que no eran como sexo
Alguien me tapo los ojos por atrás.
-¿quien soy? -pregunto una voz conocida, sonreí y aparte las manos
-Katherine
-¿como luzco? -dijo haciendo poses, la mire riendo. Ella estaba fantástica su vestido era rojo, muy llamativo y hermoso a la vez, era de esos que solo le podrían quedar bien a ella. A su lado, estaba Stefan, impecable, con un traje negro y una corbata roja que seguramente Kath le había obligado a llevar para que combinaran. El se acerco a mi y me saludo algo tímido
-así que...-aparte un poco mi pelo, echándolo hacia atrás- ¿haz visto a Caroline? -trate de que sonara despreocupado pero mi tono me traiciono, ellos rieron, como si se tratara de una broma privada. Mire a Bonnie pero ella tampoco pareció entender el chiste
-esta entretenida con su pareja -susurro Kath, de pronto algo se encendió en mi interior y me dije que no podía ser lo que estaba pensando, me obligue a pensar en otra cosa, pero me fue imposible. No, yo, como mi nombre es Elena Gilbert, nunca estaría celosa de nadie, y menos de ese. Entonces piensa en cambiarte de nombre, me dijo esa vocesita dentro de mi, porque estas ardiendo en celos. Cállate, me reprendí a mi misma enfadada, aunque sabia que tenia razón.
¿Cuanto había pasado ya? ¿una hora, dos? se me hacia eterno el tiempo, ¿donde demonios estaban? ya había roto tres servilletas de la mesa e iba por la cuarta.
-deberías bailar -Katherine se me acerco animada.
-no tengo ganas -dije sin prestarle atención, ella me miro fijo
-Elena, ¿que pasa? -pregunto con ese deje de diversión suyo
-nada -hice una sonrisa falsa, ella sonrió con rebeldía
-¿es por el hermano de Stefan?
-no! estoy preocupada por Caroline y por lo que le podría hacer -rodé mis ojos y mire a la mesa llena de pequeños trozos de papel
-vamos, te conozco te mueres por estar con él ¿no? -levanto una ceja
-no, no -repetí, furiosa- espera -abrí los ojos- ¿hablaste con Bonnie? -ella rió
-no es necesario, él ya me contó todo
-¿él? -alce mis cejas con asombro
-si, ya me dijo de su propuesta. Yo digo que aceptes, Elena -me guiño un ojo
-¿eres su amiga o mía?
-de los dos -ella agarro un bocadillo de la mesa y se lo metió en la boca- aunque con el tengo otro derechos -me miro picaramente
-¿te haz acostado con el? -grite
-Elena, tranquilízate -me callo- ¿que te sucede? antes eras mas divertida -¿se refería cuando salia con ella a todos los bares de la ciudad y me acostaba con medio pueblo? porque si, era mas divertida pero no feliz.
-creí que Stefan te gustaba -dije confundida
-si me gusta, y tranquila no me acosté con su hermano pero ¿porque? eso te daría...-rodó los ojos, queriéndole restar importancia- ¿celos? -ella continuaba con esa sonrisa suya de picardia, suspire
-no! por supuesto que no. El es un idiota mas.
-si, pero te encanta -no le di la razón pero tampoco lo desmentí- hazlo, entra en su juego. Tu eres fuerte, puedes con él -por un momento la propuesta fue tentadora
-¿y Matt? no quiero hacerle daño
-míralo -me indico a donde estaba él, rodeado de amigos, bebiendo cerveza y riendo- nunca se enterara -ella me sonrió con complicidad.
-¿tu crees?
-no tienes nada que perder -me guiño un ojo y luego se levanto- gracias amor -dijo en cuanto Stefan se acerco, le dio un pequeño beso en los labios y luego agarro el baso que le tendía- acaba con élEelena -me dijo antes de despedirse. ¿Acabar con el? pensé, si antes tenia dudas, ahora mi mente era una guerra. Tal vez solo debía dejar que fluya, que pase lo que tenga que pasar...
Eran las 2am y mis ojos se cerraban por si solos, debería haber dormido mas pero con todo lo del peinado, maquillaje, Jenna con su típico ataque de nervios por los problemas en que Jeremy se metía y yo tratando de jugar un poco con Margaret no me dio el tiempo.
Me levante de mi asiento hacia el baño.
-¿bailas? -dijo Matt tendiéndome su mano
-no, lo siento -pareció decepcionado- cuando vuelva bailamos -dije para animarlo, él me sonrió y guiño un ojo.
La cola era algo interminable, a lo lejos pude dilucidar una cabellera rubia, conocida.
-Caroline! -casi grite en cuanto la vi
-Elena -ella parecía media borracha, por no decir del todo- es...tass muuu...y b..iiien -dijo tambaleándose, le agarre un brazo evitando que se cayera
-¿que paso? ¿donde esta...? -pero no pude terminar, Caroline se desmayo en mis brazos- ven -la sostuve fuerte y trate de llevarla hasta una mesa, cuando me senté vi que en el respaldo de mi silla estaba pegado un papel, lo agarre, la letra era elegante y fina.
"Elena: nos vemos atrás. Pasa los baños y a la derecha, veras una puerta roja. Ya te deseo, D"
Escondí la nota entre mi vestido y el poco lugar de mi brasier.
-¿estas bien? -pregunte a Caroline, ella rió tontamente
-mejor que nunca -dijo y cayó sobre el mantel.
¿D? D...estaba segura de que era el, lo sabia. Debía buscarle. No Elena, grito esa voz dentro mio con fuerza. Una vez que lo veas no podrás pensar, ¿que vas a hacer? esa era la pregunta que haría, otra voz salio de la nada, mas rebelde, deja que fluya ¿lo recuerdas? Me pare rápidamente y mire una vez mas a Caroline, ella jugaba con el centro de mesa, estaría bien. Me dirigí hacia los baños, pero esta vez no me detuve en la cola sino que seguí caminando. El pasillo era largo y oscuro, parecía haberme alejado cuadras de la fiesta, pero si miraba hacia atrás podía ver las luces, y escuchaba la música resonando. Camine hacia adelante con timidez. En mi cabeza se repetían dos voces, una decía "deja que fluya" y otra, un poco mas suave "es peligroso" pero yo no le hacia caso a ninguna de las dos, porque estaba perdida, me encontraba en una etapa intermedia en la que solo quería saber el nombre de este misterioso chico y no me importaba el precio, bueno, en realidad si me importaba y ansiaba que sea alto. Sonreí picaramente al llegar a la puerta, se abrió apenas rose la manija con mis manos firmes. Lentamente la empuje hacia adelante, hasta que estuvo entre abierta.
-cierra -dijo una voz masculina desde a dentro, solo que no poda ver quien era, todo estaba negro. Hice lo que me ordeno y trague saliva ruidosamente al quedar totalmente a oscuras.
Sentí unas manos detrás mio, en mis hombros, mi espalda, mis brazos, mi cadera.
-dime tu nombre -susurre con voz casi inaudible
-ven -me ordeno con su voz grave, me sentó sobre algo mullido y suave supuse que era un sillón. Poso las manos en mis mejillas y me ruborice al sentir su tacto, luego paso las yemas de sus dedos por mis labios.- te deseo tanto, Elena -dijo con lujuria en su voz, ahogue un gemido cuando toco una de mis piernas con su mano libre, recorriéndola
-prende la luz -quería verle, comprobar que era él. De un momento a otro no sentí nada, ninguna persona tocándome, ningún ruido, ni siquiera una respiración, entonces una luz se prendió de golpe, el interruptor sonó fuerte al ser tocado y me sobresalte. La luz era de un tono rojo, por lo tanto no se podía ver mucho, pero al menos no estaba en oscuridad total. De vuelta sentí una manos, esta vez en mi cuello. La piel se me erizo y un calor me recorrió, mas abajo.
-mírame -dijo él con voz firme, hice lo que me decía y me gire hasta quedar frente a sus ojos celestes transparentes. Él sonrió al hacer contacto con mi mirada- me alegra que hayas tomado la decisión correcta -su sonrisa se ensancho aun mas y sus ojos se volvieron lujuriosos. Debí preguntarle a que estaba jugando, que le había echo a Caroline, que me haría a mi, que me estaba haciendo. Pero lo único que salio de mi boca fueron las palabras de antes
-dime tu nombre -repetí con voz ahogada, el se acerco hasta estar a centímetros de mis labios
-Salvatore -dijo con una sonrisa de costado- Damon Salvatore, para ti señor Salvatore. -sonrió de vuelta con esa mirada oscura en su rostro y yo, lo único que pude hacer fue quedarme petrificada en mi lugar esperando su próxima orden.
El se arrodillo frente a mi y me sentí desprotegida de golpe.
-¿que haces? -dije al ver como tomaba la parte de abajo de mi vestido
-sh -me callo- necesitaremos esto -arranco la parte baja mas larga y casi grite, era un vestido de marca y muy caro quise gritarle, pero él no me dejo- debes estar callada -me reprendió- no queremos que nadie se entere que estamos aquí -movió un dedo delante mio y asentí. Él sonrió- buena chica. -estiro el trozo de tela que antes le había pertenecido a mi vestido y se puso detrás mio. No lo mire, ni siquiera me gire, me dije que debía parar, que estar a su merced no estaba bien aunque se sentía así.- juguemos -dijo y coloco el pedazo de tela en mis ojos, tapándolos
-¿porque me tapas los ojos? -pregunte tratando de no tener miedo, aunque estaba aterrada
-los ojos pueden decir cosas que no quiero que sepas, Elena -su voz parecía cansada, como si lidiar conmigo lo agotara, asentí no del todo convencida y pude sentir como la suave tela tapaba mi vista y todo se volvía oscuro, otra vez.
Gracias por leer :)
