-Perspectiva Kiyoshiko-

-Oe, Kyo-chan… ¿Es tanto lo que tienes que llevar a Samezuka? –preguntó mi pequeño y mejor amigo Rubio.
-Pues, en realidad, no, sólo quería verlos, ya que desde que regresé no he tenido la oportunidad, y ustedes saben que yo los amoooo. –dije abrazando a Makoto y Haru que eran los que estaban más cerca de mí.
-¿Ya tienes todo listo? Sólo para recoger e irnos –preguntó Haru agachándose debido a mi abrazo.
-Umh, sí, sólo es cuestión de agarrar las cosas.
-Eso es bueno. –dijo Rei, acomodando sus gafas.

El camino que restaba para llegar pasó demasiado rápido, yo vivía cerca de con Makoto y Haru, lo que significaba que el camino de casa a la estación donde ellos me esperaban era algo estrecho, sin embargo sentí como si no hubiera caminado nada. Subíamos las escaleras para el templo cuando…

-Waaaaahhh ¡DEILA!

Grite mientras corría para acariciar al pequeño gatito blanco con toques grises.

-Te extrañé tanto Deila.

Dije casi llorando, mientras le daba cariños al pequeño gatito, Makoto, Haru, Nagisa y Rei me alcanzaron.

-Creo que extrañaste más a Deila que a nosotros. –dijo Haru con semblante serio.
-Huuuh, claro que no, es sólo que a todos los amo, pero Deila es tan tierno.
-No entiendo porque le llamas Deila… Cuando es un macho. –Replico Rei.
-Es porque cuando Kiyo-chan encontró a Deila creyó que era hembra. –explicó Makoto.
-Sin embargo después de un tiempo nos enteramos que era macho. –terminó Haru.
-Hay muchas historias que no conoces de Kyo-chan, Rei-chan. –dijo Nagisa sonriendo.
-Sólo la había visto una vez en persona, dos con esta, sólo hablábamos por video llamada cuando ustedes estaban –dijo Rei defendiéndose.
-Y sin embargo te quiero mucho Rei –dije soltando a Deila y lanzándome hacia Rei para abrazarlo por el cuello…. O bien, colgarme de él.
-Vayamos rápido por tus cosas, Kiyo. –Dijo Haru apartándome de Rei.
-Bien –dije sonriendo mientras soltaba a Rei, me dirigí hacia donde Deila –Adiós pequeño, te veré pronto, tal vez convenza al viejo de llevarte conmigo. –dije hablándole mimosamente, mientras le acariciaba.

Fuimos rápido a mi casa, me ayudaron a sacar unas tres maletas de ropa, y tres cajas algo grandes.

-¿Y esas cajas? –Preguntó Haru.
-En mi habitación no hay televisión, así que llevo la mía, en la más pequeña está la consola.
-¿Y en la otra? –Preguntó Makoto.
-Cosas.
-Creo que necesitaremos un Taxi para transportar todo esto –dio Rei.
-Yo lo llamaré –dijo Makoto sacando su celular.
-Hay que bajar las cosas, así no batallaremos. –Sugerí

Todos me hicieron caso, bajamos las maletas y las cajas, bajamos las escaleras y esperamos el Taxi.

-Y bien…. Kyo-chan… -Dijo Nagisa con una sonrisa en su cara.
-¿Qué sucede?
-Seguro que ya hay chicos tras de ti –dijo riéndose y dándome ligeros golpes con su codo.
-¿Huh? Ummmh… No, no tengo amigos allá –dije sacando una paleta de mi bolsillo.
-Veo que aún tienes la costumbre de llevar dulces siempre contigo, Kiyo-chan –dijo Makoto sonriendo.
-Claro, nunca se sabe cuándo se puedan ofrecer.
-No te creo que no tengas ningún amigo –dijo Nagisa replicándome.
-Bueno, sólo conozco a Momo, Rojito y el otro que no recuerdo su nombre.
-¿Ninguna mujer? ¿Cómo son ellos? –Dijo Haru demasiado serio
-¿Quién es Rojito? –Preguntó Makoto aún más serio, con cara de preocupación.
-¿Momo? –Dijo Rei.

Me quede viéndoles a todos para ver que pregunta responder primero… Todos me miraban muy serios, inclusive Nagisa, y eso era muy extraño ¿acaso había dicho algo malo? De repente los ojos de todos se abrieron por completo y me preguntaron al unísono.

-¡¿QUÉ PASÓ CON RICKY?!
-Waaah, no me griten.
-L-lo sentimos –de nuevo al unísono.
-Jajajaja, son tan extraños chicos.
-Sólo responde Kyo-chan.
-El viejo me dejó conservarlo en Samezuka, tranquilos.
-Menos mal. –dijo Haru ablandando su expresión.
-Me alegro por eso –dijo Makoto sonriendo de nuevo.

Nagisa volvió a sonreír, el único que seguía pensativo era Rei, llegó el Taxi subimos mis cosas y regresamos a Samezuka, todos cargaban algo, Rei la televisión Nagisa la consola, Haru llevaba la tercer caja y la maleta mediana, Makoto la más grande y yo la pequeña, llegamos a mi habitación al fin, cuando recordé que mi compañera era una exhibicionista.

-Oh... ummh... Esperen, veré si mi compañera está presentable.
-¿Huh? –De nuevo ese unísono.

Abrí la puerta y me percaté que no había nadie, dejé pasar a los chicos, el cuarto era amplio, tenía una litera, un escritorio algo grande, un mueble perfecto para la televisión y la consola, y dos pequeños roperos, mis cosas cabían perfectamente.

-¡COMENCEMOS A DESEMPACAR!

Rei sacó la televisión de la caja y la coloco en el mueble, Haru instaló la consola.

-Ummmh…. Kyo-chan
-¿Sí, Nagisa?
-¿Debo abrir está caja? –Dijo refiriéndose a la tercera caja.
-No, déjala sobre la cama.
-De acuerdo, de acuerdo.

Makoto acomodó mis libros y dobló algo de mi ropa, después comenzamos a bromear entre nosotros, pasaron alrededor de dos horas, y era la hora de que ellos se marcharan.

-Ha sido muy divertido.
-Sí que sí –dijo Nagisa sonriendo.
-Es un placer tenerte de nuevo cerca, Kiyo-chan –dijo Makoto acariciando mi cabeza.
-Nos vemos pronto Kiyo –dijo Haru dedicándome una pequeña sonrisa.
-Oh, es verdad, ¿Cuándo estás libre, Kyo-chan? –preguntó Nagisa.
-¿Huh? El viejo me lo dijo… Creo que son los fines de semana, cuando tenga tiempo libre les mandaré un mensaje ¿de acuerdo?
-De acuerdo –dijo Nagisa abrazándome para despedirse.
-Nos vemos Kyo-chan
-Adiós Kiyo-chan
-Te cuidas mucho Kiyo.
-Nos vemos después, Kiyo-san
-Nos vemos pronto, Nagisa, Makoto, Haru, Rei.

Dije sonriendo y despidiéndome de ellos, cerré la puerta, me recargué en ella.

-Menos mal que no se dieron cuenta que no tengo a Ricky conmigo, de todas maneras, tengo que conseguirlo, pero lo haré cuando pase un rato para no topármelos.

-Perspectiva Rin-

Iba caminando camino a mi dormitorio cuando miré a los chicos de Iwatobi.

-¿Huh? Chicos, ¿qué hacen aquí?
-Rin-chan ¡HOLA! Venimos de ver a una vieja amiga, pero ya nos vamos.
-¡NO ME DIGAS RIN-CHAN!
-Que amargado eres. –dijo Nagisa inflando sus mofletes.
-Da igual, bueno, me gustaría hablar más pero, tengo que ir a la práctica.
-¡AH! ¡NOSOTROS TAMBIÉN! ¡GOU-SAN NOS MATARÁ! –Gritó Rin.
-Bueno, nos vemos luego, Rin –se despidió Makoto.
-Hasta pronto, Rin. –dijo Haru.
-Nos vemos, Haru, tengo ganas de una competencia.
-Luego veremos, un día de estos.
-Vale, nos vemos.

Nos despedimos y yo continué mi camino, tenía que llegar primero a mi habitación y dejar ahí el nuevo hogar de Ricky.

-Perspectiva Kiyoshiko-

Iba corriendo por todo el patio, pero no había rastro de Rojito.

-AAAAAAHHH ¡ES IMPOSIBLE!
-¿Qué es imposible?
-¿Huh?

Voltee a ver quién era, para mi sorpresa era el chico que estaba con Rojito.

-¡HOOOH! ¡EL CHICO QUE ESTABA CON ROJITO!
-Encantado, soy Sosuke.
-Kiyoshiko.
-Y bien, Kiyoshiko ¿qué es lo que te resulta imposible?
-Encontrar a Rojito.
-¿Por qué no lo buscas en nuestra habitación?
-¿Nuestra?
-Rin y yo somos compañeros
-HOOOOH, que golpe de suerte, por favor Sosuke-san, llévame allá.
-Jajá, claro, sígueme.

Seguí a Sosuke hasta su habitación.

-Es aquí.
-¿Puedo pasar?
-Ah… Ummh… Claro…

Abrió la puerta y entramos.

-Wah, sus habitaciones son más pequeñas que la de nosotras.
-¿Huh? ¿De verdad?
-Si, qué imparcial es el viejo.
-¿El viejo?
-Si, el viejo
-¿Quién es el viejo?
-Ah, olvidemos al viejo.

Dije lanzándome en la cama estoy tan cansada.

-¿En verdad? Oye… ¿Puedo preguntarte algo?
-Acabas de hacer dos preguntas, supongo que una tercera no hará daño.
-¿Qué haces aquí?
-Espero a Rojito.
-No, me refiero a Samezuka.
-Siento como si acabara de tener un Dejabú.
-¿Ah?
-Nada, gané la beca.
-Ah ¿con qué deporte?
-Natación.
-¿De verdad?
-Sip.
-Supongo que eres buena.
-Soy buena, sí.
-¿Cuál es el nado en el que eres mejor?

Dijo sentándose a un lado mío.

-Mariposa y libre
-¿¡DE VERDAD!?

Dijo acercándose más con cara emocionada.

-¡SÍ! Aunque también hago de espalda, y brazada, aunque en el nado de brazada no soy muy buena.
-Yo también nado estilo Mariposa y libre.
-¿Jo~oh? –Tomé sus manos mirándole a los ojos emocionada – ¿y eres bueno?

-Perspectiva Rin-

Estaba a punto de entrar a la habitación cuando….

-He, Matsuoka, no te recomiendo entrar, posiblemente interrumpas algo jajajaja.

Ignoré el comentario del chico y entré, para mi sorpresa, parecía que si interrumpía algo, Sousuke estaba con una chica.

-He… Lo siento, creo que he interrumpido.

Dije apenado, cuando hablé la chica soltó a Sousuke y corrió a mí.

-Rojitoooooooooooooooo.

Se colgó de mi cuello.

-Suéltame –dije en tono serio.

Ella me miró desconcertada y me soltó.

-¿Qué sucede? Rin.

Preguntó en tono serio, ella nunca me había llamado por mi nombre… ¿pero qué demonios pienso? Apenas llevo un día de conocerla.

-Nada, es sólo que no debes actuar con tanta confianza con alguien mayor que tu ¿qué haces aquí?
-Huh, te estaba buscando.
-Pues eso no era lo que parecía.
-¿Huh? ¿De qué hablas?
-Parecía que interrumpía algo entre Sousuke y tú.
-¿Ah? Hablábamos sobre el estilo de nado que usábamos.
-¿Nado? ¿Tú nadas?
-Sí.
-Ho…

De alguna manera, sentía algo de calma.

-Como sea, ¿para qué me buscabas?
-¡RICKY! –dijo sonriendo extendiendo sus manos hacía mí.
-Ho, venías por él.

Fui al escritorio donde estaba el plato con la tortuga, cambie a la tortuga a su nuevo recipiente recién comprado y regresé con ella.

-Ten.
-Le compraste una casita nueva ¡GRACIAS!
-No hay de qué.
-Bueno, nos vemos.

Salió corriendo y cerró la puerta.

-¿Eso que vi fueron celos? –preguntó Sousuke con una sonrisa burlesca.
-No tengo porque.
-Creo que ella es linda.

Le mire algo sorprendido.

-¿Qué has dicho?
-Que es linda.

Di un gran suspiro ¿qué me sucedía?

-Perspectiva Kiyoshiko-

Llegué a mi habitación lo más rápido que pude, entré y me encontré con Nagi-chan sentada en su escritorio.

-¿Huh? Bienvenida Kiyo-chan
-Hola Nagi-chan –saludé cerrando la puerta.
-¿Qué es eso que traes en las manos?
-¿Huh? Ah, es Ricky
-¿Ricky?

Se levantó y se acercó a mí para ver.

-Oh, una tortuga ¿está permitido?
-Descuida ¿no pasa nada si la pongo en el escritorio?
-Adelante, no hay problema.
-Gracias.
-Veo que trajiste tus cosas.
-¿Huh? Sí, esta tarde.
-¿Por qué las trajiste hasta hoy? Yo me instalé ayer.
-Es porque mis clases comienzan mañana.
-¿A qué se debe eso?
-Fui la última en ser aceptada.
-Ho, como… Un golpe de suerte.
-Eh, sí, algo por el estilo.

Miré que Nagi-chan tomaba ropa y la ponía en una mochila.

-¿A dónde vas?
-Huh… A entrenar, son las 5.
-¿Tu entrenamiento es a la 5?
-En realidad es a las 4, pero nos pidieron que fuéramos a las 5 debido a que el capitán se encontraba ausente.
-Hoooh, bueno, suerte.
-¿Tú no irás?
-No, yo comienzo mañana.
-Bueno, nos vemos.
-Byebye.

Y así concluimos con nuestra transmisión de hoy x3
Gracias a todos y todas por leer.
Les adoro.
Hasta la próxima.
PD: Rin celosón. X3
PD2: He hecho un dibujo de Rin y Kiyoshiko, por si gustan verlo, lo dejaré en mi perfil. :D