Capitulo 21: Despliega tus alas

Llego el día, el peor día, Edward se iría, me dejaría para ir a su mundo, para cuidarme en secreto.

Él seguiría a mi lado pero como mi ángel y debía esperar el día de mi muerte para volver a verlo.

Lloré como nunca antes, supe que era el momento… Edward tomó mi mano, me acarició la mejilla y susurro:

-Por toda la eternidad cariño.

-Por toda la eternidad –respondí.

Nos besamos apasionados mientras el cielo nublado le abrió paso al sol. Un sol que iluminó el cuerpo completo de Edward. Rápidamente de su espalda salieron dos alas blancas radiantes, tal como las había imaginado.

-Volveré por ti amor –fueron sus últimas palabras.

Y el rayo de luz pego en su rostro realizando una especie de explosión. Mi ángel, mi amor, el hombre de mi vida había desaparecido frente a mis ojos en un segundo… Lo había perdido por siempre.

Ahora estaba cuidando de mi en otra dimensión, otro plano, como siempre lo había hecho… era mi ángel de la guarda otra vez.