Capitulo 6: Mi nombre es Aro
Renesmee POV
Sentí un escalofrió recorrer mi columna, desperté asustada y note que mi madre no estaba allí, algo le había pasado. Estaba segura, podía sentirlo.
–¡Mamá!– grite desesperada y me asome por la ventana de la cocina.
Vi una sombra que se ocultaba detrás de la neblina y los cabellos se me erizaron del susto.
–Tú eres Renesmee ¿cierto?– dijo una voz masculina en mi mente.
Miré para todos lados asustada, pero nadie estaba dentro de la casa, estaba dentro de mi cabeza.
Tome un cuchillo de la cocina y lo sostuve con fuerza.
–Mi nombre es Aro querida, tengo algunos planes para ti, planes que ni imaginas – susurro la voz cuando la puerta de la casa se abrió de par en par con toda la fuerza haciéndome caer.
–¡Basta! –grite mirando para todos lados.
–Eres mía –susurro la voz y me tomo por detrás golpeándome la cabeza.
Desperté al rato en una especie de catatumba. Las paredes eran de piedra, estaba todo rodeado de una humedad asquerosa, era un lugar oscuro y frío.
Una joven rubia de unos quince años venía acercándose a mí con mala actitud y una energía malévola.
Sentí que ella venia hacia mí con malas intenciones, lo veía en sus ojos… Ojos rojos y piel pálida que la hacían parecer un demonio en forma de mujer.
–¿Que quieres?– le dije furiosa levantándome.
–Calla niña tonta – me contesto riéndose.
–¿Dónde está mi madre? –exclame.
–Por ahí en la oscuridad – respondió con maldad.
–¡Basta ya Jane!– dijo una voz masculina retando a la joven.
–¿Quién es?– dije acercando mi espalda a la pared para protegerme.
–Soy Aro, soy un mortal. Te presento a Jane, es mitad humana y mitad demonio, casi como tú…
–Yo no soy un demonio– conteste enojada mirándola con asco.
–Lo sé niña, pero tienes algunos poderes que me interesan, poderes divinos – dijo Aro acercándose con suavidad mientras su abominación demoniaca preparaba algo.
–No me toques– repliqué cuando se acerco a mí.
–Si Jane toma tu sangre podrá adquirir tus poderes ¿Sabias? –comento el hombre.
–¿Mi sangre?– dije temblando del miedo… Este hombre quería matarme, quería usarme, usar mis poderes para un mal.
Aro me tomó del brazo e hizo una incisión en mi mano, un leve tajo que dejó salir un poco de sangre.
Me amarró sobre una roca y puso mi mano en un balde que recolectaría mi sangre para el monstruo de Jane.
Mientras mi sangre llenaba el balde, Jane estaba mirándome fijamente disfrutando de mi dolor. Ella era una abominación, un ser malvado y sin compasión.
