Aquí vengo de Nuevo, recalco, todos los personajes pertenecen a sus respectivos autores.

Después de varios días de aquel incidente, y de la explicación inquietante que los exorcistas le habían dado antes, los alumnos trataban de regresar a su vida diaria, claro sin bajar la guardia, Negi y sus compañeras habías pospuesto sus planes para salvar el mundo mágico, por los incidentes ocurridos.

Aun así, mantenía Negi su gira alrededor del Mundo Mágico, junto Asuna, lo cual fue acarreando popularidad a los dos, los cuales los habían mantenido muy ocupados, y no asistían mucho a la escuela.

-Waa! – La chica de coletas se recostaba en una cama, mientras bostezaba de cansancio, su agenda había estado ocupada todo el día, y la noche ya acechaba –Negi, sé que estas preocupado pero hay que descansar – Miraba al chico que se encontraba observando desde la ventana, su preocupación era muy obvio, algo al que el chico solo volteo y le sonrió.

-Es que aún no me puedo sacar de la cabeza, la historia que nos contaron – Se dirigía hacia la chica manteniendo aun su rostro de preocupación – ¿Y si nuestra magia no funciona? – Se preguntó al recordar las palabras del director, donde le comentaba que a lo mejor su magia funcionaba, por la antigüedad de su linaje.

-Vamos no te preocupes –Asuna se levantaba, tratando de animar al chico, mientras se acercaba al chico, colocándole su mano en su hombre, con una gran sonrisa – No tuvimos la oportunidad de probar la hipótesis, pero te aseguro que todo está bien – cerro los ojos, en ese momento, percibió un olor –Negi- su rostro cambio a uno amenazante -¿Cuándo te bañaste?- Pregunto

-Emmm- el chico se sonrojo, al ver las intenciones de la chica –es que estamos ocupados, entre ir de aquí a allá- trataba de sacar excusas, cuando la chica lo tomo por sorpresa.

-Serás muy héroe del mundo mágico, un ser inmortal, el hijo de importantes personajes históricos – lo arrastraba mientras comentaba esto con algo de molestia –Pero seguirás siendo un mocoso – al entrar al baño, y desnudarlo en el camino, lo tiraba con agresión al gran baño que tenía en frente.

-Asuna-san- El chico gritaba al caer al agua…

Mientras tanto en la escuela, los exorcistas, seguían en su misión, la aparición de akumas paro misteriosamente después de la aparición de los Noah, trataban de pasar desapercibidos, y no involucrarse en la historia, ni saber de ella, ya que querían mantenerse en raya a lo que les paso, o les pasara.

-Tengo hambre- Allen comentaba al ingresar a los dormitorios, ya que el director tuvo la amabilidad de darles cuartos, su cansancio era obvio.

-creo que estar aquí es cansado- Miranda comentaba al caminar junto a ellos, y un leve suspiro –caminar entre estas calles es muy cansado –su cara se ponía pálida al seguir suspirando.

-si lo sé- Lavi, la acompañaba en su oscuridad, al recordando, las incontables veces que iban a ser atropellados, -no sé cómo les hacen las personas de este tiempo para cruzar las calles – todos al escuchar esto también se deprimieron.

-Y aun así, las miradas en este tiempo son más molestas – Allen acompañaba en las penurias, ya que las miradas curiosas eran más obvias, y los comentarios aún más –a pesar de estar impuesto, aquí son más… - no supo decir la palabra correcta cuando fue interrumpido por unas chicas en el camino.

-Buenos días, gozaru- Kaede saludaba a los chicos, - que sucede-cuestionaba al sentir la atmosfera pesada.

-Hola Kaede-san- Saludaba Lenalee a la chica, recuperando su aura habitual – nada, es solo que aún no estamos acostumbrados a este tiempo –le contesto la pregunta a Kaede, la cual solo sonrió.

-Ya sé que es lo que les falta – la joven ninja, se emocionaba al sacar su carta, de ella salió una gran manta, y los coloco a todos ahí, para susto de los que aún estaban sumergidos en su depresión.

Mientras tanto en alguna parte del bosque, una chiquilla bostezaba de aburrimiento en una pequeña caballa.

-Chachamaru, pelea conmigo –le reclamaba a la chica robot, que había estado pensativa últimamente –Chachamaru- preguntaba al no obtener respuesta, de repente, salió Kaede, asustando a las dos chicas.

-Buenas Noches –Saludaba, la ninja mientras estaba de rodillas, donde había caído – traigo visitantes – sacaba de su gran túnica, al grupo de exorcistas.

-Eso fue interesante- El joven bookman decía mientras en sus manos tenía una taza de té – un mundo dentro de una túnica, es una habilidad muy Buena –decía mientras tocaba dicho objeto, la ninja solo asintió con la cabeza.

-Tu- el aura de la cabaña cambiaba, mientras todos aún estaban fascinados de la magia ahí presente.

-Hola-Saludaba Allen, ignorando por complete el aura oscura que emanaba, ya que se había acostumbrado a que su ojo maldito se activara con la presencia de Evangeline.

-Tch!- la chica oscura se recostaba en su cama, con un largo suspiro –bueno y para que vienen aquí- pregunto observando a la ninja, que solo sonrió.

-Solo vine a traerlos a ellos- sonrió la chica al entre abrir los ojos, y desaparecer en la acción.

-Wow!- Lavi observaba con asombro, la manera de desaparecer, eso es sorprendente, decía fascinado – muy bien, y ahora que hacemos aquí –pregunto angustiado al observar en la cabaña.

-No lo sé- Contestaba Lenalee, al observar a Evangeline, que en lo más mínimo prestaba atención.

-Porque no pasean por ahí-preguntaba fastidiada la chica maldita, mientras los observaba, la noche caía mientras se quedaban ahí sentados, Chachamaru, les servía un te –porque se quedan aquí – aun fastidiada la chica porque a pesar de su fría actitud hacia ellos, estos solo no se iban.

-Di-disculpa – Miranda con duda preguntaba a la niña, -e-es cierto que has vivido mucho tiempo – todos se quedaron en silencio, al ver la cara de la cuestionada.

-Sí, eh vivido mucho, inclusive me acuerdo de su Guerra – sonrió al sentarse – en verdad quieren saber qué fue lo que paso- los miraba instintivamente, ella solo quería ver su rostro de duda.

-Disculpen, pero quedamos en que no nos íbamos a meter en explicaciones – interrumpía, al verse ignorado todo este tiempo – Nuestra misión es acabar con los akumas, y luego regresar – seguía insistiendo en mantener su promesa.

-Lo sé, pero aún se me hace extraño que la orden negra no exista, y que Kaede-san se haya topado con algún exorcista en su pueblo – seguía cuestionando el joven bookman – me da curiosidad el saber que paso con nosotros, y si es algo que podamos detener- seguía insistiendo en su curiosidad.

-Es cierto no debemos interferir – Allen interrumpía – sé que todos no estamos al tanto de lo que pasa en este mundo, pero y si sabemos que paso, y si es algo que no podamos detener – miraba con tristeza a los demás acompañantes.

-Sabia decisión, joven – Eva se levantaba de su asiento alejándose del grupo – pero aun así, todo gira alrededor de ti, Neah– con estas últimas palabras sembró duda en los demás, ya que ninguno conocía ese nombre.

Mientras la noche avanzaba y el día se asomaba, en el mundo mágico, aun había conmoción, ya que el hijo del maestro milenario aparecía, junto a una misteriosa princesa de un desaparecido (se creía) linaje.

En una de sus presentaciones, la multitud los aclamaba, y la gente se empalmaba a aplaudirles, y verlos de cerca.

-vaya, nunca me acostumbrare a esto- Asuna le susurraba a su compañero, mientras saludaba al público con una gran sonrisa, sus vestimentas eran elegantes, con un vestido largo color vino, hasta el pecho, con un corte de cuello alto con fino encaje color blanco, que se extendía hacia sus brazos con corte en "v", su compañero en cambio vestía un distinguido traje color negro, con una corbata que combinaba con su compañera.

-si lo sé- sonreía de igual manera hacia la multitud, de repente entre todo el tumulto, una explosión en una de las estatuas que se encontraban adornando el presidio, caía estrepitosamente hacia el foro, donde estaban los importantes visitantes.

-Adeat!- La joven chica sacaba una imponente espada, para cortar aquella elegante estatua que caía hacia ellos. Mientras Negi, destruía aquellos escombros que caían a la multitud.

-Vaya estos magos, sí que hacen cosas asombrosas- Detrás de ellos aparecía un hombre de porte victoriano, jugando con un elegante bastón. –Mi discípulo sí que hizo un buen trabajo en crear este mundo- Asuna y Negi, no entendían que era lo que pasaba, la gente alrededor solo corría hacia la salida, mientras ellos se quedaban en el lugar.

-No sentí su presencia- El pequeño niño le susurraba a su compañera, mientras no bajaba la guardia – ¿Asuna?- El chico preguntaba al no obtener respuesta, su rostro cambio al ver a la chica, la cual no reaccionaba, su Mirada estaba perdida hacia el sujeto que aparecía en frente de ellos.

-¿Tú me conoces?-La chica tartamudeaba al tener imagines fugaces, de su pasado, ya que a pesar de recordar lo que alguna vez fue, aun así, no todo estaba claro para ella.

-Oh, si es el pequeño títere—El hombre cariñosamente la miraba –Te has convertido en una interesante princesa –Asuna no entendía que era lo que se refería, como es que ese extraño sabia algunas cosas de ella.

-T-tu quien eres- Asuna preguntaba al tratar de obtener respuestas, su cabeza dolía al tratar de recordar.

-Solo soy, alguien que quería conocerte, mi pequeña muñeca- El hombre desaparecía en unos cristales obscuros que aparecían detrás de él, mientras con su bastón apuntaba a la chica –En este telón, tendremos más protagonistas, que a los exorcistas –Negi y Asuna se sorprendieron al decir eso –Y a mi querido incordio-

-Negi- Una joven reina se acercaba al desaparecer el hombre, estaba algo preocupada por los chicos, El joven solo volteaba preocupado por la chica que aún se cuestionaba quien era esa persona.

-Muy bien maestro, que es lo que ocupaba –Dynamis aparecía frente a la figura misteriosa, mientras dejaba entre ver, su rostro joven, al observar a través de un telescopio.

-Al parecer nunca cambiara- Sonreía mientras recordaba la escena que acababa de observar –Mi discípulo prepárate para volver a nuestros planes –

Su discípulo se sorprendía al oír a su maestro escuchar eso, ya que anteriormente, habían intentado destruir al mundo mágico, pero Negi los había derrotado, y sonreía al recordar lo que le había dicho a su hijo, al desaparecer, era la oportunidad perfecta para a ver si era capaz de detenerlo.

-Pero ahora será diferente, Mi Viejo maestro esta aquí –Decía el pilar de como ethelia, al seguir caminando, y dirigirse a los cristales oscuros que aparecían frente a él, dejando atrás su túnica, y dejando ver su infantil cuerpo –Pero primero hay que liberarme por completo – Miraba detenidamente al hombre detrás de él, quien también traía una túnica –Ocúpate de los preparativos, se contactaran personas contigo – Su silueta desaparecía mientras ingresaba a aquella puerta misteriosa.

-Si Maestro –Dynamis solo inclino la cabeza en forma de aceptación, mientras aquellos pilares desaparecían en el suelo.

Muy bien, es todo por el momento, si tiene alguna incoherencia, favor de hacérmela saber, ya que mi memoria es de corto plazo.

Perdón por el retraso, espero poder avanzar poco a poco.

Gracias por seguir el fic.