Hola otra vez. Esto me tomó mucho tiempo. Cada vez que intentaba escribir mi mente estaba como "bleh" y por las noches cuando pensaba en este fic y qué temas podría tocar mi mente no se callaba haciendo que el "bleh" frente al computador fuese más frustrante. Pero lo hice, weeeee! No sé qué exactamente quería contar aquí, y es que siento que lo olvidaba a cada rato para luego pensar en otra que casa que volvía a olvidar, así que puede que se note, ya no sé, no quiero leerlo por temor a odiarlo y demorarme otra semana más en actualizar.

Edit: Leo leí y estaba horrible. Hice algunos pequeños cambios c:.


Corazones salvajes y Ojos brillantes

Mikasa llevaba ya viviendo dos meses en el hogar de lo Jaeger y a pesar de que sabía que nunca volvería a sentir el amor de sus padres ni la felicidad que le provocaba estar con ellos, estaba cómoda. Le gustaba estar con Grisha, Carla y con Eren; especialmente con Eren.

Había ocasiones en las que se ponía triste cuando Carla abrazaba a su hijo y le daba un beso en la mejilla y Eren se sonrojaba e intentaba escapar de sus cariños, o cuando Grisha llegaba de atender a un paciente y le contaba historias a un fascinado Eren; exaltado por tenerlo de vuelta y entusiasmado porque su padre hablase con él. Mikasa creía que el joven se sentía orgulloso de que su padre le hablase sobre política o temas sociales, era como si le hiciese sentir maduro e inteligente.

La niña pensaba que ocultaba bien su tristeza o sus celos, al menos para no hacer sentir incomodos a aquella amable familia, pero parecía que Eren lo notaba y siempre hacía lo posible por incluirla y gracias a eso ella ya tenía suficiente confianza como para aportar a las conversaciones, pedir ayuda cuando la necesitase, y estaba más que dispuesta a cumplir favores y hacer su aporte al hogar.

Sin embargo, salir de la casa a buscar leña o hacer otros mandados le daba algo de ansiedad y no se sentía tranquila hasta que volvía a casa o hasta adentrarse al muro María, y no era solamente porque aún no se acostumbraba a ver tanta gente en Shiganshina, sino porque Eren tenía un talento sorprendente para meterse en problemas y estaba cansada de verle pelear en solitario contra grupos de niños, que en ocasiones le superaban en edad, en estatura y, obviamente, en fuerza.

Las peleas no duraban mucho. La mayoría de las veces no hacía falta más que un par de golpes de parte de un sólo niño para dejar a Eren en el suelo algo desorientado antes de que adultos alrededor decidiesen hacer algo para que el bando contrario se retirase, y Mikasa siempre sentía culpa por no entrometerse, pues tenía la sensación de que ella podría alejarlos, y deseaba hacerlo considerando que Eren era su primer amigo y salvador.

Saliendo de Shiganshina y adentrándose al Muro María, se encontraron con Armin y su abuelo. Armin, el único otro amigo de Eren, era un joven amable y cálido, que se había mostrado tímido en un principio. De hecho, en su primer encuentro su actitud se había asemejado a la de un animal salvaje que alguna vez había confiado en la gente y que ahora sólo se acercaba a ellos con cautela cuando estos tenían algo bueno que ofrecer; ella lo entendía, se sentía de manera similar, sólo que ella era un animal listo para atacar y él para escapar.

El joven de cabellos rubios le sonrió a ambos niños y el día mejoró un poco más a los ojos de Mikasa. No sabía porqué la presencia de Armin le agradaba, mas en unos segundos llegó a la conclusión de que Armin no le molestaba porque éste era el único niño que no tomaba una actitud ostil contra Eren y éste último se mostraba con mejor ánimo al rededor de él. En el poco tiempo se llevaban conociendo sentía como si los tres ya fuesen como una manada y no había nada de que incomodarse en su presencia, mientras Eren estuviese ahí, recordaría más tarde.

"¿Tienes algo que hacer?" Cuestionó Eren al pequeño niño rubio "Nosotros vamos a buscar algunas hierbas, pero tenemos todo el día. Te nos puedes unir si quieres".

"Ve, Armin" dijo el hombre mayor luego de que Armin le mirase buscando su aprobación "No se metan en problemas" añadió alejándose y despidiéndose con la mano.

Ya quisiera, pensó Mikasa.

Los tres niños corrieron en dirección donde siempre lo hacían y al llegar bajo la sombra del árbol de siempre, el árbol más espeso y lindo de todos, y se acomodaron sin decir nada, solamente Eren dio un gran suspiro al poner sus manos bajo su nuca luego de caer como un tronco sobre el pasto.

Mikasa empezó a observar a Eren. Nunca dejaba de sorprenderle lo relajado que se veía cuando descansaba; como si el fuego dentro de él que estaba en constante peligro de extenderse a su alrededor y quemarlo todo se comprimiese al cerrar sus ojos.

"Se quedó dormido" susurró Armin, con un pequeño rastro de exasperación en su voz algunos minutos más tarde.

"¿Uh?" Soltó ella a medio camino de entender lo que acababa de decir su compañero. Y claro, Eren estaba durmiendo, el sonido de su respiración y un ligero cambio en su expresión confirmaban la deducción del otro joven, quien cambió su postura y la dirección de su mirada.

Esto ya había ocurrido antes. Todo estaba bien cuando estaban los tres juntos, y quien sea que los viese diría que indudablemente los tres eran mejores amigos, sin embargo cuando Eren los dejaba solos, Mikasa y Armin ni siquiera se podían mirar sin que fuese incomodo, después de todos ellos eran unos desconocidos. Ella cargaba un secreto y a todas luces él también.

"Armin" pronunció ella. En las varias semanas desde su introducción las veces que había pronunciado su nombre las podría contar con los dedos de una mano. Él se giró a penas en su dirección, dejándole ver su perfil, y la pequeña estaba consciente que con eso él sólo podía ver su silueta por el rabillo del ojo "¿Te puedo preguntar algo?".

Las cejas de Armin se alzaron mientras se giraba un poco más hacia ella y un "claro" un poco más fuerte de lo que ella esperaba salió de sus labios, delatando cuánto apreciaba el joven la curiosidad de la niña.

"¿Por qué Eres amigo de Eren?" El joven frunció el ceño y sus labios se apretaron casi imperceptiblemente. La pregunta podría haberle ofendido, estaba claro que podría, ya fuese por la expresión y el tono de voz en que hizo la pregunta o por la pregunta en sí. Mikasa aceptaría su enojo; él tendría todo el derecho a molestarse, especialmente porque la pregunta era sólo para saber más de Eren que por satisfacer su curiosidad sobre Armin.

"Él no es muy amigable por lo que he notado. Hay muchas cosas que le molestan y se lleva muy mal con casi todos con quienes le he visto hablar." (Si por hablar se refería a discutir, entonces sí, claro, hablar) Añadió luego de creer que él no respondería… y ella deseaba su respuesta "Por eso quería saber".

"Supongo que eso es justo" habló luego de un breve silencio. Se enderezó antes de continuar "Yo también quisiera saber por qué ustedes son amigos y usaría las mismas razones que mencionaste… pero" llevó una mano a su barbilla pensativo "¿Me dirías cómo se conocieron? Eren no me ha dicho nada, de hecho parece evadir el tema".

Ambos niños se observaron por algunos segundos sin decir nada, sin moverse ni cambiar su expresión. Era la primera vez que veía algo sombrío en Armin, y ahora sí algo de curiosidad invadió su mente; aquel niño no era sólo grandes ojos azules, sonrisas inocentes y voz calmada, había algo más.

"Él me salvó" Él me trajo a la vida nuevamente se sintió más tentada a decir, pero eso era decir mucho y quería saber que tenía Armin para ofrecer antes de hablar sobre aquel horrible suceso que a veces parecía una pesadilla distante. Demasiado cruda para ser real, mas estaba dispuesta a compartir.

"Sí… a mí también. O al menos eso intentó" sonrió "Parece que tiene algo de simpatía por los más débiles" balanceó su cuerpo hacia un lado y luego se volvió a enderezar "Un grupo de niños mayores decidieron que estaría bien molestarme porque pienso diferente. Es algo de familia, supongo. No sé cómo se habrán enterado. En fin, Eren los vio luego de que me empujasen y se burlasen de mi" comenzó a jugar con el pasto dejando de mirarla, y sus mejillas tomaron un tinte rosa "Intentó defenderme y creo que terminó más golpeado que yo, pero aun así, cuando ellos se fueron me ofreció su mano para ponerme de pie y me pregunto cómo estaba. Era la primera vez que alguien me ayudaba. No tenía amigos y de alguna forma lo comencé a considerar como tal. Cada vez que nos encontrábamos hablábamos o caminábamos juntos, pero él no parecía muy interesado en mí."

¿No muy interesado? "Yo creo que él sí te considera un amigo". Mikasa comenzó a sentir algo de inseguridad con respecto a su relación con Eren. Si él siempre hablaba de Armin y éste no estaba seguro de ser su amigo, entonces ¿Qué era ella?

"Sí, lo somos. Pero eso tomó algo de trabajo". Rio despacio.

Ahora sí que estaba insegura, mas por razones completamente diferentes. ¿Qué tenía ella para ofrecer?

Él la había ayudado y había sido bueno con ella. Eren era su amigo. Él era su familia, su soporte en las noches cuando tenía pesadillas y le ofrecía su mano sin dudar un segundo. Su sonrisa y su mirada desvergonzada y constante sobre ella iluminaban sus días cuando estos parecían grises y llevaban calor a sus mejillas. Su bufanda un recordatorio de que podía contar con él y de que ella seguía aquí gracias a él.

¿Qué había hecho ella para merecer todo eso? ¿Todo eso era sólo porque ella lo necesitaba?

"Em-yo" Intentó mantenerse compuesta y no le costó mucho trabajo. No era como si no hubiese una tormenta ya dentro de sí "Me quitaron mis padres. Eren me salvó y me aceptó en su hogar." Al igual que Armin, dejo de mirarle y comenzó a acariciar el pasto entre sus dedos "Los mataron frente a mí" tiró del pasto con fuerza, cortándolo varias veces y otras sacándolo de raíz "Me querían llevar lejos y Eren…" Se mantuvo en silencio intentando controlar el temblor en su mandíbula y el nudo en su garganta. Quería continuar hablando pero lo que seguía no era deber de ella contarlo, involucraba a alguien más.

Armin sujetó su mano y ambos se miraron a los ojos. Algo en el joven le decía que él podía comprender algo de su dolor y se preguntó nuevamente qué había detrás de ese brillo azul y la seriedad con la que había hablado antes.

Concentrados el uno en el otro, fallaron en notar que Eren estaba despierto y tomaba asiento a su lado.

"Yo…" Tomó las manos de ambos niños, ganándose su atención "…Encontré donde la tenían y los maté" comenzó a temblar.

"Yo maté al último" añadió, preocupada de que Eren se sintiese mal consigo mismo y de que Armin cambiase su visión sobre éste. Aquellas perdonas lo merecían, ya estaba convencida.

Armin los miró a ambos con tristeza y sólo entonces se dio cuenta de que ella y Eren lloraban.

"Está bien" susurró sosteniendo una mano de cada niño en las de él "Lo siento".

Los tres jóvenes entonces se abrazaron con fuerza. Mikasa no estaba segura de cómo estaban los demás, pero ella lloraba en silencio, las lágrimas recorrían sus mejillas sin siquiera ya pensar en nada.

De pronto Eren habló alto y mirando hacia el cielo, apartándolos de sí.

"¡Oye, Armin! ¿No deberíamos hablarle a Mikasa sobre eso?" Sus ojos brillaban y tenía una gran sonrisa en su rostro, una que hizo que la escena a su alrededor se viese más bonita para ella.

"¡Mikasa!" exclamó Armin, sus ojos enrojecidos brillaban también "¿Has oído sobre el mundo exterior?"

"¿El mundo exterior?"

"Sí, es el mundo fuera de las murallas y que se extiende hasta el horizonte sin obstáculos, llenos de maravillas y paisajes imposibles de ver aquí" afuera es peligroso, pensó Mikasa, pero casi no le importó dada la emoción con la que hablaba el joven "Esto es un secreto" dijo acercándose más a la niña y bajando el volumen de su voz.

"Algún día nosotros lo exploraremos" añadió Eren.

"Al igual que mis padres lo están haciendo ahora" Una solitaria lágrima bajó por su mejilla con rapidez hasta llegar a su barbilla y de ahí cayó en su regazo.

La escena alcanzo otro nivel de belleza para ella; ésta vez mesclada con tristeza y esperanza.

Mikasa comprendió entonces.

Y mientras buscaban las mismas hierbas que solía plantar con su madre, y que eran necesarias para Carla en ese momento, decidió que protegería a ambos jóvenes de ahora en adelante de cualquier bestia que los amenazase.


El títulos es medio mierdoso, pero es lo que hay :p

Ahora los agradecimientos a todos los le han dado de su tiempo a este fic, y en especial a quienes me dejaron reviews:

Artemisa: Gracias! Espero terminarla, pero no prometo nada porque esto tiene para largo y suelo abandonar las cosas jaja

Yumivigo: Muchas gracias! Aaah, estaba tan feliz la primera vez que leí tu comentario, espero te guste éste capitulo, y siento mucho la demora c:

Guest: xD Gracias! Ojalá tenga más reviews :p pero voy a seguir escribiendo igual si es que no.