Len se despertó de ese sueño, había recordado algo que hace años había pasado, revolvió su cabello, ¿por qué había soñado exactamente eso?, suspiro cansado, miro hacia el calendario, era el último día de clase antes de comenzar el verano. Se levantó ansioso, corrió por el corredor para ocupar el baño; no demoro mucho, solo fue una ducha rápida y se puso su uniforme, quería llegar a la escuela, la idea sonaba tonta pero estaba emocionado por el verano.
-Buenos días- saludo a sus padres, y se sentó en la silla del comedor para comer su desayuno.
- Buenos días Len- saludo su padre mientras leía el periódico, Len sonrió.
- Buenos días cariño- Su madre le puso el desayuno en la mesa, Len toco el tenedor y empezó a comer rápidamente los pancakes.
- Oye… come más despacio- Sugirió su padre mientras Len levantaba la cabeza para observarlo.
-Si Len, comer rápido no servirá de nada y luego te causará muchos problemas de salud- intervino su madre viéndole con cara de reproche.
- Pero es que…- intento defenderse el chico pero su madre negó con la cabeza.
- ¡Pero nada!- Len suspiro y empezó a comer más despacio por ello, bueno, tampoco es que fuera tarde.
- Eso es, disfruta de la comida- su padre sonrió al verlo obedecer, no es que su hijo fuera un rebelde pero corregirlo no era mala idea.
- Si~ - canturreo él cerrando los ojos.
Después de terminar su desayuno subió hacia su habitación, tomo su maleta y su guitarra y miro por la ventana, iba a ser un buen día, detallo que la habitación de la casa vecina estaba ahora vacía, recientemente su vecina había muerto y sus hijos decidieron vender la casa, no pudo evitar soltar un suspiro, ese día sería algo raro a su parecer, pero decidió ya no prestarle atención al asunto y salió de su habitación, bajo las escaleras y se despidió de sus padres.
Salió bastante animado hacia el instituto, llego más temprano de que usualmente lo haría, así que se sentó en su silla a esperar a que los otros vinieran, no demoro en aparecer la primera, Len sonrió al verla, era Miku Hatsune, una chica de cabello aguamarina y ojos igual.
-Bu-buenos días- saludo la chica mientras le veía sorprendida.
- Hola Miku- saludo Len mientras ella se sentaba en el asiento al lado de él, ella se veía sorprendida por verlo allí.
- Has venido muy temprano- menciono ella observándole, detalladamente.
- Si, me desperté realmente temprano hoy- Len solo la observaba, ella lo miro con curiosidad.
-¿Por qué?- Len sonrió melancólicamente.
- Se puede decir que soñé algo que no me gusto- dijo él, Miku aún seguía curiosa, quería saber más sobre ello.
- ¿Qué has soñado?- volvió a preguntar, Len rio levemente.
- Hoy amaneciste muy curiosa- Len saco su lengua hacia ella, Miku se sonrojo un poco.
-No-no es una obligación decirme…- dijo ella apartando la vista, Len sonrió, Miku era adorable.
-Pero tú quieres saber, así que te lo diré, no es que sea un secreto- Len subió su mirada pensativo-No era un sueño, más bien fue un recuerdo, soñaba con mi primer amor- Miku le miro con pánico, ella no sabía que Len había estado enamorado.
- ¿Tu ex novia?- pregunto ella, Len sonrió.
- No exactamente, nunca fue mi novia, no tuvimos tiempo para eso, ella se fue confesándome sus sentimientos y yo los míos- Len suspiro, su mirada era realmente triste, ahora que la recordaba, extrañaba mucho a esa dulce niña de doce años que hizo que su corazón palpitara.
- ¿A dónde se fue?- Len sonrió otra vez.
- Enserio estás muy curiosa- Le recordó, Miku volvió a sonrojarse pero no podía evitarlo- Bueno, se fue a estados unidos hace cinco años- Miku agradeció al cielo por ello.
- Eras un niño en ese entonces- dijo ella sonriendo, Len solo la miro curioso.
- ¿Y qué?- respondió él, aunque no de manera brusca- ¿Crees que los niños no pueden amar?- Miku negó con la cabeza.
- Solo eran juegos de niños- Len ya no estuvo de acuerdo con ello, solo hizo un puchero desaprobatorio.
- Entonces cuando estés adulta dirás lo mismo a esta edad-
- Tal vez lo haga- Miku se veía satisfecha, Len suspiro.
-Sabes, realmente ame a esa niña- intento defenderse Len.
- ¿Y es por ella que nunca has conseguido una novia?- pregunto Miku, pero más por curiosidad que por tratar de discutirle.
- No… no exactamente por ella, después de todo han pasado cinco años, sería estúpido decir que siento lo mismo por ella en estos instantes, pero…- interrumpió Len," tal vez el motivo por el cual no haya conseguido una novia es porque jamás había vuelto a sentir ese palpitar en mi corazón que tenía en aquella época", completo eso último en su mente, Miku no lo entendería.
-¿Pero?-
- Tal vez estoy esperando a que cierta chica se me confiese- Len rodo sus ojos, sonrió con diversión, ella se creería eso, pero cuando volvió a poner atención en ella, Miku se encontraba sonrojada hasta las orejas.
- ¿Qu-quién?- logro preguntar apenas, Len la miro curioso.
- ¿Por qué te sonrojas así?, no me refería a ti…- aclaro antes de que ella lo malinterpretara, Miku rio nerviosamente.
- ¡Por-Por supuesto que no pensé eso!, ósea, ¿tú y yo?, somos los mejores del mundo, no podríamos ser pareja jamás- se apresuró a decir Miku- Solo quería saber quién es quien te gusta- volvió a re-dirigir su pregunta, pero si Len le daba un nombre seguramente ella se volvería loca y trataría de unirlo a una chica que realmente no le gustaba.
- Es un secreto, no tienes que saberlo- Declaro, Miku inflo sus cachetes tiernamente, Len se rio de ella por lo graciosa que se veía.
Ambos cambiaron de tema rápidamente, hablaban de temas triviales mientras seguían esperando, poco a poco llegaban los alumnos de la clase.
-Buenos días- Saludo una chica de cabellos rosados al llegar, se sentó detrás de Len.
- Buenos días Luka- Sonrió Len, ella le sonrió de vuelta.
- Hola Luka- saludo Miku sonriéndole a la chica.
- Oh… ¿hiciste los deberes?- pregunto Luka, Miku asintió con su cabeza.
- Claro que si, soy la representante estudiantil más diligente que encontrarás en este instituto- Len sonrió por eso.
- Tan humilde que es Miku Hatsune- El sarcasmo de Len provoco que Miku hiciera un puchero.
- Si no puedo alardear un poco en lo único que tengo talento, ¿qué sentido tiene?- Len parpadeó un par de veces.
- ¿De qué hablas?- pregunto él, Luka suspiro.
- Miku, tienes muchos talentos, eres hermosa, tu letra es perfecta, tus calificaciones son perfectas, eres buena en los deportes, eres amable con todo el mundo- Empezó a enumerar todas sus virtudes.
- Y encima cantas genial- finalizo Len, Miku ya se encontraba sonrojada.
- No-no es ci-cierto- expresó ella tímidamente- Nunca sentí que fuera buena en todo eso, solo en el consejo estudiantil- Miku rasco un poco su mejilla nerviosa, Len y Luka suspiraron un poco.
- Hola niños- Saludo la recién llegada que era Gumi, Len se sintió un poco ofendido por el término "niños".
- Tenemos la misma edad- le dijo Luka mientras la observaba.
- Mi edad mental es mayor que la de ustedes- Gumi saco su lengua, Len enarco una ceja.
- Yo diría que es al contrario- Miku sonrió con ello, pero Gumi no se dejo doblegar.
- Oh Miku, sigue diciéndote eso- Gumi puso sus manos en la cintura, Len se puso a mirarla detalladamente, Gumi parecía tener algo distinto.
- ¿Te pusiste maquillaje?- pregunto el rubio asombrado, Gumi sonrió de medio lado.
- ¿Te gusta?- Len solo la miro aún más detalladamente.
- Etto…- Len no sabía que decirle- No… no está mal- desvió sus ojos algo incómodo, no es que no le gustará el maquillaje es solo que pensaba que sus amigas no debieran usarlo.
- Suena a mentira- Gumi frunció el ceño pero luego se fue hacia su asiento al lado de Miku.
No tardaron en llegar los otros, Kaito, Meiko y Gakupo, pero con estos y apenas y pudieron saludarse debido a que el maestro llego en ese preciso instante, Len se divertía con ellos, eran sus amigos, los quería mucho. A Len la clase se le hizo larga, tenía muchas ganas que llegará la tarde, había traído su guitarra para eso, estaba emocionado por cantar la canción que había compuesto hace unos meses.
-¿Estás listo Len?- pregunto Miku con una sonrisa cuando sono el timbre, él asintió.
- Claro que si- Len tomo animadamente su guitarra, sus demás amigos lo siguieron.
- Bien, vamos por los instrumentos- Miku se dirigió a sus demás amigos, ellos respondieron "si~" al unísono.
Len salió al patio, allí se montó y empezó a notar como varias chicas se le acercaban.
-Kagamine-san… ¿vas a tocar algo?- pregunto la chica rubia de una coleta, Akita Neru era su nombre.
- Si, les tocaré algo- sonrió Len mientras Neru se sonrojaba, ella iba acompañada de sus dos amigas, Teto y Haku, por lo cual las tres se acercaron a hablar con él, pero pronto fueron interrumpidas por Miku.
-Lo siento chicas, necesitamos más espacio- aunque Miku se disculpó, ella no lo sentía para nada, odiaba que las chicas se acercaran a Len pero lo disimulaba bien.
-Claro presidenta- respondió Teto mientras tomaba a Neru de la mano y se la llevaba, la chica protesto bajo y con la mirada baja.
Miku se posiciono al lado de Len, ella traía un bajo, Gumi era ayudada por Gakupo a traer la batería, y él traía un saxofón, Luka un violín, Kaito y Meiko un teclado y también traían los amplificadores de sonido y los ponían y conectaban con el micrófono de todos. Poco a poco los curiosos que pasaban por allí se quedaron mirándolos.
-Hola todo el mundo- saludo Miku por el micrófono- Espero que puedan de disfrutar de esta muestra del grupo de música, vamos a cantarles algunas canciones, por favor quédense a escuchar- Varios se interesaron y se sentaron en un círculo.
Al principio empezaron Miku y Gumi, cantaron una canción llamada "Matryoska", está la había escrito Gumi, ella siempre escribía canciones raras, luego Len cantó con Gumi una canción llamada "ah~ it's a wonderful cat life", él mismo la había escrito cuando se encontró con un gato callejero, Gumi le había ayudado con la letra porque solamente ella se mostró entusiasmada por ayudarla con una letra que hablaba de gatos, pero al final todos les termino gustando. Kaito, Luka y Miku cantaron "acute", era una canción que habían escrito hacía mucho tiempo, a Len nunca le había gustado esa canción; fue entonces que ya se terminaba su pequeña muestra, Len no pensó que atraerían la atención de tantos estudiantes, todo el lugar rebosaba de gente, incluso los maestros.
-Gracias- susurro Luka al ver a tanta gente.
- Y nuestra última canción será interpretada por nuestro príncipe de la escuela "Len Kagamine~"- canturreó Meiko, ella no había tenido mucha participación, pero tomo el micrófono de Miku antes de que ella hablará, todas las chicas empezaron a gritar de la emoción, Len suspiro.
- Meiko… yo no soy el príncipe de esta escuela- Pero al parecer nadie más compartía esa opinión ya que oyeron en el fondo un "no seas tímido Len-sempai~" de alguna estudiante menor- Ejem… Esta canción la escribí hace unos meses, se titula "orange"- El rubio empezó a mover sus manos y a tocar la guitarra, todos prestaron con atención a las notas musicales de la canción, sus amigos sonreían.
El cielo estaba teñido de rojo
Mientras regresaba a 5:30 de la tarde
Hey, ¿a dónde debería ir?
Postes negros de concreto
Bellamente alineados igualmente
Ahora, camino hacia el futuro incierto
Memorias nostálgicas
Incluso un día tedioso se convertía en el mejor
Porque tú siempre estuviste ahí
Ahora que tú ya no estás más aquí
No puedo vivir
Len abrió los ojos de repente, cuando escribía esa canción no pensaba en nada particular, pero ahora recordaba el sueño de esta mañana, cuando Rin estaba con él siempre era feliz, nunca se aburría, le pareció curioso, él había estado ansioso, esa canción le había encantado tanto porque era hermosa, él la había escrito sin meditar mucho, es de esas canciones que escribes sin mucho esfuerzo y parecieran que ya estaban escritas.
Tú figurada anaranjada flota en salón
Me pregunto que es lo que buscas fuera de la ventana mientras miras el cielo
La sonrisa de cuando volvíamos caminando a casa, aun~
Me atormenta ~
Sonrió tristemente cuando terminaba de vocalizar aquello, Len amaba la sonrisa de Rin, de esa niña de doce años que alguna vez lo hizo feliz, él pensó que ya la había superado, que había quedado en su pasado, pero ese día en particular se había acordado de ella; " pase tanto tiempo deprimido por tu ausencia", ese fue su pensamiento.
Dos manos suavemente conectadas
Mientras volvíamos a casa
Estos pies que algunas veces tropiezan
También tropiezan al hablar palabras
El mañana será mejor
Este podría ser un deseo irrelevante
Siempre ser feliz así
Deseo que continúe
Extrañaba esos días, era feliz sin saberlo, recordaba su último verano con Rin, fue el mejor de todos, nunca obtendría otro igual.
El tiempo que fluye
Por la multitud pasando entre cada uno
Cualquier tipo de gentileza que encuentro
Sería improbable que venga de ti
Sin duda, si canto hermosas palabras
Sin falta~
Tú probablemente no las recibirás~
Ni una sola palabra~
Incluso si tú consideras
Buscarlas~
Me pregunto si podré volver hacia atrás~
Jamás podría volver a esos días, y Rin jamás escucharía su canción, estaban distanciados por medio mundo, hacía tiempo habían perdido contacto, le había enviado muchas cartas y por un tiempo se comunicaron por ese medio, pero un día simplemente ella dejo de contestar, todas las cartas que seguía enviando solo terminaban en un doloroso silencio. Un día se aburrió, dejo de mandarlas, ya se resignó a que Rin ya no le quería ni como amigo, seguramente encontró alguien más que fuera su mejor amigo, él hizo lo mismo, busco nuevos amigos y los encontró.
Si solo me hubiera preocupado por ti un poco más
Si solo nos hubiéramos podido entender un poco Más
Pero tengo muchas razones para darme por vencido
No le puedo ganar a este sentimiento incluso si lo amo
Si tal vez lo hubiera sabido antes, si ella no se lo hubiera contado el ultimo día, si hubiera hablado con su padre o con sus padres, ¿hubiera cambiado en algo?, Rin solo se había rendido a la voluntad de ellos, y cuando él lo supo ya no pudo hacer nada, incluso aunque se amaran el uno al otro.
Tú figura anaranjada
Flota en el salón
Me pregunto que es lo que buscas
Mientras miras el cielo
La sonrisa cuando volvíamos caminando juntos, aún~
Me atormenta~
Len termino la última estrofa, todo el mundo le miraba realmente enternecido y empezaron a aplaudirle, él sonrió igual que sus compañeros, luego todos empezaron a desmontar su equipo igual a como lo habían armado. No demoraron mucho en guardarlo bajo llave en el salón de su club.
-Hey… tenemos que salir en el verano- Declaro Gumi.
- Es una buena idea- Luka intervino.
- Pero… yo iré de paseo con mis padres- se excusó Miku.
- Oh, al menos tenemos que salir a jugar alguna vez- Meiko hablo esta vez.
- Bueno, no vas a pasear todo el verano, ¿o si?- pregunto Gumi a Miku, está bajo su cabeza y puso su mano cerca de su mentón.
- Yo te avisaré- Dijo Miku, Gumi sonrió.
- Entonces les hablaré por correo, atiendan- ordenó Gumi, Len suspiro.
- Si~ - canturrearon todo al unísono.
Todos empezaron a caminar por la calle, Meiko, Luka y Gumi se llevaron a Miku un poco más adelante, empezaron a decirle cosas que Len no podía escuchar, Kaito y Gakupo les miraban con preocupación.
-¿Qué harás en el verano, Len?- pregunto Gakupo.
- No lo sé, me voy a aburrir un montón seguro, tal vez vaya a la playa con mis padres- susurro más para sí mismo.
- Yo iré a la casa de verano con los míos, tal vez quieras venir- Comento el chico de la coleta más larga, Len rio.
- Una estricta dieta de berenjenas no es mi sueño de verano- rio levemente el rubio.
-Puedes llevar tus bananas- replico el chico de cabellos morados.
- Chicos… Tal vez deberíamos buscarnos un romance de verano- menciono Kaito, Len rio.
- ¿Romance de verano?, oye… Tú le gustas a Meiko, ¿Acaso no lo sabes?- el chico de cabello azul se sonrojo.
- No-no digas to-tonterias- replico él, Len rio aún más fuerte.
- No es tontería Kaito, la morena esta re-enamorada de ti- esta vez intervino Gakupo.
- Si fuera así, entonces… ¿por qué me golpea tres veces al día?- pregunto algo indignado.
- Para demostrarte su amor, así actúan algunas chicas, te golpean porque te quieren- Len le respondió, tenía experiencia en eso.
- Entonces Len, si Miku se te declarará… ¿saldrías con ella?- Len le miro algo extrañado, como si le hablara en otro idioma.
- ¿Miku?, ella no se me declararía- Gakupo puso su palma en su frente.
- Estoy rodeado de idiotas- Los dos chicos lo miraron enojados.
- Oye Gakupo, no tienes ningún derecho de decir eso- Kaito le reclamo al chico de cabellos morados, Len sonrió.
-¡Hey!- Meiko y Gumi se pusieron enfrente de Gakupo y Kaito y los tomaron del brazo- Vamos a tener una cita doble, ahora- ordeno Gumi, ambos se miraron uno al otro.
- Si…- dijo Kaito mientras notaba que Meiko se le había recargado demasiado.
- Yo… yo iré a comprar unas cosas que me encargo mi mamá- Luka se posó delante de Len, arrastraba a Miku de la mano- Así que Len, acompaña a Miku a su casa- Ordeno la chica de cabellos rosados, Len la miro algo confuso.
- Esta bien- dijo sin mucha importancia, noto como todos sus amigos se habían ido en un parpadeo, lejos de ellos, Len ni siquiera tuvo tiempo de decirles adiós.
-No-no tienes porque- Dijo Miku con un sonrojo y sin mirarle, Len le sonrió.
- No te preocupes, Miku, después de todo el camino para ir hacia mi casa pasa por la tuya- Miku asintió aun con ese rubor, Len se quedó pensando en las palabras de Kaito, ¿Miku confesaría su amor por él?, negó suavemente, una chica tan perfecta como ella no debería tener tal sentimiento por él.
Ambos caminaron lentamente por la calle, Miku no le dirígia mucho la palabra pero se veía nerviosa.
-El cielo está totalmente naranja – menciono al mirar hacia arriba, Miku le observo.
- Pa-parece como el de tu canción- susurro ella, aunque Len le escucho.
- Oh, cierto- Len desvió sus ojos, se parecía al día en que Rin se había ido.
- ¿Pensaste en alguien al escribir esa canción?- Len sonrió melancólicamente.
- No conscientemente- respondió con sinceridad, Miku le miro algo espantada.
- ¿A-a qué te refieres?- pregunto ella de nuevo, Len le miro divertido.
- Me refiero a que realmente extraño a alguien demasiado, y hoy apenas me vengo a dar de cuenta – Len prácticamente se estaba desahogando, no sabía porque pero siempre terminaba diciéndole esas cosas a Miku, pero al ver la mirada extrañada de Miku decidió terminar eso- Lo siento, solo estaba pensando para sí mismo, es solo que el sueño de esta mañana me afecto mucho- se disculpó él, Miku volvió su mirada hacia el suelo.
- Len… - Susurro ella, Len le miro, ahora estaba más roja que antes- Yo… yo… creo que tú me…- Pero antes de que pudiera terminar, una chica rubia choco contra ella por atrás.
-¡Lo siento!- dijo ella mientras se inclinaba, Len apenas y pudo ver su rostro cuando el largo cabello de aquella chica le tapo toda la cara.
- No te preocupes- Dijo Miku, casi suspiraba de alivio- Yo iba distraída- La chica subió su mirada hacia la chica de cabello aguamarina, Len observo su rostro y se hipnotizo con sus ojos azules, la chica lo miro y puso una cara de terror.
- A-adiós…- La chica rubia emprendió su huida, Miku se le quedo mirando algo extrañada por lo que acababa de suceder.
- Que chica tan extraña…- susurro ella, Len en cambio no pudo quitarle la mirada de encima, vio como desapareció por la calle al cruzar la esquina- ¿Len?- pregunto al ver que su atención ya no estaba en ella sino en la extraña chica que choco con ella.
- Lo- lo siento…- Len aparto su mirada pensativo, algo le había impresionado de la extraña, aunque apenas y pudo detallarla, solo se enfocó en sus ojos azules, eran tan hermosos y lo hizo sentir extraño en su estómago.
- No importa- Miku respondió al mirarle tan distraído- Yo ya cruzo por aquí, así que nos veremos después- Miku sonrió como despedida.
- Adiós Miku- Len se despidió y siguió caminando, Miku se quedó inmóvil allí, saco su teléfono, "No pude hacerlo", tecleo rápidamente y envió el mensaje a sus amigas.
Len seguía pensativo, el azul de esos ojos lo desconcertó, ¿se habría enamorado de los ojos de aquella chica?, sonrió para sí mismo, tampoco llegaría hasta allí, solo le parecieron muy lindos; camino lentamente, él concierto fue tal y como lo planeo, esperaba que en la semana del festival cultural pudiera salir igual de perfecta como ese día, aunque ese día sería mejor, sería su último festival cultural de su vida de estudiante después de todo ya rondaban por los 17. ¿Qué sería de su vida ahora?, se preguntó, esta era la edad en la que debía de preocuparse que hacer con su vida, nunca había tenido una novia y su único beso se lo había dado una niña a los doce años, luego pensó en la pregunta de Kaito, si por pura casualidad, Miku se le declararía (cosa poco probable), ¿qué respondería él?, siguió caminando, meditando sobre ello.
-Miku no me gusta como pareja- dijo en voz alta, se sorprendió así mismo diciéndose ello.
¿Por qué?, se pregunto mentalmente, ella era perfecta, en todo sentido, era bella, inteligente, su voz era envidiable, se llevaba bien con ella, ella sería su pareja perfecta, seguramente vivirían un romance tan lindo como el de "Romeo y Julieta", pero…
-Pero Romeo no está enamorado de Julieta…-
Aunque pareciera increíble para cualquiera pensar en ello, por que Miku Hatsune era la chica preferida de todo el mundo, todos los chicos querían salir con ella, todas las chicas querían ser como ella, si ella se le declararía sería un estúpido en no aceptarla. Ella se proclamaba su mejor amiga, ella era la persona en quien más confiaba en ese momento, podía contarle cualquier cosa, Miku jamás le hacía enojar, siempre estaba allí para él, desde que la conoció. ¿Por qué rechazarías a alguien así?, no lo sabía exactamente, pero él seguía a su corazón.
Siguió divagando en pensamientos, pronto llego a su casa, al abrir su casa se encontró con su mamá y su papá bastante arreglados.
-¿Por qué están vestidos así?- pregunto él al verlos, sus padres le sonrieron.
- Vamos a ir a comer con unos amigos y tú vas a venir- Eso fue una orden de parte de su padre, Len enarco una ceja.
- No tengo ganas de ir a ningún lado- declaro él, pero su madre le sonrió.
- No tienes derecho a objetar, Len- La sonrisa de su madre no le gusto, a su parecer sus padres lucían demasiado felices- Si quieres ir a cenar, tiene que ser con nuestros amigos, además podrás ir a jugar con su hija- Len solo enarco una ceja de duda.
- ¿Jugar?- pregunto él- Mamá, tengo 17 y a menos que sea una hija muy ardiente, no me pondría a jugar con ella- Se le escapo la palabra "ardiente" sin querer, sus padres le miraron algo confundidos.
- Len Kagamine… TENEMOS QUE HABLAR- Dijo su madre borrando todo rastro de su sonrisa.
- Solo bromeaba, yo sigo siendo puro y casto mamá- Len camino unos pasos hacia atrás.
- Cariño, relájate, Len, ve a cambiarte, no es algo formal así que ponte algo cómodo- Len subió las escaleras a toda velocidad.
Era un estúpido por utilizar esas palabras, normalmente las utilizaría con Kaito y Gakupo, pero no con su madre, era obvio que lo mataría después, suspiro pesadamente, sería mejor no hacerla enojar más, así que decidió poner la guitarra en su sitio y guardar su maleta, rápidamente se cambió de ropa por unos pantalones verde militar y una camisa negra. De pronto algo capto su atención, el cuarto de la casa de al lado estaba lleno de cosas, eso debía ser imposible, se acercó a su balcón para captar algo, pero había una cortina tapando la mayoría del cuarto.
-¿POR QUÉ DEMORAS TANTO?- grito su madre desde la planta baja, Len suspiro, si tenía vecinos nuevos lo descubriría tarde o temprano.
Bajo rápidamente mientras su madre estaba mirándole queriéndole matar, él solo puso una cara de desdicha, su madre tenia varios platos empacados en recipientes, lo que llamo la atención de Len, los tres salieron de la casa, cuando Len iba a decir algo, su padre se adelantó.
-Ve y toca, hijo- Len solo le miro algo extrañado.
- ¿Tocar?- pregunto él.
- Si, vamos a comer con los nuevos vecinos- Len solo rodo los ojos, no se sorprendió del todo pero pensó que irían con algún amigo fastidioso de su padre, los odiaba a casi todos.
Se acercó hacia la puerta y toco tres veces… no hubo respuesta; toco de nuevo.
-¡Ya- Ya voy!- Oyó una dulce voz detrás de la puerta, "seguro es su hija", pensó él, la puerta se abrió y una chica de cabello rubio largo fue la que apareció para atenderlo, Len la miro, ella le miro, cuando él tan siquiera iba a decir algo la chica cerró la puerta con fuerza, en toda su cara.
-¿Qué demonios?- se preguntó él, era la misma chica que empujo a Miku, ¿ella era su vecina?
- ¡ABRE LA PUERTA INMEDIATAMENTE!- escucho oír Len al otro lado de la puerta, después Len observo como la puerta se abrió lentamente, la chica estaba totalmente sonrojada y con la cabeza gacha.
- Lo-lo si-siento- susurro ella, pareciera como si estuviera a punto de llorar.
- No te preocupes- Dijo él, no entendía a aquella chica, era rara, pero lo que tenía rara lo compensaba en hermosa.
- En-enserio, Lo siento, Len- la chica subió su mirada, Len volvió a mirar sus ojos azules, un momento… ¿le había llamado Len?, de repente cayó en cuenta.
- ¿Rin?- pregunto asustado, ella miro hacia otro lado- ¿Tú eres Rin?- volvió a preguntarle para confirmar.
- ¿Quién más sería?- pregunto ella con un tono de voz ofendido, se dio la media vuelta y entro hacia su casa.
- ¡Espera!- Len le tomo de la mano antes de que se alejara de él totalmente.
- La cena se va a enfriar- Rin quito su mano de la de Len rápidamente, como si él quemara.
- ¡Espera!- otra vez repitió la frase pero Rin ya se había marchado hacia la cocina.
- Len… como has crecido- Len miro hacia la persona que le había hablado, era la madre de Rin.
- Ah, Buenas noches- Len se sonrojo un poco, ellos si no había cambiado tanto como Rin.
- Hola Len- Saludo el padre de Rin con una sonrisa, Len le miro serio.
- Ho-Hola…- susurro él, después de todo aun le guardaba un poco de rencor, pero eso ahora ya no debía de importar.
- Kouichi, tanto tiempo sin verte- Saludo la madre de Len al padre de Rin, se acercó y le dio un beso en la mejilla.
- Oh… Asami, sigues hermosa como siempre- Sonrió, la madre de Len se abalanzo sobre la madre de Rin.
- ¡MARY!- grito ella, Len simplemente suspiro, su madre era una niña cuando quería.
- Oh… Mary, esta bellísima- El padre de Len se acercó hacia ellos y prontamente los cuatro adultos empezaron a entablar una conversación, Len vio su oportunidad y camino hacia la cocina.
Allí se encontró a Rin, ella estaba sirviendo los platos para la cena.
-Rin…- susurro él, Rin tembló al oír su nombre, no quiso voltear a mirarlo- Rin…- volvió a susurrar aún más cerca.
- ¿Qué quieres?- pregunto algo tosca, Len se sintió herido por ese tono de voz.
- Estas muy distinta- dijo él sin ya ocurrírsele algo más que decirle.
- Igual tú- respondió ella sin desatender su labor, Len se acercó un poco más a ella, Rin por fin se dignó a mirarle, Len le sonrió y ella se sonrojo.
- Me alegro de verte- Contesto él, tomo un mechón del largo cabello de Rin y lo olio, olía a naranjas… ella no respondió, Len le miro a los ojos, estos estaban llenos de lágrimas que amenazaban con salirse de sus ojos, y como si cumplieran su promesa una se le escapo, Len la limpio con su dedo- No llores- Len la atrapo en sus brazos y la abrazo tiernamente, sintió su corazón latir rápido… algo que hace años no había sentido.
- Len…- susurro ella mientras se aferraba a él- Te extrañe…- Len se conmovió por sus palabras.
- Yo también- Len sonrió, estaba tan feliz de tener a Rin entre sus brazos de nuevo, de pronto sintió que él también estaba llorando.
- Oh… que lindos- La madre de Rin apareció en la cocina, ambos se separaron inmediatamente- No tienen que ser tímidos- ella rio levemente, ambos chicos se sonrojaron, ¿eso no había pasado antes?, no igual, pero si parecido, recordó Len.
- Ya basta mamá- dijo Rin, su mamá solo le hizo un puchero.
- Rin, Sirve esto también- La madre de Rin le entrego el envase de comida que la madre de Len había preparado anteriormente.
- Si…- ella lo recibió y lo destapo.
Len noto como Rin empezó a repartir en los platos la comida, ella no parecía muy dispuesta a hablar con él, como si estuviera evitándolo, pero él creía firmemente que ella se estaba disputando internamente entre ir a abrazarlo o golpearle; pero él deseaba hablarle, tenía tanto que contarle pero antes de abrir la boca, Rin hablo primero.
-¿Me ayudas a llevar la cena?- pregunto ella, Len sonrió.
- Por supuesto- Len tomo los platos que pudo y empezó a llevarlos, los cubiertos y lo demás ya estaban en su sitio, así que fue acomodando los platos, noto que los padres de ambos seguían hablando bastante divertido, Len se preguntó porque no habían dicho que volvería, todo fue tan sorpresivo. Termino de ayudar a Rin a colocar los platos, y ella llamo a todos para comer, él se sentó junto a ella pero ella no le ponía mucha atención.
-¿Cuándo llegaste?- pregunto Len, Rin le miro de reojo.
-Hoy…- Len se sorprendió.
- ¿Desempacaron todo en un día?-
-No, solo lo esencial, tengo un montón de cajas arriba, además llegamos temprano y tu madre nos ayudó- Rin casi ni le miraba, su enfoque estaba en la comida.
- Pero… a mí nadie me dijo nada- Len puso un puchero, Rin se dignó a verle directamente.
- Eso resuélvelo con tus padres- Len suspiro, tal vez simplemente era una sorpresa y al ver que los adultos parecían disfrutar la cena decidió que lo mejor no sería molestarlos.
Después de comer, todos se fueron hacia el patio, sus padres seguían hablando de su pasado juntos, debido a que sus padres habían sido mejores amigos desde que nacieron y sus madres desde que se conocieron, Rin se sentó alejada de Len pero este se empeñó en seguirla, haría una conversación normal con ella sí o sí.
-Oye… - le dijo mientras se sentaba cerca de ella, Rin se alejó un poco al sentirle tan cerca- Pareces enojada- Rin bufo.
- Por supuesto que si- Len se sintió un poco mal por ello.
- Pero yo no te he hecho nada- intento defenderse, Rin rodo sus ojos.
- Tal vez sea por eso que estoy enojada- Len no entendió a que se refería, solo se quedó meditando sobre que decirle.
- Pero yo estoy tan feliz de verte, no puedes estar enojada conmigo para siempre- Rin suspiro.
- ¿Quieres apostar?-
- No, solo dime porque estás enojada conmigo- pregunto Len serió, Rin poso su mirada azul en él otra vez.
- Rompiste tu promesa- Len solo se sorprendió.
- ¿La rompí?- pregunto él, Rin bufo molesta.
- Ya no me escribiste más, dijiste que me ibas a escribir, espere tanto tiempo tus cartas y nunca me llegaron- Rin estaba apretando la parte inferior de su pantalón, Len medito sobre lo que acababa de decir.
- Eso no es cierto, fuiste tú la que no me respondió más, estuve mandándote cartas por varios meses y jamás me llegaron las respuestas- Rin dejo de apretar su pantalón y le miro molesta.
- ¿Qué yo qué?- Rin la vio arrugar su frente, pareciera como si le fuera a pegar, pero temblaba de la ira- ¡Yo las respondí todas!, incluso te mande varias después de que no me respondiste la última- ella se había alterado, pero algo no cuadraba en toda esa historia.
- No te estoy mintiendo- Rin se confundió en ese instante, ¿Qué habrá podido pasarle a las cartas?, seguramente era lo que se estaba preguntando en ese momento.
- ¿Están peleando?- Pregunto la madre de Len al verlos, Len solo la miro.
- Rin está diciendo que yo deje de enviarle cartas, dile que no nos llegaron las de ella- Len noto que su madre se puso algo pálida.
- ¿Las cartas?- pregunto ella nerviosa.
- Si, Rin no volvió a enviar cartas-
- Ah, Cariño… Las cartas de Rin si llegaron…- Len abrió los ojos al oír eso.
-¿Qué?- pregunto él impresionado, no entendía porque su madre había dicho eso, él jamás había leído esas cartas.
- Yo… no te las entregue- Tanto como Rin y como Len se vieron confundidos.
- ¿Co…cómo pudiste?- él estaba anonado.
- Lo siento cariño, pero era por tu bien- intento excusarse su madre, los demás padres pusieron su atención a la charla.
- ¿MI BIEN?- Len ya se había enojado, podría hacer cualquier cosa en ese momento.
- Len…- Susurro Rin, había empezado a entender que todo era un malentendido.
- Tú no te relacionabas bien con los otros niños, así que me preocupe, le pregunte al psicólogo y me dijo que lo mejor sería que hiciera eso, para que te abrieras el mundo- Len se molestó aún más- También hicieron lo mismo contigo, Rin- Rin miro hacia sus padres, ellos solo agacharon la cabeza.
- ¿Por qué?- dijo ella, se levantó inmediatamente hacia ellos.
- Rin… Tú no querías hacer nuevas amistades y estabas deprimida en Estados Unidos, si seguías aferrándote a Len nunca lo superarías- Ambos rubios menores estaban molestos, no sé sabía cual de los dos más.
- ¡No tenían derecho!- Grito Rin, ella volvió a empuñar sus manos, ya había empezado a llorar.
- Rin, entiende… fue por tu bien- Su padre intento persuadirla pero Rin solo se dio media vuelta y escapo de allí.
- ¡Rin!, ¡espera!- Grito Len, él la siguió, no podía dejar que se le fuera.
Rin salió de la casa corriendo cuanto más daba sus pies, Len tuvo dificultades siguiéndola, ella casi ni le importaba chocar contra las personas, Len solo podía dar su mayor esfuerzo siguiéndola pero era casi imposible como un rayo que nadie podía detener, fue como a las cinco cuadras ella paro, jadeando fuertemente, Len intento de nuevo alcanzarla, acercándosele lo más que pudo, sus pulmones ya casi habían colapsado cuando logro verla en el suelo, respirando con mucho esfuerzo. Él se sentó junto a ella, sin importarle si estaban en medio de la calle y la gente les observara.
-Lo siento- Susurro ella mientras derramaba sus lágrimas- No-No sabía – Rin intento limpiarse un poco las lágrimas.
-No tienes porque disculparte- Len ya había recuperado el aliento, igual que Rin.
- Pero estuve enojada, tanto tiempo- Len sonrió.
- Eso ya no importa, lo importante es que volvemos a estar juntos nuevamente y esta vez para siempre – Rin sonrió de lado, le gustaba la idea- Hey Rin… Huyamos juntos…- Len susurro eso último, Rin abrió los ojos sorprendida.
- ¿Qué?-
- Huyamos, a donde nuestros padres no nos puedan encontrar- Len se paró y le extendió su mano a Rin, Rin sonrió, Len le había dicho lo mismo cuando se despidieron, ella había rechazado su propuesta pero esta vez…
- Llévame al fin del mundo- Rin tomo la mano de Len, él la apretó suavemente y le ayudo a Levantar.
Ambos tomaron el autobús que paso más cerca, Rin no sabía a donde iría, solo se dejaría llevar por Len a donde fuera que la llevara, ya no lloraba pero tampoco le hablaba, él había tomado su mano y no se la había soltado ni un solo instante, ya era bastante tarde en la noche, Len no sabía exactamente que hora pero no importaba, en ese instante sintió mucha felicidad de ir tomado de la mano con Rin, aunque no se hablaran, él estaba feliz. Tardaron bastante tiempo en bajar en la parada, Rin se sorprendió que hubieran llegado a la playa, ya no recordaba la última vez que estuvo allí, pero era un poco lejos de su casa.
-¿Este es el fin del mundo?- Le pregunto mientras Len sonrió.
- No, pero parecido, nadie se atrevería a buscarnos aquí- Rin le miro curiosa.
-Por supuesto que no, aquí no hay nada- Rin solo miro el mar, como estaba de noce se veía realmente oscuro.
- Eso es lo que tú crees- Len empezó a caminar con dirección a la playa, Rin lo seguía porque aun tenían sus manos juntas, aunque ya estaban empezando a sudar.
Rin solo podía sentir el viento en su piel, la noche no era fría porque el calor del verano estaba empezando a llegar en esa época, el cielo estaba estrellado debido a que en el mar no había ni una sola luz, se distrajo mirando las estrellas, en donde vivía difícilmente se podía ver las estrellas de noche debido a la contaminación lumínica. Por ir distraída se tropezó cayendo en la arena, Len volteó a mirarle preocupada.
-¿Estás bien?- pregunto ayudándole a levantar.
- Si, solo estaba distraída- Len sonrió.
- No te culpo, el lugar es hermoso- Rin asintió, sentía curiosidad.
- ¿Cuánto más vamos a caminar?- pregunto ella, Len soltó una risilla.
- Mira- Len señalo a lo lejos un faro, Rin lo observo.
-¿Quieres llevarme allá?-
-Si, vamos- Len siguió arrastrándola, cuando llegaron a la puerta del faro, Len abrió la puerta, Rin no supo como, pensaba que el faro tendría algún cerrojo – No tengas miedo, Rin- Rin bufo, ¿miedo?, de estar interrumpiendo una propiedad privada con un chico, claro que no iba a sentir miedo.
Rin ya no dijo nada, subió por las escaleras del faro, estaba lleno de pinturas sobre sirenas, le pareció encantador, la luz del faro era muy tenue y tenía que estar mirando por donde caminar para no tropezar, pronto llegaron donde estaba la lámpara, el sitió ya estaba viejo, y era de entenderse, los faros en esta época ya no servían de mucho.
-Vaya lugar- Rin solo paso un dedo por una mesa, este se llenó de polvo.
- Es un lugar abandonado, ¿Qué esperabas?- Len por fin soltó la mano de Rin, esta se sintió un poco mejor al ya no sentir la mano caliente del chico.
- Bueno, dije que me llevaras al fin del mundo, pero no pensé que el fin del mundo tuviera tanto polvo- Rin soltó una risilla, tampoco le disgustaba el lugar, estaba lleno de cosas curiosas, como objetos para pescar y cosas de guardavidas, pero lo que más le llamaba la atención eran las pinturas.
- Pues ven aquí, seguro te gusta más- Rin fue al lado de Len, estaba en el balcón del faro, la puerta daba hacia el mar, a lo lejos se podía ver lo hermoso que era el cielo estrellado, de por si era hermoso en la playa, Len camino hacia el otro lado del balcón rodeando el faro, Rin le siguió y pudo divisar las luces de la ciudad, se veían tan distantes y pequeñitas, era realmente hermoso.
Ambos se quedaron en silencio, no sabían que decir, ¿Qué debería decirle a ella?, era extraño volver a tenerla al lado, Rin volteó a mirarlo, ahora ambos se miraban a los ojos, al parecer ella tenía las mismas dudas que él, Len movió su mano por encima de la cabeza de Rin y la empezó a acariciar, su pelo era bastante largo ahora; su piel seguía siendo blanca; sus labios tenían un color rosa hermoso; Ella se había vuelto una señorita muy hermosa, le gustaba como se veía, tan linda, era distinto a cuando era niña, ella no era fea cuando era una niña, de hecho se le hacía una niña muy linda, pero ahora era una… mujer.
-Si me ves tanto me voy a avergonzar- Rin volteó su cara un poco sonrojada, Len sonrió.
- Estoy buscando esa niña linda en esa cara que tienes, pero nada, es como si se hubiera esfumado- Rin le miro de reojo.
- Tú también cambiaste, antes eras un shota afeminado, ahora te vez más maduro, aunque no mucho- Rin rio levemente, Len suspiro.
- Si, era débil, flaco, y… parecía una niña- admitió algo apenado.
-Aun pareces una niña, solo que una niña más fea- Len rio.
- No es cierto- Len despeino a Rin- No debes decir mentiras- Rin intento apartar la mano de Len.
- ¡No es una mentira!- Ella se defendió pero Len no le creía ni cinco, la tomo de la cintura y le atrajo hacia él, ella se sorprendió un poco por su comportamiento.
- Mírame a los ojos y vuélveme a decir que soy feo- Len sonreía, Rin se había sonrojado por su cercanía y su actitud.
-Está bien, solo suéltame- Rin susurro, Len no aflojo su agarré ni un poco.
- Dilo- ordeno.
- Eres…- Rin empezó a ponerse más roja- ¡suéltame!- ella intento zafarse, Len la soltó y empezó a reírse fuertemente.
- ¿Ves?, no debes decir mentiras- Rin solo lo miro con odio, ahora que lo pensaba estaba a miles de metros de alguna persona y ella estaba sola con un chico, si él quería podría aprovecharse de ella... si quisiera.
- ¿Tu novia no se molestará porque estás aquí conmigo?- intento decir, Len la miro algo extrañado.
- ¿Novia?- pregunto sonriendo.
- La chica con la que estabas en la tarde- recordó ella.
- Ósea que si fuiste tú la que golpeó a Miku- Len enarco una ceja, aun no dejaba de sonreír.
- No fue mi intención…-Rin desvió un poco su mirada apenada, ella se puso tan nerviosa al ver a Len con esa chica.
- Lo sé, pero… ¿novia?- Len lo medito un tanto, recordó las palabras de Kaito- Ella no es mi novia- declaro, Rin le miro confundida- Yo no tengo novia- Len le sonrió de medio a lado a Rin, ella volvió a desviar su mirada.
-Pero caminaban juntos a casa…-
- Si, estaba con todos mis amigos y de repente nos dejaron solos- Rin sonrió, ¿acaso era tonto?, tal vez no la conocía pero seguramente si hicieron eso es porque deseaban dejarlos solos.
-Entiendo- Rin sonrió, Len seguía igual de despistado que antes, cuando eran niños, cuando el le gustaba, él nunca se dio de cuenta hasta que se lo dijo, seguramente pasaba lo mismo con esa chica.
Volvió el silencio incomodo entre ambos, Len volvía a mirarla, quería preguntarle muchas cosas, pero no se atrevía, tal vez debería hacerlo, tenía tanto sin saber de ella.
-¿Hiciste muchos amigos en estados unidos?- se atrevió por fin a formularle la pregunta, Rin lo medito un poco.
- Si, conocí a mucha a gente, fue divertido- Solo dijo eso, Len esperaba otra respuesta, tal vez Rin ya no volvería a ser su mejor amiga como lo fue a los doce años, seguramente, suspiro, ese pensamiento le dio terror interno.
Él le había dicho que escaparan juntos, pero ahora que habían escapado juntos, ¿qué debería hacer?, sabía que no se podía quedar toda la vida en ese lugar, y tampoco sabía que estaba pensando Rin, ella estaba enojada, él estaba enojado, volver a casa no era una opción.
-Len… ¿Qué escribiste en las cartas?- pregunto Rin, Len se sorprendió un poco.
- Fue hace tanto- medito él, intentaba recordar- Creo que preguntaba porque no habías respondido y que te extrañaba mucho- Dijo él, Rin sonrió.
- Siempre me escribías eso- Rin sonrió, al parecer sus pensamientos estaban en las dichosas cartas.
-Bueno, era la verdad- Len se recostó en la pared del faro, Rin hizo lo mismo, se sentó a su lado.
-Yo quería contarte sobre mi vida allá, no tenía amigos, no me llevaba bien con los demás porque no podía expresarme bien con las personas, mi inglés era pésimo- Rin soltó una pequeña risita- Luego conocí a Oliver, él me presento a sus amigos y pronto pude tener amistades- Len se sintió mal al escuchar el nombre de Oliver, casi como si lo hubiera reemplazado.
- Al menos encontraste a alguien- Len miraba al cielo, intentaba imaginarse a ese tal Oliver, si era extranjero seguro sería bastante lindo, de hecho, Rin debía de estar rodeado de muchos chicos lindos que le coquetearon, eso le provoco una sensación horrible en el pecho.
- Tú también hiciste nuevos amigos- Rin sonrió con melancolía.
- Si… algo así- Len intento recordar- Miku… - susurro, Rin le miro algo curiosa- a ella le molestaban mucho, todas las niñas le tenían envidia así que la excluían, a mí me dio un poco de lastima, un día ella estaba llorando en el patio y le di mi pañuelo, desde ahí empezamos a ser amigos- Len sonrió con nostalgia- Entonces empecé a recolectar a gente rara hacia mi grupo, Luka solo leía libros, así que un día le pregunte algo y ella me empezó a enseñar, pronto se hizo amiga de Miku y salíamos los tres- Rin esperaba a que continuara con su relato- Gumi también era algo excluida por su actitud energética y ser algo brusca, después de que se cayera mientras corría le ayude a levantarse, también se volvió mi amiga- Rin empezó a irritarse, Len tenia demasiadas "amigas"- Oh, también Meiko- Rin al escuchar su nombre enarco la ceja, aunque Len ni cuenta se dio- Ella y Kaito estaban peleando un día, y yo me metí en su pelea, ella me golpeó junto con él, me dolió mucho al menos hice dos amigos- Len rio levemente por ello, recordaba como hizo tantos amigos- Al final esta Gakupo… simplemente hablamos un día sobre música y se unió al club que todos hicimos- Rin medito sobre la historia de Len, al parecer él había sido quien los había reunido a todos, quien lo diría.
- Es genial que tengas tantos amigos- Len se sonrojo un poco por ello.
- Son buenos amigos- Contesto, le gustaba tener tantos amigos, todos los días eran divertidos.
- Es extraño, apenas y podías hablarle a otro niño que no fuera yo y juntaste tantos amigos-
-Empiezo a creer que es que no les hablaba porque tú los golpeabas a todos- Rin le fulmino con la mirada.
- No era tan agresiva-
- Si lo eras-
- ¡No!-
-Le pegabas a todos los niños del curso- le recordó Len, Rin inflo sus cachetes.
- Eso era porque te molestaban- se defendió Rin, este rio levemente.
- Ya lo sé- Len le pego con sus dedos en la frente, Rin inflando sus cachetes le resultaba graciosa.
-¡Eso dolió!- Rin le pego un puño en su hombro, Len lo sujeto con su mano fingiendo que le dolía.
- Si ves que eres agresiva- se quejó él aunque no podía ocultar la pequeña sonrisa en su rostro.
- Tú eres un debilucho- Rin rio también, él miedo que Len había sentido antes se disipo, encontraría el modo de ser cercano a Rin otra vez.
Le interrumpió el tono de su celular, lo saco de su bolsillo y miro la pantalla, 9 llamadas perdidas, no sabía cuando había sonado, seguramente mientras iban hacia allí; suspiro, ¿debería contestar?, miro a Rin, este le miraba algo deprimida, decidió ignorar la llamada y ponerla en silencio.
-Dejemos que ellos sufran un rato- Len le sonrió, Rin no dijo nada.
- Los odio-
- Eso no es cierto-
- Si lo es- Rin apretó su ropa.
- Rin… sabes que no es cierto, intentemos olvidar esto, ya es pasado- Len se sorprendió, hasta sus palabras sonaron muy maduras para él.
- Pero… yo quería seguir siendo tu amiga para siempre- Las lágrimas de Rin amenazaron con salir otra vez, Len sonrió.
- Eres mi amiga- pero Rin negó.
- Ahora somos tan distintos, hemos cambiado, tú tienes tus amigos y yo…-
- Y tú volviste a mí- Rin solo apretó su labio, las cosas no serían tan fáciles.
- Cu-cuando era niña… pensé… - ella titubeaba en contarle.
-¿Qué cosa?- le animo a proseguir pero Rin se sonrojo.
-Olvídalo- Rin volteó su cabeza pero Len no iba a dejar que no se lo dijera.
- Dímelo- insistió en que le hablará, pero Rin suspiro- Dímelo por favor- Rin volvió a apretar sus puños, volteó su cara.
- Es que… siempre pensé que cuando te volviera a ver… yo…- Len intento afinar su oído, hablo muy bajo para ser escuchada.
- ¿Qué cosa?- pregunto de nuevo, intento acercarse más a ella.
- Yo… - Rin se sonrojo intensamente, Len pensó que casi se le iluminaba la cara por lo roja que estaba- quería volver a besarte- Len abrió sus ojos por la sorpresa, también se sonrojo por ello.
- Ah…- Len se separó un poco, eso no se lo esperaba, ¿debería besarla?, miro de reojo a Rin y esta se hizo bolita- Yo… - debía decir algo en ese mismo instante- Yo pensé que cuando volvieras, nos íbamos a casar – eso no ayudo a que ninguno de los dos dejara de sentir el ambiente intenso.
Ambos no se miraron por un buen rato, Len tenía que decir algo, rápido o sino Rin se iba aburrir.
-Si quieres… podemos besarnos- En definitiva Len era idiota, quería salir corriendo, seguramente Rin ya lo odiaba por haber dicho eso, no podía simplemente besarla y ya, después de tanto tiempo los sentimientos que ambos tenían seguramente se habian desvanecido.
- Si…- Len la miro espantado, Rin aún seguía roja- Bésame… por favor…- Len dudo, ¿sería una broma?, no lo parecía, así que decidió tomarla por las mejillas, ella se estremeció un poco por el contacto, Len miro sus ojos, eran hermosos, le gustaban los ojos de Rin.
Se acercó lentamente y junto sus labios.
La letra de la canción de Orange las saque del video que subió conytafreak.
