Len se miraba mientras terminaba de arreglar el yukata que iba a usar ese día, eran las cinco de la tarde y hacía un calor terrible, miraba al espejo y le gustaba lo que veía.

-¿Quién es guapo?- se preguntó mientras guiñaba su ojo así mismo, le encantaba como se veía con esa ropa tradicional japonesa de color amarillo con rayas cafés.

- HAHAHAHA- no pudo evitar sonrojarse al verse espiado, giro su cabeza y allí la encontró.

- ¡Rin!- grito él rojo hasta las orejas- ¿podrías dejar de colarte en mi habitación?- Dijo mientras observaba como estaba sentada en el balcón, se había vuelto a meter por allí.

- ¡NO PUEDO!, es… que… ¡eres tan gracioso!- ella tomo su estómago mientras intentaba retener la risa, Len hizo un puchero, desde que él fue a la habitación de ella por el balcón ella le había imitado, simplemente quería ahorrar tiempo pero fue víctima de su propio invento al notar que Rin no paraba de violar su privacidad.

- Deja de entrar como si esta fuera tu habitación, ¿Y si me estuviera cambiando de ropa?- pregunto ofendido mientras se le acercaba.

- No hay nada que ver- ella saco su lengua, Len tomo su nariz mientras le apretaba fuertemente y ella lloraba.

- Eso es cruel, si yo entrará a tu habitación y estuvieras desnuda, seguramente terminaría cayendo "misteriosamente" por ese balcón- Rin se quitó la mano del chico y le miro con sus cejas enarcadas.

- Por supuesto que si, es más, te denunciaría por acoso- Len enarco la ceja.

- Y ahí está la igualdad de género- Bufo mientras se levantaba, tomaba su abanico y empezaba a moverlo un poco.

- Así es el mundo mi querido Len- Ella se acercó a él y lo detallo- aunque tienes razón, estás muy guapo, seguro que a Miku le gusta- Él la miro algo confundido.

- ¿Miku?... ah, tú no la conoces- Len se rasco su mejilla algo incómodo.

- Si la conozco, la vi la otra vez- Rin sonrió, Len suspiro.

- Que la hayas visto no significa que la conozcas- Len la miro atentamente.

- Sé nota que le gustas, cuando los interrumpí parecía que iba a decírtelo- Len se sonrojo, eso no podía ser cierto.

- No seas tonta, yo no podría gustarle a una chica como ella- Pero Rin soltó un suspiro y negó lentamente con la cabeza.

- Eres tan lento, Leeen ~to – bromeo ella, pero al chico no le causo ninguna gracia.

- Ya cállate, no sabes nada- Len le regaño pero Rin sonreía complacida por haberle fastidiado.

- Esta bien, pero dime, ¿qué harías si esa chica se te confiesa?- Len la miro curioso, ¿por qué preguntaba eso?

- Espero que no, ¿sabes que significaría eso?- Rin negó lentamente curiosa por su reacción- Sería el fin de nuestra relación- Len suspiro, Rin le miro atentamente su cara.

- Podrías aceptarla- Pero Len negó.

- No es justo estar con alguien que no te gusta solo porque no quieres terminar su amistad- Len miro su reflejo, Miku se había convertido en alguien especial para él, no quería que su relación cambiara, Rin se le acercó a él un poco preocupada- Todos dicen que yo le gusto, pero no creo que eso sea verdad, solo lo dicen por fastidiar, ¿verdad?- pregunto a Rin, esta solo le miro algo confundida.

- No-no te preocupes por ello, va a pasar lo que tenga que pasar- sonrió ella, aunque a Len le pareció que en realidad Rin no quería sonreír, que se había forzado a hacerlo para que él se sintiera bien.

- Si, tienes razón, va a pasar lo que tenga que pasar, incluso si se acaba la amistad que tengo con ella- Rin desvió su mirada, parecía preocupada.

- Ya no te molesto más- Declaro ella mientras se dirigía al balcón y empezaba a trepar por el, era un poco peligroso pero no estaba lejos alcanzar el otro de la casa vecina, pronto ella desapareció por la puerta corrediza.

Len salió de su habitación y bajo la escalera, la charla con Rin lo había dejado un poco mal, ahora cuando viera a Miku pensaría en ella triste de ser rechazada, genial, lo que le faltaba, al llegar a la sala vio a sus padres, también lucían un Yukata ambos.

-¿Van a ir al festival?- pregunto acercándose, ellos le sonrieron.

-No exactamente, tu padre tiene una fiesta donde veremos los fuegos artificiales desde un jardín en el cielo, será genial- Su madre lucia tan linda con el cabello rubio recogido y adornado con un adorno tradicional, Len sonrió complacido.

- Que bien, no me hubiera gustado que me fueran a vigilar- ambos sonrieron con complicidad.

- Vamos Len, ¿Te da vergüenza salir con tus padres?- y Len solo desvió sus ojos cuando su padre le pregunto ello, ¡pregunta trampa había aparecido salvajemente!, si respondía que si, entonces ellos se enojarían, si respondía que no, podrían ir con él al festival.

- Yo no dije eso, simplemente iré con mis amigos y saben que se pondrían incomodos si ustedes están allá- los padres de Len se lanzaron una mirada que él no supo descifrar.

- Muy bien, igual queda un poco lejos así que no podremos vigilarte- Y Len agradeció mentalmente por ello.

- ¿Vas a ir con Rin?- pregunto su madre, Len negó rápidamente.

- Yo la invite pero ella no quiso- Y ella puso una cara de sorpresa.

- Entonces se va a quedar solita, pobre- Len se confundió.

- ¿Sola?- pregunto para estar más seguro.

- Si, iremos con Kouichi y Mary – Len no se sorprendió, después de todo desde que Rin había llegado sus padres se comportaban como si tuvieran quince y se iban a todos lados juntos, él y Rin se quedaban en el balcón conversando por horas porque ambas familias decidieron que dejar a los niños juntos era peligroso, así que los dejaban encerrados.

-Pues yo le insistí mucho, pero al final me rechazo- Ambos se miraron otra vez.

- Pues si se quiere quedar sola no puedes hacer nada- Len asintió.

- Ya me voy, si me necesitan llevo mi celular- y él se fue yendo.

- Cuídate hijo-

-Adiós- se despidieron.

Len emprendió su viaje hacia el lugar donde se encontraría con sus amigos, no tenía mucha prisa porque iba con tiempo, aun estaba preocupado por Rin, ella sola en su casa en un día tan especial como este no le agradaba, ¿por qué no habrá aceptado ir con él?, camino un poco más hasta que vio un cabello aguamarina, solo conocía a una persona con ese color de cabello así que se le acerco corriendo.

-¡Miku!- grito él mientras la chica se volteaba, llevaba puesto un yukata del mismo color de su cabello con motivo de flores blancas, el obi era rosado y su cabello lo había peinado en dos boyos y adornado con dos cintas rosadas.

- Len…- susurro ella, le sonrió tiernamente al notar que se había encontrado con el chico.

- ¡Vaya que estás bonita!-alabo el chico sonriéndole, Miku se sonrojo y agacho su mirada hacia un lado.

- Gra-gracias- contesto ella mientras alzaba un abanico a la altura de sus mejillas, de esa manera solo se vería sus ojos y no sus sonrojadas mejillas.

- Será muy divertido hoy, ¿no lo crees?- pregunto mientras ambos empezaban a caminar uno al lado del otro, Miku bajo el abanico cuando sus mejillas dejaron de arder.

- Eso espero- contesto ella mirando detalladamente- Tú también estás muy atractivo hoy – Ella volvió a subir el abanico, Len le sonrió.

- Gracias- le contesto el chico- esta es de las pocas oportunidades que tengo para usar este Yukata, aunque lo compre hace dos años todavía me queda… que lastima- suspiro él, no había logrado crecer tanto como Kaito y Gakupo pero algo era algo.

- Pero si has cambiado mucho Len, te has vuelto más varonil aunque no lo creas- Len sonrió bastante, si tan solo hubiera dado la misma transformación que Rin, ella estaba irreconocible, en cambio ella lo pudo reconocer con solo verlo.

- Supongo que es solo un poco, pero sigo sin crecer hasta los 1,80 pero aun tengo tiempo- Len rio levemente.

- Este es nuestro último festival antes de graduarnos- Miku agacho la cabeza, Len la miro curioso.

- También nuestro último verano- complemento Len, Miku solo suspiro.

- El tiempo pasa muy rápido, ¿no crees?, pronto estaremos casados y con hijos- Miku en ese instante se sonrojo hasta las orejas, Len parpadeo un par de veces por su reacción- Me-me-me refi-ero a que… tú con tus hijos y yo con los míos, no malinterpretes- Len no pudo evitar reír por su reacción.

- No te preocupes, yo entendí- Miku suspiro aliviada, Len solo la observaba curioso- Aunque tal vez te estás adelantando mucho, ¿hijos?, eso sería raro, no me veo a mi como un padre- contesto mientras Miku le observaba temerosa.

- Yo creo que serías un gran papá- ella solo balanceaba su abanico un poco mientras miraba hacia el suelo- La chica que será tu esposa es realmente afortunada- ella cerro los ojos y frunció el ceño levemente, cosa que no paso desapercibida para el rubio.

- ¿Quieres ser mi esposa?- Y la pobre chica se paralizo en ese instante, miro a Len con cara de no creérsela, Len se alertó por eso porque noto que todos los colores de la cara de Miku desaparecieron- Solo bromeaba…- contesto el rápidamente, Miku abanico más rápido el abanico y camino mucho más rápido que él.

¿Acaso la idea de ser su esposa era tan aterradora?, todos decían que ella gustaba de él, pero la cara de espanto que puso demostraba lo contrario, debió de haber dicho que si sin dudarlo, Len suspiro y comenzó a caminar para alcanzarla, pero la chica iba tan decidida a dejarlo atrás que él tuvo que correr, cuando pudo seguir su ritmo ella no dijo nada, no se dignaba a mirarlo y una atmosfera tan tensa que Len se arrepintió de haber dicho aquello. Esperaron el bus ambos, en el viaje aun Miku seguía sin dirigirle la palabra, Len solo intentaba mirar hacia la ventana para entretenerse; en eso saco su celular y le mando un mensaje a Rin.

-"¿Estás bien con estar sola en casa?"- la respuesta no se hizo esperar.

- "¡Claro que si!, deja de pensar en mi y diviértete con esa chica Miku~"- Len solo suspiro y volvió a teclear rápidamente.

- "me la encontré de camino allá, y le pregunte que si quería ser mi esposa… casi se muere"- Len envió el mensaje y en menos de tres segundos le había contestado.

- "¿ QUÉ TAN IDIOTA ERES?!" rio levemente ante aquel mensaje, entonces miro que Miku le miraba curiosa.

- ¿Con quién estás hablando?- pregunto ella por fin.

- Ah… con mi amiga, no la conoces- Miku solo enarco una ceja.

- No sabía que tenías otros amigos- Ella bajo la cabeza, Len solo la miro algo incómodo.

- Hay cosas que no sabes de mi- solo murmuro mientras volvía a poner atención a su celular.

-" Miku actúa muy raro hoy, me estoy aburriendo… si estuvieras aquí me la pasaría mejor :c"- pero no fue como las otras veces, no obtuvo una respuesta, cuando llegaron al sitio se bajaron ambos del bus.

No tardaron en encontrarse con sus amigos, Len sonrió al verlos a todos juntos y se acercó contento de verlos, el único problema es que ninguno de ellos tenía un yukata.

-Moo… no es justo, ¿por qué no usan un yukata?- pregunto él enarcando sus cejas molesto.

- Se me olvido comprarlo- contesto Kaito.

- Es para niños- Len pudo oír como las chicas se reían por el comentario de Gakupo.

- Nosotras no vamos a usar eso- Len suspiro al oír a Meiko, Luka y Gumi asentían rápidamente.

- Pero parece que Miku y Len si los usan, se ven tan adorable parecen una pareja- Gumi empezó a alabarlos, ambos se miraron y Miku se sonrojo hasta la coronilla, Len simplemente suspiro.

- ¿Nos vamos?- pregunto mientras los demás asentían, de nuevo las chicas se llevaron a Miku a una distancia que no pudieran escuchar y Len se quedo con sus dos amigos masculinos.

- Así que… no pudiste convencer a tu amiga- comento Kaito para hacer tema de conversación.

- Ella en verdad es terca, prefirió quedarse en casa sola en vez de venir conmigo- Len hizo un puchero, le había pedido tanto que fuera con él pero fue rechazado sin remedio.

- ¿De qué amiga hablan?- pregunto el chico de cabellos morados, miro hacia Len confundido.

- Len tiene una nueva amiga, deberías verla, es toda una preciosidad- Rio levemente Kaito, Len solo miro hacia el suelo e inconscientemente empuño sus manos.

- ¿Tanto?- pregunto el chico interesado.

- Si, no tiene mucho pecho pero tiene una cara de ángel, además sus piernas…-

- ¡Basta!- alego Len ya harto- No hables así de ella, no dejaría que ninguno de ustedes dos se le acerque, ¡ella es muy importante para mí!- ambos chicos se quedaron mirándole como nunca antes lo habíam he0cho.

- Esta bien, Len- comento Kaito desviando la mirada incómodo.

- Con que importante… ¿la vas a hacer tu novia?- pregunto Gakupo serio, Len solo desvió la mirada.

- ¿Novia?- Len solo pregunto confundido, se sonrojo de pensarlo, ¿Rin su novia?- Yo-yo no había pensado en ello- él se dio media vuelta y empezó a caminar, Kaito y Gakupo lo miraron preocupado.

De repente Len se acordó de lo que Miku le había dicho, se imaginó a si mismo llegando a casa y siendo recibido por una Rin en estado de embarazo, además de otro pequeño niño corriendo a saludarle y llamándole "otou-san", se sorprendió al descubrirse sonreír por esa pequeña idea traviesa. Pero la descarto completamente, ¿Rin y él?, si se lo propusiera seguramente se reiría de él en su cara, era cierto que de niños se gustaban pero ahora todo era diferente, solo eran amigos reconstruyendo su amistad.

-Tal vez en un futuro se pueda algo más- susurro para si mismo.

- ¿QUÉ TAN TONTA ERES?- Len escucho la voz de Meiko a lo lejos, Miku miraba a la castaña con cara de perrito regañado- ¡ESA ERA TU OPORTUNIDAD! ¡TONTA!- Y Len solo observaba la escena sintiendo un tremendo pesar por la chica de cabellos aguamarina que pareciera a punto de llorar en ese instante.

- Oye Len, ¿quieres intentar el tiro al blanco?- Gakupo le paso la mano por los hombros y se lo llevo casi a la fuerza, Len volteó su mirada hacia el grupo de amigas que regañaban a Miku, Kaito se les acerco al parecer para defender a Miku o eso creía él.

Ambos chicos pagaron el juego y empezaron a tirar con la pistola de aire unos dardos, tenían que darle a unos blancos allí, Len intento darle a todos pero aun así tenía una pésima puntería, en cambio Gakupo le daba en el blanco a todos, Len solo se mordió el labio y empezó a hacerlo un poco más despacio para no fallar, al final logro darle a las dianas que quedaban en todo el centro, logro ganar un premio el cual era un conejo de peluche, por alguna razón pensó en dárselo a Rin para que se alegrará la noche, por eso lo guardo en un pequeño bolsito que llevaba.

-¿Vas a quedarte con eso?- pregunto el chico asombrado, él había recibido un oso de peluche café más grande que el de Len.

- Claro que no, se lo daré a Rin- contesto él sonrosándose un poco.

- ¿Así se llama tu amiga?- pregunto el chico, Len asintió.

- Si, ella no quiso venir y apenas se acaba de mudar, esto le debe de gustar-Len sonrió, Gakupo solo lo miro algo desconcertado.

- Vaya que le tienes afecto a esa chica- comento Gakupo.

- Rin y yo crecimos juntos desde que nacimos, éramos inseparables de niños, creo que es normal- Le contesto él, los comentarios de Gakupo sonaban un poco toscos.

- ¿Es como tu hermana?- Len solo alzo una ceja confundido.

- No necesariamente, solo una amiga- contesto él empezándose a fastidiar.

Volvieron con las chicas mientras Gakupo le entregaba el regalo a la primera que vio, en este caso fue a Gumi, ella abrazo al peluche con bastante alegría mientras Meiko, Luka y Miku la veían con envidia por haber obtenido un regalo. Todos siguieron caminando sin detenerse hasta llegar a las tiendas de comida, en un abrir y cerrar de ojos Gumi arrastro a Gakupo para capturar peces dorados, Meiko y Luka se llevaron a Kaito a comer takoyaki y Len no supo con quien irse, en ese instante noto que Miku seguía a su lado, mirándolo con un rubor en sus cachetes.

-Yo… no me siento bien- Ella bajo su cabeza, Len se le acerco- perdona haberte ignorado en el bus, es que hoy amanecí con un poco de fiebre pero no quería faltar al festival- Len solo parpadeo un par de veces y suspiro.

- No tenías que forzarte, enserio- él hizo un puchero y se le acerco, le puso la mano en su frente pero no sintio que tuviera la temperatura elevada.

- Me siento un poco mareada, ¿podrías llevarme a un lugar más apartado?- pregunto ella sonrojándose más, Len asintió, después de todo sus amigos se habían ido de su vista.

La tomo de la mano y se la llevo al lugar donde menos personas hubiera, resulto ser una pequeña banca junto al lago, estaba realmente oscuro por lo cual no iba mucha gente, Miku se recostó en la banca y suspiro pesadamente, el chico se sento a su lado y miro que la noche estaba totalmente despejada, la luna apenas y estaba por encima del horizonte y se reflejaba en el lago, era una vista preciosa.

-¿Te encuentras mejor?- pregunto mientras la miraba bien, ella asintió.

- No me gusta estar entre tanta gente- confeso ella mientras se aferraba más fuerte a su abanico- perdona haberte hecho acompañarme- Len solo sonrió un poco.

- No seas tonta, no dejaría que vinieras aquí sola, podría pasarte algo- Miku le sonrió de vuelta, ahora se encontraban los dos solo sin que nadie los interrumpiera.

- Gracias- En ese momento la chica noto que una luciérnaga alumbro cerca de su hombro, el lugar estaba tan pacifico que los insectos empezaron a iluminar el sitio, Len sonrió encantado con esa escena.

- Vaya que lindas- Comento mientras miraba a la luciérnaga cerca del hombro de Miku.

- Len… quiero decirte algo- ella agacho su cabeza y abrió sus ojos un poco asustada, se sonrojo de nuevo.

- ¿Qué es?- pregunto Len al notar la reacción de la chica.

- Bueno… es que yo… quisiera que tú y…- Y un estruendo la interrumpió, todas las luciérnagas se disiparon en ese momento, ambos miraron hacia el cielo, ya habían empezado los fuegos artificiales.

- Oh… los fuegos artificiales reflejados en el lago son muy lindos- Sonrió el chico rubio mirando hacia el cielo y el lago sin saber que lugar mirar, Miku sonrió por la actitud de Len.

- Se ven como flores en el cielo- susurro ella, Len asintió emocionado.

- Son tan hermosos- el chico rubio sonrió tontamente, le encantaban los fuegos artificiales- Ojala Rin pudiera ver esto- Miku solo abrió sus ojos sorprendida por la mención de ese nombre.

- ¿Rin?- pregunto ella un poco confundida.

- Es mi amiga, se quedo sola en casa así que debe estar aburrida- respondió Len con simpleza, él continuo mirando los fuegos artificiales mientras ella apretaba su Yukata con fuerza.

-Entiendo- susurro casi inaudible- Len… yo te- le llamo ella, Len volteó a mirarla, pero en ese momento unos fuegos artificiales explotaron muy cerca de donde estaban, resonó tan fuerte que no pudo escucharla con claridad.

- ¿Dijiste algo?- pregunto él, Miku solo bajo su cabeza y empuño su mano frustrada.

- Tendré una fiesta de cumpleaños, como cumplo 18 así que mis padres van a hacer una fiesta de disfraces y mascaras- Soltó ella un poco fastidiada- Estás invitado- Len solo parpadeó un par de veces para entender claramente lo que dijo.

-Oh, esta bien- contesto él.

- Tus padres también están invitados- dijo ella mientras miraba hacia al lago, parecía bastante molesta.

- Les diré- Len solo observo como la chica se levantaba de la banca.

- Ya me siento mejor- Dijo ella que empezó a caminar sin él, Len se lamento por no poder terminar de ver los fuegos artificiales pero no podía dejarla sola a la chica.

Len no entendía porque Miku se comportaba así, de un momento a otro parecía amable y luego se portaba distante, era la primera vez que hacia eso, o tal vez la segunda, él caminaba detrás de ella, y la chica parecía ahora deprimida, enserio no la entendía. Se encontraron otra vez con sus amigos quienes los estaban esperando al parecer ansiosos, pero apenas vieron a Miku suspiraron pesadamente con una expresión de decepción, por primera vez y desde que ellos se habían juntado Len se había sentido totalmente apartado, ellos planeaban algo y él no estaba incluido.

Solo pasaron por un par de puestos más cuando Len decidió que sería prudente ir a casa, se despidió de sus amigos y se marchó del lugar, no entendía que pasaba con todos ellos, siempre solían divertirse juntos, ahora solo pareciera que desearan estar separados, varias parejas se iban formando, como Kaito y Meiko también Gakupo y Gumi, además Luka siempre le dejaba solo con Miku, a pesar de que Miku fuera lo más cercano a su mejor amiga últimamente se portaba raro.

Cuando llego a su casa lo primero que hizo fue cambiarse, tener un yukata era lindo pero después de un rato hastiaba, cuando apenas y se colocaba la parte de debajo de su pijama noto que la figura de una chica se encontraba acostada en el balcón vecino, Len se acerco para notar que Rin se encontraba totalmente dormida, con el celular en su mano, y sus pies colgaban por el balcón, rio levemente al verla dormir así, al parecer se había aburrido de esperarlo. Saco el conejo que había ganado y se lo tiro en la cara, Rin solo despertó de golpe al sentir que algo le golpeaba la cara, se encontró con algo blanco caer de su rostro cuando se sentó, fue cuando se fijo que era un peluche y luego miro al chico que se lo había tirado con una sonrisa que haría enloquecer a cualquiera.

-Oyasuminasai~- saludo Len mientras Rin solo suspiro al verlo y decirle eso, miro de nuevo a Len y noto que no llevaba camisa, ella se quedó embobada viendo su torso sin descaro alguno mientras Len solo empezaba a sentirse incomodo por como lo miraba- Sé que te deleito la vista pero tampoco es para que me comas con la mirada – comento mientras se tapaba lo más que podía su abdomen y pecho, Rin soltó una ligera carcajada sonrojándose un poco.

- Obtuve dos regalos de Len, un hermoso conejo y un hermoso recuerdo de su cuerpo- sonrió con picardía haciéndolo sonrojar hasta las orejas.

- Ya cállate y vete a dormir- ordeno él mientras iba adentro por su camisa, Rin si que le encantaba molestarlo.

- No te enojes Len~ - canturreo ella mientras esperaba a que el chico volviera a salir, no demoro mucho y se sentó en su parte del balcón como ya se había acostumbrado- ¿Cómo te fue?- pregunto Rin al verlo en la misma posición que había estado en los últimos días, Len solo suspiro pesadamente.

- Pues no fue tan divertido como pensé, siento que mis amigos están planeando algo a mis espaldas- empezó a quejarse él, Rin solo lo observo un poco preocupada.

- ¿Qué paso exactamente?- pregunto la chica mientras Len solo miraba fastidiado hacia el suelo.

- Bueno… ¿recuerdas el mensaje que te mande?- pregunto mientras ella asentía- Miku empezó a hablar algo así como pronto todos nos casaríamos y tendríamos hijos, yo solo le pregunte en modo de broma si quería ser mi esposa y se puso tan pálida que creí que le iba a dar algo, desde ahí me empezó a ignorar y cada uno de mis amigos se fueron por su lado, luego Miku me dijo que estaba enferma y que la llevara a un lugar apartado, entonces me invito a su fiesta y luego se veía toda desanimada a pesar de que le dije que si- intento a relatar Len, Rin solo lo miraba atentamente intentando descifrar lo que pasaba.

- La pusiste nerviosa- comento ella mientras miraba su peluche y lo abrazaba- y seguramente lo de la fiesta no es lo que te quería decir- Len solo la miro.

- ¿Aun crees que se me va a confesar?- pregunto él enarcando una ceja, Rin asintió- Ya te dije que no me gustaría que eso pasara, encima si eso es así todos mis amigos están involucrados cuando la rechace no solo voy a destruir mi amistad con ella sino con todos mis amigos, ¡Argh!- gruño él acostándose en el suelo del balcón, Rin lo miraba curioso.

- ¿Enserio es tan malo salir con ella?, ella es muy bonita- pregunto Rin alzando los hombros.

- Es que… creo que me gusta alguien más- Rin abrió sus ojos sorprendida.

- ¿De verdad?, ¿quién?- pregunto instintivamente, Len se sentó y la miro a los ojos.

-No estoy seguro… pero creo que si me gusta otra chica- Rin solo lo miraba confundida y le lanzaba una mirada de curiosidad.

- ¿Es una de tus amigas?- pregunto ella, Len sonrió.

-Si-

-¿es bonita?- pregunto ella, Len rio.

- La más hermosa que he visto- En eso ella agacho la mirada confundida.

- ¿Y es agradable?-

- Siempre me hace sonreír- Y Rin solo suspiro, ¿quién sería la dichosa chica?

- ¿Quién es?, ¿tienes una foto?- pregunto ella haciendo un puchero.

- ¿Quieres conocerla?- pregunto él, Rin solo se ruborizo un poquito, la duda le mataba.

-¡Si!- Rin enarco una ceja, Len se levantó del balcón y fue a buscar algo a su habitación-

- Tienes que cerrar los ojos, para que te deslumbres con su belleza- Rin solo lo maldijo, se levantó del suelo y cerró los ojos esperando a que llegara- Ya los puedes abrir- La chica rubia abrió sus ojos y se encontró con un su propio reflejo, Len tenía un espejo en las manos.

- ¿Qué?- pregunto anonada Rin, luego de que comprendiera la situación se sonrojo como nunca lo había hecho y empezó a hiperventilar.

- Rin, no te asustes… solo era una broma- dijo Len al verla tan alterada, Rin enarco sus cejas y aun roja le lanzo la primera cosa que encontró a su disposición, en este caso fue el celular de ella, logro darle en la cabeza a Len quien solo huyo como un cobarde cerrando la ventana.

- ¡TE ODIO LEN KAGAMINE!, ¡¿CÓMO TE ATREVES A JUGAR CON LOS SENTIMIENTOS DE UNA CHICA ASI?! – Len cerró la puerta que daba al balcón, temiendo que Rin pudiera tomar represalias saltando a media noche para ahorcarlo o algo así- ¡CON RAZÓN MIKU TE ESTABA IGNORANDO!, ¡LE ROMPISTE EL CORAZÓN AL DECIRLE COSAS DESCONSIDERADAS!- remato ella, Len se asomó un poco por la ventana y fue recibido por uno de los zapatos de Rin pegándole justo en la parte donde estaba su cara, sino fuera por el vidrio su hermosa cara ya no existiría.

Len solo soltó un suspiro, después de asegurarse de que Rin había dejado de arrojarle cosas, corrió la cortina y se acostó en su cama, ¿enserió había sido desconsiderado?, si así había actuado tendría que hacerle un altar a la gran Rin-sama para que fuera una diosa bondadosa y lo perdonará, también debía de darle algo a Miku para que lo perdonará por haber hecho la broma del casamiento, se revolcó en la cama mientras sacaba su frustración, ¿por qué demonios las chicas son tan complicadas?

Sin saberlo, al otro lado del balcón, sentada en su cama y abrazando un peluche de conejo fuertemente se encontraba una chica rubia derramando lágrimas de la manera más silenciosa que podía.


I'm not a merciful god~