Len estaba en el escritorio haciendo su tarea, desde temprano había ido a comprar unas deliciosas naranjas que las dejo en el balcón de Rin como ofrenda de paz, también había recogido las cosas que ella había tirado, como el celular y sus zapatos, pero la dichosa Rin o no se dignaba a recibirlos o no se había levantado porque no parecía haber movido la puerta de la ventana, suspiro pesadamente mientras volvió a su cuaderno para terminar la dichosa tarea que le habían dejado, él siempre prefería hacerla antes de que se terminara las vacaciones para poder disfrutar sin remordimientos, cuando menos pensó la puerta de su vecina se abrió, y no pudo evitar mirar salir a la rubia que ya se había arreglado, ella miro primero hacia el cielo y luego hacia Len, frunció el ceño molesta y cruzo sus brazos dándole una mirada asesina, Len volvió a mirar hacia su cuaderno y entonces fue cuando Rin miro finalmente hacia el suelo, se sorprendió de ver la dichosa fruta pero ni corta ni perezosa tomo una y la empezó a pelar sin remordimientos.

— Esta bien, te perdono, al fin de cuentas solo fue una broma —comento mientras llevo un trozo de naranja a la boca, su mirada era fría, pero sin embargo Len sonrió.

— Esa es la grandiosa y benevolente Rin — comento él mientras seguía sonriendo, Rin no pudo evitar sacar una sonrisilla por aquello que dijo.

— Ya para, adulador— Len sonrió mientras Rin solo lo veía, ahora caía en cuenta de que él hacia algo — ¿Estás haciendo tarea? — pregunto algo sorprendida, Len asintió.

— Si, ya casi la acabo — ella abrió los ojos sin creérsela.

— Pero apenas y empiezan las vacaciones, es raro que algún estudiante la haga en estos días — comento ella mientras se sostenía del balcón.

— Pero esto es normal, no podría dejar de sentirme culpable si no la termino y salgo a jugar como si nada — comento él haciendo un puchero, Rin solo negó.

— Dios, eres tan ñoño — ella solo llevo su mano a la cabeza haciendo un gesto de decepción— Pero bueno, ¿qué puedo esperar del niño bueno de Len? — sonrió ella de medio lado, Len solo la miraba confundido.

— No es como si fuera un niño bueno solo por hacer la tarea— comento él un poco fastidiado.

— ¿Has hecho algo malo o en tu vida aparte de pasarte un semáforo en rojo? —ella rio levemente, pero Len no le hizo gracia.

— No me porto tan bien como mis padres quieren — intento refutar, Pero Rin solo se distrajo mirando hacia otro lado.

— Quiero salir — comento ella aburrida, Len solo suspiro.

— Pues ahora estoy ocupado — él volvió a su cuaderno, pero cuando menos pensó Rin ya estaba en su habitación.

— Sal-ga-mos — ordeno ella separando las silabas.

— No porque me lo digas así voy a acceder — Ella solo lo abrazo por detrás, abrazando su cabeza.

— Vamos a algún lugar divertido — comento ella mientras veía lo que escribía, Len solo empezaba a tener paciencia con ella pero de repente empezó a sentirse incómodo, se había hecho demasiado consiente de la presencia de Rin, por lo cual tenerla cerca lo ponía nervioso pero no lo podía demostrar.

— No te me recuestes así — Le dijo mientras Rin se recostaba más — Pesas mucho — finalizo cansado de estar así por culpa de la rubia.

— Que grosero, no puedes decirle a una chica que pesa — Len solo negó despacio.

— No digo que estas gorda, es que mi pobre cabeza no esta hecha para soportar tu peso — Pero Rin inflo sus cachetes.

— No distraigas el tema, ¡quiero salir! — ella se sentó en la cama de Len, Len solo la miro con molestia, sino salían se la tendría que aguantar todo el día sin que le dejará hacer la tarea.

— Esta bien, ¿a dónde quieres ir? — pregunto cerrando el cuaderno, ella sonrió satisfecha.

— No lo sé, yo soy la nueva por aquí — sonrió, Len solo la miro con ganas de asesinarla.

— Esta bien, pensaré en algo para distraer a mi bondadosa vecina, así que, ¿por qué no te vas a tu habitación, te pones unos zapatos y me esperas en la entrada de tu casa? — Rin solo parpadeó un par de veces, luego asintió complacida y en menos de un minuto ya había regresado a su propia habitación.

Len solo saco unos pantalones cortos y se cambio rápidamente de ropa, no aguantaba el calor para usar mucha ropa, rápidamente se peinó y se alisto, tomo algo de dinero, desde que Rin había llegado lo había arruinado financieramente pero ni modo, si quería reconstruir su amistad tenía que entretenerla.

Ya no sabía que hacer para divertirla, ya la había llevado a jugar videojuegos a ver películas, cantar karaoke, pasear por el parque tres veces, simplemente ya no sabía a donde llevarla. Bajo rápidamente las escaleras y se encontró con su mamá arreglada.

— Mamá, voy a salir con Rin — le dijo mientras llegaba junto a ella.

— ¿Qué?, ¿Hoy también? — Su mamá se veía algo preocupada.

— Si, bueno, su majestad esta aburrida, si no la entretengo no me dejará en paz por el resto del día — La madre de Len no pudo evitar reír por el sobrenombre que uso su hijo.

— Esta bien, pero quiero que compres las máscaras para el cumpleaños de Miku — Len solo abrió los ojos, casi lo había olvidado.

— Oh… casi lo olvido — él solo se dio un golpe mientras su madre reía — Mamá~ - canturreo él mientras su mamá solo sonrió.

— ¿Tener novia arruina tu economía? — Len solo pudo hacer una mueca de desagrado.

— No es mi novia — volvió a decir pero su madre sonrió.

— Como si lo fuera, en fin, ten — su madre le dio un poco de dinero — Para el regalo de Miku y tu disfraz, además para que le des la vuelta del día a Rin — Len sonrió satisfecho.

— ¡Eres la mejor mamá del mundo! — Le abrazo eufórico, su madre recibió el abrazo gustosa.

— Será mejor que no hagas esperar a Rin, sino se ira sin ti — comento ella, Len solo se despidió con la mano y salió corriendo.

Al salir de su casa Rin lo estaba esperando, se había cambiado la ropa por unos shorts que apenas y cubría sus caderas y una blusa que dejaba ver su ombligo, Len no pudo evitar mirarle esa parte, él se acercó y frunció el ceño.

— ¿Vas a ir así? — pregunto cruzando los brazos, Rin asintió.

— Hacer calor como si fuera el infierno — esta solo suspiro pesadamente.

— Es tan indecente — Comento bajito pero Rin pudo escucharlo.

— Vamos Len, es solo mi ombligo, no es nada malo — pero Len solo pudo fruncir aún más el ceño.

— Aja… ¿acaso te gusta mostrarle los muslos a todo el mundo? — se sintió de repente extraño, él no tenía porque decirle a Rin como vestir, pero aún así era incómodo para él no apartar la mirada de su amiga.

— Estas peor que mi padre — contesto Rin fastidiada — ¿vamos? — pregunto adelantándose, Len se sintió desfallecer, ella siempre hacia lo que se le daba la gana.

— Tengo que ir a comprar un disfraz y unas mascaras — le dijo antes de que avanzara más, Rin solo parpadeo.

— No me molesta una tarde de compras — contesto ella caminando aun.

Ambos fueron al centro comercial más cercano, pero Len seguía sintiéndose incómodo, no podía soportar ver a Rin vestida de esa manera, sus ojos solo se enfocaban en partes bastantes lascivas para él, ¿pero qué podía hacer?, ella había crecido y su cuerpo también, era normal fijarse en ciertas partes del cuerpo que apenas y estaba cubiertas por algo de ropa. Pero lo que si lo ponía furioso era notar la mirada de otros hombres sobre la propia Rin, lo peor de todo es que ella parecía no importarle o por defecto no se daba de cuenta, solo fue cuando un hombre ya bastante mayor la tomo del brazo que ella se dio de cuenta que lo que se puso no fue lo más adecuado, obviamente Len espanto al tipo poniendo su cara mas amenazante que pudo y la abrazo por los hombros para tenerla cerca.

A la primera tienda que entraron no podía encontrar algo que pudiera llamarle la atención, pero Rin parecía gustarle todo lo que veía, por alguna razón lo primero que le mostro fue un disfraz de naranja, aunque debió haberlo visto venir no lo hizo, casi queda en shock de que un disfraz tan patético como ese existiera. Después de no acomodarse con ninguno se fue a otra tienda, Rin solo lo seguía aburrida porque no eligió el disfraz de naranja.

En la segunda tienda lo primero que se destaco fue un lindo y hermoso vestido azul sacado de un gran cuento de hadas, Rin se quedó embobada viéndolo, Len no pudo evitar reír por la cara que tenía.

— Se parece al vestido de la cenicienta — menciono mientras lo miraba más detalladamente.

— Si, quien lo vaya a usar debe ser realmente afortunada — susurro Rin, Len solo parpadeo un par de veces.

— ¿Quieres usarlo? — pregunto mientras Rin solo asentía.

— ¿Qué mujer no querría usar un vestido así? — pregunto mientras Len solo le sonreía.

— Tal vez podamos comprarlo para ti, le pediré una invitación a Miku para que te invite y puedas usarlo — Pero la chica negó inmediatamente.

— Vamos, no me puedo colar a la fiesta de tu amiga — intento desviar ella el tema, pero una de las trabajadoras del local solo se acercó.

— Lo siento, este vestido ya está vendido solo lo tenemos de exhibición por si alguien quiere mandar a hacer otro para Halloween — contesto ella sonriendo.

— Oh… que mal — Fingió Rin que sentía lastima.

— ¿De casualidad no lo compro la señorita Hatsune? — pregunto el rubio, la chica se asombró por el apellido.

— Si, este será el vestido que la señorita Hatsune use en su cumpleaños — comento ella sonriendo.

— ¿Hatsune? — susurro Rin algo confundida.

— Es el apellido de Miku, note que el vestido tiene un papelito con las iniciales H y M, justo como las de ella — Len simplemente alzo los hombros sin prestarle mucha importancia — Bueno, ahora debo ir a buscar mi disfraz — Len se alejó un poco de ello, pero Rin seguía sin quitarle de encima el ojo al vestido, de repente frunció el ceño.

— Oye… ¿Me harías un favor? — comento mirando a la chica, ella se asustó por la mirada de la rubia y asintió.

Len solo continúo mirando disfraces de aquel lugar, pero nada le complacía, ni vampiro, ni mosquetero, ni ángel, ni demonio ni nada, de repente simplemente pensó que no podía ir con un disfraz así, sino mal recordaba la familia de Miku era demasiado glamorosa como para ser una simple fiesta de disfraces, sería algo formal si o si, se recargo en el asiento cuando Rin se le acerco con una cara que denotaba tristeza.

— Lo siento, ¿Estás aburrida? — pregunto al verla llegar, Rin negó y se obligó a sonreír.

— No es nada, es que no te veo muy convencido de querer usar algún disfraz y ya me empieza a cansarme, ¿quieres ir a otra tienda? — pregunto mientras le daba la mano, Len asintió y ambos salieron de la tienda tomados de la mano.

Len podía notar que la actitud de Rin hacia él había cambiado drásticamente en menos de cinco minutos, ella se pegaba un poco más a él y le sonreía tiernamente, pero por alguna razón se sentía más incómodo que de costumbre, su mano sudaba junto a la de Rin pero no la apartaba por alguna razón, seguramente la gente pensaría que ellos estarían en una cita o algo parecido, la tercera tienda se demoró un poco más en encontrarla porque estaba algo apartada.

— ¡Len~! — Rin entro emocionada y le señalo un traje blanco, él solo lo miro sorprendido.

— Ni lo sueñes — le dijo su primera impresión pero ella sonrió de oreja a oreja.

¡Lo que menos quería era ir de príncipe!, ahora Rin lo había obligado a vestirse con aquel traje y le lanzaba miradas coquetas y de aceptación, el rubio solo miraba ese disfraz, no lucia mal y estaría adecuado para la fiesta de alta categoría.

— Bien, ahora solo faltan las máscaras — recordó él, Rin le sonrió y le tomo de la mano hasta el mostrador donde tenían exhibidas algunas.

— Vi esa y pensé que combinaría perfecto — Len noto que ella tomo una máscara blanca entre sus manos, no tenía brillos, era elegante y sencilla, sonrió complacido por la elección de su amiga.

— Si, es bonita— él se la puso, miro hacia el espejo y veía un gran aura de misterio en él, sería tan divertido no ver directamente el rostro de la otra persona, la capa del traje era roja por adentro, él la tomo por el brazo e intento cubrirse con ella la otra mitad del rostro.

— Así nadie podría identificarte — Ella se acercó hacia su lado reflejándose junto a él en el espejo.

— Si, será todo un misterio, aunque no entiendo porque hacer un baile de máscaras, la idea es presentar a Miku a la "sociedad", pero si tiene el rostro oculto nadie la verá — Concluyó él, pero Rin negó.

— Eso lo hará más divertido, tal vez estén buscándole un prometido y para que escoja sabiamente sería mejor si hablará con todos anónimamente — Len se sorprendió un poco, ¿un prometido?, eso no podía ser, pero si lo pensaba bien Miku había mencionado algo sobre una boda la última vez que la vio, tal vez estaban pensando en eso.

— Oh… pero seguro la dejan escoger, ¿cierto? — pensó él alarmado, si a su amiga la obligaban a casarse con alguien que no quería iba a ser tan infeliz toda la vida.

— ¿Quieres que te escoja a ti? — Rin le miro con una mirada que él no pudo descifrar, esa mirada nunca se la había dado cuando bromeaba sobre una relación con Miku, él trago en seco por esa penetrante mirada azul que transmitían algo que no conocía.

— No estoy diciendo eso, es solo que no quiero ver a mi amiga en una situación tan difícil, ¿no estarías triste de casarte con alguien por la fuerza? — pregunto él a ella, Rin sonrió ampliamente.

— Bueno, si mis padres me obligaran a casarme con alguien seguramente sería contigo — Len se sonrojo en ese instante, ¿con él?

— ¡Pero que dices! — Casi lo grito él, ella le saco una mirada divertida, le encantaba fastidiarlo.

— Vamos Len, no reacciones así, ¿es tan malo casarse conmigo? —y Len no pudo evitar sonrojarse hasta el cuello, se sentía terriblemente caliente, menos mal tenía la máscara porque si no moriría aún más de vergüenza.

— No digas tonterías — intento él controlarse, pero Rin no lo dejaba de mirar, se sentía extraño por la mirada de ella.

— Bueno, ve a cambiarte y paga esto — ordeno ella, Len suspiro, mandona hasta el final, pero algo había de distinto en ella.

—Rin… — Le llamo mientras la rubia volteaba — ¿Enserio no quieres ir? — pregunto él, Rin solo pestañeo un par de veces y luego le sonrió.

— ¿Qué haría yo allá?, es mejor que estés con tu amiga — Rin solo le sonrió — Al fin de cuentas la mayoría del tiempo estás conmigo, casi no has salido con tus amigos, seguramente ella quiere pasar un tiempo agradable contigo— Len solo pestañeo un par de veces, eso podía ser verdad pero…

— No quiero que te quedes sola de nuevo — respondió sinceramente, Rin solo ensancho más su sonrisa y se acercó a él.

— No importa Len — ella se inclinó hacia él, por inercia retrocedió al verla tan cerca de su rostro — Yo no estaré sola si sé que tú volverás a mi lado — Sonrió tan tierno que él de nuevo se sonrojo, su corazón latió tan fuerte, como cuando era un niño, como cuando Rin lo tocaba y su pecho parecía que fuera a explotar.

— Es-está bien— se apresuró a irse de su lado, en su mente solo podía ver esa hermosa sonrisa que lo volvería loco si no dejaba de admirarla, Rin solo se quedó allí observándolo, ella miro hacia el suelo y luego suspiro cambiando su semblante a uno de dolor.

La dependienta no tardo en ayudarle con lo que necesito, pusieron su disfraz en una caja y las máscaras de su familia en otra, Len por fin se había desecho de una labor más en su verano, Rin estaba sentada viendo hacia la nada, parecía estar pensando algo pero Len no sabía que decirle, tenía miedo de volver a sonrojarse salvajemente frente a ella, ahora no tenía la máscara que lo protegiera de eso. Inevitablemente tuvo que acercarse a ella, Rin le sonrió al verlo, ¿por qué era tan fácil para ella poner tantas caras distintas?, le molestaba porque en el fondo Len presentía que ella le escondía algo. Ambos salieron de la tienda, Len observo que empezaba a hacerse tarde y seguramente a Rin le gustaría estar en otro lugar, de repente recordó un sitio al que podía llevarla.

— ¿Quieres ir a un lugar antes de ir a casa? — Pregunto mientras la chica lo miro curiosa

— Claro — Len sonrió satisfecho, aun había cosas que hacer con Rin.

Aunque en verdad le quería mostrar ese lugar, quedaba un poco lejos donde estaban y encima estaba colina arriba por lo cual ambos terminaron extremadamente cansados y sudados al llegar a la cima, Rin se sentó en el suelo para poder para poder recobrar energías, aunque Len también se sentía cansado no haría algo así enfrente de ella, por lo menos tenía su orgullo de hombre y mejor estado físico que ella.

— Que floja — Intento sonar lo más confiado posible, pero la rubia le dio una mirada asesina que Len no pudo evitar temer por su vida una vez más.

— Baka — fue lo único que pudo decir mientras se avergonzaba por no poder aguantar esa colina.

— En fin, vamos — Len le ayudo a pararse y le dirigió hacia cierta parte, afortunadamente el camino era plano, pronto Rin se encontró con una vista donde se podía ver toda la ciudad, habían llegado justo antes de que el sol se pusiera en el horizonte y la ciudad entera reflejaban los rayos del sol causando una vista realmente bonita.

— Que bonito — susurro ella sonriendo, le agradaba mucho la vista.

— Si, sé que la subida es tediosa pero vale la pena, ¿cierto? — pregunto admirando la vista también — Aquí me siento relajado, como si ya no existieran los problemas — confeso mientras buscaba asiento en una banca que estaba cerca, Rin lo siguió instintivamente.

— Me gustaría saber como encontraste este sitio, está muy lejos de casa — Rin se sentó a su lado.

— Oh bueno, una vez me pelee con mi amigo y como sabía que todos los demás irían a convencerme de que me disculpara, pues decidí perderme del mapa y termine caminando hasta aquí — confeso él como si estuviera orgulloso, Rin solo lo miro sin comprender — Solo quería pensar en un sitio solo y bueno, este es bastante solo — Rin volvió a enfocarse en la vista, pronto el solo se ocultó más y el cielo empezó a oscurecerse.

— Es un lugar bastante romántico — Susurro ella, Len solo la observo algo desconcertado, ¿romántico? — Es alejado, y se pone oscuro, seguramente mucha gente ha perdido la virginidad en esta banca — comento ella sonriendo, y Len solo la miraba sin creérsela.

— Rin, no digas eso… no podría volver a sentarme en esta banca— Rin solo sonrió complacida.

— Solo es una suposición, también es un lugar muy expuesto, cualquiera podría llegar y ver lo que hacen un par de adolescentes aquí — Ella se recostó en su hombro y dibujo circulitos en su pecho — ¿No te dan ganas de hacer algo prohibido aquí? — pregunto con una voz ultra melosa, la sangre de Len se concentró en su cara de tal forma que no había ningún punto que no estuviera rojo.

— De-deja de- decir estu-tupideces — no pudo evitar tartamudear por lo nervioso que se puso, de nuevo sintió que su corazón iba a saltarle de su pecho por esas palabras, Rin se asustó un poco debido a que podía sentir el corazón de Len palpitando fuertemente.

— ¿Estás bien? — pregunto poniendo la palma de su mano en el pecho del rubio.

— Si-si — contesto rápidamente, quito la mano de Rin de su pecho.

— ¿Te pusiste nervioso por lo que dije? — Ella sonrió con malicia, Len solo aparto su vista de ella, quería ocultarse pero no podía — Si te pones así por una frase… me dan ganas de hacerte más maldades — Su cara se puso sería y su mirada intensa, Len temió lo peor en ese instante.

— ¿Estás loca? — pregunto levantándose, Rin sonrió satisfecha.

— Es normal — Contesto ella levantándose y siguiéndole — Me traes aquí solo para mirar la vista, ¿no puedes ser un poco más salvaje? — Len volteó a mirarla sorprendido.

— ¿Acaso es una proposición? — La sonrisa de Rin no se borraba, no dijo nada y Len no paraba de observarla en busca de algún indició de que ella le tomaba el pelo, pero nada.

Se quedó congelado, ¿ella estaba esperando algo más que amistad por parte de él?, la observo de arriba abajo, la ropa que tenia se había vuelto extrañamente excitante en ese instante, la vista de su cuerpo en un segundo cambio a uno muy sensual. Len no pudo evitar acercarse y tomarla por los hombros, Rin cambio su expresión a una de ansiedad, ¿lo deseaba?, solo había una forma de averiguarlo.

— Len, es broma — comento ella soltando una risilla, Len solo apretó un poco sus hombros, ¡Sabia que le tomaba el pelo!

— Solo quería ver hasta donde podías llegar con una broma — contesto soltándola — Vámonos — ordeno mientras empezaba a caminar, en el fondo se sentía algo decepcionado, ¿por qué?

— Esta bien — Rin intento seguirle el paso pero no pudo, Len se adelantaba cada vez más.

Es que era una tonta, hacerle un comentario como ese a él en un lugar donde nadie podría ayudarla, Len solo quería olvidarse de lo que había dicho, su cabeza daría vueltas toda la noche por su culpa.

— ¡LEN! — Oyó la voz de Rin a la distancia cuando volteó a mirarla ella se encontraba tres cuadras más atrás, se sorprendió bastante de la distancia, y precisamente no iban por un lugar donde una chica debería ir sola, suspiro pesadamente mientras volvía en sus pasos.

— ¿Por qué te atrasaste tanto? — pregunto algo molesto cuando Rin le dedico una mirada asesina.

— Yo no me atrase, ¡ME DEJASTE! — comento gritándole, Len solo soltó un Tsk fastidiado.

— Vamos — Le abrazo por los hombros para esta vez no perderla de vista, pero eso no le ayudaba, antes lo ponía más nervioso, caminar de noche mientras estaban tan cerca el uno del otro, Rin se recostó en su pecho, esto lo puso el triple de incómodo, cualquiera que los viera creerían que son una pareja de amantes caminando por la calle.

—Lo siento Len — susurro Rin mientras Len solo seguía sin mirarle porque sabía que si la miraba iba a pedirle perdón.

— Esta bien, solo fue una broma— intento él convencerse pero Rin no dijo nada, solo continuo recostada encima de él.

Solo fue cuando por fin vieron sus casas que Len pudo tranquilizarse, Rin se separó de él y se fue sin despedir, Len ni siquiera le importo, solo se sintió aliviado cuando entro a su casa, su madre y padre ya lo esperaban adentro.

— Tadaima — alzo la voz para ser escuchado, pero no tuvo que esperar mucho por la respuesta.

— ¡Len! — Su madre se acercó contenta — ¡Okaeri!, ¿cómo te fue en tu cita? — pregunto ella con su gran sonrisa.

— Bien… aunque no era exactamente una cita — Contesto él mirando hacia otro lado.

— ¡Muéstrame lo que compraste! — Su madre no tardo en ignorarlo y quitarle la caja, Len solo suspiro pesadamente, la siguió hasta la sala donde se encontró con su padre — ¡Cariño!, ¡mira! — Y saco de inmediato el traje.

— Oh vaya, sí que vas con todo Len — Len solo pudo sonrojarse.

— Rin me ayudo a escogerlo — contesto él.

— Pues bien hecho, las mujeres saben que les queda mejor a los hombres — Len solo suspiro, ¿Por qué eso sonaba a que Rin era su esposa?

— En fin, tengo hambre — comento él, Su madre sonrió.

— Ya te sirvo — Ella se levantó y se dirigió a la cocina, Len se acomodó en la mesa y su padre se sentó a su lado.

— Dime… ¿Rin y tú están saliendo? — pregunto él, Len solo pestañeo algo confuso.

— Apenas nos reencontramos, es normal que queramos pasar tiempo juntos, pero eso no significa que seamos novios, apenas y lleva unos días aquí — Contesto Len aburrido del asunto.

— Bueno, últimamente pasan mucho tiempo juntos — Comento él preocupado.

— ¿Es malo? — pregunto Len algo confundido.

— No, no es malo, pero son dos adolescentes y tenemos que vigilarlos, ¿entiendes? — Len solo asintió, ¿acaso estaba preocupado de que le hiciera algo a Rin?, pero ella era más salvaje que él.

— No le haré nada a Rin — comento él, pero su padre solo negó.

— Estoy más preocupado por ti, Rin… siempre ha sido impulsiva, ¿recuerdas? — Len solo asintió — Siempre la complaces, no puedes negarle nada, tengo miedo de que al final seas tú el que termine herido — Len solo se puso a reflexionar, bueno era cierto que él no podía negarle nada a Rin, no podía negarlo porque ella era una persona importante para él.

— Le das muchas vueltas a algo que ni siquiera ha pasado — se apresuró a contestar.

— Tal vez, solo no hagas nada estúpido — Pero era obvio que decirle eso a un chico de su edad era tonto, un joven enamorado no atendería consejos, pero Len solo asintió.

— ¿Cuándo hago cosas estúpidas? — Pregunto él, pero recordó que cuando Rin llego se había escapado con ella por voluntad de ella.

— Solo ten cuidado — Len asintió, le gustaba que sus padres se preocuparan por él.

La cena termino relativamente normal, Len al final guardo su disfraz en el armario, la fiesta de Miku estaría demasiado movida y por alguna razón tenía un extraño presentimiento sobre aquella fiesta. Se sentó en su escritorio para terminar la tarea, pero no pudo evitar fijarse en la habitación de Rin, había corrido las cortinas y ahora podía apreciar perfectamente lo que ella hacía, ahora solo se encontraba jugando con su computador portátil, sonreía tiernamente mientras miraba la pantalla, ¿acaso estaría hablando con alguno de sus amigos?, Len solo frunció el ceño y volvió a su tarea, ¿Por qué le molestaba tanto la idea de que Rin estuviera hablando con sus amigos, poso su mirada en el cuaderno pero no podía concentrarse, dejo el cuaderno de lado y tomo su guitarra, en definitiva si pensaba en la música se sentiría mejor.


Pronto cambiara el rate de la historia a M