Era un poco extraño arreglarse para la fiesta, Len siempre se tomaba su tiempo cuando tenía que ir a reuniones tan elegantes porque quería verse bien, había soltado su cabello y lo había peinado totalmente para atrás, se veía un poco raro pero no era adecuado ir con el flequillo desorganizado, tomo aire y termino de atarse la capa, aun veía sus ojos azules sin los estorbosos cabellos, lucia raro pero eso ya no importaba. Decidió salir a tomar aire fresco, ¿por qué se sentía tan ansioso por la fiesta?, es como si no quisiera ir, de repente noto que no estaba solo, frente a él se encontraba una despreocupada Rin mirándolo curiosamente.

— ¿Qué sucede? — pregunto ella al verle, ¿acaso se notaba demasiado?

— Eh nada — contesto él, Rin solo hizo un pequeño ademan con su cara de no creerle, lo miro más atentamente.

— No parece que tuvieras nada, dime que te pasa — ordeno ella con el ceño levemente fruncido.

— Es que… no estoy seguro de ir a la fiesta de Miku, presiento algo raro — le termino confesando él, Rin solo sonrió.

— Oh bueno, solo no vayas y deja a la pobre Miku con el corazón roto — Ella sonrió con malicia y Len solo pudo hacer una muesca de desagrado.

— Es por eso que debo ir — Len solo puso una mano en su cabeza, empezaba a sentirse culpable.

— No te preocupes Romeo, hoy será una grandiosa noche para ti — Rin solo le dedico una sonrisa melancólica y Len solo la observo algo consternado.

— ¿Por qué estás tan segura? — pero Rin no dijo nada, se quedó callada y cerro sus ojos mientras daba media vuelta, genial ahora lo abandonada.

De repente la llamada de sus padres lo hizo ir hacia la puerta sin decir nada más, observo que Rin se quedó observándolo desde su habitación, no se despidió de él, cosa que le pareció un poco extraño, solo lo observaba como esperando a que se fuera, finalmente cerró la puerta de su habitación y bajo las escaleras. Allí en la sala sus padres tenían su respectivo disfraz, si él iba a ir como príncipe vestido de blanco, ellos irían como reina y rey solo para hacer juego con su disfraz, las máscaras que había comprado para su madre también era blanca con unos bordes de brillantina dorada y la de su padre era dorada con brillantina plateada; su madre lucía un vestido plateado con algunos bordados dorados y el de su padre hacia juego con ella, como la camisa y los zapatos, pero el pantalón era negro, ambos iban peinados para la fiesta, su padre con el cabello hacia atrás y su madre con una coleta de rulos que caían por su espalda.

— ¿Nos vamos?—pregunto ella mientras terminaba de ponerse un chal blanco con bordes plateados, Len solo asintió mientras se ponía su máscara.

Aunque no era necesario ir en auto, igual lo hicieron porque no querían llegar sudados, la casa de Miku quedaba muy cerca y cuando llegaron solo lo estacionaron en la calle, un poco apartado por la cantidad de carros que había allí. En la puerta los esperaba un joven con smoking este les abrió la puerta y los tres pasaron a la gran casa que tenía Miku, fueron guiados por el joven hasta una mesa donde los sentaron a los tres, allí solo se quedaron sentados mientras esperaban a que alguno de los anfitriones tuviera el placer de atenderlos, la persona que vino fue el hermano de Miku.

— Buenas noches — dijo el atento joven mientras traía un poco de champaña a los tres, la señora Kagamine lo recibió gustosa pero el padre de Len decidió rechazar la oferta, pero su madre tomo un vaso extra y se lo dio a su hijo.

— Solo por hoy — susurro ella guiñándole el ojo.

— Espero que disfruten de la fiesta — sonrió el chico de cabello aguamarina, Len le sonrió de vuelta.

— Muchas gracias Mikuo — contesto Len, luego observo la gran cantidad de gente que había en el lugar — ¿vamos a compartir la mesa? — pregunto él al ver que no había mucha gente.

— No te preocupes por eso, nadie la compartirá, no son tantos invitados, solo unos cien — Y Len solo arqueo una ceja, ¿enserio no le parecían tantos?, pero se ahorró sus pensamientos.

— Si me disculpan debo saludar a más invitados — el joven hizo una leve reverencia y se fue, Len solo se le quedo mirando, Mikuo no llevaba mascara y no parecía llevar aun su disfraz.

— Vaya… si que hay gente — susurro su padre mientras Len solo se recostaba en la mesa.

— Si, es al fiesta del siglo, nadie se la perdería — respondió su madre sonriendo — Espero que Miku no se demoré en salir — dijo ella, mientras enrollaba alguno de sus rulos.

— Tal vez ni te des de cuenta cuando salga — dijo su marido, ella le sonrió.

— Cierto, esto es para permanecer en el anonimato, sabes… tal vez podríamos hacer cosas mientras Len no ve — ella le comento con voz melosa, Len solo rodo los ojos.

— Iré a buscar a alguno de mis amigos — comento Len mientras se levantaba lo que menos quería hacer era pasar toda la noche con sus padres coqueteándose descaradamente delante de él.

Ellos no dijeron nada y Len simplemente se fue, intento dar una vuelta por si encontraba a un amigo suyo pero solo termino perdido en todos los disfraces que encontró, desde señoras vistiendo escotes enormes y faldas diminutas, hasta hombres con trajes de mujer, de repente creyó soñar al ver a un helado gigante con una bufanda… si el disfraz que Rin encontró de naranja era ridículo, seguramente el chico que usaba eso debió comprarlo en el mismo lugar, lo peor de todo es que él conocía al chico, retrocedió instantáneamente, la idea era pasar desapercibido en la fiesta pero parece que Kaito no conocía esa palabra.

Mientras escapaba de su amigo se fue hacia el balcón, fue cuando la vio, sonrió tiernamente al ver el vestido azul que había visto en la tienda pero había algo raro en todo ese asunto, no era el cabello que esperaba, era rubia.

— Miku — grito él pero la chica no pareció escucharle y ella entro al edificio, que lastima sería en otra ocasión.

Decidió quedarse allí, seguramente la conmoción por la entrada de la cumpleañera no se haría esperar pero al pasar el tiempo no pudo oír nada, tal vez la peluca rubia era una distracción, pero el vestido azul era único debían de saberlo, salió por pura curiosidad y no pudo encontrar a la muchacha por ningún lado, ¿acaso fue su imaginación?, camino un poco más por la fiesta cuando sintió que alguien le abrazaba por detrás.

— ¡Lenny! — alguien le llamo melosamente y eso solo podía significar una cosa.

— Meiko… — susurro él, volteo a ver y efectivamente, vestida como la reina de corazones se encontraba las castaña, parecía que ya había bebido bastante porque un leve rubor se formaba en su cara, aunque la máscara negra que traía lo disimulaba muy bien.

— Casi no te reconozco, vaya que te ves distinto — comento ella irguiéndose un poco, Len solo rodo los ojos.

— Pues creo que ese era el objetivo— comento él mientras Meiko solo le sonreía.

— Bueno, pues que bien luces, seguramente bailaras con una linda princesa hoy — Len solo bufo.

— No he visto a ninguna princesa esta noche— comento Len, Meiko solo negó.

— ¿Estás seguro? — pregunto ella con esa mirada de complicidad.

— Si, totalmente — mintió él mientras Meiko solo suspiraba.

— Además de eso eres ciego, en fin, cuando encuentres a tu princesa será mejor que la saques a bailar, ¿de acuerdo? — Len solo asintió mientras veía como Meiko se iba al lado de quien sabe quien, era difícil reconocer a la gente cuando su cara estaba totalmente cubierta.

De nuevo vio aquella cabellera rubia, paso por el fondo del salón, sin saber como la termino siguiendo, tenía un extraño presentimiento, sabía que era Miku disfrazada por el disfraz pero le daba curiosidad saber exactamente porque se puso una peluca rubia; esquivo de manera efectiva a la gente pero al llegar al borde de la escalera lo detuvo el brazo del padre de Miku.

— Lo siento jovencito, pero ya van a empezar a servir la cena — Él era un hombre robusto solo para no decir gordo, su cabello era verde pasto y tenía un bigote debajo su nariz, a Len siempre le pareció un hombre curioso.

— De acuerdo — dijo él mientras daba media vuelta y volvía a la mesa con sus padres.

Pronto apareció la servidumbre y les sirvió exquisitos platos frente a él, no sabía exactamente que comer primero así que decidió imitar a sus padres ya que ellos si sabían como comportarse decentemente en la mesa, le pareció curioso ver a Miku salir tan pronto, pero le restó importancia mientras comía, pero aun así ver a Miku con el cabello rubio era un poco raro, aunque llevaba una máscara blanca justo a juego con la de él.

— Buenas noches mis queridos invitados — El padre de Miku hizo su aparición mientras todos lo observaban, Len podía notar que el hombre estaba de un buen humor muy particular— Espero que estén disfrutando plenamente de la fiesta y de la comida, cuando se retiren las mesas comenzara la diversión— Empezó a hablar él, Len solo rodo los ojos, ¿qué tenía de divertido eso? — La idea de venir con máscaras era para poder esconder mejor a mi hija, verán, ella es una chica muy tímida y le cuesta socializar con la gente por lo cual decidimos ceder a sus deseos de conocerlos de una forma más anónima, por eso ella esta escondida entre ustedes, esto también es con el fin de que interactúen con todos nuestros invitado, bueno, sin más que decir les deseo una agradable velada — Len solo rodo los ojos otra vez, no creía que Miku fuera necesariamente tímida para estar con una máscara toda la noche, pero si así querían hacer las cosas.

— Nunca supe que Miku fuera tan tímida, que linda — oyó decir a su madre, Len solo suspiro.

— Solo un poco — Le contesto Len algo aburrido.

Pronto de que hubiera terminado todos los invitados su cena, retiraron las mesas y se puso rápidamente una pista de baile, Len se sintió agobiado cuando tantas chicas se acercaron a él para proponerle bailar, al parecer todas querían conocer a su príncipe esa noche, él solo pudo sonreírles y sacarles alguna excusa mientras iba a esconderse en cualquier lugar, entre negativa y negativa llego hasta el jardín donde tomo un poco de aire, si, ahora necesitaba calmarse un poco.

Mientras rodeada los jardines se encontró con varias parejas que se habían formado, entre ellas una chica rubia con un chico de cabello morado, hablaban tranquilamente, Len solo pudo reconocer el vestido azul que traía la chica, ella lo miro y se sorprendió al verle.

— Len… — susurro el chico, Len sonrió.

— Oh, Gakupo — se sintió aliviado de que fuera su amigo el que estaba hablando con Miku.

— Vaya, te ves muy bien — sonrió el chico, iba vestido de samurái con una máscara que le cubría totalmente su rostro y estaba decorada como un zorro, Len se acercó a la pareja y miro con detalle a la chica rubia que se hallaba frente a él.

El vestido era el mismo, no había duda, ella era Miku, pero la chica no dijo nada solo lo observaba con algo de temor.

— ¿Estás bien? — la chica solo sonrió disimuladamente.

— Si— Susurro ella, Len noto algo extraño en su voz.

— Si de verdad estás perdida solo puedo decirte que no conozco muy bien el lugar — Gakupo le sonrió y ella solo le devolvió la sonrisa, Len alzo una ceja confundido, ¿Miku estaba confundiendo a Gakupo?

— Ahm… lo siento entonces — susurro ella bajo mientras caminaba a un lado de Len, se miraron fijamente a los ojos, ella esperaba algo.

— ¿Quieres hablar? — pregunto Len a la chica, ella sonrió.

— Claro — le dijo, Gakupo miro a la chica y luego a Len.

— Bueno, luego nos vemos Len — se despidió él mientras los dejaba solos, Len se aseguro de que se fuera y no los estuviera espiando.

— Ya te descubrí — Sonrió Len mientras le observaba a los ojos, noto que estos eran azules y no aguamarinas como los de Miku, ¿acaso era necesario los lentes de contacto?

— Oh… — susurro ella mientras miraba hacia el suelo.

— Miku, eres tan obvia — fue lo que dijo mientras reía levemente — ¿Enserio crees que nadie se daría de cuenta?, ese vestido te delata — la chica sonrió, una sonrisa de triunfo.

— Solo tú podrías descubrirme — susurro de nuevo, Len solo tomo uno de sus mechones y lo toco.

— La peluca es muy linda casi parece real — la chica solo lo veía mientras él inspeccionaba su disfraz.

— Gra...cias — dijo ella dudando, solo lo observaba mientras él la rodeaba.

— No entiendo porque la fiesta de máscaras, es un poco excesivo, ¿no lo crees? — dijo él mientras se ponía a su lado, la chica solo rio nerviosamente.

— Eso es para poder esconderme — le hablo un poquito más fuerte y Len se sorprendió, hasta ahora solo le había hablado en susurros pero ahora su voz sonaba un tanto diferente.

— ¿Miku? — pregunto él mientras ella sonreía.

— ¿Si? — susurro de nuevo ella.

— Lo siento, tu voz me sonó distinta, ¿De verdad eres Miku? — la chica solo le sonrió aun más.

— Ya debo irme — dijo ella de nuevo en un susurro y empezó a caminar hacia la fiesta, Len solo se quedo mirándola, ¿acaso la había confundido?, no, en definitiva era el mismo disfraz y no habían dos iguales, seguramente Miku estaba fingiendo su voz.

La siguió solo para observar hacia donde iba, de nuevo la vio subir por las escaleras, Len solo quedo en algo parecido a un estado de shock al verla partir por la escalera sin que nadie se fijara en ella.

— Len, ¿te quedaras afuera todo el tiempo? — pregunto Gakupo quien salió hacia el jardín otra vez cuando noto que la chica había entrado.

— Esa era Miku, ¿cierto? — pregunto el rubio, Gakupo solo negó.

— No, ella me pregunto si sabia donde estaba la oficina del papá de Miku — contesto él, Len solo pestañeo algo desorientado, eso no podía ser posible.

— Seguro intentaba desorientarte — sonrió el chico, Gakupo solo suspiro.

— Su voz no era igual — contesto Gakupo, Len solo pudo mirar al suelo.

— La fingía — concluyo él, Gakupo solo suspiro.

— Pues fue muy buena actriz — El chico de cabello morado solo lo miro de reojo — ahora que sabes quien es debes sacarla a bailar — comento el chico, Len solo sonrió.

— Claro que no, eso seria vergonzoso— contesto Len sonriendo, de repente al mirar entre la multitud noto algo inusual, el mismo vestido azul que usaba la otra chica, también llevaba el cabello rubio y bailaba en la multitud con un chico de cabellos plateados, Len quedo confundido en ese instante.

— Oye… ¿ella no había subido por las escaleras? — pregunto Gakupo confundido, Len solo atino a irse detrás de aquella chica que subió la escalera, no podía ser que había dos chicas vestidas iguales por pura casualidad.

Al subir las escaleras solo encontró puertas cerradas, era obvio pero esa chica debía de estar en alguna de esas habitaciones, intento pensar con lógica sobre en cual podría estar, él pocas veces había estado en esa casa así que no sabía que habitación podría ser la que estaba buscando la chica, decidió abrir una de las puertas pero la encontró vacía, volvió a intentar con la próxima pero igual.

— No deberías estar fisgoneando por aquí — Len se puso tieso cuando oyó esa voz, volteó a observar que quien le había hablado era el hermano de Miku.

— Oh… yo no estoy esculcando o algo así — intento defenderse el chico solo suspiro.

— Mira, vuelve a la fiesta — y el chico de cabellos aguamarinas lo tomo del brazo y se lo llevo arrastrado otra vez hacia la fiesta de nuevo.

Ya en la multitud Len solo pudo suspirar un poco enojado, quería saber quien era la verdadera Miku y quien era la impostora, en eso la música ya había terminado y todos buscaban otra pareja para bailar, de repente la chica del vestido azul estaba frente a él, esa seguramente era la que estaba bailando, ¿esa chica era Miku?, ella le sonrió tiernamente y Len pudo ver sus ojos aguamarinas, si ella era Miku entonces la otra era…

— ¿Quieres bailar? — pregunto tímidamente ella, la peluca que lucia tenia un tono un poco diferente, un rubio más encendido, además de estar peinado con rulos al final, Len no dudo mucho tomo la mano que ella le extendía con firmeza.

— Me encantaría — contesto él sonriéndole, la chica se sonrojo un poco pero logro poner su otra mano en el hombro del chico, Len rodeo su cintura con su mano y la atrajo un poco hacia él.

Se había perdido por un momento mientras bailaban, era un poco mágico la verdad, ignorar la identidad del otro por un segundo y solo verse a los ojos era un poco excitante, aunque creía que ella era Miku aun tenia dudas con la otra chica que había visto, ella había actuado como si lo conociera pero aun así la persona en frente de él parecía ser Miku.

— ¿Te estás divirtiendo? — pregunto la chica, Len solo la miro con duda.

— Bueno, ha sido entretenido— confeso sin querer sonar grosero, no era su tipo de fiesta pero tampoco es que se la hubiera pasado sentado sin hacer algo por allí, la chica sonrió mientras se sonrojaba un poco.

— Que bien… — susurro ella mientras seguía mirándolo intensamente, Len se sintió incomodo con la mirada que le regalaba pero que más daba, hoy le daría el lujo de mirarle así.

La música termino y con ella el baile, la chica le agradeció que bailará con ella y se perdió de nuevo en la multitud, parecía ser la chica más popular de la fiesta porque inmediatamente le salto un pretendiente sin dudarlo, Len solo suspiro y dirigió su mirada hacia la escalera, ¿la chica que estaba arriba decidiría bajar?

De nuevo se perdió entra la multitud, la gente empezaba a enloquecerse y a bailar toda junta, muy pocos se quedaron en las mesas con los bocadillos, Len dirigió su mirada hacia allí y había una chica de cabello rosa conversando con otra de cabello verde, la de cabello verde tenia un disfraz de Cleopatra y la chica de cabello rosado llevaba un kimono, no era difícil adivinar quienes eran pero no quería hablar con ellas por ahora, se sentía ahogado entre la multitud y decidió de nuevo salir hacia el jardín, ahora se encontraba un poco más vacio debido a que la fiesta ya había empezado a ponerse "buena", pero ese era el tipo de ambiente que más le disgustaba, cuando se adentro en lo más profundo del jardín se sintió mejor.

— ¿Por qué huyes de la fiesta? — Len volvió a voltearse para observar quien le hablaba, de nuevo aquella chica, o una de las dos, ella se acerco hacia él.

— No me gustan las multitudes — le dijo mientras ella sonreía.

— ¿No quieres bailar? — pregunto esa chica, Len intento averiguar quien era pero no podía decir si esa chica era Miku o no.

— ¿De nuevo? — pregunto Len algo desubicado, ¿no acaba de bailar con ella?, o… — ¿Eres la chica que subió la escalera? — pregunto, ella no dijo nada solo se quedo observándole confundida.

— ¿Disculpa? — pregunto ella, Len solo miro hacia otra parte.

— Hay otra persona que tiene el mismo disfraz que tú, además acabo de bailar contigo, ¿Cuál de las dos eres? — pregunto Len indeciso, la chica solo sonrió ampliamente.

— ¿Cuál quieres que sea? — pregunto con su aura de misterio, Len solo la observo sin saber que decirle — No importa, solo baila conmigo — ella le extendió su mano y Len dudo por un segundo en tomarla, la chica era misteriosa pero la complacería con su petición.

— Aun así quiero que me contestes — le susurro cuando la atrajo hacia a él, ella le miro algo sorprendida.

— Así no sería divertido— ella solo poso su cabeza en su hombro y se recargo, Len solo se dejo guiar por la música.

No decía nada más, solo se movía al mismo compas de ella, ella lo guiaba de cierta manera, aunque debería ser al revés pero ya no importaba, su delgada cintura atrapada entre sus manos era algo casi irreal, Len se sentía bailando con una princesa en ese instante.

— ¿De vedad no me vas a decir quien eres? — pregunto él mientras ella soltó una leve risilla.

— Te lo dije, así no es divertido — Ella se separó un poco de él para mirarlo a los ojos — Verte confundido es mejor — le confeso ella, Len la separó un poco más.

— ¿Sabes que al final me voy a enterar? — le pregunto con un tono de ironía, ella rio un poquito nuevamente.

— Si ya me has confundido con otra chica eso quiere decir que no estás seguro de quien soy en estos momentos, si me voy ya no sabrás quien era yo, si la chica con la que bailaste adentro o la que bailaste afuera — concluyo ella, Len solo la miraba expectante.

— ¿A qué viene esto? — pregunto un poco confundido con lo que había dicho.

— Quiero decir que… — Y ella solo se acercó mucho a él— al final no estarías seguro del todo de quien de las dos soy — susurro un poco, casi inaudiblemente, Len se acercó para poder escucharle un poco mejor.

— Bueno, siempre quedarían las dudas a menos de que la otra chica me diga quien es — remato él, pero a chica solo rio.

— Solo si te lo dice — contesto ella aun susurrándole.

— ¿Y porque no me lo diría? — pregunto de nuevo él, al chica se acerco a él y de nuevo poso su cabeza en su hombro como si quisiera seguir bailando, pero Len la sintió demasiado cerca de sus labios.

— Porque es una intrusa — susurro finalmente, ella rozo sus labios lentamente dejando a Len en un estado de shock, intento apartarse pero la chica se aferro a él y junto sus labios para robarle un beso.

Len no podía negar que se sintiera mal, de hecho se sentía muy bien, los delicados labios de la chica se movían libre de cualquier timidez sobre los suyos, además de que el sabor era bastante agradable, Len no pudo evitar tomarla de nuevo por la cintura y profundizar más el beso, la chica misteriosa que él creía que era Miku le estaba besando, Len no sabía descifrar si era la impostora o la verdadera o si eran imaginaciones suyas pero le agradaba besar a la chica.

Cuando se separaron ella sonrió ampliamente y se sonrojo, Len solo se le quedo mirando sin saber que decir, se había dejado llevar por un instante en el beso que se dieron, pero había sido tan mágico que se había olvidado por un segundo de la fiesta, ella se dio media vuelta y se dispuso a correr hacia dentro del recinto donde se perdió en la multitud, Len le quiso gritar que esperará por él, pero no sabía exactamente que decirle a ella, ¿quería pedirle otro beso?, o tal vez quitarle la máscara y descubrir finalmente quien era.

Entro de nuevo al edificio, no sabía porque pero simplemente sintió la necesidad de ir a ver que sucedía dentro de la fiesta, en la distancia noto como sus padres bailaban muy pegaditos, Meiko se encontraba tomando con Luka y Gumi, Kaito solo comía en la mesa mientras miraba a las chicas bailar y gritar y Gakupo solo conversaba con dos chicas que apenas y reconocía, el hermano de Miku parecía estar buscando a alguien en la multitud. Len intento buscar con la mirada otra vez a la chica del vestido azul y la encontró conversando con unos señores mayores, Len ya no sabía a donde ir así que decidió irse con sus amigos, fue entonces cuando noto que en la escalera se encontraba la otra chica con el vestido azul de Miku mirando hacia la fiesta, el hermano de Mikuo la vio y decidió ir detrás de ella, la chica solo subió de nuevo las escaleras.

— Entonces la que me beso es… — Len volvió a mirarla, ¿quién era la intrusa?

Empezaba a confundirse, ¿la que lo beso subió la escalera? , o simplemente ella entro a confundirse con todas las personas, quería ir a seguir a la chica que subió las escaleras de nuevo pero el hermano de Mikuo lo sacaría, debía encontrar otra entrada así que de nuevo salió al jardín, tal vez entrar por una venta sería lo ideal, arriba le quitaría la máscara y terminaría todo este enredo que se había formado en la noche, miro los alrededores de la casa y encontró una pequeña escalera que daba hacia una ventana en el segundo piso, la subió rápidamente y abrió la ventana para entrar a una especie de oficina, con lentitud abrió la puerta por si veía al hermano de Miku allí.

— ¿Quién demonios eres? — escucho como le hablaba Mikuo a la chica, ella solo bajo la cabeza.

— Si te lo digo no sería divertido — susurro aquella chica, Len podía escucharlos por el eco que hacían.

— Mira, si vas a arruinar la fiesta de mi hermana será mejor que salgas de aquí— dijo el chico de cabellos aguamarina mientras la tomaba de la muñeca, ella se resistió un poco.

— Déjame ir — suplico ella, Len solo veía un poco asombrado como el chico apretaba más fuerte la muñeca de la chica.

— No, no voy a dejar que andes merodeando por aquí — Y él empezó a arrastrarla en contra de su voluntad.

— Mikuo… — Len pudo oír a otra persona, noto que la chica que tenía agarrada Mikuo se había asustado al ver a esa persona— ¿Qué estás haciendo? — pregunto la tercera voz, era la voz de una mujer.

— Esta chica quiere arruinar la fiesta de mi hermana, estoy seguro de que quiere robar algo — Contesto él, al parecer la tercera voz era la madre de Miku.

— Mikuo, no vayas a hacer un escándalo, si la sacas por el frente la gente se va a dar de cuenta — contesto ella, la chica solo miro hacia los lados sin saber que hacer.

— ¿Qué quieres que haga? — pregunto él apretando más fuertemente el brazo de la chica, ella solo soltó un ligero quejido por el dolor que le causaba.

— Enciérrala en alguna habitación — dijo la señora mientras parecía retirarse, el chico solo soltó un ligero "tsk" mientras se dirigía hacia algunas de las habitaciones, Len solo pudo esconderse detrás de un escritorio mientras veía como Mikuo abría la puerta y encerraba a la chica en el baño.

— No saldrás de aquí hasta mañana que llame a la policía — La chica solo pudo observarlo sin saber que hacer.

Mikuo cerró la puerta con llave, luego de eso pareció dudar donde dejarla, tal vez si la dejaba en su disfraz se le caería así que decidió meterla en un pequeño cajón que estaba al lado de un estante con libros, le dio un último vistazo a la habitación sin percatarse de que Len estaba allí y cerro la puerta. Cuando Len salió solo pudo escuchar los sollozos de la chica, sintió pena por ella así que decidió tomar la llave y abrirle la puerta, ella al principio estaba confusa pero luego le sonrió.

— Gracias — le susurro mientras limpiaba sus lágrimas y lo abrazaba, Len estaba un poco confundido, esa definitivamente no era Miku.

— No me agradezcas y vete de aquí — dijo él un poco fastidiado, estaba ayudando a la criminal pero ella no dejaba de abrazarlo.

— ¿Sabes quién soy? — pregunto cuando se separó, Len solo se quedó quieto.

— Eres la que me besaste— dijo él, ella solo abrió sus ojos algo desorientados pero luego sonrió.

— Tal vez, ¿Quieres que lo haga de nuevo? — pregunto con una sonrisa pícara, Len solo se sonrojo, ¿qué clase de pregunta era esa?

— ¡Mejor vete! — casi le grito él, pero la chica negó.

— Necesito agradecerle a mi príncipe — y ella se acerco peligrosamente a él, Len solo cerro los ojos esperando aquel beso, pero lo único que escucho fue una risilla — Mejor después — fue lo único que atino a decir mientras Len se sentía bromeado.

— Olvídalo, te encerraré de nuevo si no te vas — comento él, la chica solo bufo.

— Necesito que me ayudes a salir — ella le hizo una especie de puchero y Len se sintió ridiculizado.

— Ya te ayude — le recrimino él pero la chica solo fue hacia la ventana.

— No puedo salir por la puerta y el muro esta muy alto para que llegue sola — comento ella, Len miro los muros que rodeaban la casa y que daba a la calle, en eso tenía razón.

— Esta bien, te ayudaré — accedió Len, la chica sonrió tiernamente.

Len salio por la ventana ayudándole a salir a la chica, ella lo seguía de cerca por lo difícil que era manejar el vestido, Len le ayudo a bajar las escaleras lentamente sin que nadie los notara y yéndose por las partes más oscuras para que nadie los viera, cuando estuvo lo más alejado posible de la gente se escabulleron por los arbustos. Tal vez los Hatsune deberían tener más seguridad pero al parecer estaban demasiado ocupados con la fiesta, Len miro a la chica que lo seguía con dificultad.

— ¿Estás bien? — pregunto él mientras ella asentía.

— Si, no te preocupes — contesto ella, Len se acerco a la pared mientras juntaba sus manos para ayudarle a subir.

— Apóyate aquí — le dijo mientras ella lo observaba.

— Gracias — Ella se acerco y le dijo un pequeño beso en la frente, Len se sonrojo instantáneamente por eso.

— ¡Solo hazlo! — Ella no si hizo esperar más y como pudo subió su pie en sus manos, Len la alzo un poco para que pudiera alcanzar el borde del muro, aunque se lastimo las manos con el tacón de su zapato, ella logro llegar hasta el muro pero uno de sus zapatos se le cayo de su pie al intentar estabilizarse y dio a parar a la cabeza de Len — ¡Auch! — solo pudo atinar a decir mientras la chica veía preocupada como se había lastimado su salvador.

Pero una vez comprobó que estaba bien decidió saltar el muro y por fin escaparse, Len solo se quedo mirando el zapato que le había caido.

— Vaya Cenicienta… — Susurro él viendo el tamaño de la aguja de ese tacón, cualquier chica no usuaria algo así y seguramente lo uso para tener la misma estatura que Miku.

Después de su pequeña odisea para ayudar a escapar a Cenicienta de nuevo entro a la fiesta, a la primera en encontrarse fue a su mamá quien lo vio con el zapato en la mano, ella sonrió ampliamente al verlo tan confundido.

— ¿De quién es ese zapato? — pregunto mientras Len solo suspiro.

— Mi Cenicienta ya se fue y ni siquiera son las doce — Dijo él mientras su madre sonrió nerviosamente.

— ¿De verdad? — pregunto algo confundida.

— Solo juego mamá — Len guardo el zapato en uno de los bolsillos de su disfraz, al menos que no se le cayera a él para algún día devolvérselo a la chica que había conocido esa noche.

— Oye, ¿ya sabes quién es Miku? — pregunto su madre, Len solo busco a la chica del vestido azul por algún lado, pero no la halló.

— No realmente, tuve mis sospechas pero no sé quien será — confeso mientras su madre suspiraba.

— Vaya, ha sido divertido pero todo este misterio me hace querer descubrir quien es finalmente— contesto ella, Len rio levemente.

— Tal vez es mejor si no lo sabes — contesto Len mientras caminaba hacia dentro del recinto con su madre, ambos llegaron al lado de su padre.

Len empezó a conversar con ellos, ¿cuánto tiempo había pasado desde que habían llegado?, busco un reloj pero no logro encontrarlo, fue cuando escucho un gran estruendo de campanadas de una iglesia cercana, pudo escuchar que las campanas sonaron doce veces, al parecer Cenicienta debería estar corriendo para llegar a su casa y la magia del día ya había acabado pero la fiesta aun seguía y no iba a estar dándole vueltas a la misteriosa Cenicienta que se le apareció.

Todo siguió normalmente como se lo esperaría, cuando su madre se aburrió por fin decidieron irse, su padre no había bebido ni una gota de alcohol y condujo hasta su casa, Len entro como si nada hubiera pasado y saco el zapato del bolsillo y lo guardo en uno de sus cajones, miro hacia la ventana como ya había acostumbrado a hacer y no encontró a la chica que buscaba, seguramente ya estaba dormida.


¿Quién es la verdadera Cenicienta?