"¡Quinn!" dijo Tori impaciente, al otro lado de la puerta del baño. "Estás lista ya".

"Tranquila, ya estoy" dijo Quinn mientras salía del baño. "Eres una impaciente. ¿Te lo han dicho alguna vez?" dijo, mirando a Tori, "aún quedan quince minutos para que podamos saber las notas" dijo mirando su reloj. Le encantaba ese reloj, se lo regaló Puck cuando llevaban un año saliendo.

"Lo sé, pero quiero llegar antes. Ya sabes como se pone el salón y lo que cuesta llegar al tablón" dijo saliendo de su habitación con Quinn siguiéndola.

"Lo sé, tienes razón" dijo totalmente de acuerdo. Cuando llegaba el día de las notas finales, si no llegabas pronto probablemente estarías un par de horas intentando saber tu nota.

Siguieron caminando y charlando alegremente hasta que llegaron al salón, donde ya había gente. Allí se encontraron con Maddy y Vera, que se unieron a ellas en la conversación que estaban manteniendo.

Por desgracia para Quinn, allí también estaba Biff MacIntosh con unos amigos suyos. Cuando él se dio cuenta que le estaba mirando, se acercó a ellas y las saludó, primero a Tori, luego a Maddy y a Vera, y por último a ella.

"¡Quinn!" dijo él, extendiendo los brazos para abrazarla. A ella no le quedó otra que aceptarlo, por educación. Desde que había cortado con él hace tres años, no habían hablado demasiado, algo que ella había agradecido, y estaba convencida de que él también.

"Hola Biff, me alegro de verte" mintió.

"Yo también" dijo él, con una sonrisa forzada. "¿Qué tal estás? ¿Impaciente por los resultados?"

"Si" dijo secamente. "¿Y tú?" preguntó por educación.

"Si, yo también" dijo. Después de un silencio un poco incomodo, volvió a preguntar, "¿Y qué tal te va la vida? ¿Sigues con ese tipo?" dijo, "¿Cómo se llamaba?" dijo, frotándose la frente. Por supuesto que se acordaba del nombre de aquel imbécil que le quito a Quinn, una de las chicas más guapas e inteligentes de Yale. Desde que había cortado con ella, tan solo había tenido una relación que duró tres semanas.

"Puck" dijo ella rápidamente. "Y sí, sigo con él. Llevamos ya tres años juntos" dijo, con una pequeña sonrisa maliciosa.

"Ah" dijo, "pues me alegro por vosotros" dijo él, dando una pequeña sonrisa forzada. Justo en ese momento, uno de los profesores salió de una de las salas y comenzó a colocar los papeles con las calificaciones en el corcho. "Bueno, nos vemos pronto Quinn" dijo Biff, alejándose de allí.

Cuando el profesor se fue, todos comenzaron a acercarse a mirar sus notas. Quinn se acercó a los papeles donde estaban los apellidos de la D a la F. Comenzó a mirar y encontró su apellido "Fabrey, Quinn" susurró para si misma "aprobado". En ese momento, una sonrisa se iluminó en su cara. ¡Estaba aprobada! ¡Podría estar todo el verano sin preocupaciones! Tenía que llamar a Puck para contárselo, quería celebrarlo con él.

Cuando consiguió salir de aquel mar de gente, se encontró con sus amigas en una esquina de la sala, todas habían aprobado e iban a celebrarlo esa noche, pero primero quería contárselo a Puck.

Cuando llegó a su habitación, cogió el móvil y le llamó.

"Hola nena, ¿qué tal?" contestó él.

"Muy bien, ¿y tú?" preguntó ella, sonriendo. Hacía un par de semanas que no hablaba con él y echaba de menos su voz.

"Muy bien, un poco cansado" dijo, "¿qué ocurre?"

"He aprobado todos los exámenes de este último trimestre" soltó ella, no podía aguantárselo más.

"¡¿Qué?!" gritó él a través del móvil "¿Hablas enserio?" sonrió "eso es maravilloso nena, enhorabuena".

"Muchas gracias" dijo ella con una gran sonrisa. "Me encantaría que estuvieses aquí para poder celebrarlo" dijo, con una pequeña mueca.

"Bueno, en realidad estoy más cerca de lo que crees" dijo Puck, con una sonrisa.

"Puck, tu base está a más de doscientos kilómetros de distancia de New Heaven" dijo ella en un tono serio. Mientras seguían hablando por el móvil, llamaron a la puerta de la habitación.

"Espera, llaman a la puerta" dijo ella mientras se levantaba de la cama. "Será Tori que se habrá vuelto a dejar las llaves" dijo mientras habría la puerta. Pero no era Tori. Allí, delante suya, estaba Puck, en carne y hueso, sonriendo hacia ella con el móvil en la oreja.

"Ves, te dije que estaba más cerca de lo creías" dijo él.

"Puck, ¿que haces aquí?" dijo ella, lanzándose a su novio y besándolo con fuerza en los labios. Como echaba de menos esos labios, ese cuerpo, ese sabor, todo.

"Mmm" murmuró contra sus labios. "Tengo un par de semanas libres y quiero aprovecharlas con mi chica favorita" dijo, mientras se quitaba la chaqueta de cuero que llevaba y dejándola en el sillón, a la vez que la besaba. La echaba de menos, hacía cuatro meses que no la veía y había perdido la cuenta de las veces que se había encontrado en su habitación pensando en ella y relajándose manualmente.

Cuando por fin se apartaron, se sentaron en la pequeña mesa que tenían en la habitación.

"¿Tienes sed?" preguntó ella, dirigiéndose a la nevera.

"Sí" dijo él mientras se levantaba de la silla y se dirigía hacia ella. "Sed de ti" dijo, mientras envolvía sus brazos alrededor de su cintura, besando su cuello con cuidado.

"Mmm" murmuró mientras, se dio la vuelta y lo besó en los labios, "yo también tengo sed de ti" dijo, cogiéndolo de la mano y llevándolo hacia su habitación, cerrando la puerta tras ellos.

...

"Guau" dijo Puck sin aliento, tumbado en la cama mirando hacia el techo, con Quinn apoyada en su pecho.

"Lo mismo digo" dijo ella, besándole el pecho. "A merecido la pena la espera".

"Totalmente de acuerdo" dijo mientras pasaba sus dedos por el brazo de Quinn, besándola el pelo.

Se quedaron un rato más en silencio hasta que oyeron como la puerta principal se habría.

"¿Quinn, estas aquí?" preguntó Tori.

"Si, estoy en mi habitación" dijo Quinn mientras se levantaba y se ponía su ropa interior.

"Vamos a ir a celebrar las notas" dijo detrás de la puerta. "Venía para saber si estás lista".

"Sí, ya estoy lista" dijo mientras salía de la habitación con Puck detrás de ella.

"Puck, ¿qué haces aquí?" preguntó Tori cuando vio a Puck.

"Tengo un par de semanas de permiso y quiero pasarlas con mi novia" respondió, sonriendo a Quinn. Desde que empezó a salir con Quinn, la palabra novia era su favorita. Siempre que iban a algún sitio, le gustaba presumir de la relación que mantenía con ella.

"Bueno, supongo que uno más no pasará nada ¿no?" dijo Tori, cogiendo una chaqueta fina y saliendo por la puerta. "Vamos chicos, no quiero llegar tarde por vuestra culpa" dijo con impaciencia.

"Ya vamos" dijo Quinn saliendo por la puerta y cerrándola detrás de ella.

Aquella tarde iba a se muy larga si Tori seguía así de impaciente. Muy, muy larga.

A/N Bueno, aquí otro capítulo. Espero que os guste a todos/as. Por favor, comentario. ¡Gracias! :)