Por fin, hoy era el día de la graduación, el día que Quinn había estado esperando desde que entró en Yale. Se levantó más pronto de lo normal, estaba nerviosa. No por eso despertó a Puck, porque sabía que si lo despertaba antes de su hora habitual, estaría de mal humor el resto del día, y quería que hoy saliese todo perfecto.
Se hizo un buen desayuno que se acabó bastante rápido y después se vistió. Cuando miró el reloj, eran las nueve y se acordó que en quince minutos tendría que estar en el salón de actos para ayudar a Tori y al comité de organización de eventos con los últimos retoques antes de la graduación. Le escribió una nota a Puck explicándole donde iba a estar, para que no se preocupase cuando se despertara y no la viese allí, y salió por la puerta.
Cuando llegó al salón, Tori y algunos chicos ya estaban allí colocando algunas sillas en el escenario.
"Hola Tori" dijo Quinn cuando llegó a su lado.
"Hola Quinn guapa" dijo ella cariñosamente. "Hazme un favor porfa, alcánzame esa carpeta que está allí" dijo, señalando una carpeta amarilla.
"Toma, aquí tienes" dijo, entregándosela.
"Gracias" dijo amablemente. "¿Y dónde has dejado a tu querido soldado esta mañana?" preguntó mientras miraba papeles su interior.
"En la habitación, durmiendo" dijo Quinn, mientras miraba cómo estaba quedando el salón.
"Bueno, mejor allí que aquí molestando" dijo Tori burlonamente.
"Oye, no digas eso" dijo Quinn en un tono serio, mirándola con el ceño fruncido.
"Era una broma, y lo sabes" dijo ella. "Por cierto, los del taller de informática vendrán en un rato con todo lo de las proyecciones. ¿Podrías quedarte aquí y explicarles cómo tienen que ponerlo todo?" preguntó.
"No, ¿pero dónde vas tú?" respondió Quinn.
"Tengo que hablar con Biff para que me haga un favor, ¿o prefieres ir tú a hablar con él?" preguntó, mirándola fijamente.
"Me quedo aquí mejor" respondió rápidamente.
"Me lo imaginaba" dijo mientras se alejaba. "Ahora mismo vuelvo".
"Vale" dijo Quinn.
Después de un rato esperando y ayudando a colocarlo todo un poco, un par de chicos de informática llegaron con unos ordenadores y un proyector.
"Hola Quinn" dijo uno de ellos, Robert. Él era uno de los pocos chicos de informática que le caía bien. No era como el resto, era bastante menos friki y más social, aparte de ser el más atractivo físicamente.
"Hola Rob, ¿qué tal estás?" preguntó ella amablemente, dándole una sonrisa.
"Muy bien, un poco nervioso como todos" dijo él, sonriéndola.
"Totalmente de acuerdo" asintió ella.
"¿Y dónde ponemos esto?" preguntó Robert, señalando todos los aparatos que traía su amigo detrás de él.
"Creo que por aquí estaría bien" dijo ella, señalando un hueco que había delante del escenario.
"Perfecto" dijo él, "pues ahora toca trabajar".
"Claro. Si necesitáis cualquier cosa, estoy por aquí" dijo ella, observando algunos apuntes que tenía en una hoja.
Después de un rato, Quinn vio a Tori entrar otra vez por la puerta.
"Bueno, ya está todo listo" dijo ella emocionada, "ya tenemos local para celebrar la fiesta. Si en el fondo Biff es un encanto" dijo.
"Si, pero muy, muy en el fondo" dijo Quinn, mirándola seriamente.
"Bueno, pues esto ya está" dijo Robert, acercándose a Tori y Quinn. "¿Me necesitas para algo más?" preguntó, mirando a Tori.
"No, muchas gracias Rob, está perfecto" dijo, dándole una sonrisa.
"Bueno, cualquier cosa estoy por aquí" dijo él, alejándose hacia la puerta.
"Vale" dijo Quinn, "¿y dónde se celebrará la fiesta?" preguntó con intriga.
"En el Nightclub Heaven" dijo, "resulta que Biff tiene algunos contactos allí y nos van a hacer un descuento en copas esta noche" dijo emocionada.
"Vaya" dijo Quinn, "aunque conociendo a Biff, tampoco me extraña demasiado" dijo levantando una ceja.
"Vamos, sonríe un poco, es el día de nuestra graduación y vamos a celebrarlo en uno de los bares más exitosos de New Heaven" dijo ella con humor.
"Estoy contenta" dijo ella sonriendo. Una de las cualidades que tenía Tori era que siempre la hacía reír, daba igual el momento y el lugar, siempre.
"Muy bien" dijo, "pues aquí ya está, vamos a ir a prepararnos, la graduación empieza en un par de horas" dijo mirando su reloj.
"Vale, vamos" dijo mientras salían del salón. Ya estaba todo preparado, tan solo tenían que esperar a que empezase uno de los mejores día de sus vidas.
...
"Habéis tardado mucho" dijo Puck mientras se incorporaba del sillón donde estaba sentado, cuando Quinn y Tori entraron por la puerta.
"Si, había que hacer muchas cosas" dijo Tori.
"Si me hubieses despertado, os hubiera ayudado" dijo él, mirando a Quinn.
"No quería hacerlo, te veías demasiado tranquilo" dijo Quinn, dándole un beso en los labios.
"Además, para lo que hubieras echo allí" dijo Tori mientras entraba en su habitación.
"Oye, os hubiera ayudado mucho" dijo Puck defendiéndose.
"Ya" dijo Tori, saliendo de su a habitación con un vestido en las manos, "me voy a la habitación de Maddy a cambiarme. No quiero estar presente si él te ayuda a ti a ponerte tu vestido" dijo mientras salía por la puerta.
Quinn y Puck se quedaron allí de pie. Quinn había compartido durante cuatro años habitación con ella y todavía la seguía impresionando lo que era capaz de soltar por esa boca.
"Madre mía, no se corta ni un pelo" dijo Puck.
"Y no has compartido habitación con ella. Es la persona que más insultos es capaz de decir en una frase" dijo Quinn, entrando en su habitación para cambiarse.
"¿Más que Santana?" preguntó Puck siguiéndola.
"Pues no estoy segura" dijo Quinn mientras se quitaba la camiseta.
Cuando lo hizo, los ojos de Puck directamente se dirigieron hacia sus pechos, y aunque llevaba el sujetador puesto, se le hizo la boca agua.
"Te he dicho alguna vez que me encantan tus tetas" la dijo, mientras se acercaba a ella.
"Sí, sobre todo cuando lo estamos haciendo" dijo ella, envolviendo sus brazos alrededor de él y besándolo.
"Pues todas las veces que lo digo son ciertas" dijo él, profundizando el beso.
"Lo sé" dijo ella apartándose, "no podemos entretenernos mucho. Mi madre estará aquí en media hora".
"No pasa nada nada, soy capaz de hacer muchas más cosas en menos tiempo" dijo, tumbándola en la cama.
...
"Hola mamá" dijo Quinn mientras le daba un abrazo a su madre.
"Hola Quinnie" dijo Judy, devolviéndola el abrazo. "Madre mía, y parece que fue ayer cuando todavía te ataba los zapatos" dijo mientras un lágrima le caía por el rostro, "el tiempo pasa demasiado rápido".
"Mamá, eres una sentimental" dijo Frannie, la hermana mayor de Quinn, mientras se dirigía a ella para darle un abrazo. "Hola hermanita".
"Hola Frannie, ¿qué tal estás?" preguntó, dado que llevaba casi dos años sin verla. Habían hablado por teléfono, pero desde que se mudaron a Seattle por trabajo, no la veía tanto como ella quería.
"Muy bien. Un poco cansada por el viaje pero estoy bien" dijo ella.
"Hola Tom" dijo Quinn mientras se dirigía hacia su cuñado, que tenía a su sobrino Louis en brazos.
"Hola Quinn, te veo muy bien" dijo él.
"Gracias, yo también a ti" dijo Quinn. "Hola Louis, ¿no vas a saludar a tu tía?" preguntó, mirando a su sobrino de dos años que rápidamente se escondió en el cuello de su padre.
"Es un poco vergonzoso al principio, pero ya verás cuando se suelte, no se va a despegar de ti" dijo Tom riendo.
"Tranquilo, no pasa nada" dijo Quinn, riendo también.
"¿Y dónde está Noah cariño?" preguntó Judy. A ella no la hacía mucha gracia que su hija hubiese vuelto a salir con el chico que la dejó embarazada hace seis años, pero lo único que quería era su felicidad, y si estar con Puck la hacía feliz, pues entonces estaba bien.
"Está arriba terminando de cambiarse" respondió Quinn, "enseguida baja".
Después de un rato hablando sobre cómo la había ido el curso a Quinn durante todo el año y sobre cómo estaba creciendo Louis, Puck por fin bajó y saludó a la familia de su novia.
"Hola Judy, me alegro de verte" dijo amablemente mientras saludaba a su suegra.
"Hola Noah, yo también me alegro de verte" dijo Judy, "estás muy elegante" dijo, observando el traje que Puck se había puesto. Era elegante pero discreto. Camisa blanca, pantalón y chaqueta negra y unos elegantes zapatos negros brillantes. Se notaba que no le iba mal en las Fuerzas Aéreas.
"Muchas gracias" dijo él. "Hola Frannie, ¿qué tal estás?" dijo saludando a la hermana de Quinn.
"Muy bien, gracias" dijo ella dándole dos besos. "No sé si te acordaras, él es mi marido, Tom, y este pequeño, mi hijo Louis.
"Si me acuerdo. Me alegro de volver a verte Tom" dijo Puck, extendiéndole la mano a Tom.
"Igualmente" dijo él, aceptándola. "¿Qué tal te va en las Fuerzas Aéreas?" preguntó.
"Muy bien la verdad, hace unos meses me ascendieron a Aviador Mayor" respondió él orgullosamente.
"Vaya, es un gran logro para un chico tan joven" dijo Tom, "me alegro por ti" dijo sinceramente.
"Gracias" dijo Puck. Siempre le había caído bien Tom, era mucho más diferente que toda la familia que había conocido de Quinn. Él era más como Puck que como todos esos pijos con los que se juntaba su familia. Además, podía hablar con él de cosas de chicos y no de negocios aburridos.
"Bueno, si habéis acabado la conversación, podríamos ir pasando al salón de actos para coger sitio" dijo Frannie, mirando a su marido, "porque no pienso ponerme atrás del todo y no poder ver cómo mi hermanita recibe su diploma".
"Está bien, vamos" dijo Tom, "cualquiera discute con ella" le dijo a Puck susurrando mientras caminaban detrás de las mujeres Fabrey.
"Totalmente de acuerdo" dijo Puck, "deben llevarlo en la sangre, porque Quinn es igual" dijo riéndose.
"Ja ja ja, sí" dijo Tom riéndose también.
Cuando llegaron al salón, ya había gente. Quinn se dirigió a sentarse con todos sus compañeros en la fila de delante. Ellos sentaron en la tercera fila de sillas, justo en el centro, donde tenían un vista perfecta del escenario. Mientras Judy y Frannie hablaban de sus cosa y Tom y Puck discutían sobre fútbol, a Puck le vibró el móvil, miró el mensaje y era Santana preguntando dónde estaban. Punk le contestó que estaban en el salón. Allí se encontraron con Santana y Brittany, Artie y Kitty, Mercedes y Rachel con Jesse. Se sentaron y esperaron a que dase comienzo la graduación.
Unos pocos minutos después, el director dio comienzo al evento. Dio un largo discurso sobre sus estudiantes, después se proyectaron un par de vídeos de todos los alumnos y por último se realizó la entrega de diplomas. Uno a uno fueron saliendo a recoger el suyo. Se oían aplausos, gritos, vítores, de todo. Cuando llegó el turno de Quinn, el primero que se levantó a aplaudirla fue Puck. Siempre había estado muy orgullosa de ella, pero en ese momento, cuando, además de entregarla el diploma, la entregaron también un reconocimiento a la nota más alta de la clase, se sentía mucho más orgulloso de ella que en toda su vida.
Cuando la graduación terminó y todos los graduados fueron con sus respectivas familias y amigos, a la primera persona a la que Quinn se dirigió fue a Puck. Llegó a él y le abrazó y besó con todas sus fuerzas.
"Enhorabuena nena" dijo Puck en el beso, "estoy muy orgullosos de ti".
"Gracias" dijo, apartándose.
"Enhorabuena chica" dijo Mercedes, abrazando a su mejor amiga.
"Lo mismo digo mamá caliente" dijo Santana.
"Muchísimas gracias chicos. Me alegro de que al menos vosotros estéis aquí" dijo Quinn, abrazando a cada uno de sus amigos que estaba allí.
"El resto del Glee también te da la enhorabuena" dijo Artie, enseñándola el móvil con los mensajes que había en el grupo que tenían del Glee club.
"Muchas gracias" dijo Quinn, "ahora los contestaré".
"Quinn, nos vamos ya a la fiesta, ¿te vienes?" preguntó Tori mientras se acercaba a el grupo dónde Quinn estaba, "chicos, vosotros también estáis invitados".
"Sí, por supuesto, ahora mismo vamos" respondió Quinn.
Cuando por fin pudieron salir de allí y se dirigieron al bar, esa noche se convirtió en una de las mejores noches de Quinn. Se graduó, consiguió un reconocimiento a la mejor nota de la clase y además pudo divertirse con sus amigos y el chico que más amaba del mundo.
A/N Otro capítulo escrito, últimamente tengo mucho tiempo libre. Espero que os halla gustado a todos/as. Comentario por favor :)
