Muchas gracias por sus reviews. Espero que les guste esta historia para calmar las ansias de ver la otra mitad de la 5ta temporada.


"Never have I ever"

"Después de una intensa ola de calor que azotaba la ciudad de Boston la lluvia llegó para calmar las intensas temperaturas que se estaban viviendo durante esta larga semana. Los meteorólogos indican que la lluvia podría transformarse en una pequeña tormenta la cual durará al menos toda la noche del día de hoy, por lo que se pide extrema precaución, teniendo entre ustedes lámparas o velas en caso de un apagón" El sonido de la radio cesó tras haber sido apagado por la mano de Jane quien se dejó caer al sofá tras haber caminado varias veces al rededor de la cocina de Maura, la cual permanecía sentada sobre uno de los bancos tomando entre sus manos una copa de vino. Suspiró desesperada por el silencio y la inactividad que se estaba presentando dentro de la casa de la forense debido a que estaba cubierta por una densa oscuridad, solo el pequeño brillo de las velas hacía que apenas pudieran distinguir sus propios rostros, pues Maura había optado por no usar tantas velas debido al calor que se encerraría si aumentaba el numero de las dichas.

-Maura crees que esto dure toda la noche?- Cuestionó Jane levantándose de su asiento para sacar una cerveza de la nevera.

-Pues eso dijeron en la radio- Respondió Maura sonriendo tras ver entre las sombras proyectadas el rostro molesto de su amiga al no dar una respuesta en concreto.- Es un alivio que haya comprado esa pequeña fuente de energía para la nevera al menos los alimentos y las bebidas estarán frías- Repuso sorbiendo el vino restante de su copa.

La morena solo bufó molesta y regresó de nuevo al sofá, se escuchaba por todo la sala el movimiento incesante de su mano abanicando una revista para producirse un poco de aire tras sentir como el sudor recorría su espalda y su rostro. Se sentía desesperada por el calor y por la falta de energía pues había elegido después de terminar su turno pasar a casa de Maura y disfrutar de las comodidades del aire acondicionado que Maura tenía, ignorando que la forense prefería no usar dichos lujos, sin embargo aquel plan había quedado arruinado tras la fuerte lluvia que azotaba la ciudad. Soltó con enojo la revista ignorando la risa de la forense, caminó de nuevo a la nevera sacando su tercera cerveza en menos de 20 minutos, sintió el frío correr por todo su rostro, deseo en ese instante quedarse frente a la puerta y esperar a que el frió invadiera todo su cuerpo pero aquella acción fue interrumpida al percibir como la puerta era cerrada. Abrió la botella que sostenía entre su mano dando un gran trago sintiendo la frescura del líquido recorrer su garganta hasta llegar a su estómago, dejando a su paso una agradable sensación de frescura. Repitió la misma acción hasta vaciar todo el contenido y dejar el envase sobre la barra y tomar una nueva, ignorando la mirada analítica de Maura.

-Déjame- Espetó Jane abriendo la botella y bebiendo un gran trago de cerveza.

-Deberías hacer otra cosa que emborracharte- Dijo Maura sirviéndose otra copa de vino pero sin dejar de observar los movimientos que la morena hacia. Veía como su cuerpo estaba tenso por el calor pero en el instante en que la fría cerveza entraba a su boca este se relajaba y dejaba ver como la piel de su cuello se erizaba al colocar el envase contra este. No perdió ningún detalle del cuerpo de Jane tras sugerirle que era preferible que solo se quedara con su brasier deportivo la cual siempre se empeñaba en vestir tras su ropa habitual. Ella por un momento dudo pero aquello quedó atrás al no soportar el calor. Aún con la tenue luz de las velas podía ver el bien torneado abdomen de la morena así como sus pechos. La punta de sus dedos comenzó a cosquillearle al sentir el deseo de recorrer su piel y escucharla gemir, pero sus pensamientos cesaron al escuchar la ronca voz de Jane cerca de su oído sobresaltándola del miedo. - Disculpa me distraje por un momento- Respondió Maura bebiendo un gran trago del vino.

-Te dije que no me importaba emborracharme con tal de estar fresca- Respondió colocándose frente a la forense retirándole la copa para sustituirla por una botella fría de cerveza.- Anda bebe conmigo- La invitó sonriendo al acabar el resto del vino el cual había dejado.- Si, sin duda preferirás la cerveza- Agregó regresando a la sala y dejarse caer en el suelo. Sintió un escalofrío por todo su cuerpo al sentir la diferencia de temperatura entre su piel contra el frío suelo. Sonrió para sus adentros ante tal alivio.

Maura se levantó del banco tomando la cerveza que la morena le había ofrecido para unirse a ella sobre el suelo de la sala, cruzando sus piernas y recargando su espalda contra el sillón. Durante varios minutos el silencio volvió a recaer siendo cortado por los truenos y la lluvia en cuanto aumentaba su caída. No supieron cuanto tiempo duraron en ese estado pero fue interrumpido por Jane que sin darse cuenta mantenía su cabeza sobre las piernas estiradas de la forense quien jugaba con sus rizos alborotados dejando en el ambiente su inconfundible aroma a lavanda.

-Deberíamos jugar a algo- Habló en un ronco susurro al dejarse llevar por la caricias de Maura entre su cabello.

-¿Qué deseas hacer?- Le cuestionó arrastrando la voz debido a las cerveza que había bebido.

-No sé piensa en algo divertido- Le ordenó al ponerse de pie para ir de nuevo por más cerveza. Al llegar a la nevera tomó dos cervezas y vio que entre ellas estaba una botella helada de vodka, la tomó y sacó de la alacena un pequeño vaso, dibujando entre sus labios una gran sonrisa de maldad. - Maur, ¿has jugado "yo nunca"?- Le cuestionó dejando sobre el suelo las botellas que traía consigo.

-No nunca, ¿por qué?- La observó recibiendo la fría botella que Jane le entregaba, tomó un largo trago sintiendo la sensación que había visto antes en la detective y sin duda la encontró fascinante.

-Será divertido, las reglas son simples, tenemos que empezar con la frase "Yo nunca... y después agregar una afirmación por ejemplo "Yo nunca me he dormido durante el trabajo" Y si alguna de las dos lo hizo debemos tomar un trago del vodka- Explicó Jane sonriendo al ver la expresión de Maura.- Será divertido.

-Está bien, pero ¿cuál es el fin del juego?-

-Hacer que la otra persona beba hasta que ya no pueda más- Rió Jane con alegría.- Anda comienza tú si deseas.

-Esta bien.- Maura permaneció en silencio por varios segundos hasta que Jane la incito a que hablará.- "Yo nunca me he burlado de mis padres"- Dijo sonriendo

Jane la observó con desespero tras escuchar su frase, tomó la botella de vodka y bebió un trago dejando que el líquido quemara el interior de su garganta pesé a la temperatura en que se encontraba.- Maura somos adultas no estamos en el jardín de niños- Exclamó Jane molesta al ver la risa que la forense trataba de ahogar.- Si así quieres jugar esta bien, pero te advierto que no seré la única que beberá- Repuso tomando un largo trago de cerveza.- "Yo nunca he sentido un deseo compulsivo por el orden"- Dijo sonriendo como Maura entrecerraba los ojos y tomaba la botella de vodka.

Tras varios tragos de vodka y cerveza ninguna de las dos sabía quien iba ganando, ni siquiera recordaban el origen del juego solo se limitaban a reír y a decir cosas sin sentido hasta que los ojos de Jane se oscurecieron presa del deseo al ver como Maura retiraba la delgada blusa de tirantes que vestía quedando únicamente en brasier. Pudo notar como su piel se erizaba al sentir una ligera corriente de aire frío recorrer su cuerpo. Siguió observándola sin perder detalle de cada uno de sus movimientos. Sentía su garganta seca, llevándose la botella de vodka a sus labios y bebiendo un gran trago de este. Intentó desviar su mirada pero aquello fue interrumpido al ver como la punta de sus pechos comenzaban a marcarse entre su sostén. Mordió su labio inferior intentando reprimir un gemido ante su visión, bebió otra vez hasta encontrar una idea clara entre su mente obligándola a reír de lado. Dicho gesto fue percibido por Maura, la forense siguió la mirada de la morena y al darse cuenta que ella veía fijamente sus pechos ella sonrió de la misma forma que Jane. Maura tomó la botella de vodka y bebió dejando caer intencionalmente una gota del líquido el cual resbalo desde su cuello hasta el abdomen dejando en su paso un camino. Jane percibió su acción, acortó la poca distancia que las separaba permitiéndole escuchar la respiración acelerada de Maura. Pensó por un momento su acción sin apartar su mirada del rostro de Maura. Sentía que el sonido de la lluvia y los truenos se había amortiguado dejando únicamente la respiración acelerada de ambas, volvió a recorrer el cuerpo de la forense sin dejar aún lado ningún detalle de su cuerpo. Tomó la botella de sus manos y sonrió divertida por sus pensamientos.

-Yo nunca he...- Enmudeció al acercarse más al rostro de Maura, sintiendo su cálida respiración chocar contra su propio rostro.- Yo nunca he besado a una mujer- Y tras terminar la frase bebió un gran trago de vodka, sintió el líquido entrar por el largo de su garganta hasta llegar a su estómago. Observó a Maura al ver que ella estaba a punto de preguntar algo pero antes de que alguna palabra saliera de su boca Jane ya se encontraba besando sus labios.

Maura tembló bajos sus besos, al inicio comenzó lento al tomar conciencia de lo que estaba ocurriendo, la morena aprovechó ese momento y la obligó a separar sus labios y permitir recorrer el interior de su boca con su lengua, sintió como el deseo se abría pasado entre su piel, una fuerte oleada de excitación comenzó por formarse en el centro de su cuerpo buscando a cada segundo su liberación. Deseaba sentir su lengua en otras partes de su cuerpo, quería experimentar la sensación de ser tocada por la morena hasta llevarla al orgasmo. Jane pareció percibir los pensamiento de Maura, acarició con sus manos la espalda desnuda de la rubia, intentando retirar su brasier para permitir total acceso a su cuerpo, estaba hambrienta por tocar cada milímetro de su piel hasta trazar con sus manos sus propios caminos. Al retirarlo cubrió con sus manos sus pechos, sintiendo sus formas grande, suaves y ardientes. Acarició las puntas de sus pechos notando lo sensibles que se encontraban producto de la excitación de sus besos. Maura sintió la punta de la lengua de Jane contra la suya y el suave roce fue tan inesperado que sintió que su cuerpo se estremecía por el contacto. Sus manos rodearon el cuello de la morena tratando de acercarla más y sentir con mayor intensidad su tacto. Su respiración era acelerada al notar las manos de la detective torturar sus pezones hasta dejarlos completamente duros, aquella acción bastó para que la forense soltará un gemido al disfrutar el tacto de Jane. Maura rodeó con sus piernas la esbelta cintura de Jane acercándola más, la prenda rozó su entrepierna obligándola a repetir la acción, Jane sonrió y apartó con cuidado el resto de la ropa de la forense dejándola completamente desnuda bajo su cuerpo. Aunque su visión era limitada debido a las velas, encontró atractivo y excitante su cuerpo, los sombras realzaban con mayor énfasis las curvas de su cuerpo, la yema de sus dedos descifraban todos los secretos con su tacto. Sus gemidos bastaban para darse cuenta que ella también era consumida por el deseo. Jane besó con voracidad los labios de Maura obligándola a echar la cabeza hacia atrás para tener mayor acceso a su boca, recorrió su interior incitándola a seguir un ritmo rápido, sus manos descendieron hasta encontrar el punto en donde se dividían sus piernas y palpó la humedad que se estaba formando.

-Jamás creí que te excitara tanto Maura- Gimió Jane al sentir las manos de la forense sumergirse bajo su sostén deportivo.

-No sabes el efecto que siempre has tenido en mi, solo bastaba una mirada y yo ya estaba...- Pero sus palabras fueron reemplazada por un gemido al sentir la mano de Jane acariciar su entrepierna, deslizando su humedad por todo su sexo.

Maura sentía que en cualquier momento se iba a romper debido a la tensión que comenzaba a crecer en su interior y no encontrar la manera de liberarse, Jane jugaba con ella lo sabía y aunque odiara admitirlo deseaba que aquel juego se prolongara por mucho más tiempo. Intentó obligarla a que introdujera sus dedos en su interior pero la morena se divertía acariciando solo la parte exterior de su intimidad. Jane río sobre sus pechos al sentir los intentos de Maura por obligarla a aliviar su dolor, trazó un camino de besos desde sus pechos hasta su abdomen, lo besó y bajó hasta su sexo. Sostuvo sus piernas evitando que su cadera se alzara en busca de fricción, deslizó un dedo entre sus pliegues encontrando el punto de sus palpitaciones, lo acarició con extrema calma, sintiendo bajo sus yemas el pulso incesante del deseo. Lo torturó por varios minutos con su dedo hasta atraparlo con sus labios. Su lengua comenzó por rodearlo y lamerlo hasta el punto en que Maura comenzará a gritar de placer, sus caderas se alzaban en cada lamida, en cada succión intentando llegar a su propia liberación. Jane introdujo dos dedos en su interior buscando su punto g, quería hacerla llegar al orgasmo como nunca antes alguien lo hubiera hecho, tras varios minutos lo encontró y comenzó por estimularlo, en un principio comenzó lento pero conforme el cuerpo de Maura comenzaba a convulsionarse producto de los espasmos aceleró el ritmo, lamió al mismo tiempo sus labios y su clítoris, causando un sin fin de sensaciones en el cuerpo de la forense la cual ya no era consciente de donde comenzaba cada gemido ni cuando terminaba. Movió su cadera al mismo ritmo de la mano de Jane acoplándose al mismo compás. Su piel ardía como lava a cada segundo, su respiración era tan irregular como la de Jane hasta que al sentir un tercer dedo el tiempo pareció detenerse, todo su interior estalló como una bomba al presionar el interruptor. Las oleadas del orgasmos se expandieron por todo su cuerpo hasta erizar su piel, su respiración se detuvo así como los latidos de su corazón, nada a su alrededor existía salvo la sola presencia de Jane. Cerró sus ojos intentando controlar los espasmos pero esto no desaparecía. Jane se acercó a sus labios y la beso con ternura permitiéndole probar su propia esencia. Durante varios minutos no era capaz de formular palabra alguna sentía que algo en su interior se había roto a causa del orgasmo. Trago saliva con dificultad hasta ver poco a poco los oscuros ojos de Jane observándola fijamente.

-Te encuentras bien- Preguntó Jane ocultando el cuerpo desnudo de Maura con una manta que yacía sobre el sofá.

-Más que bien- Respondió abrazándola y depositando besos en todo su rostro hasta descender a sus pechos y acariciar su pezones sobre la tela del sujetador.

-Maur- Gimió Jane al sentir las caricias de la forense sobre la punta de sus pechos.

-Yo nunca me he acostado con una mujer- Dijo Maura al tomar un trago de Vodka para seguir besando los labios de Jane.

El tiempo pareció pasar lento entre ambas hasta sentir que sus cuerpos ya no eran capaces de seguir funcionando, debido a tantas descargas de placer que por mucho tiempo habían reprimido. Al entrar la madrugada, el clima ya no era caliente como en un principio, la lluvia había ayudado a refrescar al ambiente obligándolas a subir a la habitación de Maura y cubrirse con las mantas, Jane intentó permanecer despierta para observar el rostro relajado de la rubia, dibujo con sus dados cada una de sus facciones, recordando el sabor de su cuerpo sintiendo como volvía con renovadas fuerzas su excitación. Intentó no cerrar sus ojos, pero el cansancio era tan grande que al cabo de varios minutos sus ojos se habían cerrado automáticamente. Quizás en la mañana comenzaría de nuevo con el juego.