Muchas gracias por sus reviews, espero que les guste esta historia y la canción es Don't let me dance alone- The saturdays
Espero que lo disfruten.
"Don't Let Me Dance Alone"
Eran las 9:00 en punto, la noche recaía y tras ella daba inicio a la diversión nocturna. Jamás había sido la clase de persona la cual frecuentaba clubs nocturnos ni mucho menos iba con un grupo de varias mujeres para divertirse y disfrutar de la música del momento así como de una buena dosis de alcohol. Al aceptar la invitación de una de mis asistentes me preparé para salir y experimentar la sensación de bailar con completos extraños así como el hecho de beber sin temor a la resaca del día siguiente. Me coloqué un vestido de cuero negro que se ceñía a mi cuerpo resaltando las curvas. Me calcé unos zapatos negros de tacón alto, me observé en el espejo durante varios minutos intentando buscar algún fallo en ni atuendo pero al satisfacer mi visión me dispuse a colocarme el maquillaje finalizando el acto con el labial rojo. Deje que mi cabello callera por toda mi espalda en una cascada de rubios rizos. Salí de mi casa al escuchar el sonido del carro aparcado afuera. Tomé mi bolso y salí al encuentro de mis compañeras. Al llegar al club vi la enorme fila que rodeaba la entrada la cual seguía hasta la siguiente cuadra, sentí un poco de lástima por las personas que no iban a poder entrar al lugar.
El ruido de la música inundaba todo el lugar, las luces estaban colocadas estratégicamente para iluminar ciertos lugares y mantener ocultos otros, lo cual ayudaba a que la gente se desplazara por el club con facilidad. Miré el interior sin poder evitar sentirme fascinada por el ambiente, tanto por el estridente sonido de la música como las personas que se congregaban en el centro de la pista para disfrutar del baile y del flirteo al mismo tiempo.
Recorrimos la mitad del club hasta llegar a nuestra mesa en donde ya nos estaba esperando una botella de vino. Tomamos nuestras copas y brindamos por el comienzo de la noche. Bebimos y platicamos de banalidades mientras nos acostumbramos a la oscuridad y al ruido del lugar, tras varias copas de vino la botella llegó a su fin para dar paso al whisky. El calor en mi interior comenzó a aumentar en el instante en que el líquido ambarino entro por mi boca y se desplazo hasta mi estómago, sentía que poco a poco la timidez abandonaba mi cuerpo. Sonreía cada vez que un hombre se acercaba para decirme lo sexy que me veía en ese vestido, otros optaban por invitarme un trago esperando a cambio que bailara con ellos una canción, en un principio me negaba pero al escuchar a mis compañeras gritar y aceptar por mi me animaron a tomar cada uno de los bailes.
-Maura estás que ardes- Gritó una al verme llegar tras bailar por quinta vez.
-No es para tanto- Respondí tomando mi bebida de un solo trago tras lo cual los gritos y los plausos se hicieron escuchar en toda la mesa. Mis compañeras no dejaban de beber y bailar entre ellas con alegría. Me uní a ellas tras rechazar a varios hombres y mujeres los cuales me pedían que los acompañara a beber.
El tiempo pasaba de forma rápida y a medida que la noche acababa el bar aumentaba de personas; en el centro de la pista no había ningún espacio para bailar, la barra del bar estaba repleta por personas, los meseros corrían de un lado a otro para entregar y recibir nuevas órdenes. Me senté al sentir que ya no podía bailar ninguna canción más, tomé un shot de whisky y me dispuse a observar a las personas a mí alrededor hasta posar mi mirada al otro extremo del club en donde estaba una morena de intenso cabello negro y rizado. Su mirada me observaba con intensidad sin perder ningún detalle. Se encontraba acompañada por dos hombres el de mayor edad reía y disfrutaba de un tarro frio de cerveza mientras que el más joven bebía un whisky en las rocas observando a una pelirroja. La morena sonrío ante un comentario hecho por el joven, ambos observaron a la pelirroja pero la morena negó con la cabeza y volvió a posar su ojos en mi. Sentía que mi piel ardía en contacto con su intensa mirada azabache. Volví a tomar otro shot al sentir las ansias de verme rodeada por sus brazos y sentir sus labios sobre los míos hasta zacear el hambre del deseo.
-Señorita le envían esta bebida- Dijo el mesero entre la música al entregarme un shot de whisky.
-¿Quién lo envía?- Le cuestioné al observar la sonrisa de la morena al ver que el mesero dejaba el shot en mi mano.
-La joven de aquella mesa- Apunto con un dedo para después abandonar el lugar al escuchar que otras personas le hablaban.
Bebí el contenido sin desprender la mirada de la morena, aquella acción pareció agradarle pues su sonrisa se había vuelto más atrevida. En sus ojos pude ver un destello de deseo, sus manos jugaban con la botella de cerveza hasta vaciar el contenido de un solo trago y ordenar otra. El hombre de mayor edad le dijo algo al oído y ella asintió, después él se levantó y se perdió entre el tumulto de gente que desfilaba por todo el club en busca de diversión. Una canción conocida comenzó a tocarse, mis compañeras se levantaron y me invitaron a bailar, me coloqué cerca de la mesa donde estaba la morena, vi la diversión en su rostro al darse cuenta que solo nos separan escasos metros, cuando el joven le llamó ella lo ignoró y prestó toda su atención en mí.
I didn't put this dress on for you to take it off
It took me thirty minutes, just to pick out this dress
Another half an hour To clean up the mess
Another twenty minutes just to do my makeup
And you would wake up and dance with me
What's really going on
Era consiente de su magnetismo así como de su atractivo y aunque no iba vestida para esa clase de clubs su blusa azul a juego con un saco y unos pantalones de vestir la hacia irresistible para mi pupila, seguí el ritmo de la canción sin apartar ni un segundo mis ojos de ella, la morena solo me observaba con cautela esperando el momento para atacar como si un tigre se tratase, tomó la botella de cerveza con ambas manos evitando perder el control de la situación.
Why are you so afraid
When I'm pretty sure you can take it
Enjoy what you see
'Cause you won't be seeing me naked
I didn't put this dress on for you to take it off
El ritmo de la música aumentaba a cada segundo elevando así como mis niveles de excitación al saber que la estaba provocando, quería seducirla y obligarla a levantarse para que bailase conmigo, anhelaba sentir sus manos sobre mi cuerpo, sus labios recorrer cada milímetro de mi cuello hasta ascender a mi boca y besarla con desenfreno, al abrir mis ojos noté que ella había desaparecido de su mesa, la busqué por todos lados pero no había rastros de ella hasta que sentí un par de manos sobre mi cadera. Escuché un ronco susurro detrás de mí obligándome a respirar con fuerza, una descarga eléctrica recorrió todo mi cuerpo, mi pulso se aceleró al saber de quien se trataba.
-No es bueno que provoques a un perfecto extraño en un lugar como este- Susurró al guiar mi cadera al ritmo de la música.
-Yo no hacia eso- Me defendí al girar y quedar frente a la morena. Mi respiración se detuvo al tenerla tan cerca y percibir con mayor claridad los rasgos de su rostro, su mentón dividido, sus espesas cejas y largas pestañas. El intenso color de sus ojos me había dejado sin palabras, se podía leer con facilidad la pasión y el deseo que intentaba contener. Las manos de la morena recorrieron mi espalda obligándome a acercarme más a ella, las personas a nuestro alrededor dejaron de existir, sólo éramos ella y yo. La música se escuchó más fuerte aumentando el ritmo del baile, ella era una experta pues guiaba cada uno de nuestros movimientos, provocando la mirada de todos a nuestro alrededor. Sus ojos no se apartaban de mi rostro sus labios dibujaban una seductora sonrisa obligándome a pegar más mi cuerpo al de ella.
Oh we got one night
Oh we live one life
So don't let this moment slip away
There's a million lights
And they shine so bright
I would die if you walked away
Don't let me dance alone
I wanna dance with somebody
Don't let me dance alone
I wanna dance with somebody
Don't let me dance alone
Quería sentir su piel, acariciar sus pechos y escucharla gemir por más, jamás había experimentado aquel deseo con un completo extraño, sin duda había una fuerte química entre nosotras y el desconocer su nombre volvía más excitante el momento. Acercó su rostro a mi cuello y sentí como su lengua trazaba un camino hasta llegar a mi clavícula y ascendía de nuevo trazando el mimo recorrido, sus manos se ciñeron más a mi espalda; pese al ruido podía escuchar con claridad su respiración acelerada, sus ojos de un hermoso café oscuro se habían tornado completamente negros, sus labios eran tentadores al igual que su ronca voz, era como si se tratase del mismo demonio. Sentir la suavidad de sus labios sobre mi piel era una tortura que estaba dispuesta a aceptar, sus movimientos se hicieron más marcados ya no seguíamos la música del club sino la suya y podía decir que era completamente seductora. Rodeé su cuello con mis brazos y la pegué más a mi cuerpo hasta sentir sus pechos, pude percibir que la punta de ellos estaba completamente erecta, moví mi cuerpo hasta rozar repetidamente sus pezones y sentirlos más duros que antes, ella gimió entre mi cuello al sentir mis movimientos, me detuvo y me reprimió con la mirada, después sentí su boca succionar una parta de mi cuello para después lamer la zona y regresar de nuevo a mi rostro. Acercó sus labios a los míos hasta sentir un ligero roce, intenté pedir por más pero ella evitaba llegar a mi boca, besó mis mejillas regresando a escasos milímetros de mis labios para besar mi mentón y reír sobre mi piel al ver la tortura que me estaba proporcionando. Al sentir que sus labios ya se encontraban a escasos milímetros de mi boca la música terminó, ella se apartó un poco, me observó divertida y después respondió con un asentimiento de cabeza al joven que minutos antes estaba con ella. Sus manos soltaron mi cadera y llevó su mano hacia mi mentón, lo atrapó y me besó. Sus labios eran suaves pero la intensidad del beso era fuerte, erótica, su lengua se abrió paso entre mi boca y la recorrió sin pudor, su mano libre vago por mis pechos acariciándolos y provocando que una intensa oleada de calor creciera entre mis piernas; cortó el beso con brusquedad al escuchar su nombre.
-Tampoco es bueno que dejes que un extraño te bese Maura Isles- Dijo mi nombre con énfasis. Yo la observé perpleja, sabía que en ningún momento lo había mencionado y estaba segura que mis compañeras jamás le hubieran revelado aquel dato a una completa desconocida entonces, ¿cómo lo supo?- Por cierto, luces realmente sexy con ese vestido, espero verte sin el- Agregó comenzando a alejarse de mí.
-Jane espera- Dije su nombre al escuchar que así la habían llamado sus compañeros. Ella se detuvo y giró para observarme.- Quiero verte de nuevo- Pedí sin siquiera ponerme a pensar que quizás aquella idea era alocada, solo deseaba verla nuevamente.
-Nos veremos después- Respondió perdiéndose entre la multitud y dejándome sola a mitad de la pista sin siquiera darme su teléfono. Caminé de regreso a mi mesa en donde un shot de whisky me esperaba y bajo el vaso estaba una tarjeta blanca con su nombre y teléfono. La tomé y reí al darme cuenta que el nos veremos después sería muy pronto.
