Les dejo otro capitulo más! espero que les guste. Muchas gracias por sus Reviews
Explosions"
Era viernes por la noche y yo me encontraba sentada en el sofá de la casa de Maura viendo los deportes mientras bebía cerveza y comía frituras que había comprado el día anterior; pues las estrictas reglas de la forense por comer bien prohibían sin excepción alguna introducir cualquier clase de comida chatarra a su cocina, aunque claro a veces esa regla quedaba en el olvido por mi insistencia y este día era un claro ejemplo de ello. Terminé mi bebida en dos grandes tragos pues comenzaba a sentirme aburrida por permanecer encerrada; ya qué habíamos quedado en salir a un bar nuevo en donde servían las mejores hamburguesas del país y sobre todo la cerveza era de calidad por no decir que estaba completamente fría; pero la cita quedó arruinada tras la llamada de un congreso de criminalistas el cual necesitaba de los bastos conocimientos y experiencia de la forense, oferta la cual ella acepto y en el momento en que terminamos nuestro turno en el departamento de policía ella se apresuró a llegar a casa para comenzar a diseñar y organizar su presentación. Sólo habíamos hecho una parada rápida a una pizzería en donde ordenamos lo de siempre una pizza grande mitad de peperoni y la otra mitad de champiñones, el dueño del local siempre reía ante nuestra orden pues Maura le exigía como siempre tener cuidado de colocar exactamente a la mitad cada unos de los ingredientes pues odiaba que se mezclaran los sabores de los champiñones con los peperonis. Al llegar y cenar ella se dirigió a su despacho encerrándose para trabajar en la presentación de mañana.
Me levanté del sofá para tomar otra cerveza y en mi recorrido el silencio prevalecía hasta parecer que nadie habitaba la propiedad, caminé hacia su pequeño despacho pero en el no había rastros de Maura por lo que supuse que se había ido a la habitación. Regresé de nuevo a la sala para no interrumpir su trabajo, observé los deportes por varios minutos pero ya había perdido el interés en ellos; por lo que comencé a cambiar de canal uno por uno hasta llegar a los canales sólo para adultos percatándome enseguida que ninguno estaba bloqueado. Mí mente quedó en shock pues recordaba que anteriormente Maura había expresado que no le encontraba sentido a contratar esos canales pues nadie hacia uso de ellos, ni siquiera ella pues siempre tenía a la mano el Internet y por que no a una amante la cual la hacia llegar al orgasmo de diferentes maneras posibles una y otra vez, ante aquel comentario había sentido un rubor el cual se expandía por todo mi rostro. Me pase las manos nerviosa por mi cabello al mismo tiempo que veía ciertas escenas las cuales provocaron que mi cuerpo comenzará a desear a la forense, seguí cambiando hasta ver que en la barra del menú había varios programas marcados para ser vistos esta misma noche. Expandí el menú para ver de cerca los avisos de programación. Una risa ronca brotó de mis labios al descubrir que se trataban de películas con temática lésbica, crucé mis piernas pero el movimiento sólo provocó que me diera cuenta del dolor que comenzaba a sentir en mi entrepierna; las separé e intenté seguir viendo otra cosa, pero parecía que había demasiados canales para adultos. Me levanté de un saltó tirando la bolsa de frituras que yacía al lado del sofá, intenté recogerlas pero mi mente ya estaba inmersa en otra tarea, dejé el desorden y bebí mi bebida de un solo trago, el frío contacto del líquido aumento más mi excitación al sentir la calidez de mi piel. Me dirigí hacia la habitación subiendo los escalos de dos en dos hasta ver un halo de luz salir de la puerta entre abierta; atravesé los escasos metros que me separaban y ahí estaba ella sobre la cama.
Su cabello se encontraba recogido en una descuidada coleta; vestía únicamente una de mis playeras del departamento de policía así como unas bragas de encaje rojo las cuales me volvían loca con solo de verlas sobre su cuerpo. Solté un gemido ronco al verla ahí sobre la cama inmersa en su trabajo, mordiendo su labio inferior con sensualidad, acción que ella jamás notaba pero que nunca era desapercibida por mí. Me acerqué lentamente sin hacer el mayor ruido posible, aspiré su fragancia a cítricos y ella al percibir mi presencia alzó la mirada con una expresión tan inocente que me incitó a tomarla en ese momento, pero debía controlarme ya que la última vez que había actuando de esa forma varios de sus reportes quedaron mezclados provocando que trabajara más horas y claro yo debía estar con ella como castigo.
-¿Ya te vas a dormir?- Me cuestionó recogiendo algunas carpetas que estaban esparcidas del lado de mi cama. Yo no respondí y le ayude a recoger cada carpeta hasta apilarlas y dejarlas en la mesita de noche.- ¿Estás molesta porque no salimos?- Agregó dejando su laptop aún lado y dirigiendo toda su atención hacia mi.- Jane, perdóname.- Yo seguía sin responder a sus preguntas y sólo me limitaba a dejar la cama completamente vacía para evitar que nada quedara arruinado como la última vez. - ¡Jane!- Exclamó impaciente por mi falta de comunicación.
-Veo que tus planes para esta noche hubieran sido muy agradables.- Respondí al dejar la cama libre de documentos. La observé de arriba a abajo posando mis ojos por más tiempo en sus pechos los cuales eran marcados por mi playera; me percaté que no vestía brasier pues la punta de sus pechos comenzó a erizarse. Supe en ese momento que ella sabía lo que tenía en mente y aquello me excito de sobre manera. Me coloqué sobre Maura sujetando sus manos contra las mías y separando sus piernas de tal manera que pudiera impedir mover cualquier parte de su cuerpo. Acerqué mis labios a los de ella robándole un beso casto pero con una promesa.- Jamás pensé que la Dra. Isles hubiera contratado todos los canales para adultos ni mucho menos que marcará ciertos programas con contenido muy elevado de tono.- Su reacción fue primero de sorpresa para llegar a la vergüenza, intentó desviar su mirada de mi rostro pero yo impedí su acción.- ¿Acaso íbamos a verlas después de llegar del bar o quizás la idea de salir había sido cambiada sin siquiera consultarme?- Le cuestioné descendiendo mi mano por su brazo hasta guiarla sobre sus pechos, acaricié la punta con el dorso de mi mano hasta escuchar un gemido brotar de sus boca, repetí la acción pero esta vez subiendo la playera y dejándola sobre sus muñecas de tal manera que, la prenda ejercía el mismo efecto de unas esposas.
-Jane, yo…- Pero las palabras quedaron envueltas en un gemido quedo.
Descendí mis labios a su rostro demorándome más de lo habitual en cada una de sus facciones, probé su piel deleitándome al mismo tiempo con su suavidad, sentía que a cada segundo su ritmo aumentaba. Acaricié sus labios con los míos obligándola a abrirlos; introduje mi lengua sin demora provocando que otro gemido se escuchara ante el contacto de nuestras lenguas. Jugué y exploré cada rincón de su interior hasta obligarla a aumentar el ritmo del beso, Maura presa por el deseo mordió con fuerza mi labio inferior al sentir que no podía liberar la presión que comenzaba a sentir en el centro de su cuerpo, su acción me tomó por sorpresa pero aquello sólo ayudo a que mi excitación aumentara. Me separé un poco para deleitarme de su rostro envuelto en placer y al regresar de nuevo a sus labios estos fueron besados con vehemencia y una pasión que jamás había usado en ella, necesitaba probar más, anhelaba descargar todo mi deseo hasta quedar completamente saciada. Guié mis manos hasta sus pechos, los tomé y masajee sus pezones con movimientos circulares, mis dedos se movían por instinto, vagaban del centro a la izquierda y viceversa en cada caricia los gemidos de la forense aumentaba. Llevé una de las puntas a mi boca. Lo lamí hasta sentirlo bajo mi tacto duro y caliente, mis dientes lo mordieron con fuerza para después aliviar el dolor con mi lengua y labios, prolongué la acción por varios minutos alternando de un pezón a otro. Maura había echado hacia atrás su cabeza como respuesta ante las caricias, su cuerpo se arqueó permitiendo mayor acceso a sus pechos, sentía que en cada lamida sus gemidos eran más fuertes y desesperados por el deseo de liberar la pasión. Dejé de besar sus pechos para regresar a su boca y penetrarla con mi lengua; su lengua seguía mi ritmo hasta sentir debajo de mí como su cadera se elevaba en busca de su liberación, entendía que ella deseaba ser tocada más abajo, que la hiciera llegar al orgasmo y aquello era lo que quería hacer.
Abandoné sus labios para descender por todo su cuerpo, trace un camino con mis labios, toqué cada milímetro de su piel con las yemas de mis manos hasta sentir como su piel ardía como si de lava se tratase. Deslicé sus bragas las cuales estaban mojadas por su esencia; me deleite con la plenitud de su cuerpo desnudo y dispuesto para ser tomado en cualquier momento, sus labios estaban hinchados por mis voraces besos, su respiración era desigual y acelerada, sus ojos clamaban atención en el centro de su cuerpo. Me posicioné sobre su cuerpo aún con mi ropa puesta, sentía la fracción que ella intentaba hacer para llegar al orgasmo pero impedí su movimiento al sujetar con fuerza sus piernas. La sometí con solo una mirada, ella sabía que pronto el alivio que buscaba sería recompensado.
-Jane por favor.- Suplicó entre jadeos al sentir mi mano tocar sus pechos.
-Amo verte suplicar, deseo escuchar tus gemidos, pero sobre todo anhelo ver tu rostro presa del orgasmo, sentir los temblores de tu cuerpo bajo el mío.- Susurré en su oído.
Ella sólo gimió al ver como descendía hasta el inicio de su abdomen, lo besé y baje hasta llegar a su intimidad, noté su aroma y la humedad que se formaba a cada segundo, palpé el interior de sus muslos sin siquiera tocar su sexo, acaricie la longitud de sus piernas de arriba abajo, una y otra vez hasta considerar que era el momento de llevarla a su propia liberación. Me acerqué en el punto en que sus piernas se unían llevando uno de mis dedos directo a su clítoris, en el primer contacto su cuerpo se arqueó; acaricié la zona con toda mi mano, esparciendo su humedad, introduje con facilidad dos dedos al interior de su vagina; los moví lentos intentando llevar un ritmo pausado, pero la urgencia de su excitación evitaba llevar las cosas con calma.
-Déjame llevar el ritmo Maur, prometo que tu recompensa será mil veces mejor que otras noches.- Pedí retirando los dedos para sustituirlos con mi boca.
Sujeté sus piernas con mis manos con fuerza impidiendo que se moviera un centímetro más, al controlar sus espasmos dirigí de nuevo mi atención a sus labios vaginales, los abrí con mis dedos para lamer el interior con mi lengua, me deleitaba su esencia en cada lamida; jugué con el punto de sus emociones, besándolo y lamiéndolo alternadamente. Penetré su cavidad con mi lengua para formar en su interior pequeños círculos, con uno de mis dedos estimulaba al mismo tiempo su clítoris; deseaba que cada descarga fuera más intensa que la pasada, le enseñaba que yo podía controlar cada uno de sus orgasmos. Retiré mi lengua para sustituirla con mis dedos, en un principio introduje dos, pero conforme aumentaba el ritmo el número aumento a tres. Movía mi mano con rapidez y después con lentitud, mi lengua y labios se adaptaban al ritmo. El cuerpo de Maura se arqueaba en cada uno de mis movimientos, sus gemidos antes bajos ahora se escuchaban por toda la habitación, sus manos intentaron liberarse del agarre para poder sostener la tensión que estaba ejerciendo en su sexo; el movimiento de su cadera era más brusco conforme se acercaba al orgasmo. Me retiré cuando sentí un temblor más fuerte en su cuerpo, observé como sus ojos se abrían por completo para mirarme fijamente con desespero, sonreí y la volví a penetrar pero esta vez con cuatro dedos más, la presión era más intensa que al principio, estimulé cada rincón hasta encontrar con su punto G. Lo acaricié tan fuerte como pude, pues sabía que en cualquier momento su cuerpo colapsaría.
Llevé mis labios por última vez a su clítoris mientras al mismo tiempo tocaba su punto G.
-Déjame sentir como te corres Maura- Le pedí al sentir sus espasmos más fuertes.
-Ooh Jane, no puedo más.- Gimió abriendo más sus piernas.
-Claro que puedes, hazlo.- Le ordené al acelerar el ritmo y ver su expresión de liberación, su cuerpo tembló con brusquedad y fuerza, su esencia bañaba mi mano por completo. Jamás la había visto tan satisfecha como esta noche. Me levanté y me coloqué sobre ella, observando de cerca cada una de sus reacciones. Vi como su liberación iba cubriendo todo su cuerpo hasta dejarlo completamente vacío y satisfecho. Me acerqué a sus labios para besarlos con ternura. Retiré la playera que impedía mover sus manos y en el instante en que quedaron libres estas vagaron hasta mi cuello para obligarme a besarla con más intensidad.
-Recuérdame volver a cancelar una cita y contratar todos los canales para adultos.- Respondió aún agitada
-Prometo hacerlo todos los días Dra. Isles- Respondió sintiendo ahora su peso sobre mi cuerpo.
-Entonces déjame ahora guiar tu orgasmo, prometo que jamás olvidarás esta noche así como yo jamás lo haré.- Respondió retirando mi ropa con picardía.
