Sakura Card Carptor no me pertenece los derechos son para los que lo crearon c:
Capitulo cuatro:- Los inicios II
Todo estaba oscuro, traté de levantarlas manos pero estas estaban atadas, las cuerdas también las sentía en mis tobillos y en mi cabeza había un saco, comencé a gritar. El aire se hacía pesado y caliente. Comencé a gritar poco a poco mi garganta me empezó a doler, mis ojos se cristalizaron y supe que iba a llorar.
Todo estaba mal solo quería ir a ganar dinero si moría aquí todo sería mierda.¿Así iba a terminar todo? Cerré los ojos lo más fuerte que pude, tenía nauseas.
-Tranquila todo está bien-la voz de mujer me saco de trance.
-¿Quién eres?-cerré mis ojos para que las lágrimas se queden ahí.
-Merl me llamo Merl, escucha si te sigues moviendo las sogas te dejaran marca-puso su mano en mi rodilla-Te ves muy bonita en ese vestido-su voz comenzó a temblar.
-Merl-hablaba lo más tranquila para ocultar el miedo-¿Dónde estamos?
-Estamos-empezó a sollozar-lo siento, lo siento, lo siento, no sé por qué estás aquí o como te trajeron solo me encargaron ponerte un vestido lo lamento.
-Merl ¿Dónde estamos?
-Lo siento, no puedo dejar de llorar,escucha solo tienes que saber que no tengo nada que ver en tu captura.
-Merl.
-Prostitución.
-¿Qué? ¿Estoy en un bar de prostitución?
-No aun peor-sus sollozos se hicieron más sonoros-escucha estamos en una fábrica abandonada aquí venden a chicas como nosotras al mejor postor, nos venderán.
-¿Qué?-me ardía el pecho.
-Lo siento.
-Merl ¿a quién nos venderán?
-Empresarios, jefes de mafia incluso a políticos.-La puerta sonó.
-¡¿Merl?!¡¿Merl?!-comencé a dar patadas al aire, me movía en lo que yo creía una cama.- ¡¿Merl?!
Una risa sarcástica empezó.
-No soy yo, tu querido Jace.
-Hijo de perra.
-No me hables así me duele cuando me insultas-su risa se hizo más fuerte.
-Te dolerá más cuando me suelte.
-¿así hablaras a tu comprador?
-¡Jace no te atrevas a hacer esto!
-¿Crees que venderíamos a una gran jugadora de póker? Pues sí pero luego te recuperaremos, el jefe te vendió a uno que trafica personas pero luego se arrepintió por eso nos mandó a apostar por ti.
-¿Nos?
-Sí, escucha no dejaremos que alguien te compre te compraremos pero claro yo no estaré presente en la subasta me reconocerían por eso el jefe contrato a alguien.-Me dio una nalgada.-No te preocupes preciosa no te dejaría ir sin probarte y escuchar que gritas mi nombre-Su mano en mi trasero empezó a a bajar y acariciaba mi muslo-Sabes podría hacerte mía justo ahora-sus manos subieron hasta mis pechos, sentí su pecho sobre mi abdomen, asqueada levante las rodillas y lo golpeé.
-Nunca.-dije.
-Ya veremos.
-Te matare.
Hubo un silencio, lo único que podida escuchar era mi respiración, era un silencio perturbador ¿Jace seguía ahí?
Luego de unos minutos me relaje, Sakura debía estar viendo un maratón de Kourtney & khloé Take Hamptons,su mamá debía estar en la oficina o comiendo con algún socio hasta podía estar revisando el perfil de la página para solteros supuestamente secreta.
-Tomoyo, tranquila soy yo.
-Merl¿A dónde fuiste?
-El chico de hace un rato me dijo que me fuera. Ya me toca ir a la subasta Tomoyo.
-¿Cómo sabes mi nombre?
-Lo vi en la lista de chicas, además encontré esto en tu bolsillo.
-¿Qué cosa?
-Es una identificación.
-Es una identificación falsa.
-Lo sé yo usaba una de estas, escucha ellos piensan que esta es tu edad
-Pero como si yo y todos sabes que es una identificación falsa.
-No entiendes Tomoyo,ellos creen que tienes esa edad y por más que te pregunten di que esa es tu edad.
-¿Por qué?
-Quieres morir Tomoyo.
-No.
-Entonces hazme caso.
-Merl quítame esto de la cabeza no puedo respirar.
-No puedo.
-Por favor.
-No puedo.
-Merl.-Di una gran suspiro al sentir aire.
-Ya está.
-Gracias-aun tenía los ojos cerrados, la luz me fastidiaba y poco a poco abrí mis ojos-Merl.
-Dime-ella era muy linda, cabello corto color negro, ojos negros pero los labios muy rosados, era una trigueña voluptuosa-La habitación es un asco, lo siento.
Tenía razón, había en una esquina un montón de vestidos sobre el suelo, el maquillaje sobre una mesa sucia y que se rompía si ponías otro peso y una ventana con muchas rejas.
-Merl podemos escapar.
-No podemos afuera hay como veinte carros cuidando y afuera de la habitación hay tres personas cuidando.
-Solo tres no es mucho.
-Tomoyo no.
-¡¿Quieres prostituirte?!
-No pero no quiero que-comenzó a llorar-mueras, hace un tiempo intente escapar con mi hermana, la mataron y luego su cuerpo sin vida lo empezaron a tocar, lamian sus senos, metían sus dedos en sus partes y luego me violaron a mí, ella intento salir y murió.
No sabía que decir era lo más macabro que había escuchado.
-Dios mío, lo siento Merl.
-Escucha ya me tengo que ir después de tres o cuatro chicas te llamaran, recuerda sonríe porque si no lo haces no apostaran y si te dejan aquí tu vida será un infierno, cuando estés con el comprador analízalo, no pidas piedad solo los hace sentir más poderosos pero si el se encariña te puede dejar ir, hagas lo que hagas no digas tu edad real.
Merle me abrazo y susurro algo creo que dijo suerte, me puso el saco de nuevo. Ya no la podía ver.
Los tacos de Merl sonaron y cada vez se hacían más distantes ¿Que debía hacer? ¿Un plan de escape? Merl dijo que me matarían; comencé a cantar lo más bajo que podía soy parte del club de música, aprendí a cantar a los tres años primero empecé con una canción sobre arrogar la basura al tacho luego a los cinco cante en la boda de mi tía Sugar de Maroon 5 de pequeña pensé que salir a cantar frente a todos era un juego mi vestido celeste y mi cabello amarrado en una linda coleta luego llego la primaria me gustaba cantar temas lindos,tiernos,temas sobre el amor puro y la amistad sincera. La profesora de música me llamaba ángel pero luego vendría el momento en el que me di cuenta que todo lo que cantaba era falso yo era una pequeña que se dio cuenta de su padre drogadicto destruía todo.
Un par de manos me rodearon.
-Suéltame.
-Tú turno.
Trate de zafarme de su agarre pero otras manos me atraparon, comenzamos a caminar pero tropezaba a con todo, subí a un tipo de podio por lo que pisaba o era un escalón;me quitaron la capucha la luz me cegó cerré mis ojos, cuando los abrí pude ver que estaba en un tipo de cuarto especial donde había por lo menos catorce personas sentadas alrededor mio, había una ventana y una puerta y ocho súper gorilas cuidaban la habitación, las personas sentadas en sus pequeñas mesas personales tenían un cartel que decía apostar, la mitad de los tipos eran viejos los otros tenían mi edad o unos años más.
Cuatro de los tipos viejos sacaron el cartel de su mesa y con un lapicero escribían No luego los volvían a pegar.
-Bueno chicos, ella es Tomoyo no sabemos su edad exacta pero-otro tipo saco su cartel y escribió No-Es una jovencita con una voz grandiosa, vamos canta-mire a al viejo de mi lado llevaba una camisa verde y era calvo. Otro viejo saco su cartel y escribió NO, ya eran seis que no apostaban por mí.
-Daré mil dólares, ella no tiene nada de cuerpo.-Dijo un señor que tenía una camisa blanca.
-Pero es una diosa jugando cartas.
-¿Es eso cierto?-Las palabras de Merl sonaron en mi mente sobre ser amable.
-Bueno-sonreí-la mejor.-Mi respuesta le gusto.
-Quince mil por ella-dijo otro señor, él llevaba camisa negra, sonreí las apuestas subían.
-Treinta y siete mil.-Ya se habían retirado otros tres pero el de camisa blanca seguía apostando.
-Me retiro-dijo uno de camisa azul.
Sentí una mirada sobre mí; me gire sobre mis pies y lo vi, era un chico de ojos azules, tenía el cabello despeinado, una camisa con las mangas arremangadas y con el primer botón abierto, traía unos vaqueros negros. Sus ojos azules eran hermosos pero indescifrables no reflejaban temor, ansiedad, tristeza o felicidad era un robot di una revisada rápida a su cartel decía que el apostaba pero en todo este tiempo no había hablado ni apostado.
-Cuarenta y dos miel- Camisa blanca seguía apostando.
Él hombre de camisa verde sonreía.
-Cuarenta y dos mil parece que serás vendida a la una a las..
-Cincuenta mil.
Todos incluyéndome voltearon a ver al de ojos azules.
¡Cincuenta mil! Estaba loco no había duda, las palabras de James regresaron a mi como un flash, el jefe contrato a alguien más, ni loca me iba con ellos. Vi que los guardias de la puerta principal se iban.
El de camisa verde comenzó a gritar algo, pensé rápido ¿Si era un deposito abandonado debían haber autos para traslado? Di una mirada de reojo al chico de ojos azules y corrí. Abrí la puerta y me encontré con un pasillo en la derecha estaba una puerta de salida y a la izquierda estaban muchas puertas supongo las habitaciones. Corrí hacia la puerta con un cartel que casi se caía pero aun iluminaba y decía "EXIT",el aire fresco me hizo detener a lo lejos había dos gorilas que tomaban algo debía ser cerveza.
Habían muchos autos carros, corrí y me escondí del único auto grande una quede un momento pero nadie salía a buscarme ¿Bueno o malo?
La gente comenzo a salir por donde habia salido un par de viejos con cigarrillos y otros hablaban por teléfonos,uno de ellos venia directio hacia mí,era gordo y traia a una chica de cabello ver como a Merl la metian a otro auto,nuestras miradas se cruzaron,ella se aterrorizo.
Comencé a correr no sabía a donde iba solo corría.
El camaro azul se detuvo y la puerta se abrió.
-Entra no tenemos todo el tiempo.-La voz de James me congelo.-Entra-repitió, saco un revolver, entre de copiloto,no era tonta el no dudaría en dispararme. Él comenzó aconducir y yo iba de de copiloto tal vez podía golpearlo y tomar el volante o tal vez podía saltar o incluso…Dolor, bajé mi vista y vi que me estaban inyectando algo, vi a James.
-Buenas noches-dijo.
Hola!Disculpen la tardanza :ccccc
