OTRA VIDA

Por Ayumi / Yong Mi

Todos los derechos de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto

CAPÍTULO 2. CONTRASTES

La confusión que reinaba en la cabeza de Naruto era inmensa. Desde que abrió los ojos se encontraba con situaciones irreales y nuevas parejas a las que él conocía, pero de alguna manera tenía la esperanza de que con Shikamaru todo estaría normal, sobre todo porque nunca imaginó a su vago amigo con otra mujer que no fuera Temari. Por lo visto también aquella casa era de locos

-Pe…pe...pero no entiendo Ino. ¿Qué no amabas a Sai? Entonces ¡¿por qué estás casada con Shikamaru?!

La rubia lo observó fijamente por varios segundos sin pronunciar palabra alguna, cuando sus grandes ojos se detuvieron varios segundos en su cintura fue consciente que el pantalón se le estaba resbalando nuevamente y se apresuró a acomodarse la prenda. ¿Por qué rayos tuvo que darle Sakura una prenda tan gastada de la cinturilla?, por eso no dejaba de resbalársela.

Ino pareció dar por terminado su análisis, porque se puso de costado en la puerta y gritó hacia el interior de la casa

-¡Shika, Naruto te está buscando! Y por las tonterías que está diciendo creo que Sakura finalmente lo volvió loco-una vez que terminó de gritar el llamado la rubia se giró y caminó fuera de la casa, cuando se puso a su lado le sonrió-Espero que recuperes la cordura Naruto, y saluda a la frentona de mi parte.

Shikamaru debió estar cerca de la puerta cuando Ino lo llamó, porque acudió al cabo de poco tiempo, con todo y que llegó arrastrando pesadamente los pies.

-¿Qué pasa? ¿Por qué vienes tan temprano a molestar? Mendokusai, la gente ya no respeta las horas de sueño.

El plan original de Naruto era preguntar directamente su opinión, desesperado como estaba por una respuesta, pero lo primero que salió de su boca fue

-¡Shikamaru no puedo creer que terminaras con Ino! Pensaba que Temari era la única mujer que atrapaba tu atención.

Un segundo después de terminar su frase el Nara le tapó abruptamente la boca con la palma de su mano mientras lo miraba furiosamente.

-Shhh. ¿Qué clase de tontería es esa?-sin embargo su atención dejó de estar dirigida al rubio, en cambio miró fijamente por encima de su hombro al interior de la casa para asegurarse de que no hubiera alguien cerca. Cuando verificó que estaban solos retiró la mano-No vuelvas a decir una cosa así, si Temari lo escucha…mendokusai. Ya sabes que esas dos no se llevan muy bien porque Ino…

-…quiere seguirte dominando por su vieja amistad y Temari no permite que discutan su autoridad sobre ti-dijo con una enorme sonrisa porque al menos algo siguiera la lógica que él conocía.

-Básicamente-reconoció con un deje de pesar el Nara mientras se hacía a un lado para dejarlo pasar a su casa.-Si es tan urgente como para que vengas a buscarme tan temprano podemos hablar mientras Temari intenta despertar a Shikadai para ir a clases. Ino y su visita mañanera hizo lo propio conmigo-para recalcar su molestia por la hora no tuvo empacho en bostezar sonoramente mientras lo guiaba hasta la sala.-Así que ¿qué es eso que no podía esperar un par de horas hasta vernos en la oficina?

-Todo es un caos Shikamaru. ¡Nada tiene sentido!-exclamó mientras giraba a su amigo por el hombro y lo sujetaba fuertemente por los hombros hasta sacudirlo un poco por la desesperación-Esta mañana que me desperté Sakura estaba en la cama ¡conmigo! Estaba…bueno, bastará con que te diga que estaba desnuda. Y luego apareció una niña que me dijo papá. Salí corriendo de ahí por una ventana y cuando fui con Hinata resulta que está casada y embarazada de Kiba. En el barrio Uchiha me di cuenta que ahí vive Karin con un niño extraño.

Cuando el movimiento se detuvo abruptamente y se vio incapacitado para moverse aunque fuera un centímetro entendió al instante lo ocurrido

-Estás un poco histérico-reconoció Shikamaru mientras mostraba sus manos formando el sello para el Kagemane no Jutsu-No entiendo qué tiene de extraordinario todo eso que dices, así es cómo son las cosas.

-No lo es, en absoluto. En realidad estoy casado con Hinata, tenemos dos hijos, mientras Sakura tiene una hija con Sasuke. Por eso te estoy buscando, creo que estoy en un genjutsu y necesito tu ayuda.

Debido al movimiento frenético con el que momentos antes sacudió a su amigo, la pijama de Naruto finalmente perdió la batalla con la gravedad y cayó al piso, dejándolo aún más expuesto y sintiendo que perdía los restos de su dignidad. Por suerte aquello convenció al Nara de soltar el jutsu, devolviéndole la movilidad suficiente para adecentarse.

-¿Por qué estás vestido así?

-Ya te lo dije. Desperté en una vida que no es la mía y…tuve que huir de Sakura. Sólo que no tuve oportunidad ni de vestirme.

La incredulidad inicial dio paso a la intriga en la cabeza del Nara, así que le indicó a su histérico visitante que se sentaran alrededor de una mesilla en la que reposaba una jarra de té, probablemente de la reciente visita de Ino.

-Explícate mejor.

Un par de tazas de té después y ya más calmado, Naruto explicó exactamente lo ocurrido desde que abrió los ojos, recalcando que de donde él venía las cosas eran muy diferentes.

-Aunque no sentí la presencia de Sasuke decidí ir a su casa, por si en eso también estaba equivocado. Pero no lo encontré, sólo a Karin que me dijo que llegará hasta la próxima semana. Por cierto ¿quién es ese niño que estaba con ella? Tenía una mirada…un tanto perturbadora

-Shinzo, es el hijo de ambos.

-Ah sí. Lo imaginé cuando lo vi pero…igual y en eso también estaba equivocado. Ahora que lo pienso Sarada, la hija de Sasuke y Sakura, también tiene una mirada perturbadora. Creo que el dobe sólo sabe hacer hijos así.

-¿En serio? Pues tu hija siente fascinación por él, no deja de perseguirlo queriendo jugar con él.

El pensamiento inmediato fue dirigido a Himawari, pero al entender que la referencia era hacia la supuesta hija que compartía con Sakura tuvo que sacudir la cabeza para despejar esa insistente imagen de la concepción de aquella niña. Sobre todo porque ya tuvo un breve pero ilustrativo vistazo de cómo ocurrió aquello.

-El punto es…que creo que estoy en un genjutsu pero no lo puedo romper, quizá es demasiado intenso y por ello necesito el sharingan de Sasuke

-¿Qué te ha dicho el kyuby?

Naruto desvió la mirada antes de responder, lo cual fue una significativa señal para el Nara

-Dice que no hay ninguna clase de genjutsu, ni en mí ni en la aldea

-Pero tú dices lo contrario

-Es que el genjutsu es lo único lógico que se me ocurrió. Quizá estoy en algo como el Tsukuyomi Infinito, fue así lo que vivieron ¿cierto?

-Sí, es cierto. Todos estábamos atrapados en nuestras fantasías. Pero esto no se siente como cuando estuve en aquel jutsu

-Ya, pero en aquel momento apuesto a que tampoco te sentías diferente.-Era un punto válido, algo que el castaño tuvo que reconocer abiertamente.-Por eso recurrí a ti Shikamaru. No hay mejor que tú para planear estrategias, estoy seguro que sólo tú puedes ayudarme a entender lo que está pasando para que pueda volver a mi vida normal.

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Varias y extenuantes horas después, no parecían estar más cerca de encontrar una solución que al principio. Cuando Shikadai interrumpió sus reflexiones con sus quejas por tener que levantarse temprano, ambos optaron por seguir su reunión en sus oficinas, sobre todo cuando Naruto sufrió otro pequeño shock al notar que Shikadai lucía de unos seis años (edad que una extrañada Temari confirmó que tenía el niño) cuando en su mundo el heredero de los Nara contaba ya con doce.

Sai terminó uniéndose a su reunión pues Shikamaru pensó que quizá durante su etapa en la Raíz escuchó algo que cuadrara con lo que ocurría. La respuesta fue decepcionante, pero tampoco esperaban demasiado de esa posibilidad.

-No entiendo por qué no usas el Hiraishin no Jutsu para ir con Sasuke-kun y sales de dudas-cuestionó Sai mientras revisaba algunos libros

-Porque está en una misión y tenemos el trato de que cuando eso ocurra lo mejor es no aparecerme de pronto. Lo hice una vez y…

-Su tapadera voló ¿cierto?-preguntó cansinamente Shikamaru mientras leía viejos pergaminos

-Por los aires, además me vi involucrado en toda una pelea que terminó causando conflictos con una pequeña aldea. En ese sentido lo mejor será esperarlo, aunque tarde toda una semana en regresar. ¿Pero qué digo? ¡No puedo perder toda una semana! ¿No sabrán algo Tsunade-obaachan o Kakashi-sensei?

-Quizá, pero no están en la aldea. Godaime-sama fue a una de sus reuniones anuales con los antiguos Kages de las demás aldea y obligó a Kakashi-sensei a acompañarla. Volverán hasta mañana por la noche.-respondió Sai en su típico tono.

-Rayos.

-También es posible que no se trate de un genjutsu, sino que entraras en otro mundo. Recuerdo que enfrentaron una cosa similar en aquella pelea con Kaguya ¿cierto?

Aunque no había pensado en esa posibilidad, Naruto debió aceptar que era posible por mucho que ese mundo luciera muy parecido al suyo

-Bueno sí…no lo había pensado. Pero si ese es el caso, para abrir un portal y regresar necesitaría el sharingan de Sasuke, vuelvo al inicio de mi problema.

-Lo que realmente nos darías pistas es saber cómo ocurrió, es decir ¿te atacó alguien y ejecutó un jutsu?

-Si lo recordara ¿no crees que tendría la respuesta Sai?

-¿No recuerdas nada?

Naruto se dejó caer en el sillón mientras cerraba los ojos tratando de obligarse a recordar y despejar la neblina que bloqueaba su mente, aunque los resultados fueron muy pobres.

-Lo último que recuerdo fue haber estado tratando de escribir ese maldito discurso para la graduación. Eso fue…un martes por la noche y estaba en esta oficina. Bueno…no en esta.

-¿Cuál graduación?-preguntó Sai, queriendo profundizar en ese detalle por si escondía importancia.

-La de la Academia Ninja. Bolt, mi hijo, se gradúa ese día así que estaba tratando de escribir algo bueno para el momento. Eso es lo último que recuerdo. Rayos, si me pierdo la graduación Bolt no me lo perdonará jamás.

-Bueno…supongamos que estás en otro mundo o en genjutsu, el tiempo puede transcurrir de manera distinta a tu mundo. Aquí han transcurrido algunas horas pero para tu realidad quizá sean sólo unos segundos.

Después de muchas horas de incertidumbre y dudas, Naruto experimentó un poco de consuelo por esa teoría de Shikamaru. Al menos quería pensar que en su mundo no se estaban volviendo locos con su desaparición. Eso esperaba.

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Varias horas después el estómago de Naruto rugió ruidosamente, recordándole que no había probado bocado alguno desde que se despertó aquella mañana, de modo que su apetito era voraz. La adrenalina que lo disparaba desde que abrió los ojos comenzaba a disiparse y aunque su energía ilimitada aún estaba presente, comenzaba a sentirse aburrido y hambriento, para colmo seguían sin encontrar alguna pista.

Unos ruidos lejanos atrajeron su atención cuando no se detuvieron, al cabo de un par de minutos unos suaves golpes los distrajeron a los tres, antes de que esta se abriera y revelara la presencia de Moegi. La joven amiga de Konohamaru también cumplía funciones en la oficina, algo que él agradecía porque era otro punto en común con su vida.

-Perdón por interrumpirlo, pero Sakura-sama quiere verlo Hokage-sama. Insiste en pasar a su oficina y aunque le he dicho que tengo órdenes de no dejar pasar a nadie, dice que a ella jamás se le ha prohibido el paso para verlo.-la urgencia que transmitían sus palabras no empañaban su incomodidad por impedirle el paso a Sakura, algo que lógicamente le parecía inentendible.

Sin embargo la idea de encontrarse de frente con la ojiverde lo puso inmediatamente nervioso, aún no se sentía capaz de dicho encuentro. Lo estaría cuando pudiera verla y no pensar en lo que su lengua le estuvo haciendo aquella mañana. O peor, lo bien que eso se sintió.

-¡Dile que no puedo verla Moegi! Impídele el paso cueste lo que cueste

-¡Pero no puedo hacer eso! Si ella intenta pasar encima de mí…

El mensaje estaba claro, de modo que Naruto se mesó el cabello con desesperación tratando de encontrar rápidamente una solución. Se le ocurrió pedirle a Sai que hablara con ella en su lugar, después de todo eran amigos y antiguos compañeros, pero cuando se giró buscándolo vio que el moreno estaba escapándose por la ventana

-¡Traidor!-exclamó señalándolo acusadoramente, ganándose una de las raras sonrisas de Sai

-Con Ino-chan cubro mi cuota de mujeres dominantes, no tengo ganas de recibir un puñetazo de la fea por bloquearle el paso. Adiós.

En cuanto Sai desapareció de su vista se giró en dirección a Shikamaru con una expresión interrogante, pero antes de que pudiera expresarle su petición y sin que este levantara la mirada de un libro respondió con pesadez

-Ni lo pienses

-¡¿Qué?! ¿Tú también me niegas tu ayuda Shikamaru?

-Tienes que hablar con ella, se merece saber lo que está pasando.

-Ya lo sé, pero necesito un poco de tiempo. Fue muy vergonzoso para mí ese primer encuentro, necesito calmarme. Por favor, se supone que eres mi Consejero y mi amigo, sólo te pido que me ayudes en este momento, después hablaré con ella.

El castaño observó la mirada suplicante de su amigo, aunque trató de resistir el ataque, terminó suspirando con resignación mientras se levantaba. Ocupar ambos cargos en la vida de Naruto implicaba demasiados problemas. ¿Dónde quedó la vida fácil que imaginaba para si cuando era un niño?

-Mendokusai. Está bien, le diré que hablarás con ella en la noche.-la mirada que le lanzó el rubio lo puso inmediatamente en alerta-¿Qué rayos?

-¿No puedo quedarme en tu casa esta noche? Prometo hablar con ella mañana por la mañana, pero hoy no quiero estar cerca.

-Nara-sama, se está acercando por el pasillo-la urgencia de Moegi terminó por resignar al castaño, pues ya no podía echarse para atrás.

-Mañana sin falta hablas con ella-indicó con firmeza al verse acorralado, decidido a no volver a ejercer de su guardián contra Sakura.

-A primera hora-prometió ya más tranquilo al ver que su amigo se encargaría de retrasar aquel encuentro.

Sin embargo esa tranquilidad le duró un suspiro pues estaba preocupado por lo que estarían hablando, incapaz de contener su curiosidad se pegó a la puerta para poder escucharlos.

-¿De qué se trata ese asunto de trabajo tan urgente? Ayer por la noche no me dijo nada, de hecho me aseguró que ya no tenían pendientes.-la voz de Sakura era una mezcla de malestar y preocupación, eso desató sus ganas de salir de la oficina para tranquilizarla pero fue incapaz de hacerlo

-Así es, pero surgió un imprevisto y debemos solucionarlo cuanto antes.

Cuanto el silencio inundó el pasillo Naruto llegó a preguntarse si estaban hablando en voz muy baja, pero llegó a la conclusión de que su…Sakura, estaba meditando cómo tomar lo que Shikamaru le decía.

-De acuerdo, me iré para dejarlos trabajar. Si no va a comer a la casa, ya hablaremos en la noche.

-En realidad…

-¿Tampoco irá a dormir?-el asombro en su voz era tan palpable que se sorprendió.

En su vida normal, varias veces no llegó a dormir a casa por diversas razones del trabajo, Hinata se limitaba a reaccionar con normalidad dejándolo descansar a la mañana siguiente, nunca cuestionaba o mencionaba esas ocasiones. Sin embargo Sakura actuaba como si eso jamás ocurriera, a pesar de que en aquel mundo él también ejercía como Hokage y debía tener la misma cantidad de trabajo.

Alcanzó a escuchar a Shikamaru justificar su ausencia argumentando el trabajo, pero no prestó verdadera atención, estaba más ocupado intentando procesar las diferencias de sus matrimonios y lo que eso provocaba.

-Bien, pero dile a ese baka que ya está rompiendo dos de nuestra reglas, más le vale no tentar a su suerte porque quiero hablar con él mañana temprano, ya sea aquí en la oficina o en la casa-Naruto suspiró con resignación, imaginaba que le esperaba un encuentro muy incómodo con ella a la mañana siguiente y en aquella ocasión no podía escapar de ella.-En vista de que lo importante es el trabajo, aquí están las evaluaciones semanales para que las revise. Nos vemos luego Shikamaru

Se alejó rápidamente de la puerta para que su amigo pudiera ingresar sin problemas, algo que ocurrió al cabo de unos segundo, lo primero que hizo al entrar fue suspirar con fastidio mientras aventaba en un rincón los papeles que portaba en sus manos, provocando que se desperdigaran un poco, situación que a la que no dio gran importancia porque alguien los acomodaría. Ese mismo alguien debía acomodar toda la oficina, que en aquellos momentos parecía zona de desastre.

-¿Estaba muy molesta?-aunque escuchó la mayor parte de la conversación, necesitaba saber la opinión de su amigo

-Sólo porque te estamos negando, pero en realidad está preocupada por la forma en que huiste por la ventana del baño.

Eso lo avergonzó un poco, recordarse escapando por esa diminuta ventana mientras corría semidesnudo por la aldea no era de sus mejores recuerdos.

-¿Qué son todos esos papeles que trajo Sakura?

-Son sólo las evaluaciones semanales que hace en base a las peticiones de misiones que tenemos, así nos ayudamos para asignar las mejores para los respectivos equipos.

Naruto casi se va de espaldas al escuchar la explicación, porque precisamente esa era su idea que nunca había podido poner en práctica porque Sakura siempre rechazó sus ofrecimientos de colaborar con él, decidida como estaba a seguir como ama de casa.

-Pe…pero ¡eso significa que Sakura colabora con nosotros!

-Claro, desde que tomaste el cargo ella trabaja como tu consejera, también se hace cargo del hospital y la capacitación de nuevos ninjas médicos. Ese papel se lo encargaste desde el principio. ¿O qué pensabas que hacía?

-Pues…ama de casa.

-Que tontería, sería ridículo desperdiciar su talento. Además, tú siempre dejaste claro que confiabas en ella y necesitabas su opinión para ciertos temas.-respondió con un poco de indiferencia mientras se dejaba caer en medio de los papeles y mirándolos superficialmente, como si de esa manera saltaran a la vista palabras importantes que les ayudaran a encontrar una solución al problema.

Su amigo no dijo nada que no supiera, pero aquello lo desconcertaba al mismo nivel que cuando abrió los ojos y la encontró a su lado. En su mundo Sakura argumentaba su familia, el cuidado total de Sarada, para retirarse del servicio activo y de la medicina, pero ahí, casada con él y con una hija, trabajaba arduamente a su lado. ¿Qué era lo que cambiaba las cosas?

Pensó en ello detenidamente pero era tanta la información que le faltaba que no era capaz de encontrar una respuesta. Trató de decirse a sí mismo que no importaba, tendría que volver a su vida normal y eso quedaría como un breve y raro interludio, pero de alguna manera le importaba saber todo lo que pudiera sobre 'su vida' al lado de quien fuera su primer amor.

-¿Sabes a qué reglas se refería Sakura? Esas que dice que no quiere que rompa.

-Tú te has referido a ellas como 'las reglas de la familia Uzumaki'. Por lo que sé, las dictaron ustedes al poco tiempo de que te convertiste en Hokage.

-Ah. ¿Y de qué tratan?

-Lo único que sé con certeza es a las que se refería Sakura, nunca debes faltar a comer y tu hora máxima de llegada a la casa es a las 9 de la noche. Sí, como un niño.

-¿Esas son todas?

-Mira, fueron las únicas que me contaste abiertamente fueron esas. Después hiciste un comentario que pretendía ser intrigante y sonreíste de una manera que entendí que había cuestiones sexuales de por medio. No pregunté más, porque tampoco me interesaba.

Esa respuesta lo incomodó porque recordaba cierta escena ocurrida horas antes, que para aquel momento parecía grabada a fuego en su memoria. Si cerraba los ojos podía recordar las sensaciones que lo recorrieron al sentir la piel pálida de Sakura, pero más que aquellas placenteras sensaciones lo que recordaba era aquella mirada cargada de amor y complicidad que ella le dirigió. Una que sólo estaba en su imaginación cuando era joven y soñaba con conquistar a ese amor imposible, algo en lo que terminó fallando.

Todo lo ocurrido era tan confuso que no había pensado demasiado en lo que era su vida en aquel…mundo, genjutsu, lo que fuera. Saberse casado con Sakura era en igual medida desconcertante e intrigante porque no tenía idea de cómo ocurrió. Porque él tenía muy claro, dolorosamente claro, el amor que nunca dejó de unir a su compañera con Sasuke. Entonces ¿cómo logró casarse con ella?

-¿Eh Shikamaru?

-Hai

-¿Cómo nos va a Sakura y a mí en este…mundo? ¿Somos felices juntos?

El castaño lo observó fijamente mientras parecía meditar su pregunta, finalmente se encogió de hombros y respondió con franqueza.

-Es difícil saber lo que ocurre realmente dentro de cada matrimonio, pero ustedes siempre lucen felices. Sólo una vez te he visto más feliz que en tu boda y fue cuando nació Anzu. Así que yo diría que ambos son completamente felices.

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Era ya entrada la noche, después del día tan agitado que tuvo lo que más necesitaba era una larga noche de sueño para poder descansar su cuerpo y su mente. En lugar de eso estaba sentado sobre un tejado observando por la ventana los movimientos de Sakura. Aquello lo hacía sentir como un acosador, pero no podía evitar la necesidad de verla.

Él y Shikamaru llegaron a la conclusión de que lo mejor para la aldea era mantener su situación en secreto, nadie de la aldea debía saber que él estaba 'intercambiado'; la única persona nueva en enterarse de la situación fue Temari, por si en algún momento escuchó algo parecido en la aldea Suna. Los resultados fueron negativos.

Debido a que él no se sentía cómodo al lado de Sakura, el lugar obvio para que pasara la noche era la casa Nara, pero aunque la cama era cómoda y el ambiente agradable no dejó de dar vueltas y vueltas sin poder pegar los ojos. Finalmente se rindió de intentarlo y optó por ir a ver a quien lo mantenía insomne.

La lógica indicaba que a quien debía estar vigilando era a Hinata, finalmente era su esposa, pero Uzumaki Naruto no siempre seguía la lógica. Quien lo intrigaba y preocupaba era Haruno Sakura, su antiguo amor, su vieja amiga, con quien aparentemente estaba muy felizmente casado en aquel mundo.

¿Cómo ocurrió aquello? ¿Acaso ahí nunca amó a Sasuke? ¿Ahí sí dejó de verlo como un simple amigo para hacerlo como un hombre digno de su amor? No tenía fantasías como aquella desde que tenía 16 años y pensaba declararle su amor cuando lograr que Sasuke regresara a la aldea. Sin embargo, cuando durante aquel momento en que su amigo rebeló sus malignos deseos y aún así Sakura le declaró su amor, él finalmente se rindió.

No iba con su naturaleza el rendirse en la búsqueda de sus metas, pero en aquel momento se dio cuenta que no importaba lo que hiciera, así como él siempre la amaría, ella siempre haría lo propio con Sasuke.

Su cavilación se vio interrumpida cuando dos sombras se colocaron cada una en un costado suyo, en posición amenazante. Al entender lo que ocurría se incorporó un poco para que pudieran observarlo con claridad.

-Soy sólo yo-explicó de manera firma

-Perdón Hokage-sama, no esperábamos que fuera usted quien vigilaba. Tenemos órdenes suyas de cuidar su casa

-Lo hacen bien, pero no se preocupen. Pueden regresar a sus posiciones.

No hubo más réplica por parte de los ANBU que se le acercaron, pero él podía percibir su confusión. Obviamente espiar entre las sombras su propia casa no era algo que acostumbrara. Afortunadamente ambos parecieron entender que la orden no admitía discusión porque él deseaba permanecer a solas en aquel lugar, y se retiraron en un instante.

Una vez a solas devoró con la mirada a Sakura. A pesar de que era más de medianoche ella no se había acostado. En lugar de dormir iba de la cocina a la sala en repetidas ocasiones, como si en realidad no tuviera nada que hacer pero estuviera demasiado intranquila para descansar.

Supuso que estaba preocupada por él, su comportamiento en la mañana debía ser muy extraño para ella, además de que se negó a recibirla en la oficina y, aparentemente, rompió dos de las reglas que regían a su familia.

Deseaba más que nada ir con ella, contarle lo que ocurría, pero la triste verdad es que aunque su confianza en Sakura seguía intacta a pesar del paso de los años, sentía que el cariño ya no era correspondido. Cuando ella se casó con Sasuke sintió que no sólo perdió a un amor imposible, sino a su amiga, porque la relación no volvió a ser igual.

Confiaba en que Shikamaru encontrara pronto la manera de que su vida volviera a la normalidad, porque entre más tiempo pasara más difícil sería para acostumbrarse a su vida cuando todo aquello desapareciera.

CONTINUARÁ

Sorprendentemente he estado actualizando rápido, pero no se acostumbren porque en cualquier momento mis horarios me la pueden jugar. Naruto está vuelto loco intentando entender qué ocurrió y cómo regresar, pero ya el próximo capítulo le tocará interactuar con Sakura y vivir esa vida que no pudo ser al final del manga.

Muchas gracias por sus comentarios, reviews y demás. Por lo visto la escena lemon fue muy popular, que bueno porque en próximos capítulos eso vuelve. Es por aquello de 'si sólo nos quedan los fics, pues hay que sacarles provecho' ¿o no?

Ramen-dono ay, no compartimos opinión sobre los hijos de Naruto. No tanto por el final (que sean hijos de Hinata) sino porque Bolt es sólo un clon de Naruto para justificar una segunda parte y el diseño de Himawari me parece horrible. De la nueva generación sólo me gustan Bolt (por mi Naruto) y Sarada, pero de ahí en fuera parecen hechos al ahí se va.