OTRA VIDA

Por Ayumi / Yong Mi

Todos los derechos de Naruto pertenecen a MasashiKishimoto

CAPÍTULO 3. ANSIADAS DECLARACIONES

Desde el tejado en el que llevaba toda la noche resguardado observó cómo Ino salía de la residencia Hokage, llevando en una mano a Inojin y de la otra sujetaba a Anzu, por la hora y el hecho de que ambos niños llevaban una lonchera imaginaba que iban a la escuela. Cuando los vio desaparecer girando en una esquina se incorporó de su escondite, provocando que los músculos protestaran por la posición incómoda en la que estuvo por horas enteras. Sin duda tanto trabajo de oficina le estaba cobrando factura, necesitaba recuperar su entrenamiento.

Se golpeó las mejillas un par de veces para espabilarse, estaba a punto de encontrarse con Sakura y debía estar lo más enfocado posible para esa conversación. Ahora que la niña no estaba en casa podrían hablar tranquilamente, así le explicaría que él no era realmente su esposo y por eso había estado evadiéndola.

Abrir la puerta de la casa fue un triunfo para él por lo nervioso que estaba, adentrándose en una vida que le era desconocida, aún así se armó de valor e ingresó en el lugar. El sonido de la puerta al cerrarse atrajo la atención de Sakura, quien salió bajó las escaleras apresuradamente para ver quién llegaba. Ambos se quedaron congelados en sus sitios sin moverse por algunos instantes, finalmente Naruto es el primero en reaccionar acercándose a ella.

-Tadaima-dice de manera tímida, esa inusual situación provocó que la joven arqueara la ceja de manera interrogante

-¿No pudiste haber llegado un poco antes para que te viera Anzu? Se quedó preocupada desde que ayer escapaste por la venta del baño

El tono molesto en su voz era muy obvio, pero no era la única emoción palpable, también lo estaba la preocupación y el desconcierto. Le sorprendió lo fácil que le era leerla a pesar del tiempo transcurrido y la distancia que los separaba en la actualidad.

-Amm, de lo que pasó ayer quiero hablarte Sakura…-la expresión confundida de la joven lo alertó que dijo algo incorrecto, por suerte no tardo en descubrirlo y se apresuró a solucionarlo, aunque en algunos minutos ese sería el menor de los problemas-chan, Sakura-chan.

Cielos. Llevaba sin utilizar aquel honorífico desde que se casó con Sasuke, en la actualidad incluso se refería a ella en algunas ocasiones como Uchiha-san. Hasta ese punto se deterioró su amistad. Llamarla como solía hacerlo cuando eran amigos y estaba tras ella, fue desconcertante pero al mismo tiempo familiar, de hecho se permitió degustar el sonido mientras lo pronunciaba.

-Sé que lo de ayer fue muy extraño, así que lo mejor es hablar.-afortunadamente aquella vez su voz sonó sin nerviosismo, pues eso sólo la preocuparía y él se pondría más nervioso. En respuesta ella le indicó que fueran hacia la sala para estar cómodos.

-Espero una buena explicación sobre tu comportamiento de ayer ¿eh Naruto? No sólo está el hecho de que salieras por la ventana del baño, sino que rompieras dos de nuestras reglas y ni siquiera me permitieras hablar contigo.

-Verás Sakura-chan, no quería preocuparte por mi salida ni todo eso pero…es que…fue algo que me tomó por sorpresa. Debí hablar contigo en cuanto me di cuenta de lo que pasaba pero…todo fue tan confuso y luego…

Se estaba enredando y ni siquiera había empezado la explicación. Se pateó mentalmente por no seguir el consejo de Shikamaru y practicar la conversación para que los nervios no lo vencieran.

Estaba ordenando sus pensamientos cuando sintió que la mano de Sakura se posaba encima de las suyas. Miró embobado por unos instantes el contraste de la blanca y delicada mano contra la más tostada y dura, cuando finalmente alzó la mirada se percató que era observada con preocupación en aquellos ojos verdes que aún ejercían poderos efecto en él.

-¿Es algo malo Naruto? Sabes que puedes confiar en mí. Estoy molesta contigo pero porque no tengo idea de lo que está pasando, necesito que me expliques.

-Sí…es que…-la miró a los ojos nuevamente buscando el valor para explicarle lo que estaba pasando, sin embargo perderse en aquella inmensidad tuvo el efecto contrario, lo supo en cuanto se escuchó pronunciar-No es nada, sólo fue una emergencia para la que me mandaron llamar y no tuve tiempo de avisarte.

Fue muy obvio que la respuesta, en la misma línea que la dada por Shikamaru el día anterior, no era la esperaba la joven, porque se hizo para atrás en su asiento aunque no soltó su mano.

-¿Qué asunto era?

-Uno sin importancia.

¿Qué le pasaba? ¿Por qué no podía explicarle lo que estaba ocurriendo? Ese era el plan, en cambio estaba dando evasivas como si él caos en el que estaba sumido no estuviera ocurriendo. Intentó abrir la boca un par de veces para explicarse, pero ninguna de esas veces logró pronunciar palabra alguna.

Era obvio que la situación por su falta de respuesta satisfactoria empezaba a impacientarla, sobre todo cuando al cabo de varios instantes él siguió sumido en un silencio que se veía imposibilitado para romper.

-Ahora me dices que no tiene importancia pero unos segundos antes dices que fue una emergencia

-Bueno…

-Naruto ¿qué pasa? Siempre hablamos de los asuntos de la Aldea, me pides mi opinión o me avisas cuando tienes un asunto importante ¿por qué ahora no?

-Te digo que no es nada

-¡Y una mierda! Después de lo pasamos hace tiempo con Anzu juramos que no romperíamos las reglas, y aunque a veces ha sido todo un reto para ti, nunca has faltado a tu promesa. No puedo creer que fallaste un día entero a tu hija por una cosa sin importancia.

Aquello lo desconcertó, no sólo porque hablara de algo que desconociera, sino porque al parecer fue algo demasiado importante para que él pusiera todo de su parte para cumplir esas dichosas reglas, de las cuales sólo tenía una idea muy básica. ¿Qué habría ocurrido con Anzu? Pero aunque se moría de la curiosidad, no podía preguntar a menos que explicara el por qué no lo sabía…algo que aparentemente no era capaz de hacer.

-Sé que estás molesta porque he tenido trabajo…

-¿Pero qué dices Naruto? No soy una niña, entiendo muy bien que el trabajo de Hokage implica mucho trabajo y una gran cantidad de responsabilidades. ¿Olvidas que a veces me quedo contigo hasta muy tarde firmando papeles? Además hemos hablado sobre lo mucho que deseas hacer un buen trabajo y tu temor de fallar, entiendo tu compromiso con la aldea. ¿Por qué crees que acepté el cargo que me ofreciste? Porque de esa manera te ayudaría a tener un problema menos de que preocuparte.

A duras penas logró contener la boca cerrada, cuando sentía que su quijada estaba a punto de caer al piso por la impresión. Nunca hablaba con nadie de su temor a fracasar en el cargo. Ni siquiera con Shikamaru que compartía con él todo el trabajo, mucho menos con Hinata. Alguna vez trató de compartir sus temores y dudas con su esposa, queriendo una opinión, que confrontara sus planes, pero ella se limitó a decirle que todo lo que él decidiera estaba bien.

Aunque apreciaba la fe ciega que le demostraba, eso no era lo que necesitaba. Él deseaba discutir, que cuestionaran sus decisiones y que no actuara como si él nunca tuviera dudas. Por esa razón nunca se había sentido lo suficientemente en confianza para contarle sus inseguridades por no hacer un buen papel en el cargo que buscó toda su vida.

-¿En verdad no estás enojada porque no vine en todo el día?-preguntó suavemente, la respuesta inmediata fue una expresión ofendida

-Ya te dije que no soy una niña, puedo manejar que debas trabajar todo el día para resolver un asunto urgente. Pero Anzu es muy diferente. ¿Cómo crees que se sintió al ver que nuevamente romperías una promesa hacia ella y luego no te vio en todo el día? Prometimos que cuando una emergencia nos impidiera cumplirle una promesa hecha se lo explicaríamos, en cambios saliste por la ventana cuando le prometiste la noche anterior que desayunarían juntos. Aún así, si me hubieras explicado que tenías una emergencia pude haberlo manejado, pero me aislaste y eso me confunde.

Aquel era un buen momento para explicarle la verdad, probablemente el mejor…pero fue incapaz. En aquella razón entendió que era lo que se lo impedía, le basto una mirada a sus manos unidas para tener la respuesta. Aquel era un momento tan dulce, de tanta comprensión…que no era capaz de romperlo. En el momento en que abriera la boca y le contara lo que ocurría las cosas cambiarían y no era capaz de hacerlo en aquel momento.

-Lo lamento Sakura-chan, actué como un idiota pero no volverá a pasar. Prometo compensar a Anzu por lo ocurrido.

-Entonces…¿no me vas a decir lo que ocurrió?-preguntó al cabo de unos tensos segundos, como si esperara a que Naruto terminara su frase

-No es el momento, te prometo que lo haré pero…no ahora-notó que la mirada de la joven se llenaba de dolor, así que se apresuró a completar-¡Te juro que no es importante! Te lo contaré cuando sea el momento apropiado.

-Bien. Supongo que ese momento no es ahora-se levantó del asiento y caminó rumbo a la cocina, sin voltear a verlo-Será mejor que te bañes para que descanses, mientras prepararé lo que comeremos en la tarde antes de que me vaya a la clínica.

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Finalmente optó por hacerle caso no tanto porque necesitara ese baño, aunque sí, sino para tomar un poco de distancia de la situación. Entró en esa casa planeando contarle lo que ocurría y debía hacerlo, aunque tuviera que tomar un poco de valor extra para hacerlo.

Mientras el agua de la regadera aliviaba sus adoloridos músculos, también se llevaba en gran medida su tensión ayudándolo a pensar fríamente lo que debía hacer. Aquella plática en la sala con Sakura fue desconcertante, porque más amanecer en la cama con ella, fueron esos minutos lo que más alteró su estado y su determinación.

Por alguna razón que aún no comprendía, en aquel mundo Sakura y él estaban casados. Y eran felices.

Si era sincero consigo mismo cuando ella empezó a distanciarse de él le dolió aún más que cuando se casó, porque aunque sabía que su amor no era correspondido, contaba con su amistad, aceptación y apoyo. Cuando todo eso lo perdió volvió a sentirse incompleto.

Pero cuando hablaron en la sala, pudo sentirse apoyado y comprendido de una manera en que Hinata nunca lo había conseguido. No iba a culpar a su esposa porque ambas mujeres tenían personalidades diferentes y la manera en que había interactuado con ambas era opuesta, pero tampoco podía negar la realidad.

Hinata lo apoyaba a su manera, ayudándole en casa, cuidando a los hijos y quitándole preocupaciones cotidianas. En cambio Sakura era obvio que lo involucraba en esa vida diaria, compartía con él el trabajo y los proyectos y no dudaba en reclamarle si descuidaba a su hija. En su mundo la única persona que le reclamaba eso era Bolt, Hinata había asumido el papel de que todo lo que él hacía era correcto y su deber era apoyarlo sin cuestionamiento alguno.

Cuando salió de la ducha procedió a buscar un poco de ropa que ponerse, afortunadamente el armario era notorio y no tuvo problemas en ubicarlo. En cuanto abrió la puerta de tan inmenso mueble se encontró con que estaba dividido perfectamente en ropa para hombre y mujer, aunque notaba que algunas de sus prendas, claramente identificables por su predilección por el color naranja, invadían la zona que correspondiente a Sakura.

Decidió que lo primero era ponerse la ropa interior, de modo que abrió uno de los cajones esperando que ese fuera el suyo. En un primer momento las prendas perfectamente enrolladas le resultaron desconocidas, pero como eso no era nuevo en el último par de días, metió la mano para sacar una de ellas. Cuando la desenrolló rápidamente supo que no era suyo, pero le costó trabajo entender la prenda que se trataba.

La tomó de un extremo con cada mano para extenderla completamente, descubriendo así que trataba un tanga negro, pero de una gasa transparente. El sonrojo lo cubrió por completo en cuanto su mente comenzó a formar una imagen de Sakura luciéndola, de modo que la arrojó abruptamente en el cajón, cerrando de inmediato el ropero.

Mientras permanecía apoyado pesadamente contra las puertas del mueble, como si temiera que la prenda cobrar vida y saliera a torturarlo, su mirada vagó por toda la habitación hasta que se detuvo en la mesilla de noche, específicamente en un portarretratos.

No pudo contener la curiosidad de conocer un poco más de aquella vida que le parecía tan extraña, de modo que tomó aquel marco dorado entre sus manos y analizó detenidamente la imagen que contenía.

En ella aparecían él y Sakura, ataviados con trajes ceremoniales de boda mientras sonreían abiertamente a la cámara. Ella estaba apoyada en su pecho mientras él la rodeaba por la cintura y mostraba en su mano derecha el signo de la victoria.

Dejó el marco en su sitio y al alzar la mirada notó que en la pared lateral estaba un marco en el que estaba pegadas diversas fotografías, fijadas a la madera por apenas unas tachuelas sin orden aparente. Intrigado por ese nuevo escaparate de su vida se acercó a él, observando que todas las fotos que tenía pegadas parecían corresponder a momentos informales de su vida.

Las que estaban hasta arriba, suponía que las últimas en ser tomadas y agregadas, mostraban momentos familiares en donde Anzu parecía la principal protagonista o la acompañante de sus padres. Sonrió al ver un par de ellas que debían corresponder a su primer día de clases, lo supo porque él aparecía abrazándola contra su pecho mientras ríos de lágrimas corrían por sus mejillas. Algo así ocurrió en el primer día escolar de Bolt, aunque en el de Himawari no pudo ser porque él ya era Hokage y debió estar ocupándose de la organización al interior de la escuela.

Siguió moviendo fotos encontrándose con testimonios de cumpleaños, escapadas familiares y hasta una que mostraba a Sakura ayudándolo a vestirse el día de su designación como Hokage. Sin embargo eran aquellas en las que ambos aparecían juntos y felices las que lo desconcertaban porque su mente trataba de explicarse ¿por qué ahí sí había sido capaz de amarlo? De pronto lo más importante en su mente fue encontrar esa respuesta, asegurarse de que era el amor lo que los juntó en aquel mundo.

Tomó la fotografía de la boda y sin preocuparse de estar luciendo apenas una toalla enroscada en su cintura, bajó hasta la cocina dispuesto a encontrar respuestas.

La encontró en la cocina pero ella no pareció notar su presencia de tan concentrada que estaba, al menos esa fue su opinión inicial pero luego noto que no es que estuviera concentrada en cortar los vegetales de manera rutinaria, sino que los movimientos mecánicos delataban que en realidad estaba perdida en sus pensamientos.

Debió hacer un movimiento que atrajo su atención porque elevó la mirada para mirarlo directamente, en cuanto se percató de su peculiar atuendo elevó sus cejas en gesto interrogante. Él pensaba sostener una conversación, llevar el tema poco a poco hacia la duda que lo carcomía, pero cuando abrió la boca las palabras que salieron fueron:

-Sakura-chan…¿me amas?

Las mejillas de la joven se colorearon suavemente al ser cuestionada de manera tan directa, y de la nada, por sus sentimientos. Luego pareció recordar que estaba molesta con él porque frunció el ceño y regresó su atención a las verduras que estaba cortando.

-Sabes muy bien la respuesta, no entiendo que lo cuestiones. Además no pienses que te lo voy a decir, aún sigo enojada contigo-a pesar de su negativa a darle respuesta, Naruto sonrió abiertamente.

En dos zancadas estuvo a su lado y con una mano firme y suave, la tomó del rostro para girarla hacia él mientras se inclinaba para tomar sus labios en un beso. Al principio sus labios se movieron tímidos e inseguros, pero ella no tardó en participar en el mismo, indicándole de esa manera el ritmo del que más disfruta.

Cuando las lenguas de ambos se encontraron el rubio se vio incapaz de contener un gemido de puro deleite mientras hundía más sus dedos en los rosados cabellos. Aquello era como el cielo, mejor que el recibido el día anterior porque no había nada de sorpresa que lo congelara, era puro descubrimiento y placer. Desgraciadamente el gusto le duró poco pues ella rompió el beso empujándolo por el pecho.

-Baka, ni creas que te he perdonado

-No esperaba menos Sakura-chan-exclamó con una enorme sonrisa

Que ella rompiera el contacto no lo afectó, porque la sonrisa en los ojos de la mujer era bastante elocuente como para desanimarse. No necesitaba las palabras para saberlo, bastaba mirarla a ella mientras se sonrojaba o contemplar las fotografías que adornaban su recámara, inmortalizando momentos que ambos compartieron como pareja. No estaba seguro de cómo ocurrió, pero lo cierto era que ella…lo amaba. Porque no podía imaginarse otra razón por la cual estaban juntos que no fuera esa.

Era una fantasía, tan sólo una fantasía y él lo sabía, pero después de años negándose a pensar en lo que pudo ser y sufriendo el alejamiento de ella, haciéndole imposible siquiera el contentarse miserablemente con su presencia, aquella fantasía le sabía a gloria. Genjutsu, alucinación, mundo paralelo, en aquel momento dejó de importarle lo que estaba ocurriendo, porque ¿qué daño hacía querer disfrutar un poco de ello?

Por casi 15 años se prohibió hasta esos sueños y ahora estaba de lleno en uno de ellos y ya no podía resistirse. Además, cuando él regresara a su realidad nada de aquello habría ocurrido realmente, no era una verdadera traición a Hinata ¿cierto?

Se colocó detrás de ella, no la tocó directamente, pero cada movimiento que ella hacía provocaba que se rozara contra él, aunque las primeras veces fue accidental eso cambió un poco al poco tiempo. Al ver que recibía una señal satisfactoria la tomó de las caderas para pegarla contra él mientras se inclinaba para retirarle un poco sus rosados cabellos y depositar cortos besos en la femenina nuca.

-No es muy inteligente de tu parte molestarme cuando tengo el cuchillo en la mano

-Mmmm-murmuró antes de lamer la columna de su cuello, provocándole un escalofrío que pudo percibir claramente

-Además aún estoy molesta porque rompieras nuestro trato, no creas que vas a distraerme fácilmente.

Su voz no sonaba tan molesta como minutos atrás lo cual era un gran avance, pero sabiamente Naruto se enderezó y pausó sus avances para hablar claramente y ella entendiera que hablaba en serio y no era simplemente una 'estrategia' suya.

-Tienes razón en estar molesta conmigo, no actúe de la mejor manera-silencio fue la respuesta, pero notó que ella parecía aún menos tensa-Debiste preocuparte por mí, pero te aseguro que todo está bien y no tienes nada de que inquietarte. En cuanto a lo otro… prometo compensarlas a ambas.

Sakura mantuvo el rostro al frente sin girarse hacia él, pero eso no le impidió notar que ahora ella sonreía, dejando atrás su gesto serio. Esa fue toda la señal que necesitó para volver a inclinarse y reanudar sus caricias con los labios. A pesar de la sonrisa y la disculpa, aparentemente aceptada, ella no cooperaba y de pronto se revolvía para soltarse de su agarre, pero un fugaz vistazo le indicó que estaba jugando con él, retándolo. Un reto que no pensaba desairar.

Se separó un poco de ella, pero sólo lo suficiente para subirse hasta la cintura la falda a su 'esposa', afortunadamente la prenda era recta, de modo que pudo enredarla en la cintura sin preocuparse de que cayera nuevamente y tuviera que estar lidiando con ella. Baja su mirada a la piel que dejó al descubierto y gimió de absoluto deleite y admiración ante lo que vio.

Cuando era joven tuvo muchas fantasías con el cuerpo de su compañeras, las cuales mantuvo en sano secreto para evitar una golpiza de la joven por si enteraba de sus nada puros pensamientos. Era bueno ver que sus fantasías estaban cerca…pero no a la altura de la realidad. O al menos aquella realidad.

Con su mano temblorosa acarició el contorno de sus nalgas, deleitándose en la suave forma y la piel de terciopelo que parecía estremecerse conforme su mano la recorría. Se inclinó de nuevo sobre ella mientras se frotaba delicadamente, a esas alturas su propia toalla estaba en el suelo y no había nada que se interpusiera entre ellos, sobre todo porque la joven portaba una diminuta prenda de suave algodón que cubría muy poco de su trasero. Algo por lo que se consideraba agradecido.

Decidido a llevar ese juego más allá, su mano va al frente de para meterse dentro de la ropa interior de ella para empezar a acariciarla íntimamente. Lo atrevido de la caricia la tomó por sorpresa, provocando que se estremeciera al principio, para evitar problemas colocó el cuchillo en la mesa pero no se giró en ningún momento, en lugar de eso colocó sus manos en el borde de la barra de cocina para tener un punto de apoyo.

El ritmo de las caricias en el clítoris fue constante, jugaba con el, lo acariciaba y pellizcaba, aquello no era suficiente para ninguno de los dos. Para ella porque sólo la tentaba con el placer sin dárselo, para él porque deseaba sentirla en mayor medida. Sin interrumpir sus caricias la enderezó lo suficiente para tener espacio y poder meter su otra mano la bajo la blusa para acariciar uno de sus senos por encima de la ropa interior mientras que con sus dientes y lengua atendía el cuello de la joven.

Finalmente las caricias surgieron efecto tras varios minutos, provocando que la ojiverde estallara en un orgasmo, situación que venció sus brazos y se hubiera estrellado contra la barra si Naruto no la hubiera contenido. En su lugar los distintos tazones cayeron al suelo con estrépito.

-Por tu culpa nos hemos quedados sin comida-lo acusó con voz jadeante cuando pudo recuperarse un poco de los efectos producidos en su cuerpo por el orgasmo.

-No me preocupa especialmente-reconoció con picardía mientras sacaba los dedos de aquel cálido interior y los llevaba hasta sus labios para lamerlos aprovechando que ella lo observaba por encima del hombro-Es el mejor postre que he probado jamás.

-Pervertido-acusó con una sonrisa pícara mientras se incorporaba de su posición, en cuanto se giró para quedar frente a frente-¿Hiciste esto para distraerme?

-No, en realidad lo hice porque no me pude resistir. Te he deseado desde hace mucho tiempo Sakura-chan

El anhelo que se filtraba en su voz fue muy desconcertante para la joven, que lo miró fijamente por unos segundos tratando de encontrarle sentido. Sin embargo lo achacó a un breve momento emotivo, nada a lo que darle demasiada importancia.

-No fue mi intención preocuparte por mi comportamiento de ayer pero…había cosas que tenía que resolver de inmediato. Pero no volverá a faltar a mis promesas contigo

-Y con Anzu

-Ah sí, claro, tampoco a las promesas que le haga- respondió con vaguedad porque la 'existencia' de aquella niña era demasiado desconcertante como para terminar de hacerse a la idea. Lo suyo con Sakura era un asunto muy diferente.

No pudo resistir más la tentación de tenerla a tan sólo unos centímetros de distancia, sólo que en aquella ocasión ella pareció sentir lo mismo pues los labios se ambos se encontraron a medio camino. Al principio fue un contacto suave, pero poco a poco la pasión encendió el beso, sobre todo cuando ella se acomodó un poco, quedando la erección entre sus piernas.

Esa fricción los hizo gemir al mismo tiempo, así que sin pensarlo él la tomó de sus glúteos para elevarla, obligándola a rodearlo por la cintura con sus piernas mientras se sujetaba firmemente de su cuello, todo eso sin soltar el beso.

De esta manera la llevó hasta la recámara subiendo las escaleras, lo que aumentó la fricción y la mutua estimulación, de modo que cuando la depositó en la cama ambos estaban deseosos de continuar.

Para Naruto la situación era fácil porque ya estaba desnudo, para igualar las cosas Sakura se desnudó apresuradamente, tan rápido que las costuras de la blusa lo resintieron cuando ella batalló para quitársela en un suspiro.

El incidente en la cocina y el posterior camino hasta la recámara tenían al rubio cerca del límite, pero cuando la vio sólo en ropa interior supo que necesitaba tomarse su tiempo. Quizá todo aquello no fuera más que una fantasía, pero deseaba disfrutar cada instante de la experiencia.

Suavemente la empujó hasta recostarla completamente en la cama, entonces se colocó sobre ella disfrutando de la vista. Nunca tendría suficiente de aquella vista pero tampoco podía permanecer así por siempre, de modo que comenzó a repartir besos y caricias por todo su cuerpo, recreándose en las formas y la suavidad de la piel que sus manos recorrían sin parar.

Cuando finalmente entró en ella se vio invadido por un indescriptible placer, mientras entraba y salía de ella la miraba fijamente a los ojos, disfrutando de cómo aquellos hermosos esmeralda se oscurecían por el brillo de la pasión.

Varios minutos después de que el orgasmo los golpeara, descansaban tranquilamente en brazos del otro mientras esperaban que sus respiraciones recuperaran el ritmo normal

-Debo cambiarte las vendas de la prótesis antes de irme a la clínica-comentó distraídamente al notar que el vendaje estaba suelto a la altura del antebrazo.

El comentario desató una serie de pensamientos en espiral que lo llevaron a recordar un pequeño detalle, el origen de aquel encuentro amoroso que acababan de disfrutar, y se apresuró a traerlo de vuelta.

-No me lo has dicho-acusó Naruto mientras dibujaba círculos perezosos alrededor de uno de los pezones femeninos

-¿Qué es lo que no te he dicho?

-Que me amas, claro

-No iba a dejarte ganar tan fácil, considéralo tu castigo por lo de ayer-replicó con una sonrisa, a lo que él respondió girando posiciones para quedar encima de ella

-Dímelo Sakura-chan

-Oblígame

Incapaz de ignorar un reto tan directo, se inclinó sobre ella y comenzó a hacerle cosquillas por varias partes del cuerpo hasta que la tuvo doblada sobre si misma para protegerse del ataque mientras reía abiertamente

-Basta, basta.

-Aún puedo hacer un kage bunshin para que me ayude ¿eh? Ríndete

-Está bien, está bien. Te amo, claro que te amo. Eres un baka, pero eres mi baka.

A pesar de que intuía la respuesta, la declaración lo golpeó de lleno congelándolo por un momento, degustando de cómo se escuchaban aquellas palabras que por años deseó escuchar y que terminó resignándose a su ausencia.

Estaba tan conmovido que no deseaba que ella lo viera de esa manera, así que recostó contra ella escondiendo su rostro en el hueco del cuello de la ojiverde.

-También te amo Sakura-chan. Nunca te he podido dejarte de amar.-murmuró mientras la apretaba contra si.

CONTINUARÁ

Pues ya está aquí el capítulo, me costó mucho trabajo sacarlo no sólo por una cuestión de tiempo sino porque lo cambiaba y cambiaba y cambiaba. Espero que el resultado sea de su agrado.

Finalmente Naruto decidió 'disfrutar' de lo que está ocurriendo ¿eso afectará la búsqueda de una sorpresa? Lo verán más adelante. El capítulo originalmente era más largo, pero como el siguiente quedaba más corto decidí partirlo para equilibrarlos. En el siguiente capítulo veremos la interacción de Naruto con su hija y en familia.

Muchas gracias a quienes me han dejado reviews, FAVS y similares, son una bonita recompensa al tiempo que pasamos escribiendo. Yuuko14, Shikamaru está con Temari, fue la única pareja que me cumplió Kishimoto y nunca la cambiaré ;)

Una última cosa, aunque esta va para los fans NH y SS que dejan mensajes quejándose e insultando. Miren, a estas alturas ni ustedes ni yo vamos a cambiar de opinión ni nuestros gustos, así que juro que no entiendo qué ganan con venir a un fic NaruSakur (que desde la descripción deja bien claro que lo es, así que no entran engañados) a reclamarme por 'no ver la luz'.

¿Les molesta? Entonces entren sólo a los fics de sus parejas, no entiendo que pierdan el tiempo con algo que no es de su agrado y luego dejen reviews muy largos que a mí no me lleva más que un par de segundos eliminar y ni leo más allá de las primeras palabras. En serio ENVIDIO el tiempo libre del que disponen.

2015-03-04