Bueno daros las gracias por la confianza que habéis depositado en mí. Espero que os siga gustando la historia aquí tenemos el segundo capítulo.

Los personajes no me pertenecen…

Capítulo 2

POV RICK

Estaba en ese balcón intentando alejarme del resto del mundo. Quería volver a huir a Los Ángeles y meterme en mi apartamento a escribir sin salir de allí por lo menos en una semana. O salir con mis amigos a tomar algo o al cine. No soy ningún monje aún salgo pero no me gusta los sitios de música a tope y con un gran número de gente, cualquiera lo diría viviendo a Lo Ángeles pero…yo sabía allí donde encontrar mis lugares solitarios donde la inspiración me venía a raudales pero aquí…aquí no podría volver a vivir. El bullicio de la ciudad, toda la gente en la calle, casi chocándote con todo el mundo a la vez que paseas, este ambiente tan frío y esos recuerdos que me llegan nada más pisar esta tierra. Mi hermana y yo junto a mi madre en Central Park, en casa, en estas calles llenas de gente. Y pensar que ahora detecto todo lo que me gustaba de esta ciudad, y pensar que ahora detecto la que para mi era mi casa, mi hogar. No puedo vivir en una ciudad en la que todo me recuerda a ella, todo. Dios la hecho tanto de menos, y aquí estuve a punto de…

-Hola-dije una voz a mi espalda y pensé se acabo mi tranquilidad.

-Hola-dije girándome y encontrándome con Kate de cara.

-¿No deberías estar haciendo de anfitrión?

-No soy muy bueno.

-Pues yo creo recordar que si lo eras, el mejor…

-Ya, eso hace demasiado tiempo.

-Deberías entrar, deberías hacerlo por ella-dijo señalando a Alexis que estaba hablando con Tommy.

-Ya. Pero la verdad es que necesito algo más de tiempo para hacerme a la idea de que tengo que aguantar eso.

-Oye. Te doy cinco minutos. A mí no me apetecía para nada esta fiesta pero lo he permitido porque a tu hermana le hacía mucha ilusión tu visita.

-Lo siento. De verdad con cinco minutos tendré bastante.

-Bien-dijo girándose.

-Kate.

-¿Si?

-¿Puedo hablar un momento contigo?

-Claro.

-Alexis…Alexis ¿está bien?

-Sí, claro-dijo extrañada-¿la has visto mal?

-No…no, claro que no. Pero después de…bueno no sé si lo sabes.

-¿Que quiso suicidarse?

-Lo sabes.

-Claro somos compañeras de piso pero sobre todo somos amigas. Si estás preocupado por eso no tienes por qué estarlo. Está bien, es feliz creo que eso se le nota. No creo que vuelva a intentarlo. Tienes sus días malos como todos supongo pero…de verdad está bien. Ya la ves, ahora sonríe muy a menudo.

-Creo que fue mi culpa.

-¿Qué?

-Si. Ella no quería irse de aquí y yo…yo me la lleve, la aleje de todos sus amigos por eso…

-No digas tonterías. Estaba mal, lo de vuestra madre os afecto a los dos, de forma distinta pero os afecto. Ella hubo un momento en que no pudo asimilarlo o aguantarlo, pero ahora ha aprendido a vivir sin ella, lo ha aceptado y tu deberías hacerlo también.

-¿quieres ser psicóloga o algo?

-No te puedo asegurar que no-dijo sonriendo. Tenía una sonrisa increíble, además era inteligente y era muy madura para su edad, quizás si se iba, su hermana iba a estar en muy buenas manos.

-Kate ¿de verdad tienes 18?

-Sí, recién cumplidos-dijo volviendo a sonreírme- ¿por?

-Eres muy madura para tu edad, de verdad.

-Gracias, supongo.

-Era un piropo no lo dudes-dije sonriéndole-te puedo pedir un favor.

-Am primero me tiras un piropo para que luego no me pueda negar ¿no?

-Algo así, ¿funciona?

-No mucho-dijo riéndose-pero dispara.

-Me prometes que cuidaras de ella si decido irme-dije mirando a Alexis por la puerta del balcón.

-Claro es mi amiga, vaya favor.

-No ese no es el favor.

-Entonces.

-Me avisarás si la ves algo…decaída si… me avisarás.

-Claro. Pero de verdad esta bien. Aunque creo que le gustaría que te quedarás.

-Ya, pero ya no estoy cómodo en esta ciudad ya no la siento como mi hogar.

-¿En serio? Si es la mejor ciudad del mundo, es increíble.

-Demasiada gente y demasiado ruido.

-Eso es la que la hace especial.

-Para mi también antes lo era, quizás ahora tenga otros gustos.

-No, es que te has olvidado de lo bueno de esta ciudad. Verás como si te quedas unos días los vuelves a encontrar.

-No, no lo creo. Aunque me quedaré unos días para asegurarme de que Alexis está bien.

-Está bien, ya te lo digo yo.

-Es lo único que me importa en la vida, sin ella yo…

-Rick, ella te necesita fuerte. Si ella te ve así se jodio todo lo que hemos conseguido hasta ahora. Ella necesita recuperar a su hermano, tienes que superarlo sino…

-Si ya, es fácil decirlo.

-Creo que deberías quedarte. Creo que te podría venir bien estar cerca de ella y a ella también.

-Quizás no lo sé.

-Bueno ya te he dado más de cinco minutos, ahora entra ahí y saca a alguna a bailar llama un poco la atención-le sonreí y le deje pasar por delante de mí. Cuando Alexis me vio me sonrió y me llamó haciendo gestos con la mano. Cuando me acerque a ella hizo que bailara aunque no tuviera ganas. No pude evitar buscar a Kate con la mirada la encontré hablando con un chico compartiendo sonrisas y gestos cómplices. No sé porque coño me molesto verla con otro, quizás porque era con la única con la que me había sentido a gusto desde que llegue aquí, quizás era su sonrisa que hacía que me sintiera bien, como si estuviera en casa. Volví a centrarme en Alexis e intente mantener la sonrisa durante el resto de la noche.

Cuando ya se fue todo el mundo entre los tres limpiamos como pudimos todo lo que había dejado atrás la fiesta y nos dispusimos a dormirnos.

-Hermanito creo que estás un poco viejo para ese sofá.

-Sí, es verdad. Así que, qué me dices ¿duermes tú en él?

-Jaja en tus sueños. Buenas noches-dijo besándome la mejilla.

-Buenas noches.

Cuando desapareció escuché a alguien dando aplausos desde el otro lado de la habitación cuando me giré me encontré con Kate aplaudiendo y sonriéndome.

-Eres muy buen actor.

-Bueno tampoco ha sido tan malo.

-Ah no. Entonces creo que podemos hacer otra fiesta mañana.

-No, será mejor que no-dije poniéndome de pie y ella empezó a reírse a carcajadas-eres muy mala.

-Bueno que se le va a hacer-dijo sonriéndome-mañana tenemos clase por la mañana. Deberías ir a dar una vuelta por la ciudad quizás encuentres algo que te guste.

-Quizás, pero no sé. Buscare un hotel y luego ya veré.

-Si necesitas compañía yo…bueno salgo mañana temprano. Puedo hacerte compañía.

-Gracias, yo…

-Toma mi número, llámame si necesitas ayuda-dijo sonriendo y girándose para desaparecer de mi vista.

Me despertó el olor a café recién hecho. Tenía un fuerte dolor de cabeza, sin duda no estaba acostumbrado a beber. Mejor dicho había perdido la costumbre. Me levanté y me dirigí a por una buena ración de café. Cuando entré en la cocina me encontré con Kate allí tomándose un café. Llevaba un pantalón vaquero y una camisa blanca y tenía el pelo recogido en un moño, estaba tan guapa…joder Rick que es solo una niña.

-Buenos días-dijo sonriéndome y joder no pude evitar sonreír.

-Buenos días, no tendrás nada para la resaca.

-Uy que debilucho eres. Tomate esto con una buena taza de café y estarás como nuevo.

-Eso espero-dije sonriéndole-y ¿Alexis?

-Ya se ha ido.

-¿En serio? Tenía cuerpo.

-¿Qué si tenía cuerpo? Estaba como una rosa.

-Eso es porque…

-No, tranquilo no está todo el día de fiesta. Apenas bebió creo que te lo hecho todo a ti.

-Seguro-dije haciendo una mueca-me duele todo.

-Al final va a tener tu hermana razón y eres un viejo.

-Jaja muy graciosa.

-Demuéstralo.

-¿Qué?

-Me han suspendido una clase y voy a salir a correr, vente.

-¿A correr?

-Si. Que pasa no me puedes seguir el ritmo ¿eng?

-¿Qué no? Te vas a enterar. Solo espera que me haga algo de efecto esto que me has dado-dije haciéndola sonreír. Y se marchó a cambiar para estar más cómoda mientras a mí me hacía efecto el café.

En poco tiempo estábamos los dos en Central Park dispuestos a correr. Kate estaba haciendo estiramientos, joder tenía un cuerpazo para ser una niña.

-Vista al frente-dijo pillándome mientras le miraba el culo.

-¿Qué?-giró la cabeza desafiándome-no miraba nada.

-Vale lo que tú digas. Sígueme-dijo saliendo de golpe a correr.

Conseguí mantener su ritmo durante los primeros minutos pero enseguida empecé a sentir la falta de práctica porque apenas podía mantenerme de pie y me deje caer sobre un banco mientras ella se reía de mí y seguía trotando manteniendo el ritmo.

-Sin duda estas hecho una mierda, eres un viejo.

-Dios ¿tú te preparas para la maratón o algo?

-Pero si apenas hemos empezado y ya estas reventado.

-Sentémonos un rato, me estoy muriendo.

-Dios no vuelvo a venir contigo.

Nos sentamos finalmente en el césped tumbándonos y empezamos a bromear y hablar enseguida, parecía que nos conociéramos de toda la vida, y la verdad es que así era pero ella era solo una niña, aunque ahora no fuera mucho más mayor se notaba que era una auténtica mujer.

-Entonces, ¿desde cuándo vives sola?

-Bueno hará ya un año.

-¿De verdad?

-Si-dijo mirando hacia el infinito.

-Supongo que problemas en casa.

-Algo así.

-Lo siento no quería hacerte sentir mal.

-No está bien-dijo sonriéndome.

-Será mejor que nos vayamos, no quiero que llegues tarde.

-Sí, se me ha pasado rápido la mañana.

-Si a mí también-dije sonriéndole, me sentía muy bien a su lado, no me importaba nada más me hacía sentir bien como hacía ya demasiado tiempo. Se levantó y me ofreció la mano. Luego fuimos ambos uno al lado del otro hasta llegar a su casa. Había sido una muy buena mañana y empezaba a verle algo bueno a esta ciudad que algún día llamé hogar.

CONTINUARÁ…

Esto va avanzando muy, muy rápido. El viernes nuevo capítulo vamos a ver hasta dónde llega esto y poco a poco iremos conociendo a los personajes lo prometo cada uno tiene una historia detrás.

XXOO

Twitter: tamyalways