Me ha costado mucho levantarme hoy de la cama para actualizar se estaba tan bien. Pero aquí estamos un día más, dándoos las gracias por gastar un minuto del día en dejarme un comentario me hacen sonreír. Gracias a todos por seguir, estamos empezando una fase final o pasando ya el ecuador de la historia veremos si continúa bien la cosa o no.
Los personajes no me pertenecen…
Capítulo 15
POV RICK
Me levanté cuando la luz del sol entraba por la ventana de mi habitación del hotel. Me moví buscándola pero no podía encontrarla por ningún lado. La cama estaba vacía. Abrí los ojos y la luz me deslumbró, enseguida Kate entró dentro de mi vista.
-Buenos días.
-Buenos días-le respondí con una sonrisa en la cara.
-¿Tu no eras el que madrugaba?
-¿Yo? Cuando he dicho yo eso.
-Eres muy listo-dijo haciendo amago de levantarse.
-No te vayas-dije poniendo morritos.
-Levántate he pedido el desayuno.
-Eres una aguafiestas-dije levantándome como pude.
Me agarré a su cintura atrayéndola hacia mí. Y le di un beso, que empezó siendo suave y acabo haciéndome sentir muy pero que muy caliente. Cuando nos separamos Kate soltó un suspiro.
-Dios Castle…
-Kate no sabes lo que me haces sentir.
-Créeme lo noto-dijo con una sonrisa en la cara.
-No, bueno sí. Pero no solo eso-dije sonriéndole-te echo de menos cuando no estás cerca.
-Y yo.
Volví a besarla abrazándola fuerte, necesitaba sentirla.
-Rick tengo que irme.
-¿A dónde?
-A clase.
-Ya, clase.
-Si.
-Pues si quieres yo te ayudo a entrenar-le dije levantando las cejas y cuando me quise dar cuenta estaba en el suelo de la habitación con Kate sobre mi estómago y con cara de pilla-Dios no sabes lo que me pones en este momento.
-¿Solo en este momento?
-A todas horas, a cada minuto de mi vida desde que te conozco-dije acercando mis labios a los suyos uniéndolos a los suyos en un tierno beso.
Estábamos tan calientes, tan ardientes y tan pegados que no sabíamos dónde acababa uno y donde empezaba el otro, cuando de repente sonó la puerta interrumpiéndonos por completo.
-Dios le odio-dije algo irritado.
Kate se levantó sonriendo de encima de mí y me dijo allí tirado en el suelo todo irritado, enfadado con la persona que había decidido que era el mejor momento para llamar. Estaba mirando hacia arriba cuando me encontré con la mirada de Kate, justo de pie sobre mi cabeza.
-Te levantas o no-dijo pícaramente.
-Creo que no puedo.
-Bueno pues entonces no nos despedimos.
-¿Cómo?-dije levantándome corriendo.
-Ha visto como si podías-dijo sonriéndome pícaramente y girándose dándome la espalda.
Me agarré con fuerza a su cintura abrazándola por detrás y deteniéndola.
-¿A dónde vas?
-Tengo que irme ya te lo he dicho.
-Pero tendrás que desayunar.
-No puedo. Ya llego tarde.
-Por favor. Tienes que comer algo.
-Bien-dijo cogiendo un sándwich y comiéndose un bocado-bien ya he comido algo-dijo sonriendo-me beso suavemente de los labios y salió de la habitación dejando completamente solo allí como pasmado.
Me puse a desayunar sin muchas ganas, ya la echaba de menos y además me había dejado muy pero que muy necesitado. Cogí el café y le pegue un buen sorbo necesitaba despejarme lo suficiente para poder tomar una buena ducha fría. Estaba pensado en eso cuando de repente sonó la puerta. Tenía que ser ella, quizás se había arrepentido de irse y me necesitaba tanto como yo a ella. Me levanté con una sonrisa en la cara y abrí la puerta con ella aun en la cabeza.
-Qué ya me echabas de…-me quedé completamente sin habla cuando vi a la persona que se encontraba en el otro lado de la puerta. Allí estaba la madre de Kate con cara de pocos amigos. Dios no sé qué hacía aquí pero para nada iba a pasar nada bueno.
-¿Puedo pasar?-dijo, pero antes de que pudiera responder ya se había abierto el espacio necesario para poder entrar.
-Claro-dije algo irónico mientras cerraba la puerta. Quería gritarle a la cara todo el daño que le había hecho a su hija y un par de cosas pero sabía que tenía que controlarme. Después de todo era la madre de Kate y yo había perdido a mi madre y sabía lo que me gustaría en estos momentos poder tenerla a mi lado. Por mucho que se equivoque siempre será su madre.
-Bien me imagino que te preguntaras que que es lo hago aquí.
-Pues sí. Si buscas a tu hija, supongo que estará en su casa. Yo no…
-No soy una tonta señor Rodgers. Sé que esta con mi hija-dijo poniendo mala cara-y como usted sabrá y se imaginará yo quiero lo mejor para mi hija y lo siento pero usted no está ni cerca de serlo.
-Bueno eso lo tiene que decidir ella-no iba a hacer yo también el tonto. Si ya lo sabía no pensaba negarlo.
-Mira señor Rodgers si lo que quieres es nuestro dinero…
-Ni se te ocurra ir por ahí.
-Bueno da igual. Eso nunca lo vas a conseguir. Vas a dejar a mi hija y…
-No voy a dejarla.
-Eso ya lo veremos-dijo sonriendo-se que le gustaría ser escritor. Pues bien este es el trato. Si la dejas conseguiré que te publiquen un libro en una de las mejores editoriales. Si no la dejas olvídate de tus sueños, no conseguirás publicar nada y olvídate de tu trabajo. Nada de lo que escribas te va a servir para nada-dijo con una sonrisa cruel en su cara.
-Me da igual.
-¿Entonces a que te vas a dedicar?
-A lo que sea.
-Crees de verdad que mi hija será feliz con un don nadie. Ahora le divierte y más si sabe que me molesta. Pero llegara un momento en que se aburrirá de ti y entonces no te quedara nada de nada. No te conviene tenerme de enemigo señor Rodgers. Si de verdad quieres a mi hija piensa en el futuro que vas a poder darle-dijo saliendo por la puerta.
No me dio tiempo de responderle, pero tampoco sabía que responderle. Me daba igual mi futuro si la tenía a ella a mi lado. ¿Pero podría hacerla feliz solo conmigo? ¿Qué puedo ofrecerle? Necesitaba verla, solo lo que ella pensara sobre mí me valía, solo si ella pensaba que yo soy lo suficiente para hacerle feliz me basta, me daría completamente igual.
Decidí darme una vuelta por la ciudad para poder poner la cabeza en su lugar. No quería contarle a Kate la visita de su madre, sabía que no la ayudaría para nada. No pensaba dejarla por las amenazas de su madre. Yo la quiero y me da igual si no consigo publicar nada o volver a trabajar como guionista. No sabía el poder que tenía pero si lo conseguía me daba igual. Ella me hacía feliz no necesitaba nada más. Solo esperaba que Kate sintiera lo mismo y entonces mi decisión sería fácil de tomar. Haría lo que fuera, pasaría el resto de mi vida haciéndola feliz.
Estuve dando vueltas alrededor del hotel durante bastante tiempo hasta que sentí como mi móvil empezaba a vibrar en mi bolsillo. Cuando lo saqué allí estaba la cara sonriente de Kate, esa sonrisa que me tenía completamente enamorado y quería estar el resto de mi vida viéndola, mi decisión está tomada. Iba a luchar por ella, iba a luchar para hacerla feliz.
-Hey.
-Hey. Ya he salido. Nos vemos en Remy.
-Claro. Te veo allí-dije con una sonrisa en la cara.
Cogí un taxi y enseguida estaba en la puerta de Remy esperándola como un loco, deseoso de verla, deseoso de saber si sería capaz de hacerla feliz. Cuando la vi acercarse y ella me vio la sonrisa de su cara me dijo lo que tenía que saber aunque necesitaba que ella me lo dijera, la veía feliz veía en su cara esa sonrisa y notaba que todo iba bien, más que bien nada podía ir mal si esa sonrisa se mantenía en su cara. Cuando llegó hasta donde estaba se acercó a mí y antes de que pudiera decirle nada ya estaban sus labios sobre los míos besándome. Coloco su mano en mi cuello profundizando el beso y yo me deje llevar por su entusiasmo con mucha facilidad.
-Por dios, como está la juventud de hoy en día-dijo una mujer que paso a nuestro lado y no pudimos parar de reír cuando nos separamos.
-Lo siento señora, no sé qué me pasa cuando la tengo cerca-le grité a la mujer que se iba cabeceando y Kate me dio un codazo para que me callara. Entramos en Remy sin poder parar de reír y nos sentamos en una de mesas más alejadas de todos.
Cuando llegó la camarera pedimos lo que queríamos para comer y en cuanto se fue no pude evitar volver a besarla. Solo quería besarla y besarla, sus labios me tenían completamente loco.
-Dios Castle déjame respirar.
-Vale.
-¿Qué te pasa?
-Nada.
-Venga, estabas muy pensativo cuando llegaba.
-Yo…
-Suéltalo-tragué saliva y me decidí a preguntarle.
-Kate yo… ¿te hago feliz?
-En serio lo preguntas-dijo con una sonrisa en la cara-Rick estoy más feliz que nunca, y eso es gracias en parte a ti.
-Me alegro. Y si…y si nunca consiguiera ser escritor, si terminara de barrendero, camarero…
-Castle, primero yo soy camarera y estoy orgullosa de ello y bueno quiero ser policía que no creo que sea ni peor ni mejor así que, a lo que te dediques no me importa. Eso no define a la persona si no sus actos. Y además, y quiero que te quede muy claro, tú eres una persona increíble y me lo has demostrado y eso no cambiara si llegas a publicar algún día o si te metes a lo que sea. Mientras que no seas un asesino o un ladrón…porque entonces sí que tendríamos un problema-dijo y no pude evitar reírme.
-Si sería demasiado raro.
-Te imaginas-dijo riéndose-pero ahora en serio, de donde has sacado todo esto.
-Yo…no nada-no quería decirle nada de la visita de su madre para que…había intentado separarnos pero no lo lograría- solo te quiero y quiero hacerte feliz.
-Pues por ahora lo estás haciendo de maravilla-dijo sonriéndome y besándome suavemente.
Nos quedamos allí comiendo entre caricias, besos y alguna que otra broma. Éramos felices y estábamos juntos, su madre no iba a ganar. No nos iba a separar pasara lo que pasara siempre iba a luchar por ella, siempre.
CONTINUARÁ…
De momento sigue ganando el amor. ¿Creéis que Johanna se rendirá? ¿Volverá al ataque a por Rick hasta convencerlo? ¿Cambiará de estrategia y atacará a Kate? Bueno espero vuestras opiniones, lo que está claro es que se quieren, se hacen felices y lucharan por estar juntos.
Buen fin de semana a todos y nos vemos el lunes con un nuevo capítulo. Daros las gracias de nuevo a todos por seguir leyendo y yo mientras tanto sigo escribiendo el nuevo que no va tan rápido como desearía pero espero coger un buen ritmo estas tres semanas que quedan de este fic.
Espero vuestros comentarios XXOO.
Twitter: tamyalways
