Holis

Lamento haberme tardado pero justamente hoy fue que terminaron los exámenes, Química me tiene la vida triste -.-

Gracias a todos los que dejaron Review, agregaron la historia a favoritos y alertas, no saben cuanto me alegra eso cuando abro mi correo y lo veo T-T

Esta vez el capitulo me salio largo o eso creo, solo les pido que no me odien por el final de este capitulo.

Recuerdo que por mala suerte, los juegos del Hambre y su trilogía no me pertenecen.

Confusión

Peeta POV:

Escuche como alguien tocaba la puerta, y mire el reloj que se encontraba en la cocina, ya era de tarde lo mas probable es que la persona que se encontraba en la puerta era Katniss, deje las bolsas en la mesa y me aproxime a abrir.

-¿Katniss?- Sabía que era ella, pero aun así pregunte.

-Escuche que das clases de cocina- la oí decir, y me alegraba el hecho de que ella se encontraba mejor, le sonreí y seguí su broma.

-Es cierto, pero mis estudiantes tienen la tendencia de llegar tarde – le giñe el ojo y la deje pasar.

Le pedí que me siguiera hasta la cocina, ella no paso mas de la puerta de está, le reste importancia a esto y comencé a sacar las cosas de las bolsas, sentí como me observaba, y luego se quedaba pensativa, me preguntaba si aun seguía igual de afectada por todo lo que paso y si se encontraba peor, quizás ahora mismo solo este usando esa faceta de hacerse la fuerte y el solo hecho de esto me estaba matando, decidí sacarla de sus pensamientos y hablarle, pero ella parecía no escuchar.

-¿Katniss?

-Perdón, no escuche- me dice indicándome que por fin había conseguido sacarla de sus pensamientos- ¿Que dijiste?

-Te pregunte si querías que empezáramos.

-Si claro- la note nerviosa- ¿Que me enseñaras a preparar?

-Eso debes decidirlo tu –Le sonreí, para que no se sintiera tan nerviosa, la verdad era que se encontraba muy rara- ¿Qué es lo que mas se te antoja?

La vi meditarlo por un momento, y una sonrisa amarga se dibujo en su rostro, ¿Se abra acordado de Prim? O ¿Quizás de Gale? Eso ultimo me produjo un dolor en el pecho, Porque aunque ella no me la allá dicho, era obvio a quien había elegido antes de que volviéramos a entran en los juegos del hambre, tendría que ser ciego para no darme cuenta de eso.

-Galletas- la oí decir de repente- me encantaría aprender a prepararlas.

Supongo que las abra probado en el capitolio y le abran gustado, pero ella nunca haría algo que le recordara todo lo que ahora con mucho esfuerzo trata de olvidar, ¿o si? Además esa sonrisa amarga aun no se ha borrado de su rostro.

-Buena elección – fue lo único que dije, me dedique a buscar algo en donde preparar la masa.

Se abra dado cuenta que ni siquiera a dado un paso mas desde que esta en la entrada de la cocina.

-ven aquí, no creo que desde allí bayas a aprender- Se acercó y se coloco a un lado de mi, y comencé a explicarle lo que se necesitaba hacer - Bueno esto es lo primero que hay que hacer.

No se porque, pero sentía que ella no me estaba escuchando, era como si solo me estuviera observando, no era que me molestara pero me daba cierta curiosidad, le pase el tazón para que ella lo intentara y eso pareció llamar su atención.

-Procura amasarla con delicadeza- le susurre, note como se estremeció por un momento y luego comenzó a trabajar la masa, la observe en su mirada se notaba cierta determinación pero a la vez una terrible tristeza, sentí unas ganas inmensas de abrazarla, ¿pero que pasa si los episodios vuelven? No podría vivir con la idea de que le he vuelto hacer daño, por eso me prometí estar alejado de ella, pero era casi imposibles, incluso con los falsos recuerdos, yo nunca había dejado de quererla ella siempre fue la única chica que me dejaba sin aliento, la que tenia esa voz que me perdía con solo escucharla, auque las cosa seguian siendo confusas, algo me decía que no podría volver a dañarla o jamás me lo perdonaría.

-Soy un desastre – su voz me hizo volver a la realidad, y observe a que se refería había hecho que un poco de masa se saliera disparada del tazón, no pude evitar reír, porque al decir verdad nunca pensé que hubiera algo que ella no podría hacer bien.

-No lo eres, Avécese creo que son pocas las cosas que no se te dan- era cierto al menos para mi lo era, se quedo pensativa, me pregunto si se habra dado cuenta que eso fue un alago- Creo que no lo hiciste tan mal, la masa ya está lista.

-¿Que sigue ahora maestro?- katniss a estado muy bromista ultimamente, eso me agradaba, me gustaba la idea de poder bromear como antes.

-Ahora querida alumna- le respondi de la misma forma- vamos hacer el decorado.

Le entregue un cajita naranja y otra verde, eso eran nuestros colores, siempre me habían gustado como se veían juntos y ahora mas que nada queria utilizarlos, busque otro tazón para el decorado y le pedi a Katniss que me ayudrara con los colorantes.

-Trata de que el verde quede en el centro y el naranja por los lados - le pedí y la vi esforzarse mucho al hacerlo, ella estaba progresando le dije que mesclara los dos colores y no me equivoqué el efecto que estos produjeron fue perfecto.

-Hacen una buena combinación, los dos se ven muy bien juntos- Eso ultimo lo dijo con cierto tono cómplice, ¿a que se refería con eso?, acaso hablaba de nosotros, me apresure a contestarle ya que estaba tardando mucho, pero lo que dije no fue la mejor opción.

-Es cierto, pero abeces el verde puede danar el efecto del naranja- ella me miro y note su arrepentimiento, ¿que hice? por que le dije eso, a esto me referia cuando dije que queria mantenerme alejado de ella, porque no me puedo controlar con este tipo de comentarios, y menos siendo ella la causante de estos.

Ella tomo el decorado y comenzo a ponerlo en las galletas, yo hice lo mismo, sus galletas eran lindas aunque les faltaba un poco de práctica, de pronto ella dejo de decorar sus galletas y miro las mias, la sonrisa melancólica volvio hacer acto de presencia en su rostro, y fue cuando lo dijo:

-A Prim le hubiesen encantado esas galletas.

Allí fue cuando me di cuenta de porque queria preparar galletas y en quien se encontraba pensando en ese momento, no fue en el capitolio donde Katniss vio las galletas, fue el la panaderia, quizas en esos momentos en los que Prim la arrastraba hasta las vitrinas a admirar las galletas, No aguante mas cuando divisé como peleaba con sus lagrimas, quizas fue impulsivo pero aun asi no me importo la abracé, no se porque, ¿acoso es que antes tenia este enorme deseo de protegerla? yo la queria y eso no lo podía negar pero ¿tanto?

-Ciento mucho lo de Prim Katniss- Me sentía culpable por no haber estado con ella cuando mas me necesitaba- disculpa si hice que la recordaras.

Ella comenzó a llorar sobre mi hombre, y yo no podia parar de sentirme culpable, como la pude abandonar tanto tiempo, segun lo que Haymitch me habia dicho se encontraba sola, pero si me acercaba mucho corría el riesgo de perder el control, si los malos recuerdos volvían a envolverme de la misma forma en que lo hacen cuando vienen sin avisar, podria volver a tratar de matarla y quizas estaba vez no se encontrara nadie capaz de detenerme.

-Esta bien Katniss, todo esta bien- le susurre, y eso parecio calmarla.

-Lo ciento Peeta, moje todo tu hombro.

-No te preocupes- Katniss me miro y yo no sabia si hablarle o perderme de nuevo en esos ojos grises que en cierto tiempo me robaban el aliento, algo paso antes de que pudiera hablar o decirle algo, sentí sus labios sobre los mios, yo no le correspondí, aunque antes un solo beso, incluso su sola mirada era algo que deseaba con ansias, ahora todo era distinto, no puedo hacer esto, no puedo corresponderle, porque una vez que lo haga no me podré detener, ella sé dio cuenta de esto y se separo de mi, trató de buscar en mi rostro una explicación pero desvié la mirada al suelo, y sin dejarme decir nada salio corriendo. No fue hasta que escuche que la puerta se cerró que me di cuenta de algo, si dejaba que ella se fuera asi y sin una explicación seria peor que cualquier cosa que podría hacerle.

Comencé a correr hasta su casa, quizas para tratar de alcanzarla, en el momento en que llegue hasta su puerta la toque sin esperar o retomar el aliento, ella no abría, y yo no sabía si lo que sentia en es momento era: desesperación, preocupación o culpa.

-Katniss, por favor, solo abre la puerta- Era un intento desesperado por hacer que abriera la puerta, pero no podia dejar las cosas asi.


Katniss PVO:

-katniss, por favor, abre la puerta- Su voz solo me confirmo que era él.

Un lado de mi queria abrirle y escuchar lo que tenga que decirme, pero otro solo me aconsejaba volver a mi habitación, no pude mas y lo hice, abrí la puerta lista para oír lo que sé que me esperaba, Peeta estaba recostado del umbral, y cuando me vio abrir se endereso.

-Katniss yo... - ¿acaso Peeta no sabe que decir? esto es nuevo - yo lo ciento, pero es que no puedo.

-¿Por qué? - exigí una explicación, aunque sabia que no debia, porque la conocia.

-Porque no quiero que esto vuelva a pasar- dijo y rozó sus dedos contra mi cuello- no se, si otra vez tendre la suerte de tenerte a mi lado para convencerme de seguir adelante.

Me quedé congelada, estática, no sabia como responder a eso, esperaba un sermón de: Katniss considerando lo que paso ya no siento lo mismo, o un Katniss nada es igual, Pero eso era diferente, toda la rabia y el enojo que sentía se esfumo, como responder a esto, él me intenta proteger como lo hacia antes, como siempre lo hizo, pero eso implicaria alejarme de él, y no estaba dispuesta a hacerlo, no, no lo perdere cuando ahora tengo una minúscula pero existente esperanza de recuperarlo, Mi unica reacción fue abrazarlo y aferrarme a él, quizás así el entinda lo que quiero decir con eso.

Me devolvió el abrazo, y acaricio mi cabello.

-Pero yo te necesito, necesito que estes a mi lado Peeta- dije tan bajo que podria confundirse con un susurro, pero no lo fue porque se que el lo escuho.

-Por que lo haces tan difícil preciosa- lo escuche decir- te prometo que lo intentare, pero no ahora.

Algo es algo, y si Peeta promete algo lo cumple, porque sé que es así, mire la entrada que aun permanecía abierta y me di cuenta que y era de noche, con todo lo que habia pasado hoy, no quería dormir sola. Mi mirada se desvió hacia la parte baja de la puerta de entrada mientras aun seguía abrazada a Peeta, y descubrí algo que hasta el momento desconocía por completo, un sobre, reposando en la entrada, seguramente alguien lo deslizó por allí, ¿pero quien?

Rompí el abrazo, y aun con la mirada curiosa de Peeta me acerque al sobre, no quise abrirlo así que solo lo voltee para saber quien lo había mandado, me quede estática cuando leí la parte de atrás, en letras pequeñas se encontraba escrito:

Gale Hawthorne.


No me odien si esperaban un final de capitulo mas tierno, tengan paciencia ya vendrán.

¿Que les pareció?

Me encantaría que me lo dijeran en un Review o si tiene alguna sugerencia también, y gracias por los que ya han dejado.

Bueno hasta el próximo capitulo.

Gracias por leer :3