¡Hola! Aquí el nuevo capítulo, aunque me retrasé mucho porque tuve que meditar sobre el rumbo que quería tomar y bueno, aquí esta el resultado, espero de verdad que les guste. :DD
De nuevo, Haikyuu! No es de mi propiedad, todos los créditos son de Haruichi Furudate, creador del manga y personajes.
Trinidad
La habitación estaba llena de sus sollozos. Pero al menos la almohada que tenía en la cara ayudaba a callarlos.
Yamaguchi Tadashi se encontraba tumbado boca abajo en su cama, restregando su rostro con la almohada mientras ríos de lágrimas yacían de estos.
«¿Por qué tiene que doler tanto?» Un dolor punzante y en seguida un vacío de emociones le golpeo el corazón con tanta fuerza que derramó más lágrimas.
«He estado tanto tiempo a su lado y pareciera que jamás nota lo que hago por él» De nuevo esa punzada.
La situación era triste, era frustrante y desalentadora.
Él siempre había sido la persona que estaba apoyando a Tsukishima. Él siempre lo alentaba. Él siempre le daba ánimos incluso cuando Tsukki no los necesitaba. Él siempre era fiel, jamás lo dejaba. No importaba cuantos "Cállate, Yamaguchi" le dirigiera el más alto. Él siempre continuaba a su lado. Y eso nunca iba a cambiar.
Pero era eso lo que dolía.
¿Era acaso que no tenía respeto por si mismo? ¿Acaso era masoquista?
Empezaba a pensar que tal vez ambas opciones eran una respuesta a su dolor. Pero había una opción más.
Tal vez, solo tal vez, era el amor lo que lo hacía seguir.
Rodó por su cama y continúo sollozando, ya un poco más calmado, pero no menos triste.
«Al menos pudiste decir un simple "Gracias" por la taza de té» Recordó entonces como Tsukishima solo había asentido ante el gesto que Yamaguchi había hecho de todo corazón para él.
«Sé que tal vez cuando guardas silencio es como si me agradecieras…pero cuanto daría por escucharte decir 'Gracias, Yamaguchi'» Las lágrimas empezaban a secarse y lentamente con ello, su tristeza.
Entonces fue cuando el dolor quedó postergado y la alegría empezó a iluminar su rostro.
«Por primera vez pude tener a Tsukki tan cerca» Por estar tan centrado en llorar casi había olvidado ese momento del día. «Era tan suave y tan cálido» Y entonces abrazó su almohada. Pero no se sentía igual. Esa almohada no estaba ni lejos de emular la sensación que había experimentado al abrazar a Tsukki.
«Fue muy cómodo. Y calientito» Abrazó con emoción su almohada y la apretó muy fuerte entre los brazos. «Quiero más días asi…quiero tocar a Tsukki de esa manera de nuevo» Suspiró y sonrió ampliamente.
El cariño que sentía por Tsukishima era una moneda. Una cara era de un blanco puro e inmaculado. La otra era negro, un vasto y sofocante negro.
Asi es como el rubio le hacía sentir.
Por cada cosa que le lastimara, había otra que le hacía sentir mil mariposas en el estómago.
Por ejemplo, cada que Tsukishima lo callaba con ese tono gélido que tenía, Yamaguchi escuchaba su hermosa y profunda voz. Y cuando prestaba atención a su voz, siempre terminaba sintiendo escalofríos.
Cada que Tsukishima le daba la espalda, Yamaguchi siempre veía las líneas tan delicadas pero a la vez tan marcadas que tenía su espalda.
Y mientras recordaba todo eso, sonreía y sonreía.
«Tal vez sea momento…de tomar una decisión» Pensó y se quedó quieto en su lugar. «Debo decidir si seguir con este cariño o abandonarlo por completo…»
Entonces meditó por varios minutos.
«Si lo dejo…dejaré de llorar casi todas las noches. Pero si continúo, tal vez él alguna vez me quiera tanto como yo» Y asi varios dualismos románticos fueron arremolinándose en su cabeza.
Y entonces pasó de su alegría a su decisión.
«Seguiré…lo seguiré queriendo e incluso puede que lo conquiste» Fue su conclusión y sonrió al darse cuenta de ella.
Pero por supuesto, el camino iba a ser muy difícil.
Planeaba conquistar al mismísimo Rey del Hielo, el Señor de la Frialdad, al Lord del Sarcasmo. Y eso iba a ser un problema. Un problema grande.
«Pero no importa, me esforzaré. Y lo lograré, eso lo puedo asegurar» Hasta ese día, Tadashi nunca había tenido tanta determinación ni tanta decisión.
No sabía como, pero sabía que lo haría.
El amor de Tadashi era fuego. El corazón de Tsukishima probablemente era de puro hielo. Pero, Yamaguchi sabía que dentro de ese hielo había una llama intensa. Una llama que se complementaría con la misma llama que Tadashi tenía en el pecho.
Eran las 2:15 am y al fin su decisión estaba totalmente tomada.
Y entonces cayó en cuenta de todas las emociones que había experimentado en esa noche. Primero, el dolor más amargo. Después, la alegría más calida. Y por último, la decisión más firme de su vida.
Fue una trinidad de emociones.
Su misión era totalmente clara: Derretir las murallas que su Rey tenía en el corazón y conquistar el reino del Rey del Hielo.
Cuando se limpió las pocas lágrimas que cayeron en sus pecosas mejillas, declaró su misión como iniciada.
…
Y eso fue todo c:
Espero les halla gustado. Como siempre, espero sus reviews y sus comentarios lindos o no tan lindos, como sea, todos son muy bien recibidos. De verdad me gustaría saber que les parece el rumbo que estoy tomando y cosas de ese estilo.
Sin nada más que agregar, los amo (?) y ¡hasta otra!
