¡Hola! Sé que merezco la muerte por no haber actualizado durante una semana, y me disculpo por eso. Peeeero, aquí esta, más vale tarde que nunca :DD
Espero que les agrade y sin más, disfruten c:
Como siempre, ni Haikyuu! Ni sus personajes son míos, todos los créditos, honor y gloria(?) son para Haruichi Furudate.
Primeros Intentos
Después de cerrar los ojos al dormir sintió que los había abierto. Pero lo que vio no fue el techo de su habitación.
Lo que vio fue el cielo coloreado de un azul tan profundo y celestial que pareciera que con solo mirarlo lo iba a engullir en medio de toda su inmensidad.
Cuando se puso de pie, se dio cuenta de que estaba parado en medio de un inmenso mar de hierba verde.
No se divisaba nada más en la distancia, solo el cielo y el mar verde.
Pero cuando fijó su vista en un ángulo distinto vio un árbol al borde de un acantilado del cual nacía una pequeña cascada.
Y junto al árbol vio la silueta de una persona alta. Al instante supo quien era.
Corrió hacia el árbol, se tropezó varias veces, pero poco a poco fue llegando al lado de Tsukishima.
—Tsukki, ¡Tsukki! — se oyó gritar varias veces mientras llegaba a su lado.
Tsukishima solo lo miró y lo apretó en un abrazo cálido y cariñoso.
Cuando sujetó su barbilla para darle un dulce y suave beso, Yamaguchi abrió los ojos de golpe y se sentó en la cama.
La mañana había llegado al mundo real y con ella, el primer intento por tratar de descongelar el corazón de su amado.
Yamaguchi realizó su rutina matutina de todos los días con normalidad, solo que algo había cambiado ese día. En su rostro salpicado de pecas se dibujaba una enorme sonrisa.
Y por supuesto, no había que mencionar al culpable.
Después de haber experimentado la revolución de sentimientos que había tenido esa misma noche, se había quedado dormido, no sin antes haber sentido una enorme emoción al saber que iniciaría su plan para conquistar a Tsukishima.
Y mientras dormía, comprobó que aquella creencia que dictaba que lo último que pensaras al estar despierto sería una de las cosas con las que soñarías inmediatamente era completamente cierta.
Fuera como fuera, ese mismo día había prometido que se vería con cierta persona para seguirlo cuidando de su enfermedad.
Cuando estuvo listo y abrigado, tomo su pequeña mochila y salió hacia el invierno que estaba cubriendo aún más a la ciudad en sus fríos brazos.
En los noticieros decían que una tormenta invernal se acercaría durante la noche.
Y esa fue la excusa perfecta que necesitaba.
Mientras caminaba fue hacía un videoclub, se paseó por los estantes de diversas categorías de películas y llegó a la repisa que tenía una etiqueta que decía: "Documentales". Había encontrado su objetivo.
Tomó al menos 6 documentales que tenían en su título "Dinosaurios" y otros 2 que decían "Arqueología". Después fue a visitar el estante de películas de acción y tomó toda la saga de Jurassic Park entre sus brazos.
Y por último, dio una pequeña visita a la sección de "Románticas".
Entonces tomó la película más melosa que había en la sección y se fue a rentarlas todas.
Salió del videoclub con una bolsa gigante llena de películas y documentales para ver en la tarde.
Después de eso, pasó a la dulcería a comprar otra bolsa llena de dulces de fresa y por último, a la pastelería por un pequeño pastelillo con una deliciosa fresa en la punta cubierta de mermelada. Si eso no le encantaba, entonces no sabía que le gustaría.
Y ya al final, se fue directamente a la casa de los Tsukishima.
No había nadie otra vez, pero en esta ocasión la puerta estaba cerrada. Toco una, dos y tres veces.
Hasta que una oruga gigante envuelta en un edredón verde salió a atenderlo.
Había una abertura en la cabeza de la oruga, dentro de alcanzaba a ver un par de gafas gruesas. Por supuesto, era Tsukishima Kei.
—¡Hola, Tsukki! —dijo con esa energía y euforía que solo le mostraba a él.
Tsukki solo se acercó a la aldaba y la abrió, dejando que Yamaguchi entrara a la casa.
—Buenas. —Le oyó decir con un tono ronco y bajo.
Automáticamente, Yamaguchi subió a la habitación de Tsukishima y puso la enorme bolsa que llevaba al lado de la cama, después se sentó en ella y vio que esa habitación estaba exactamente igual que el día anterior lo que solo era sinónimo de que la enfermedad continuaba ahí.
Segundos más tarde, Kei atravesó la puerta y, envuelto en su edredón, la cerró tras de sí. Acto seguido se fue a tirar a la cama, no sin antes echarle un vistazo de reojo a la bolsa de Yamaguchi.
— ¿Qué son todas esas cosas? —Dijo cuando ya estuvo acostado en la cama, tosió.
—A-Ah, verás… —Yamaguchi sonrió y se acercó a tomar la bolsa, llevándola a la cama y sacando una a una las cosas que había llevado. —Creí que sería aburrido estar acostado todo el día asi que traje cosas para pasar el rato. —Miró a los ojos a Kei y después le sonrió cálidamente. Pudo ver entonces que una pequeñísima sonrisa se asomó por los labios de Tsukki. La misión empezaba a funcionar.
—Traje dulces, pastelillos y muchas películas para ver. —sonrío de nuevo.
Tsukishima entonces vio aquella película romántica que Yamaguchi había rentado al final. La tomó y la examinó con curiosidad.
— ¿Y esto que? —Preguntó mientras miraba la caja por todos los ángulos.
—A-Ahh…e-ehm, eso —Divagó mientras buscaba tiempo para formular una mentira. — ¡Ah! Lo que pasa es que en la renta de 4 películas me regalaban esa como parte de una promoción, si, eso. —sonrío nervioso mientras esperaba que Tsukishima se tragara la mentira.
—Hm, ya veo. —Al parecer había funcionado.
Luego de eso, Yamaguchi encendió el DVD para poner el primero de los documentales que había rentado para Tsukki. Cuando estuvo listo, se acomodó a su lado en la cama. Ambos sentados uno al lado del otro.
— ¡Wooooh! Ese es muy grande, Tsukki, ¿Cómo se llama? —Preguntó con un tono un tanto infantil cuando un dinosaurio gigante apareció en la pantalla.
—Ese es un Branquiosaurio, vivió durante el Jurásico Tardío, medían casi 28 m de alto, así que si, es muy grande. —La naturalidad con la que recitaba los datos era tal como la de una persona que recita los artículos de una lista de compras. Y ese era uno de los rasgos que Yamaguchi amaba de Tsukishima, su inteligencia.
Y asi pasaron las horas de la tarde, viendo documentales, Yamaguchi hacía preguntas cada 5 minutos y Tsukishima se percibía muy amable al responderlas. Demasiado amable.
Eran las 9:30 pm cuando terminaron con el 4º DVD.
—Dicen que la tormenta de nieve será muy fuerte durante las próximas horas. ¿Qué tal si te quedas hoy a dormir? —Tsukishima sugirió y el corazón de Yamaguchi saltó de emoción.
—A-Ah claro, solo avisaré a mis padres, pero esta bien, puede que sea peligroso salir a estas horas con este clima. —Dijo con un notable nerviosismo en la voz.
Hasta el momento, todo iba de acuerdo al plan.
Porque claro, todo era parte de su plan.
…
Y bien, eso es todo por hoy.
Espero actualizar pronto ya que esto era un capítulo más amplio peeeeeeero lo corté para darme más tiempo para pensar en como continuar (?)
En fin, espero sus reviews. Ya saben que sus comentarios son muy importantes uvu.
¡Hasta otra! :DD
