Holis aquí esta como prometí el nuevo capitulo :3
Gracias a todos lo que dejaron Reviews me encantaron los que le dejaron al capitulo anterior, gracias a los que agregaron mi historia a su lista de alerta/favoritos.
otra cosa, es posible que no publique hasta el martes o el lunes, pero si puedo hacerlo antes cuente con que lo haré.
ah y también quería agradecer a mi Beta, ella es genial y hace las mejores correcciones.
bueno ahora si, aquí esta:
Necesito un favor.
POV Katniss:
Subimos las escaleras hasta llegar a la entrada del pequeño sótano y él me pidió que esperara afuera. Para ser sincera, sentía un poco de emoción, ya que eran pocas las veces que recibía un regalo, más bien, muy rara vez.
Peeta me hizo señas con las manos para que yo entrara.
-Espera-Me dijo apenas cruce el umbral de la puerta.
Me quede quieta mientras él se colocaba detrás de mí y tapaba mis ojos con sus manos.
-¿Peeta?
-Quiero que sea una sorpresa hasta el final- Me susurro para que yo no pusiera objeción.
Fuimos caminando por la habitación… yo estaba cada vez mas emocionada… de repente, llego un momento en el que él dejo de caminar, haciendo que frenara de forma poco digna, me dio la vuelta, de manera que quedara frente a él y quito sus manos de mis ojos. Eso me hizo entender que la gran sorpresa se encontraba detrás de mí.
-Antes de que la veas – dijo Peeta mirándome a los ojos – Necesitó explicarte porque lo hice. Veras, al principio fue un recuerdo vago, no estaba para nada seguro de si era verdadero o no, pero me gusto. No era de esos que me hacían perder el control, más bien al contrario, me llenaba de paz y tranquilidad, pero luego tomo otro sentido, solo tenía en mente que deseaba que fuera para ti, porque hay dos personas que espero reconozcas allí. Solo espero que en la imagen veas te haga recordar a esa persona, y no a otra.
Sin saber el porqué, se me hizo un nudo en la garganta cuando Peeta me lo explico… y aquella sensación aumento cuando él me indico que podía verlo. Por alguna razón tenía demasiadas ganas de lograr ver lo que Peeta describía, así que me di la vuelta y mire lo que se encontraba detrás de mí…
¡Era un cuadro!
En seguida ubique la imagen que se encontraba ante mi… era una niña con una trenza, que estaba agachada y sonriente, y entre sus manos sostenía un diente de león, sus expresivos ojos grises se encontraban fijos en la otra persona que aparecía en el cuadro, la cual representaba a una pequeña niña rubia con unos hermosos ojos azules, y una colita de pato parecía formarse tras su espalda por culpa de su ropa… ella también sonreía mirando el diente de león, e incluso su cabello rubio parecía resplandecer con los rayos del sol. Al comprender el tema del cuadro y darme cuenta de quienes aparecían, mis ojos se llenaron de lagrimas… como no reconocer a esa colita de pato… al mirar con más atención, la sonrisa que Prim mostraba en el cuadro fue una de las últimas imágenes que tuve de ella, y yo no estaba segura si lo que quería era llorar o reír.
-Gracias Peeta –dije mientras me arrojaba a sus brazos, los cuales me recibieron amablemente.
-Por nada Preciosa – lo escuche decir con ternura –me alegra que te gustara.
Después de que Peeta prometiera que lo pondría en la sala, fuimos juntos hasta la habitación y nos tumbamos en su cama.
Habían momentos, como estos, en los cuales me preguntaba el como era posible que yo mereciera a un hombre como Peeta, incluso después de todas las cosas que habíamos pasado, tanto en los juegos como en la revolución contra el Capitolio… y mi lucha interna para decidir con cuál de los dos no podría seguir adelante… él seguía aquí. No nada fácil llegar este resultado, pero aun así me parecía increíble. De repente Peeta se levanto de la cama, lo que se me hizo demasiado extraño, ya que siempre era yo la que lo hacía, especialmente cuando sentía que mi cuerpo se estaba anteponiendo a mi mente.
-¿A dónde vas? –le pregunte antes de que saliera por la puerta.
-Voy a ver a Haymitch –me dijo un poco nervioso.
-¿Quieres que te acompañe? –le pregunte sin muchas ganas, la verdad que entre la charla de Haymitch y el regalo de Peeta, había tenido bastante sorpresas por hoy.
-No te preocupes –me dijo, lo cual agradecí en el alma- Solo voy a hablar un rato con él.
Me dio un ligero beso en los labios antes de salir, cerré mis ojos y me relaje un poco.
POV Peeta:
¡Demonios!... sé que me voy a arrepentir en el alma por esto, pero no tengo otra opción. En cuanto salí de la casa y me dirigí a la de Haymitch, me repetí mil veces un: "Da la vuelta, vamos aun tienes tiempo". Pero sabia que si lo hacia seria como darme por vencido antes de siquiera intentarlo.
Llegue a la entrada de la casa de Haymitch y toque la puerta. No pasaron mas de 2 minutos cuando decidí entrar por mi cuenta, y al hacerlo escuche ruidos en la cocina, entonces me dirigí hacia allá y lo encontré comiendo alguno de los panes que yo le había traído hace unos días, pero en cuanto me vio embozó una sonrisa que no supe interpretar.
-Muchacho, ¿tan pronto me extrañaste?- Dijo con un eje de ironía.
Fui hasta la mesa, que estaba cerca de una ventana, y me senté en una de las sillas, mientras Haymitch me observaba con atención.
-Necesito un favor- solté de repente.
-Vaya ustedes si que son tal para cual, la chica pidiendo concejos y el chico favores –dijo con un tono molesto pero sabio, además que se veía en su cara que todo esto no hacia más que divertirlo.
-Esto es enserió, de verdad necesitó este favor, pero prométeme que no le dirás a Katniss.
-Como quieras chico, bien dime en que te puedo ayudar.
Vamos Peeta, tu puedes, solo es una simple pregunta que necesita una aun más simple respuesta.
-Emmm … ¿Dónde… Dónde los puedo comprar? –le dije con la voz temblorosa y estoy seguro de haber sonado muy nervioso.
-¿Qué cosa?- dijo divertido, al parecer disfrutando de ponernos en estas situaciones.
-Ya sabes…. de eso –le dije para que lo entendiera –de lo que hablamos hace unas horas atrás.
-Les hable de muchas cosas, no estoy muy seguro de saber de cual de todas hablas –dijo cruzando sus brazos y recostándose en el espaldar de la silla con una sonrisa burlona en su rostro.
-Lo que tendríamos que utilizar cuando no estuviéramos solo durmiendo –le dije ya cansándome de su actitud.
-¿Qué? ¿Quieren jugar cartas? La verdad no estoy seguro de donde las venden, pero admito que es una buena idea –si lo que quiere es oírmelo decir, tendré que hacerlo o saldré de aquí con un juego de cartas.
-Los preservativos –dije muy bajo, pero estoy seguro que él lo escucho.
-¿Perdón?… ¿qué? … Lo siento, pero no escuche. Ya sabes todo esas dificultades que vienen con el avance de la edad –Con solo ver su cara podrías darte cuenta cuanto disfrutaba hacer eso.
-Demonios Haymitch… ¿en dónde puedo comprar los preservativos? –Le dije harto de tanto juego.
-Ah era eso, me lo hubieras dicho desde un principio –Lo oí decir mientras soltaba pequeñas risas- ¿Qué? Ya se cansaron de dormir…
-Al punto, quieres… ¿donde los venden?- le pregunte masajeándome la cabeza, tanto desvarió ya había hecho que me doliera.
-Bueno puedes ir al Quemador, o a la farmacia, ¿pero como se supone que los vas a pedir si ni siquiera me lo podías decir a mi? – me respondió, haciéndose el serio.
-¿Espera que?... ¿Acaso no lo puedo escoger o tomar yo? –Haymitch soltó una risa que no me gusto.
-Vaya, vaya… así que el muchacho quiere escoger su arsenal –sentí mi cara arde, lo cual significaba lo rojo que debía estar. Luego mire a Haymitch que comenzaba a levantarse de su silla –Bien, vámonos.
-¿Qué?... ¿Acaso tu vas a venir?... ¿me vas ayudar? –le pregunte incrédulo. Si preguntarle fue una tortura, no quiero saber que será el ir a comprarlos con el.
-¿Prefieres ir con Katniss? ¿Por qué puedo ir a buscarla si quieres? –Me levante antes de que el pudiera hacer cualquier cosas, y lo seguí.
Haymitch me llevo arrastras por todos los lugares por donde los vendían, y los cuales yo desconocía por completo, pero no compramos nada. Estoy seguro que solo lo hacía para avergonzarme y para que la gente viera que el campeón de los juegos del hambre y quien participo en la rebelión contra el Capitolio estaba haciendo otras "actividades" más que besarse con su "amante trágica del distrito 12". No fue hasta que llegamos a la farmacia que me llevo del brazo a uno de los estantes donde estaban ordenadas muchas cajas y comenzó a explicarme una por una… estaba más que seguro que deberían agregar esto a la lista de torturas.
-¿Por qué estas dicen que tienen sabor a frutas? No es que lo vayan a notar –Pregunte, tomando una caja de colores muy vivaces, pero al mismo tiempo estaba muy confiado en que me arrepentiría de haberlo hecho.
-Dime Peeta ¿sabes cuál es el sabor favorito de Katniss? –dijo riendo.
-A ella le gusta la fresa –dije aun sin entender a donde iba dirigida su pregunta.
-Entonces de verías llevar esta también –me dijo dándome una cajita rosada- solo asegúrate de leer la caja después.
Termine comprando 2 cajas de los preservativos normales, mas una de fresa y otra de vainilla, claro que sin dejar de notar que al momento de pagar la chica de la caja me lanzo una mirada que no decía otra cosa más que: "Depravado"… mientras que las que estaban atrás secreteaban mientras veían lo que compraba… no me cavia duda de que fue uno de los momentos mas incómodos de mi vida, incluso más que la entrevista que di antes de que comenzaran los juegos del hambre y dije que estaba enamorado de mi compañera de distrito frente a miles de personas… pero no fue hasta que estábamos a medio camino de mi casa cuando Haymitch me explico para que servían los de sabores en los preservativos, y mi sorpresa fue tal que casi se me cayo la mandíbula, pero ya era muy tarde para devolverlos. Cuando Haymitch se marcho a su casa, tome un respiro y entre a la mía rogándole a todo lo que existiera que Katniss estuviera dormida.
En cuanto abrí la puerta y entre, vi que Katniss venia bajando las escaleras, al mismo tiempo que me veía con curiosidad.
-Hola Peeta –fue lo único que la escuche decir antes de que sus ojos se desviaran a la bolsa, que gracias a dios era negra, pero eso no me aseguraba que no descubriera que había en ella.
¿Que tal? ¿les gusto?
Me encantaría saberlo en un Review y también son bienvenidas las criticas constructivas
Bueno espero les allá gustado, a mi me gusto mucho escribirlo.
Saludos y Hasta el próximo capitulo.
"Cuidado con los agentes de la paz"
