Bueno primero que nada, lo primordial aquí es una disculpa, de verdad discúlpenme la tardanza, pero mi Internet me odia mas que la hornilla de Peeta a Katniss.

Gracias a todos los que me dejaron un Review T-T No saben cuanto me alegran, también gracias a los que se tomaron la molestia de agregar la historia a su lista de Favoritos/Alerta.

Y gracias a me beta que aunque la deje sin trabajo un tiempo, me ayudo mucho con las correcciones en este capitulo.

Bueno no los aburro mas y a qui va:

Venganza.

POV Peeta:

Katniss observaba la bolsa con suma atención como si de verdad supiera lo que contenía, asi que se me ocurrió pasar la dichosa bolsita de una mano a la otra, para alejarla del campo de visión de ella, lo cual pareció funcionar porque dejo de prestarle atención.

-Hola Katniss –Le conteste al recordar que aun no la había saludado.

Ella termino de bajar las escaleras y se acercó a mí.

-¿Que tal te fue con Haymitch? –Me pregunto con curiosidad y yo no pude aparentar no estar nervioso.

-Bien, ya sabes… él… él está bien –Concluí de manera muy poco creíble.

Katniss me miro de forma extraña, tal vez porque no era muy normal mi comportamiento, así que me relaje para actuar de la forma más natural posible.

-¿Qué traes en la bolsa? –La pregunta me tomo por sorpresa, haciendo que perdiera parte de la calma de había logrado reunir, pero aun así trate de sonar lo mas natural posible.

-Es solo un regalo de parte de Haymitch –Eso está bien, sonó natural, solo tengo que meditar mi respuesta y deshacerme de la evidencia.

Katniss me miro y arqueo una ceja… claro, ahora que lo pienso no es muy peculiar que Haymitch nos regale cosas. Más bien eso me sonaría como una total mentira si alguien me lo dijera a mí.

-¿Un regalo? ¿De parte de Haymitch? –Dijo con un tono de voz irónico -¿Qué te regalo? ¿Licor?

-Son cartas –Solté de repente, para luego arrepentirme en el alma… ¿Ahora como justifico que lo que tengo en la bolsa no son cartas?

-¿Cartas? –Respondió en forma de pregunta, la vi meditarlo para luego regalarme una sonrisa, entre divertida y curiosa –Jamás he jugado cartas ¿Tu si?

-Si, pero solo en solitario, me pareció que no seria muy gentil si las rechazaba, así que las acepte – Me encogí e hombros para tratar de aparentar despreocupación… al menos no sabe que hay en la bolsa aun, eso es bueno.

Me excusé con Katniss diciéndole que tomaría una ducha, aunque no la necesitaba pues había tomado una en la mañana, pero necesitaba mantener alejada a Katniss y su curiosidad de la bolsa.


POV Katniss:

No estaba del todo segura del porque, pero el tema de las cartas regaladas no me terminaba de convencer.

Después de que Peeta se fuera a tomar su ducha, reconsideré la idea de pasar el tiempo afuera, pues ahora que lo pensaba, habían pasado más de tres semanas que no visitaba el bosque… bueno, tampoco era que saliera mucho a recorrer lo que era ahora el distrito 12, ya que habían demasiadas cosas que removían recuerdos, varios de los cuales me habían costado muchísimo apartar, pero decidí que ya era hora de enfrentarlos. Así que me puse mi chaqueta favorita, le escribí una nota a Peeta diciéndole donde estaba y salí de mi casa, aspirando el aire del exterior.

Era un poco extraño caminar de nuevo por el 12, yo sabia que prácticamente estaba caminando por un cementerio, que quizás estaría caminando por los restos de personas que alguna vez conocí… a esto me refería cuando decía que el estar por el 12 me removía cosas que no quería recordar. Así que tomo la decisión de ir al bosque, ya que ese era uno de los pocos lugares donde lograba encontrar la tranquilidad, además que los mejores recuerdos de mi padre se encontraban allí, por eso no era mala idea pasar un rato por allí.

Respire el aire fresco que circulaba, era demasiado relajante sentir la brisa acariciarte la cara… mis pies comenzaron a avanzar sin una dirección fija, el viento soplaba un poco fuerte, pero eso no me molestaba en lo absoluto… me gustaba… extrañaba esa sensación. Entonces me encontré parada junto a la roca que Gale y yo utilizábamos para descansar, así que me senté en ella y comencé a recordar las pocas cosas que no eran detestables de mi pasado, las que me traían serenidad. Eso era más relajante que cualquier otra cosa.

Cuando consideré que ya era hora de volver, eche un último vistazo al bosque para luego salir corriendo con una enorme sonrisa en mi rostro.

Entre a la casa de Peeta, ya que prácticamente vivía allí. Subí las escaleras con la sonrisa aun estampada en mi rostro, pero en cuanto abrí la puerta de la habitación que Peeta y yo utilizábamos, encontré algo poco peculiar… Peeta ya estaba dormido, lo cual era extraño porque él siempre me esperaba. Me recosté a su lado sin preocuparme en ponerme la piyama, y aparte algunos mechones rubios de su frente observándolo con atención… la pequeña vela que él había dejado encendida se reflejaba contra su rostro, y me encontré mirando algo que siempre me había gustado observar, sus pestañas, las cuales eran tan rubias y largas, y simplemente eran una de las cosas que amaba de Peeta.

Pase una mano por su rostro, examinando, para luego dejarla reposar en su mejilla… entonces, una de las manos de Peeta se poso encima de mi mano, y luego abrió los ojos, envolviéndome en ese mar azul que me dejaba sin aliento.

-Discúlpame, te desperté –Le pregunte sin dejar de mirarlo.

-No te preocupes, esta es una las mejores formas de despertar –Me dijo mostrándome una sonrisa encantadora.

Recordé el tema de las cartas, y lo poco que me había convencido cuando me lo dijo. Así que se me ocurrió una forma de hacer que Peeta me dijera que había en verdad en la bolsa, y en cierto modo una forma de vengarme.

Me acerque mas a él, y sin darle previo aviso lo bese… no fue un beso de los lentos… no, este fue profundo y rápido. Pase una mano por su cabello, y sentí el rose de su mano en mi cadera acercándome más a él… y dejándome llevar, comencé a besar su cuello una vez roto el beso, y él se puso un poco tenso al sentir como mis manos comenzaban a explorar por debajo de su camisa acariciando su torso.

-¿Katniss? –Su voz sonó ronca y dificultosa.

-¿Me dirás que había en la bolsa? –El soltó una pequeña risa al entender la situación.

-¿Aparte de robar mis frases también robas mis métodos? –Dijo riendo, pero sin poder disimular lo nervioso que se encontraba.

Mis manos iban levantando de apoco su camisa, y él lo noto.

-No se contesta una pregunta con otra Peeta –Le dije entre besos – Vamos… dime.

-Estas jugando con fuego Katniss y hasta tú… la famosa "chica en llamas"… puedes quemarte –Contesto divertido.

Peeta me coloco debajo de él, y eso basto para ver que mi plan no seria tan efectivo como el que él había realizado días atrás, ya que a diferencia mía, a Peeta no parecía molestarle lo que estaba haciendo, incluso me pareció que quería llegar más lejos. Si no poníamos un paro a todo esto, las cosas podrían terminar más comprometedoras.

-¡Vamos!... solo dímelo –Esta vez mi vos sonó como la de una niña pequeña haciendo un puchero para que le compren lo que quiere.

Él puso las manos como apoyo y levanto su cuerpo, separándolo del mío, y lo vi reconsiderar mi petición, por un tiempo.

-Es que… emm …. –Comenzó a decir y su rostro comenzó a sonrojarse.

-¿Que? ¿Es algo malo? –Le pregunte, basándome en su expresión.

Esta vez fui yo la que me separe de él, literalmente, ya que me le quite de encima sentándome en la cama para mirarlo.

-Peeta, ¿Por qué estas tan nervioso? –Le cuestione nuevamente –Solo te pregunte que había en la bolsa.

Él se levantó de la cama y comenzó a pasearse y a frotarse las manos nerviosamente… se parecía más a un hombre que lo están obligando a confesar un crimen, que al hombre que amaba y que era pura tranquilidad.

-Fue idea de Haymitch –Soltó de repente –Bueno no del todo, también fue… mía.

-No te estoy entendiendo – le dije confundida.- Me dijiste que estabas en casa de Haymitch.

-Si… lo estaba –se defendió. – Solo que luego fuimos a otro lugar, para comprar otras cosas.

La cara de Peeta se encontraba totalmente roja y yo aun seguía sin entender el porqué.

-¿Y que compraron? –Pregunte impaciente.- Dímelo de una vez, Peeta Mellark, pareces un criminal confeso.

-Emmm … ¿Recuerdas la charla de hoy?

Esto no me estaba gustando, reconsiderando lo incomoda que fue esa charla, además de que el tema era…. ¡Oh, rayos!

-Si – le respondí, ya entendiendo por donde iba la cosa.

-Pues… yo… fui a comprarlos con Haymitch – Soltó de una, como si hubiera estado conteniendo la respiración.

Mi cara comenzó a arder, lo que significaba que empezaba a sonrojarme… ¿Cómo era eso de que los había comprado?

… ¡Él había comprado eso!

Me quede sorprendida y muda del asombro, lo único que logro salir de mi boca fue un:

-¿Qué compraste que?...


¿Que les pareció?

Me encantaría escucharlo en un Review, y Gracias otra vez por los que ya dejaron.

La criticas constructivas también son bienvenidas.

Otra cosita cambie raiting del fic porque ya estábamos tocando otros temitas.

Y bueno ya muchas me lo han dicho, pero no estoy muy segura pero ¿Quieren que especifique la primera vez de Katniss y Peeta? Espero sus repuestas.

Ahora si me despido chaito gente linda.