Hola! Confieso que acabo de terminar de escribir el capítulo de hoy, y planeaba subirlo hasta más tarde, pero luego pensé que sería mejor dejarlo actualizado desde hoy.
El esperadísimo (?) lemmon entre estos dos al fin esta presente. Siendo sincero, es la primera vez que escribo algo tan…intenso (?) pero creo que me siento feliz con el resultado. De todos modos, dejo que ustedes juzguen. Espero lo disfruten.
Todos los créditos a Haruichi Furudate, creador del manga y personajes de Haikyuu!
Primer Placer
No había ninguna duda. Era lo que pensaba que era.
Definitivamente lo era, no había margen de duda.
En ese preciso momento, Tsukishima lo había abrazado y al parecer, el chico estaba algo "necesitado". Por supuesto, era imposible no notarlo, ya que Yamaguchi estaba siendo abrazado por detrás. Y claro, el no muy pequeño detalle no podía pasar desapercibido.
«¡¿Ehhhhh?! ¡¿Qué pasa?! ¡Esto no puede ser cierto!» Fue lo primero que le pasó por la cabeza a Yamaguchi pero pese a que contradecía a sus pensamientos, si, eso de verdad estaba sucediendo.
Se quedó pasmado y petrificado mientras esperaba que por obra divina Tsukishima se alejara de él.
Aunque claro, algo muy dentro de él decía que no quería que se separara por nada del mundo.
Lo más razonable era que Tsukki se separara al cabo de los minutos, como había sucedido la vez pasada. Pero no. Esa vez el contacto se prolongó por poco más de 20 minutos, aproximados, claro. Y durante todo ese rato, la ansiosa erección de su Rey no había cedido terreno alguno.
Dentro de los 20 minutos de contacto, Yamaguchi pasó 10 sintiéndose totalmente abochornado y avergonzado. Pasó otros 5 tratando de lidiar con esa parte lasciva pero sumamente tímida de su personalidad. Y los últimos 5 minutos los usó para darse cuenta que hasta él tenía una cierta "necesidad" y "deseo".
«Tal vez…no sea tan malo, oportunidades asi no pasan seguido» Se dijo, aunque después se sintió totalmente avergonzado. ¿Cómo era posible que él pensara tales cosas?
Aunque claro, no tenía mucho sentido resistirse o negar que jamás había pensado en Tsukishima de una manera sexual ya que muchas veces lo hacía. Y más que pensarlo, algunas veces materializaba esos pensamientos por medio de la vergonzosa pero muy placentera masturbación.
Aún pasaron otros 5 minutos y fue entonces cuando Tsukishima se separó de él en medio de muy tenues y suaves jadeos.
Fue entonces cuando Yamaguchi empezó a darse la vuelta y de nuevo, esa parte recóndita de su interior estaba deseando que Tsukki estuviera despierto.
Pero cuando se dio la vuelta, se dio cuenta que no era así.
Kei estaba profundamente dormido. Pero la imagen que tenía Yamaguchi enfrente era una de las imágenes más lascivas que había visto en la vida.
Estaba acostado de lado, con la boca algo entreabierta. En pequeños intervalos de tiempo apretaba los párpados como si un rayo de luz le hubiera golpeado los ojos, notaba que su pecho subía y bajaba algo agitado, signo de que su respiración seguía el mismo ritmo.
Soltaba suaves jadeos, como si alguien le estuviera tocando aquella zona privada y prohibida, al menos para Yamaguchi.
Y hablando de eso, la mirada de Yamaguchi no pudo evitar bajar y posarse en su entrepierna, y encontró justo lo que se había imaginado.
Debajo del pantalón de pijama, podía ver un bulto apretado y también observo que dicho pantalón se tensaba mucho en la parte delantera, como si algo quisiera salir.
Y quería salir.
Esa imagen bastaba y sobraba para que el razonamiento de Yamaguchi se apagara lentamente. Y la idea de frenar su deseo se desvaneciera lentamente, por más vergonzosa que le pareciera.
«S-Supongo que no esta mal que le "ayude" con eso…si no se despierta entonces no puede darse cuenta de nada» Y acto seguido, tragó saliva nervioso y sintió como unas pequeñas gotas de sudor le empezaban a perlar la frente, producto del nerviosismo y la tensión. También atinó a captar que Tsukki estaba empezando a sudar igual, y también empezaba a respirar cada vez un poco más agitado y más profundo.
«Creo que de verdad si está teniendo uno de esos sueños» Sus manos habían llegado a su objetivo, en el exterior se escuchaba la suave ventisca de invierno, una ligera llovizna y el sonido de un poco de granizo al caer. Debería sentirse frío en la habitación, pero no, en la habitación y más específicamente en la cama, la temperatura iba subiendo más y más con cada segundo que pasaba.
Yamaguchi había posado una de sus manos justo sobre el punto en el que el pantalón de pijama de Tsukki se tensaba. Se sonrojó de inmediato cuando lo tocó por encima de la prenda.
«No puedo creer que de verdad esté haciendo esto…p-pero supongo que se siente bien» Miraba con atención el rostro de Tsukishima por 2 motivos. Primero, quería asegurarse que estuviera totalmente dormido en todo momento para que de esa manera no se diera cuenta de lo que estaba haciendo. Y segundo, porque quería ver como el rostro de su Rey y enamorado reaccionaba ante el placer que estaba seguro le iba a proporcionar.
En cuanto rozó el duro miembro de Tsukishima con la mano, vio como la cara de este se contorsionaba en una mueca de placer y también escuchó como soltó una exhalación que fue más bien un suspiro. Eso lo animó a seguir.
Por encima de la tela, alcanzó a tomar la extensión del erecto miembro y lo frotó suavemente con la mano. Gracias a la atenta mirada que estaba posando sobre Tsukishima, vio que frunció levemente los labios y apretó un poco los párpados.
«Supongo que entonces lo estoy haciendo bien, ¿n-no es asi?» Hasta ese momento, no había caído en cuenta de una cosa. «Es grande…» Y entonces se sonrojó hasta las orejas.
Lo frotó sobre la tela por varios momentos hasta que se armó de valor ayudado por los jadeos oníricos de Kei.
Metió la mano por los pantalones y palpó la nada despreciable hombría de su "amigo" por encima de los bóxers. Sintió entonces como la ansiosa punta empezaba a sentirse húmeda. Tadashi se humedeció los labios. No habría sabido decir si lo hacia por deseo o por simple nerviosismo. No importaba en ese momento.
Entonces se aventuró a meter ambas manos bajo el pantalón y con ambas palpar el miembro. Tsukki solo se estremecía, jadeaba, suspiraba y emitía sonidos de placer puro. «Por lo menos tiene el sueño pesado» Pensó y se dio cuenta que sus propios pantalones se sentían también muy apretados. «Pero ahora no quiero concentrarme en mi…esta oportunidad no la puedo dejar pasar» Tsukishima soltó un sonido parecido a un gemido mezclado con un ronquido cuando Yamaguchi logró ubicar una de sus manos justo en la punta, frotando con un dedo el área del frenillo.
Armado de renovado valor, Yamaguchi se dispuso a hacer su movida final.
Lento pero certero, bajó el pantalón de pijama de Tsukki dejando al descubierto el ansioso miembro cubierto por la tela levemente humedecida del bóxer…
…la cual no tardó en ceder ya que Yamaguchi la bajó suave y lentamente para dejar al descubierto la erección de Tsukishima.
Y ese fue el momento en el que dejó de mirar la cara de su enamorado para bajar la mirada a su entrepierna.
Entonces perdió el aliento y el nimio atisbo de razón que aún le quedaba.
«Si…e-es grande» O al menos más grande que el suyo, calculaba unos 16 o 17 centímetros.
El pene ajeno estaba humedecido en la punta por el líquido preseminal y estaba palpitando lentamente. Yamaguchi tragó saliva de nuevo y continuó mirando, como si de un niño se tratase. Una de sus preguntas sexuales relacionadas con Tsukishima encontró respuesta en ese momento de observación: Kei no era rubio ahí abajo.
Encontró que el vello que decoraba el inicio del tronco del miembro era más bien de un color ocre, pero un poco más negro. Y no dorado como Tadashi siempre lo había imaginado. Porque si, lo había imaginado.
Luego de otros pocos minutos observando. Acercó su mano para tomarlo entre su mano. Cuando lo rodeó con la mano fría, Tsukishima dio un pequeño saltito en su lugar, seguido de un leve estremecimiento. Yamaguchi volvió la mirada para comprobar que seguía dormido, y en efecto, continuaba dormido pero seguía con los labios levemente fruncidos, como si estuviera conteniendo los sonidos. Pero el sonido de su respiración entrecortada y agitada ya era suficiente delator del placer que sentía.
Volvió entonces a la labor que estaba iniciando.
Pudo sentir lo caliente y rígido que se sentía la extensión del pene ajeno entre sus dedos y lentamente empezó a mover la mano de arriba hacia abajo en un suave vaivén.
La respiración de Kei era más agolpada, pareciera que el sueño en el que estuviera sumergido fuera a culminar pronto y tales señales no podían pasar desapercibidas por Yamaguchi.
No supo decir cuando pasó pero de un segundo a otro él también había sacado su propio miembro y había iniciado a emular el mismo vaivén que estaba aplicando en Tsukishima.
Subió el ritmo, no lo suficientemente suave pero no tan vertiginoso para no despertar al rubio.
Hasta que llegó al punto en el que sintió como ambos miembros ardían a causa de la masturbación. El momento se acercaba.
Primero fue Yamaguchi quien llegó a la cima. Cuando llegó el momento de eyacular, mordió lo más fuerte que pudo su labio inferior y se derramó sobre sus propios boxers, ya que había tenido el cuidado de cubrirse de nuevo justo antes del climax. Para no dejar pruebas, claro…ya luego se pondría una muda.
Tsukki tardó un poco más, con una de su mano masturbaba al ajeno y con la otra acariciaba su punta en círculos. Kei se agitó aún más cuando el momento llegó.
Yamaguchi subió un poco los boxers de Tsukishima cuando éste se corrió. De esa manera parecería que todo había quedado en un simple sueño húmedo.
Pero no. Tsukishima no le permitió ese lujo.
—Y-Yama… —lo escuchó murmurar entre sueños cuando se estaba corriendo.
«¿E-Eh? No puede ser…he escuchado mal, si, debe ser eso».
—…guchi. —lo dijo como un susurro y después cayó desplomado, roncando suavemente.
…
Y eso es todo por hoy. Espero lo hayan disfrutado, muchas gracias por todos los reviews que he recibido y esta vez de nuevo pido sus opiniones porque me hacen muy feliz uvu.
Sin más por el momento, muchas gracias por leer. ¡Hasta otra!
