Hola a todos! Sé que no tengo perdón y que merezco la muerte por no actualizar en casi 2 semanas. Y de verdad me disculpo por eso, mi internet (el del vecino) se murió por unos días, tuve que hacer varios trámites que me consumieron la vida y la inspiración asi que esa es la causa.
¡Pero no os preocupéis!(?) Ya está aquí el nuevo capítulo. Espero lo disfruten mucho.
Todos los créditos van a Haruichi Furudate creador del manga y personajes de Haikyuu!
Resaca
Cuando se despertó por primera vez, vio que el mundo estaba teñido todo de blanco.
Sintió como el suelo sobre el que estaba posado era suave y esponjoso como un colchón relleno de plumas. Y por como se sentía, lo más seguro es que lo fuera.
El cielo, al igual que la tierra, estaba teñido de blanco. Níveo hasta donde alcanzaba la vista.
Yamaguchi no se dio cuenta de que estaba desnudo y tendido sobre el inmenso colchón que hacía una suerte de suelo. Se alarmó al darse cuenta del detalle.
Se dio la vuelta, algo inquieto y se encontró de nuevo con la imagen de aquella noche.
Era Kei, por supuesto, se encontraba tumbado de lado, jadeando y gimiendo suavemente. La sorpresa de Tadashi fue mayúscula al darse cuenta que él también estaba desnudo, pero también se sorprendió al darse cuenta que, como esa misma noche, estaba necesitado de atención en sus partes bajas; y la sorpresa fue aún mas grande al darse cuenta de que, a diferencia de lo acontecido en la realidad, Tsukishima estaba totalmente despierto.
—Yama…ah…guchi —gemía suave, lento y pausado mientras con una de sus manos masturbaba su entrepierna y a la vez miraba a Tadashi mientras se lamía los labios.
—T-Tsukki, ¿q-qué haces? —Yamaguchi no pudo sentirse menos que avergonzado al ver tan erótica escena. Lo que veía se sentía tan vívido…pero algo dentro de él le decía que no era más que uno de sus sueños húmedos.
—Es tu culpa, maldita sea Tadashi. —Kei soltó otro gemido mientras continuaba acariciándose. —Tu culpa por ser tan malditamente sexy…—jadeó y se estremeció —Tu culpa por ser tan lindo. —lentamente se comenzó a acercar a Tadashi hasta estar tan cerca que Yamaguchi pudo sentir sus jadeos golpear la piel desnuda de su hombro. Luego susurró. —Tu culpa por ser tan delicioso… —acto seguido, lamió y mordió su oreja, provocando un suave jadeo de parte de Tadashi.
Gracias a esas palabras, Yamaguchi pudo determinar que se trataba de un sueño. Ya había tenido sueños asi en el pasado, todos tenían que ver con Kei, pero de todos, el que estaba experimentando esta vez era el que parecía más real. Asi que el sentido común le dijo que debía disfrutarlo lo más que pudiera.
Y así lo iba a hacer.
—Quiero ser tuyo, Tsukki —le dijo a su Onírico Romeo, quien después de escuchar las palabras procedió a ponerse encima de Tadashi, provocando que los despertados y ansiosos miembros de ambos se frotaran. — ¡Ah!— exclamaron ambos al sentir el exquisito roce.
En ese sueño, Tsukishima era voraz y demandante. Demostró tales actitudes cuando besó a Yamaguchi con desenfreno y deseo, como si fuera un helado que estuviera derritiéndose. Los labios de Tadashi cedieron sin oponer resistencia y dejaron que todo Kei invadiera su boca mientras soltaba gemidos, jadeos y suspiros que eran básicamente acallados por la lengua de Tsukishima.
Sintió como ambas manos de su amante se colaban por todo su cuerpo hasta llegar a sus piernas, las cuales separó ansioso. Algo asustado, Yamaguchi se separó de la boca y hablo en medio de jadeos.
—T-Tsukki…no tan rápido.
Kei lo vio con aún más deseo.
—No puedo, lo siento… —Devoró su boca de nuevo y se separó. —Eres tan jodidamente delicioso que no aguanto…te quiero ahora…—De nuevo se acercó para susurrarle —Si no me dejas tenerte, voy a tomarte por la fuerza, Yamaguchi.
Aunque no le gustara admitirlo, al menos en sus sueños, a Yamaguchi le derretía el corazón palabras como esas.
Después, Kei se enderezó y empezó a penetrar ansioso a Tadashi.
— ¡Tsukki! —En el sueño, no dolía, al contrario, el placer era indescriptible. Asi que los gemidos altos no se hicieron esperar.
Y de pronto, el mundo se llenó de sonidos de placer puro.
Las embestidas eran certeras y profundas, demasiado deliciosas como para poder mantener la razón.
Y cuando sintió que estaba a punto de tocar el cielo…
…se despertó por segunda vez.
Se sobresaltó cuando sintió que regresaba a la realidad, de vuelta a la habitación de Tsukishima Kei. Y también se sobresaltó al sentir que había mojado la muda de bóxers que se había puesto después de haber hecho "eso" con Tsukki la noche anterior.
La noche anterior, se había colado de la cama y la habitación para llegar al baño y limpiar el "desastre" que había acabado de hacer, y ahora, la muda que se había puesto estaba también sucia gracias al sueño.
«Ugh…está todo pegajoso, mejor me cambio ya…» Se puso de pie y tomó el último bóxer limpio que había llevado consigo. Y después se dio cuenta, al mirar la habitación, que Tsukishima no estaba por ningún lado.
«Debo darme prisa, no quiero que me vea» Y salió de la habitación, mientras caminaba hacia el baño, las imágenes de la noche anterior le acudieron a la cabeza de golpe, como una resaca.
«No debí haber hecho eso… ¿y si se dio cuenta? ¿Qué tal si estaba medio despierto? Pero aún asi…se sintió genial. ¿Debería sentirme culpable por eso?» Entró al baño y se dispuso a cambiarse mientras el último detalle de la noche regresó a su cabeza. «A-Al final…él gimió mi nombre» Cuando recordaba cómo había sucedido, solo podía estremecerse.
«Si él hizo eso se supone que es porque debió estar pensando en mí, ¿no es así?» La simple idea lo hacía sonrojar. ¿Tsukishima Kei pensando en Yamaguchi de esa manera? No parecía ser una idea muy probable…o al menos no lo parecía antes. Ahora, la posibilidad no era tan descabellada.
Lo que si era cierto es que su misión ya estaba mostrando avances, logró que el lado carnal de su Rey saliera a la luz y había logrado resultados más que satisfactorios, tal vez ahora sería más fácil conquistarlo.
Solo quedaba planear como…
Cuando volvió a la habitación, Kei ya había regresado también. Lo encontró sentado en la cama, tomando una taza de café y viendo la TV.
— ¡Buenos días, Tsukki! —saludó mientras se sentaba en uno de los bordes de la cama. Al verlo se dio cuenta de que ya no parecía estar tan enfermo…si era asi, tal vez podrían salir a algún lado.
—Buenas. —contestó mientras daba otro sorbo a su café.
—Parece que tu resfriado se está curando, ¿no es así? Suenas mejor que ayer. —Dijo Tadashi con el tono alegre y animado.
— ¿Eh? Ah, si, esta mañana desperté mejor. Al menos ya no tengo que llevar tantas mantas encima, me veía ridículo.
«Te veías lindo de esa manera…» Pensó Tadashi, pero claro, no lo diría nunca.
Se sentaron en silencio unos segundos, un silencio muy incómodo a decir verdad.
«Puedo sentir su tensión, ¿será que se dio cuenta de lo de anoche? No, es imposible, ¿verdad?» El nerviosismo empezó a crecer dentro de Yamaguchi, muy rápido para ser precisos.
—Tsuk…—dijo pero fue interrumpido por Kei al instante.
—Yamaguchi. —Dijo con su tono neutral de toda la vida. —Sal conmigo.
A Tadashi se paró el corazón en ese momento.
…
Eso fue todo por ahora!
Espero actualizar muy pronto, y espero también empezar a hacer más avances en la historia porque a mi parecer este capítulo fue también de transición y me pareció más un pequeño drabble. Pero en fin.
Adoro recibir sus reviews, me hacen sentir motivado y la vez pasada me agradó mucho leer comentarios positivos sobre el lemmon. Asi que de nuevo esta vez agradecería mucho sus comentarios :DDDDD
¡Hasta otra!
