Capítulo 1: Enfado

Me levanté con un pequeño ardor en la frente. No bien miré mi rostro en el espejo, una herida roja resaltaba en mi frente.

"Maldita Koizumi… Podría haberme dado el chocolate de San Valentín de una mejor manera…" pensé enojado.

Hacía una semana que tenía esa lastimadura Y NO CICATRIZABA. Además de eso, Koizumi estaba actuando de una manera extraña, y en vez de hablarme me gruñía… Ese comportamiento me perturbaba un poco, pero porque no sabía por qué demonios me trataba de esa forma sin que lo mereciera. Además yo debería estar enojado, no ella.

"Debería agradecerme que soy bueno con ella" me dije mientras caminaba a grandes zancadas en la escuela.

Hoy me iba a escuchar. Le diría de todo, y la culparía una vez más por haberme lastimado.

Flashback

Iba por el pasillo, entristecido. No iba a aceptar el chocolate de Koizumi porque era uno de verdad… No era uno como el que me intentó regalar el año anterior, pero como un idiota lo rechacé. Estaba bajo una fuerte presión. Si lo aceptaba ¿Cómo lo interpretaría Koizumi? No quería ilusionarla, pero tampoco quería…perderla. Quería que la situación continuara igual, pero también quería que ella entendiera que no estaba enamorado, y que la nada iba a ser igual si yo la amaba. Además… Aún no tenía en claro mis sentimientos por ella… ¿Era amor o qué demonios era lo que sentía por ella? Era difícil de saberlo. No me podían obligar a amarla, pero tampoco quería alejarme de ella.

Caminé por el pasillo. Le dejé claro a Koizumi que no aceptaría su regalo, cuando sentí sus pasos atrás de mí. Todo pasó al mismo tiempo: me di vuelta, la vi y sentí que algo volaba en el golpeándome con violencia la frente. El chocolate cayó en el suelo, con una abolladura en la frente.

-¡Eso dolió!-le recriminé.

-¡ACÉPTALO!-me ordenó ella.

Lo recogí resignado, mientras sentía que el dolor y el ardor en mi frente aumentaban pero eso ni importaba en ese momento. La verdad, era culpa mía. Le dije que sí lo quería… Pero la inseguridad me asaltó en el momento menos esperado.

-Te dije que no puedo-le respondí.

-¿Por qué?

"Qué insistente" pensé. Pero muy en el fondo, me sentía maravillado.

-No puedo aceptar un chocolate de verdad cuando mis sentimientos no están claros-respondí mirándola a los ojos.

-¡No seas imbécil!-me gritó enojada-¿Intentas hacerte el duro?

Esas palabras me sorprendieron, me ofendieron pero ella siguió hablando.

-Nunca pensé que fueras un idiota o un mujeriego. No hiciste nada malo, Otani. Si alguien aquí tiene la culpa, soy YO por negarme a rendirme. Así que TEN EN CUENTA que me da lo mismo si te gusto o me odias, di lo que quieras que se te pase por la cabeza.

La miré impresionado. Nunca había visto a alguien tan decidida a conquistar a un chico… Y ese chico era yo. Eso realmente me gustaba. En otro momento, me hubiera reprochado por pensar en cosas tan cursis. Pero era verdad que esa actitud fuerte de Koizumi me dejaba sin palabras, y me había dejado confundido a lo que sentía por ella ¿Era amor? No lo supe, pero estaba en claro que no sentía lo mismo por ella desde que la conocí.

-Koizumi-pude balbucear.

-Me da lo mismo si te lo quedas o no-me refunfuñó-En serio siento por tí que este chocolate sea uno de verdad…

Lo contemplé. Tenía el envoltorio celeste y un moño amarillo... Con una abolladura en la esquina. Tal vez, no era tan malo aceptarlo. Su insistencia continua me había convencido.

Sólo asentí con la cabeza, y ella me sonrió. No, no era nada malo aceptarlo… Mis sentimientos por ella no estaban concisos, pero ese chocolate, al parecer, no la ilusionaba. Al contrario: aceptaba que yo no estuviera realmente enamorado de ella. Pero sí era importante para ella que aceptara su regalo.

Mientras desenvolvía su chocolate, dije con voz inundada por el orgullo.

-La chica que se enamoró de mí es una auténtica idiota.

Hizo una cara fea mientras me inquiría:

-¿¡Qué es lo que dijiste!?

-Tú me dijiste que dijera lo que se me pasara por la cabeza-la acusé severamente.

-Vaya, es cierto-respondió derrotada.

Cuando abrí el paquete, me encontré con una sorpresa: en el centro de él decía "ENANO IDIOTA" y tenía un dibujo de glasé en forma de… excremento… ¿Por eso me insistía que lo aceptara? ¿¡Para burlarse de mí!? Las pagaría, maldita mastodonte…

-Intentas enfadarme-la reté.

Koizumi miró su regalo atónita. Era obvio que ella no había sido, pero no me explicaba por qué me lo había dado en esas condiciones.

-Jejeje-rió culpable-Creo que Haruka me debe explicaciones… Ahora vuelvo ¡NO TE MUEVAS!

No entendía nada… Pero Koizumi me debía muchas explicaciones.

Fin del Flashback

Desde ese día, Koizumi estaba más…distante ¿Era mi imaginación? No me lo quería plantear a mí mismo, pero me preocupaba mucho. Y encima estaba más gruñona, y me trataba como si YO fuese el mocoso inaguantable. Ya me estaba cansando esa situación.

No bien llegué al aula, dejé mis útiles en mi banco y me dispuse a esperara a Koizumi. Sí, HOY VERÍA QUIÉN ESTABA ENOJADO CON QUIÉN. Los útiles de ella estaban en su banco, por lo que debió haber llegado, pero ¿dónde estaba?

La respuesta me llegó cuando la puerta del aula se abrió. Koizumi se encontraba con sus brazos envueltos alrededor de su cuerpo, y con mala cara.

-Qué frío me hace-murmuraba con cara de anciana resfriada.

Me paré frente a ella, con mi flequillo alzado hacia arriba. Quería que viera mi lastimadura brutal que ella me había hecho.

-¿Qué ocurre?-me preguntó molesta.

-Mira lo que me hiciste. Pasó una semana y sigue colorado. Es cuando me pegaste con la esquina de la caja de tu chocolate-le acusé mientras me ponía las manos en la cintura. Koizumi seguía mirándome con cara odiosa-¿Te volviste loca?

-Ya cierra la boca-me respondió. Dicho esto, caminó hacia el otro extremo del aula.

¡Otra vez esa asquerosa actitud! No me iba a dar por vencido. Quería saber qué demonios le sucedía.

-¿Vas a seguir comportándote de esa manera?-le recriminé fastidiado. Y agregué dando alusión a su golpe:-Te arrestarán por agresión si sigues así.

-¿Qué quieres decir? No te entiendo.

Me enfureció esa respuesta. Era más que comprensible que el que no entendiera nada fuera yo… ¿Pero ella? Ella era la única que podía darme una respuesta por sus agresiones y me respondía esa estupidez.

-IDIOTA, soy yo el que no entiende nada de nada ¿Esa es la manera de darme un chocolate de verdad?

Koizumi le pegó con el puño al pizarrón. Todos los que estaban en el aula, la miraron sorprendidos ¿Es que no podía ser menos ruidosa y molesta?

-¡Eso sucedió por las estupideces que dijiste!

Me enojé aún más ¿A qué estupideces se refería? Si había comprendido bien las razones por las que no quise aceptar en un principio su chocolate.

-¿A qué estupideces te refieres? Estuve pensando mucho en lo que te iba a decir. Pero tú me ignoraste y me lanzaste el chocolate. Y encima cuando abrí la caja, miré lo que decía en el chocolate… ¡Y encima tenía un glaseado en forma de excremento!-acusé furioso. Sabía que Haruka lo había hecho, pero esa mastodonte idiota lo había permitido.

-¡No fue mi culpa!-se excusó-Haruka lo cambió. Luego te di el que yo había hecho ¿verdad?

Nos miramos con furia centelleante en los ojos. No me iba a dejar derrotar por esa gigantona. Pero ella no quería ser derrotada por mí.

Las manos de ella empezaron a temblar. Esto no era bueno. Despedía chispas de sus ojos, como si quisiera asesinarme.

-¿Q…Qué?-le pregunté un poco asustado.

Me señaló mientras me decía:

-¡La próxima vez que nos veamos será en un juzgado! ¡Te demandaré por calumnias!

Oh sí. La guerra no había terminado.

-¡Cuando quieras!-chillé. Con gusto aceptaría, la corte fallaría a favor mío.

Sin darnos cuenta, estábamos montando el mismo espectáculo de siempre. Los dos comediantes siempre discutiendo y todos los integrantes de nuestra clase mirándonos.

Durante el almuerzo no me di por vencido. Estaba harto de no saber por qué Koizumi estaba tan enfadada… Además me dejó pensando ¿A qué estupideces se refería? Me había cansado: si no lo sabía a través de ella se lo preguntaría a Nakao. No le diría nada a Nobu porque pensaría que me estaba preocupando por Koizumi (lo cual era verdad, pero no me dejarían en paz).

-Oye Nakao-comencé a decir, mientras miraba mi nikuman-¿Sabes algo de esa…actitud de Koizumi?

Me miró extrañado. Pensó un poco antes de responderme mientras tragaba su comida. A mi lado, en nuestra mesa, estaba sentado Suzuki-kun, que también me miró con extrañeza.

-Pues… No sé a qué actitud te refieres-me respondió.

Qué idiota fui… Ahora le debía explicaciones. Entonces él le contaría todo a Nobu ¿Cómo no pensé en eso antes? Ahora ellos pensarían que estaba interesado en Koizumi y no me dejarían en paz. Pero ya era tarde.

-Está enojada conmigo, creo-le contesté enfadado mientras pensaba en los malos tratos de ella, tan injustos-Ya ni puedo decirle nada, que me trata de mala manera y no sé por qué…

Se ahogó con su comida… Tuvo que golpearse el pecho hasta que se calmó.

-Pero bien… ¿Qué demonios te sucede?-le refunfuñé mientras lo veía taparse la boca…

-Nada-contestó rápidamente. Seguramente había notado mi preocupación… Maldita sea.

-Oye si piensas que…-empecé a decirle, pero él me interrumpió rápidamente.

-No sé nada de Koizumi y su comportamiento, así que no me preguntes.

Fruncí el ceño. Suzuki sólo miraba hacia el suelo, y Nakao hacia otra parte. Los conocía bien: algo me estaban ocultando.

-Oigan… Actúan como si me estuvieran ocultando al…

Me interrumpí a mí mismo. Recordé lo que le dije a Nakao la semana anterior, antes de que Koizumi me lanzara violentamente el chocolate:

"Si fuera mi novia, nos tendríamos que besar… ¿NO TE PARECE QUE ESO ES DE CHISTE?"

-Un momento-balbuceé- ¡SE LO DIJISTE A NOBU!-chillé.

Ahora entendía a qué estupideces se refería ella. Estúpido Nakao ¿No sabía guardar un solo secreto?

-Oye… No sé a lo que te refieres.

-¡Sí que lo sabes!-lo acusé-¡Lo que te dije cuando Koizumi me intentaba dar el chocolate…!

-Ah… Eso…-balbuceó.

-¡Te odio!-chillé. Me abalancé hacia su lugar y le tiré los pelos.

-¡AY! ¡Oye, te lo puedo explicar!

Suzuki nos separó. Su rostro estaba colorado (como siempre). Me senté nuevamente en mi lugar con los brazos cruzados.

-No sé por qué me dijiste eso… Pero ella tiene derecho a enojarse contigo… Tus razones por la cual no quieres estar con ella son estúpidas ¿no te parece?-me explicó Nakao mientras se sobaba la cabeza.

-Oye… Yo…-me traté de excusar. Pero tenía razón-Nunca dije que quería estar con Koizumi. Pero creo que ella tiene razón al enojarse.

Agaché mi cabeza mientras cortaba un pedazo de mi nikuman. Con razón ella me trataba así. Y tenía toda la razón, tal vez la acomplejé más de lo que estaba… Que nos veríamos graciosos, era verdad. Pero ella se desesperaba al no ver que seríamos una pareja como los demás. Qué idiota fui al decir eso.

-Bien… Le daré mis disculpas a Koizumi… UNA SOLA COSA:llegas a decirle esto a Nobu, y te dejaré calvo-amenacé a Nakao apuntándole con mi dedo-, y esto también va para ti, Suzuki.

-Pero yo…-protestó él.

-Nada de excusas. Nadie dirá nada. Esto se quedará así. YO me encargaré de decírselo ¿entendido?

Ambos asintieron, pero estaban reprimiendo una carcajada.

"Idiotas" pensé.

Me levanté de mi lugar. Qué estúpido había sido. Ahora le debía explicaciones a Koizumi…

Estuve toda la tarde pensando en cómo hacer para que ella me tratara como siempre. Era insoportable verla enojada conmigo, y tenía más que razón al actuar así.

Cada tanto, miraba hacia su banco. Se veía muy concentrada en sus pensamientos… Si llegaba a pedirle disculpas, se iba a enojar más. Además que mi orgullo se iba a ir a la basura.

Koizumi no me habló en todo el resto del día, y yo no me molesté en buscarla. Estaba arrepentido, pero no tenía el carácter de enfrentarla.

"Perdedor" me dijo una vocecita en mi cabeza.

Camino a mi casa, avanzaba a paso lento con la cabeza gacha y pateaba todo lo que se me cruzaba en mi camino. De repente, vi un cartel a la ligera. Sólo leí una palabra: "Umibozu"

Seguí avanzando, pero reaccioné y retrocedí. Leí bien el cartel. Umibozu daría un concierto el día en que terminaban las clases. Las entradas estarían en venta mañana... ¡OTRA VEZ VERÍAMOS A UMIBOZU! La felicidad recorrió mi cuerpo.

-KYAAAAAAAAA-grité de felicidad, ignorando la gente que se paró a mirarme.

Corrí feliz a mi casa mientras la brisa me golpeaba el rostro. Esa era mi oportunidad. Le demostraría a Koizumi que ella SÍ me importaba. Y todo sería igual: ella me trataría de consquistar, me halagaría, y me reconfortaría en todo. Además VERÍAMOS A UMIBOZU

"Koizumi… Te demostraré que yo tampoco soy capaz de rendirme"

No sabía por qué, pero el corazón me latía más fuerte que de costumbre.

NA: ¿Qué les pareció? Pronto saldrá Maity-sensei *-* (LO AMOOO) pero tengan paciencia XD porque aún falta para que aparezca. Este capítulo está basado en el capítulo 13 del anime, y un fragmento del 12.
Espero que lo hayan disfrutado, gracias por los reviews y disculpen la demora u.u

LOVELY COMPLEX NO ME PERTENECE, SUS PERSONAJES SON DE AYA NAKAHARA!