CHOCOHOLIC.
By: White Aconite.
Capítulo 2: Y bueno algo malo tenía que tener el chocolate
(Quizá me hizo subir unos cuantos kilitos. Pero a fin de cuentas nadie es perfecto).
Hay cuatro grupos básicos de alimentos para Remus Lupin: chocolate con leche, chocolate negro, chocolate blanco y trufas de chocolate, o eso decían sus amigos que parecían más alarmados por el incremento en la ingesta del hombre lobo.
Si Remus vivía en la negación total, era preferible dejarlo así y no interponerte entre él y sus amadas tabletas de chocolate. Por supuesto que James pareció no recibir el memo donde indicaba que tendría a un lobo cabreado si osabas saquear su precioso tesoro.
Remus se encontraba con un ánimo sombrío y lúgubre. Los merodeadores sudaban frío y si no fuese porque la luna se encontraba en estado menguante, podrían jurar que el hombre lobo saldría a devastar el lugar; definitivamente un pensamiento que les dejaba los pelos de punta.
James, por más Gryffindor que pudiera ser, rogaba mentalmente que sus huesos no fuesen triturados. Tragó en seco e hizo uso de toda la valía que presumía tener.
– ¡Lupin esto ya se ha salido de control! –quiso ser contundente llamándolo por su apellido pero los nervios le traicionaban. Ya no pensaba que quitarle la dotación mensual a Remus a manera de intervención fuese buena idea.
– ¡Nada te da derecho a robar mis posesiones, James Charlus Potter!
–P-pero haz estado actuado m-muy extraño –tartamudeaba Peter detrás de la espalda de Sirius.
–Peter tiene razón ¡Casi te prostituyes por un poco de chocolate!
Quizá para Remus era una exageración la declaración de Sirius, sin embargo la verdad sea dicha.
–Mira, no nos oponemos a que comas cuatro kilos en menos de un mes –mentira, Potter se escandalizaba por la obscena cantidad de dulce que el licántropo engullía– pero…
–Pero no te da derecho a que metas la lengua hasta la garganta a Vance, Dorcas, Marlene y Jones solo por un trozo de chocolate.
Pese a que costaba admitirlo, el mismo tampoco se explicaba la rara ansiedad que experimentó la semana pasada, todo a raíz de que su dotación y reservas del dulce se habían agotado y no tenía recursos para comprar más. A esto le siguió un pésimo humor toda la semana y malas caras al resto del alumnado, quienes quedaron enmudecidos pues Lupin se caracterizaba como una presencia afable y conciliadora; en esos momentos parecía buscar la mínima excusa para llegar a una pelea.
Su ansiedad parecía desaparecer brevemente tras aquellos episodios en donde, sin esperarlo, percibía el aroma de la cocoa y se abalanzaba contra quien lo estuviera comiendo y se los arrebataba de formas… poco convencionales.
–Sí, y si no te detenemos, también hubieras besado a Edgar Bones –suspiró James quien tuvo que lidiar con el cabreado Hufflepuff.
Bueno, lo admitía. Tenía un problema ¿Felices?
Quizá era tiempo de buscar ayuda profesional, incluso iba a ser sugerir la noción a sus amigos hasta que…
–Chicos –interrumpió un toque a la puerta junto a una suave voz de soprano que enloquecía a Potter –Benjy Fenwick está afuera de la sala común. Dice que quiere discutir por el malentendido de Dorcas –anunció cumpliendo su función de mensajera. Benjy estaba ofendido tras enterarse del desliz que tuvo Remus con su novia, y tal parecía que venía a restaurar su honor con alguna contienda.
James no perdió el tiempo y como siempre se disponía a hacerle un coqueteo ahora que la pelirroja se había acercado a sus dominios, sin embargo, distinguió una malévola colación en las pálidas manos de la chica.
–Lily, ¿q-qué es lo que comes? –preguntó aterrado al saber lo que la respuesta podría ocasionar.
–Chocolate ¿quieres un poco? –contestó inocentemente mientras daba un mordisco.
– ¡SIRIUS, PETER! ¡DETÉNGALO!
Evans se sorprendió de ver a los tres taclear al prefecto al mismo tiempo comenzado una pelea. Pensaba que eran amigos…
N/A:
Apuesto a que esperabas que no incluyera el que Remus fuese algo promiscuo por causa de su adicción en cuanto le dí este inofensivo argumento verdad Yumi-nee? XD Pues ya ves que si cumpli el reto, de forma retorcida pero cumplo.
pd. Koi-chan, perdón por cambiarte el nombre cada vez que me lo invento (Yue-chan, Yuu-chan, Ichinose-kun ya están descontinuados, así que no te enojes XD).
