Los personajes no me pertenecen en lo más mínimo, pero las ideas (a menos que yo aclaré que no) si son mías.

Bésame.

Llevaban todo el día en la biblioteca de la ciudad.

Michiru caminaba de un estante a otro, buscando libros que pudieran darles una pista para identificar a una persona con el corazón puro, y de aparecer los talismanes, cómo usarlos para conseguir la copa lunar.

Haruka estaba acostada sobre la mesa, viendo con cansancio los libros que su compañera de batalla traía y llevaba, intentaba pasar las páginas de algunos de ellos sin muchas ganas. Nunca había sido afecta a encerrarse entre 4 paredes y rodearse de libros para estudiar o buscar algo.

-Tenoh- murmuró Michiru sacándola de sus ensoñaciones y acercándole un par más de tomos de una enciclopedia-quizá aquí podemos encontrar algo sobre los talismanes- agregó sentándose al lado de la rubia, quien la miró fijamente con una leve sonrisa en los labios, no cabía duda que lo mejor de ser sailor scout era luchar al lado de la niña prodigio Kahio, la aguamarina se sonrojo un poco al percatarse de la mirada de Haruka, por lo que desvió su atención hacia uno de los libros que había traído.

-Ya te había dicho que podías llamarme Haruka- menciono la corredora, apoyando su mentón sobre uno de los libros que yacía sobre la mesa, bajo la cual movía nerviosa sus piernas por estar tan cerca de Michiru. De seguro si hojeaba algún libro, éste se arruinaría con sus manos que sudaban frio.

-Lo sé- respondió la aguamarina con una sonrisa- es sólo que quería llamar tú atención- agregó posando su mano sobre la melena de la rubia y despeinándola, las mejillas de la ojiverde se tiñeron de rojo y sonrió con delicadeza ante la caricia. De haber sido otra persona, se hubiese molestado por arruinar su peinado, pero era Michiru Kahio y le era imposible enojarse con ella.

El tiempo siguió pasando, Haruka no se movió del lugar donde estaba sentada, cuidando los libros e intentando leerlos para encontrar algo en ellos, aunque no podía concentrarse viendo a Michiru leyendo a su lado, u observando cómo su cabello se movía al ritmo de su paso firme cuando iba por alguno al estante y sintiendo escalofríos cada que, al pasar tras ella, la aguamarina acariciaba casi accidentalmente su espalda o su cuello con su delicada mano.

-¿No te gustan las bibliotecas, verdad?- Preguntó Michiru a su compañera mientras caminaban hacia las escaleras del recinto después de estar un par de horas más ahí dentro.

-A decir verdad, no- respondió la rubia que llevaba su maletín y el de la sailor de los mares, quien comenzaba a bajar las escaleras hacía el primer piso, la biblioteca se encontraba sola pues eran las últimas en salir de ahí -Pero hoy hice la excepción para acompañarte- agregó sonrojándose y mirando sobre su hombro, la joven que estaba unos escalones más abajo rió ligeramente ante la confesión.

-En ese caso creo que te has ganado algo- dijo Kahio girando hacia la rubia con una sonrisa angelical -así que- mencionó subiendo un escalón para estar más cerca de Tenoh- puedes besarme, si quieres- dijo inclinándose hacía Haruka, quien de escuchar lo que había dicho su compañera dio un paso atrás, sus manos perdieron fuerza por lo que los portafolios de ambas cayeron al suelo y su cara se convirtió en algo similar a una fresa por el color que tenía.

-¡¿QUÉ?!- Exclamó abriendo sus ojos verdes y viendo a una Michiru que divertida por la reacción se cubría los labios tratando de ocultar una sonrisa traviesa.

-En la mejilla, tontita- agregó la aguamarina mostrándole la parte mencionada de su rostro y cruzando sus manos por detrás de su cintura, Haruka, temblando y aún sonrojada, se acercó y besó suavemente a Michiru donde ella le había indicado. Era la primera vez que sus labios rozaban la tan ansiada piel de su compañera.

-¿Así?- preguntó la rubia con voz temblorosa y una sonrisa en los labios.

-Si- sonrió Michiru comenzando a bajar de nuevo las escaleras, Haruka se quedó un momento mirándola atónita y rozando sus labios con sus manos.

-O...oye ¡Espérame!- exclamó la corredora aún sonrojada, recogiendo los maletines y bajando presurosa las escaleras para estar a la par de su compañera, quien aún sonreía orgullosa por lo que había obtenido de la sailor de los vientos.

¿Quién pensaría que la joven prodigio, Michiru Kahio, le pediría eso a la irresponsable de Haruka Tenoh? Nadie, pero ese primer roce de labios de Sailor Uranus sobre el suave rostro de Sailor Neptune sería el primero de los muchos que existiría entre ellas dos.

Éste si me quedo más largo y es que pasaré un ratito sin subir (para escribir los otros fics), a menos que consiga unos 7 reviews en este capi!

Sí notaron, en este one-shot aún no son pareja y apenas están comenzando a sentirse atraídas, espero y les gustara mucho tanto como a mi me gusto recordar cuando viví algo similar n.n!

Gracias por los reviews Momoyo20, Aidan Ross, barn loren y serenasm!

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¡GRACIAS!