Los personajes no me pertenecen en lo más mínimo, pero las ideas (a menos que yo aclaré que no) si son mías.

Por primera vez

Las gotas de lluvia caían fuertemente, como si hubieran sido bienvenidas en medio de la batalla, trayendo una densa neblina en medio del ya terrorífico bosque en el que se encontraban. Todo marchaba perfecto, las demás chicas las habían invitado a un campamento en las montañas, pero los malditos demonios debían de atacar en esa linda tarde y ahora corrían esquivando árboles y ataques, con sus trajes de marinero manchados en lodo y mojados por la lluvia.

Sailor Uranus y Sailor Neptune surcaban el bosque velozmente en búsqueda de las demás chicas, a las cuales habían perdido de vista en medio de la lucha con los demonios, pero la neblina cada vez era más y más densa y a causa del lodo el andar por el bosque se hacía cada vez más peligroso, sobre todo cuando pequeños trozos de hielo comenzaron a caer del cielo, junto con un viento tan fuerte que incluso incomodaba a la guardiana de este elemento.

-¡Uranus!- exclamó la aguamarina deteniéndose en medio de un pequeño claro en el bosque y llamando la atención inmediatamente de la rubia- ¡No podemos seguir buscándolas en medio de esta tormenta!- decía gritando dado el ruido ensordecedor de los rayos cayendo no muy lejos.

-¡Pero tenemos que proteger a nuestra princesa!- argumentó la corredora de autos con un tono preocupado y acercándose a su pareja

-Ella estará bien, las demás pueden cuidarla- intentó tranquilizarla la violinista con una sonrisa y tomándola de la mano, los ojos verdes de la sailor de los vientos mostraban la preocupación que sentía por Sailor Moon y las demás, pero dentro de sí sabía que las cinco scouts sabrían cuidarse por sí mismas, la caída de un fuerte relámpago a pocos metros de donde se encontraban rompió el silencio entre ambas sailors, haciendo que Haruka tomará a Michiru protectoramente entre sus brazos.

-Debemos buscar donde refugiarnos- le susurro al oído a Kahio, quien asintió con un movimiento de la cabeza y comenzaron de nuevo a correr por el bosque pero sin soltarse de las manos para no perderse una de la otra en medio de la tormenta.

-¡Mira!- Sailor Neptune se detuvo señalando un punto en medio de la bruma y el granizo, al parecer una cabaña se alcanzaba a divisar a unos cuantos metros, era le lugar perfecto para esperar.

-Vayamos- menciono Uranus y con paso apresurado se dirigieron a ella, al llegar a la puerta tocaron un par de veces y no recibieron respuesta, de nuevo el estruendo de un relámpago y el aumento de la intensidad en la caída del granizo y la lluvia hicieron retumbar los alrededores del bosque y de la puerta del recinto al que habían llegado; Haruka la había abierto con un fuerte golpe ante al desaprobación de Michiru, quien entró mirando alrededor. Una chimenea enmohecida estaba frente a los sofás llenos de polvo, un par de telarañas en las esquinas, la cocina abandonada y al fondo un corredor que parecía dar a las habitaciones, escuchó tras ella los pasos de Uranus al cerrar la puerta acompañada de un relámpago de esos que se arrastran entre las nubes y el granizo caer sobre el techo de madera.

-Parece estar solo- dijo girando hacía la rubia que estaba recargada sobre la puerta, la iluminación era escasa, pero pudo notar en su pareja un respirar acelerado y su rostro sonrojado enmarcado por su cabello rebelde y mojado. La aguamarina mordió su labio inferior mirando esa falda azul marino decorando las fuertes piernas de la sailor de los vientos y sin pensarlo se estaba comenzando a perder en esos ojos esmeralda que respondían la mirada lasciva de Neptuno.

-Que bien- respondió Haruka sintiendo esa mirada zafiro que le enloquecía hasta los huesos. El sucio y entallado uniforme de Neptune se ajustaba aún más a la blanquecina piel que tanto deseaba probar, y ese cabello aguamarina, por el que surcaban ligeras gotas de agua... sentía su respiración agitarse bajo el listón amarillo que portaba en el pecho. Dio un paso dirigiéndose a Michiru…

Y sin saber cómo, ni en que momento sucedió, ambas estaban besándose tan apasionadamente que se desconocían la una a la otra, aunque parecía tan familiar la manera en que las manos de Michiru surcaban el rostro de la rubia, pasando sus dedos entre eso mechones que le hacía perder la razón, sintiendo las caricias de Haruka en la parte baja de su espalda y una de sus manos deslizarse por su húmeda cabellera. Unos pasos hacía la sala entre roces y besos plantados en el cuello y el cuerpo de Michiru cayó sobre uno de los sofás acompañado de un fuerte estruendo de la tormenta, Tenoh se separó del cuerpo jadeante y sonrojado de su pareja y la admiró por completo.

-¿Qué estamos haciendo?- preguntó nerviosa por el torrencial de emociones que sentía Sailor Uranus hacia Neptune, quitándose los guantes para poder sentir la piel de la aguamarina sin ninguna barrera entre ellas.

-Por primera vez- respondió Michiru sujetando a Haruka por el listón de su uniforme de marinera – haremos el amor, Sailor Uranus- una sonrisa seductora se dibujo en los labios de ambas para ser después borrada con un efusivo beso y un fuerte relámpago en el cielo.

Sailor Moon y las demás podían esperar, pero el deseo que entre Haruka y Michiru existía ya no era algo que se pudiera postergar más en medio de esa tormenta y dentro de esa cabaña ajena.

Simplemente me llego a la mente, espero y fuera de su agrado que a mi en lo personal se me hizo algo difícil escribirlo (no sé por qué)

Gracias por los reviews! Valexia26, bash07, serenasm, Yasna, Bubuzuke, Aidan, ficr (ahaha! Si algo así soy para casí todo), Ali, Sieghart y Momoyo20. Y también gracias a los lectores anónimos y a quienes han agregado la historia a sus favoritos y a sus follows! En verdad GRACIAS!

Recuerden dejar sus reviews… aún no abro de nuevo las peticiones (lo siento!) y aún no saco las que tengo, pero el próximo drabble será una de las peticiones! =D!