Los personajes no me pertenecen en lo más mínimo, pero las ideas (a menos que yo aclaré que no) si son mías.

Corcel de hierro.

-¿Te llevo?-habían llegado al estacionamiento de la escuela, Haruka ese día no manejaba su descapotable, sino una de sus motocicletas deportivas. La rubia deseaba pasear en su indomable corcel de hierro junto con la aguamarina, aunque esta ya le había expresado su preocupación por el uso de dicho transporte.

-No creo yo...- Kahio titubeo al ver como su compañera le ofrecía un casco extra que llevaba consigo y le lanzaba una mirada implorando por que se montara junto con ella, miró al suelo para evitar los ojos verdes que la ponían nerviosa y hacían que el color de sus mejillas se subiera. Su pie derecho comenzó a golpear el piso y se mordió el labio inferior, subirse a la motocicleta implicaba abrazarse de Haruka durante todo el recorrido… sentir su calor...colocar sus manos donde deseara...compartir el elemento con la sailor de los vientos...

-Vamos- insistió la rubia, sonriéndole y haciendo que las manos de la aguamarina se aferraran a su falda para evitar que temblaran ante el gesto de Uranus. -Prometo manejar con cuidado y despacio- los nervios no se manifestaban sólo en la pequeña mujer a la que se le ofrecía el paseo, también la corredora de autos movía una de sus piernas a ritmo acelerado esperando que la violinista aceptara.

-Esta bien- Michiru tomó el casco entre sus manos y se lo colocó ante la mirada aprobatoria de Haruka, quien le extendió su mano para ayudarla a montarse y después encender el motor con un leve golpe sobre el pedal de arranque, la aguamarina se tomó con ligereza de los hombros de la rubia esperando el momento de partida.

-Sujétate bien- la corredora colocó los brazos de su compañera alrededor de su cintura, un gesto que hizo que ambas se sonrojaran, haciendo a la piloto sonreír de felicidad y a la pasajera morderse la comisura de su labio para evitar que una risa nerviosa escapara de ellos al sentir cómo sus pechos rozaban la espalda de Tenoh.

Haruka colocó el cambio y el motor comenzó a rugir al momento de avanzar con precaución por el estacionamiento, Michiru sintió un leve cosquilleo dentro de ella, la concentración de la rubia pareció enfocarse por completo en la calle que se presentaba de frente casi solitaria, deseaba acelerar lo más posible y surcarla velozmente, pero había prometido a la joven que amaba en secreto que cuidaría su manera de conducir.

Las vibraciones del motor bajo el cuerpo de Michiru la estremecían, no sabía exactamente porque, pero dentro de ella comenzó a hacer la conjetura de que se debía a sentirse tan cerca de Haruka lo que estaba poniéndola cada vez mas nerviosa, el aroma a maderas de la sailor de los vientos la rodeaba por completo y ella no podía enfocarse en nada más que en aferrarse a la cintura fuerte de la corredora y desear que aumentara la velocidad.

-Más rápido- susurro la aguamarina a la rubia, quien si bien no pudo escucharla por el casco, al sentir los brazos de ella sujetarse con fuerza a su cuerpo comprendió el mensaje. Su corazón se aceleró como nunca y un escalofrío la comenzó a recorrer. Un calor que emanaba desde su vientre y subía cual choques eléctricos por su espalda la obligaba a acercarse más y más a Tenoh, quien hacia un esfuerzo impresionante en concentrarse más en la pista que en los suaves pechos de la joven mujer que viajaba con ella. De nuevo otro cambio, haciendo que la aguamarina dejará escapar un gemido imperceptible en medio del estruendo del motor, la rubia sintió los delicados dedos de su pasajera aferrarse a su camisa por debajo del saco del uniforme, parecía como si quisiera arrancarle los botones por la fuerza con que Kahio se sujetaba.

El calor se agolpaba en el rostro de ambas, los rizos de Michiru se movían con el viento cual la marea y su cuerpo temblaba por completo de adrenalina y excitación al encontrarse entre el elemento de su compañera. Era como sí Haruka la poseyera sobre la motocicleta, con esa sonrisa boba de siempre y su cabello arena rebelde. Una sacudida de placer la sorprendió de nuevo, las vibraciones del motor estaban llevándola a sensaciones que jamás había experimentado, no sabía cómo era posible pero sus brazos apresaban aún más a la mujer que se encontraba frente a ella, quien respiraba agitadamente al sentir el ardor de la violinista sobre su espalda. Kahio jadeo al momento en que arqueaba su cabeza hacía atrás, se sintió desfallecer por la falta de aire, la visión se le nublo y simplemente no encontraba una explicación racional a todo lo que estaba sintiendo.

-¿Estas bien?- Haruka frenó en seco al sentir el abrazo de Michiru debilitarse y como sus manos temblaban y rasgaban su piel sobre al tela de la camisa. La mirada de la ojiverde denotaba preocupación al quitarse apresuradamente el casco y ayudar a su compañera a deshacerse del suyo.

-Si...no...- respondió la violinista con la respiración cortada y las mejillas sonrosadas cubiertas con una leve sudoración que hicieron arquear la ceja a Tenoh -Creo que mejor iré a casa en taxi- agregó sin poder mirar a los ojos a la mujer que se plantaba frente a ella, la rubia cambio su gesto de preocupación a uno de arrepentimiento al escuchar la última frase. Había prometido que conduciría con cuidado, pero se dejó guiar por el impulso de su ego y subió la velocidad perturbando a su pasajera.

-Esta bien- menciono la sailor de los vientos colocando su mano tras su cuello- yo… lo siento no quise…- balbuceaba nerviosa sin levantar la mirada del asfalto- ya no llevaré la motocicleta a la escuela...

-¡No!- la interrumpió Michiru presurosa -Podemos también pasear en la motocicleta, me ha gustado bastante- de nuevo al sangre se agolpó en sus mejillas al recordar las sensaciones que la habían hecho casi desmayarse, Haruka en definitiva no entendía que era lo que pasaba por la mente de su compañera -Pero hoy no me siento bien de –buscó un pretexto que pareciera creíble- de...salud, así que mejor iré en taxi- sonrió intentando tranquilizar a la rubia que no dejaba de mirarla consternada.

-Vale-contestó Uranus extrañada y un poco cortante - Te acompaño a esperar el taxi- agregó colocando el casco sobre el manubrio de su corcel de hierro, Kahio sintió la distancia que estaba creándose entre ambas, y aunque aún respiraba con dificultad por todo lo experimentado, entrelazó sus dedos con delicadeza con los de su compañera, quien recibió el gesto sin más que un leve sonrojo en sus mejillas y una sonrisita nerviosa.

Esperaron un par de minutos tomadas de la mano a que apareciera el taxi, los corazones de ambas latieron fuertemente al despedirse con un suave roce de los labios de Michiru sobre la mejilla de Haruka, quien cerró la puerta del auto y se despidió con un movimiento de mano para después montarse de nuevo en la motocicleta y surcar velozmente la calle.

-Hermosa la moto de su novio, señorita- menciono el taxista al ver cómo Haruka los rebasaba, la aguamarina asintió con un movimiento de su cabeza. Con el tiempo descubriría que la sensación que había experimentado en ese viaje había fue el primer orgasmo que la rubia le había otorgado, al igual que, si quería que esos paseos continuaran, sería preferible montar de lado para no sentir las vibraciones del motor y así evitar desfallecer a mitad del camino.

Primero que nada, mil disculpas por no actualizar antes! y que no sea una de la speticiones! waa!

y wooooooooow! quiero casi llorar! hellegado a los 100 reviews! Gracias a todos en verdad GRACIAS! no tienen una idea de cuanto disfruto leer y responder sus ocmentarios!

Pitty, yuuko-hime, Mariel Kahio, Bubuzuke, FICR, Sieghart, bash07, valexia, LIglez, Aidan... lectores anonimo, y demás.. GRACIAS!