Los personajes no me pertenecen en lo más mínimo, pero las ideas (a menos que yo aclaré que no) si son mías.

Promesas de Luciérnaga

Suaves pasos se dirigieron a la mesa del comedor. Ya era muy entrada la noche, todas deberían estar durmiendo en casa, sobre todo la pequeña de mirada violeta que arrastrando un conejo blanco se detuvo al lado de la rubia a la que cariñosamente llamaba Haruka-papá, quien yacía sobre una pila de catálogos, revistas y hojas, durmiendo.

Hotaru, colocándose en puntillas, tomó la manga de la corredora y tiró de ella con la mayor fuerza que su edad le permitía, Haruka-papá podía ser la persona más difícil de despertar según su corta experiencia.

-¿Qué sucede?- preguntó adormilada la rubia apenas abriendo sus ojos y percatándose de que había caído dormida sobre la mesa y su pequeña hija estaba a su lado con una mirada triste.

-Extraño a Michiru-mamá- respondió la niña frotándose los ojos- Tuve una pesadilla y fui a su habitación y no estaban y me dio más miedo y...- un bostezo la interrumpió, la sailor de los vientos se reincorporó y sonrió a su pequeña para tranquilizarla, movió la silla hacía atrás y tomo a la sailor de la destrucción por su infantil cintura, levantándola y sentándola sobre sus piernas.

-Yo también extraño a Michiru-mamá- menciono Tenoh con melancolía en la voz. La violinista llevaba una semana en gira fuera del país, aún faltaban otros cinco días para que regresara, pero para la ojiverde parecían ser años.

-¿Ya va a volver?- preguntó Hotaru abrazándose de su conejo.

-Es lo más seguro, recuerda que ella también nos extraña- su hija le sonrió al recordar las llamadas que Michiru les hacía cada día, se levantó sobre las rodillas de la rubia y observó el desorden que había sobre la mesa.

-¿Qué es esto?- preguntó Hotaru levantando un catálogo de joyería en sus pequeñas manos y abriéndolo, observando círculos rojos y marcas en la sección de anillos -¿Por qué hay marcas en esto? ¿Me vas a comprar un anillo?- peguntaba curiosa pasando las hojas y deteniéndose en las secciones que le despertaban la curiosidad. Haruka no pudo evitar reír ante las preguntas de su hija.

-Si eliges uno bonito para Michiru-mamá te prometo que te compraré uno- respondió la ojiverde levantándose con Hotaru en brazos- pero lo tendrás que hacer mañana que es demasiado tarde para estar fuera de la cama- la pequeña se acomodó sobre el hombro de su padre adoptivo, llevando a su conejo consigo.

-¿Por qué quieres comprarle un anillo a Michiru-mamá?- preguntó la sailor de la destrucción, Haruka sonrió para sí con un leve sonrojo en sus mejillas.

-Por que cuando quieres a alguien mucho- respondía la rubia caminando hacía su habitación- le regalas un anillo que simboliza que quieres estar a su lado toda la vida.

-¿Algo así cómo casarse?- cuestiono emocionada Hotaru mientras la corredora la arropaba en la cama que compartía con la aguamarina.

-Algo así- sonrió a la pequeña que la tenía en un interrogatorio -Pero debes guardar el secreto y no decirle nada de esto a Michiru-mamá- la mirada de la niña se ilumino de felicidad, sabía del gran amor que se tenían sus dos protectoras e imaginarse una boda entre ellas era algo con lo que incluso había jugado, dibujado y deseado con pasión infantil.

-¡No diré nada!- exclamó cubriendo sus labios con sus delicadas manos ocultando una risa traviesa, Haruka se inclinó sobre la cama y le besó la frente, para después despeinarla.

-Es un trato, Luciérnaga- la rubia salió de la habitación levantando el dedo pulgar en forma de aprobación mientras la niña asintió fervientemente con la cabeza.

Haruka, con las manos en los bolsillos se dirigió de nuevo al comedor, tomó el catálogo que Hotaru había mirado minutos antes. Sonrió ante su indecisión ¿Cuál anillo sería el perfecto para pedirle matrimonio a Michiru Kaioh? ¿Uno con una esmeralda? ¿Un zafiro? ¿Un diamante? Ninguna gema le parecía lo suficientemente hermosa para demostrarle lo que sentía por la reina de los mares. Lo bueno que Hotaru le ayudaría a escoger uno, sino, terminaría decidiéndose hasta dentro de un par de meses y no para cuando la mujer que esperaba aceptara ser su esposa, regresara de gira.

La primera escena familiar! Espero y fuera de su agrado! (si lo sé, no son los encargos, pero quiero sacar todos los queya tenía escritos antes he!)

Muchas gracias a los que se han tomado el tiempo de dejar un review en el capítulo pasado! Igual a quienes han agregado la historia a sus favoritosy le han dado el follow! en verdad gracias!

Aurora Kaioh, Mariel Kaioh, Momoyo20, Sieghart, Alewind, Mariale, Valexia... GRACIAS! Igual a quienes me hicieron llegar sus comentarios de manera personal, se los agradesco profundamente!