A mi Kaioh, gracias por esperar.
Esperando
La humedad de sus lagrimas la despertaron en medio de su obscura habitación. Sollozó con pesadez, esas pesadillas tan recurrentes le habían quitado el sueño desde hacía tiempo, ya había olvidado lo que era dormir tranquilamente y su cuerpo se lo reprochaba cada mañana. Intento tomar aire y abrazarse a su almohada, quizá así sentiría un poco de compañía, aunque la aguamarina sabía que se mentía a sí misma creyendo que un trozo de tela relleno podría darle el calor y la protección que ansiaba.
Se sentó en la cama, limpiando con el dorso de su mano las lágrimas que aún fluían de sus ojos, de nuevo se mintió haciéndose creer que un vaso de leche le ayudaría a caer de nuevo en los brazos de Morfeo. Sin hacer ningún ruido para no despertar a su familia, se levantó de la cama, pero un leve dolor en su pierna le recordó la batalla que había librado ella sola contra un demonio esa tarde. Ese era su destino ¿no? o por lo menos eso se repetía en la mente para seguir luchando y temiendo cómo lo había hecho últimamente, pero ya se estaba cansando de esa soledad, ya no quería seguir su destino...
Pero si las pesadillas eran premoniciones, entonces debía de continuar... ya que en ellas aparecía una Sailor de mirada esmeralda y cabello rebelde que la acompañaba, la protegía y cada que aparecía en medio de la pesadilla, la sensación de que todo estaría bien inundaba su alma. Abrió el refrigerador y sacó el empaque de la leche, sonriendo bobamente ante su deseo de compañía, se sirvió y se sentó en la barra del desayunador de su casa, colocando su bebida sobre la sección deportiva del periódico que día con día su padre leía por las mañanas.
-¿En verdad estas ahí afuera?- se preguntó melancólicamente Michiru en voz alta jugando con las gotas de humedad que aparecían sobre el vaso, dejo escapar un suspiro y de nuevo un par de lágrimas aparecieron en su mirada -¿Por qué tardas tanto en llegar mi vida?- las preguntas lanzadas al aire iban a la Sailor que la cuidaba en sus pesadillas-¿Por qué?-volvió a cuestionar a su destino; en verdad... en verdad...esa batalla se le estaba haciendo demasiado pesada sin ella a su lado. Cubrió sus ojos con sus manos y dejo escapar el llanto que tenía contenido, sus lagrimas, caían mojando la noticia de una joven piloto que se convertía en la sensación de los circuitos de carreras...
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-Buenos días- la voz adormilada de Haruka al despertarse la saco del recuerdo en el cual se había sumido esa mañana, sonrió ante el gesto infantil con que Tenoh siempre despertaba, aferrada a la cintura de ella y escondiendo su torso desnudo entre la sábanas. Michiru podía evitar sentir que su vida estaba completa cada mañana que despertaba al lado de la mujer que tanto había deseado llegara a su vida. La aguamarina tomo a su amante entre sus manos y acercándola a su pecho la abrazó con fuerza, permitiéndose dejar escapar un suspiro. -¿Pasa algo?- pregunto desconcertada la guerrera de Urano ante la extraña manera en que había respondido a su saludo, mientras acariciaba el cabello de la mujer que le sostenía y perdiéndose en escuchar los latidos de su corazón.
-¿Por qué tardaste tanto?- Kaioh pasaba amorosamente sus manos entre el cabello de su rubia, quien levantó la ceja extrañada por la cuestión, sin soltarse del abrazo en que su amante la poseía.
-Según yo me desperté a la misma hora de siempre- respondió Haruka mirándola a los ojos, haciendo que la aguamarina se sonrojara y riera divertida ante las ocurrencias de Tenoh.
-Yo no me refería a eso- murmuró la violinista acercándose a los labios de la somnolienta rubia, quien despertó inmediatamente al sentir que el beso de su pareja mostraba otras intenciones.
Michiru había esperado a Haruka por demasiado tiempo para compartir su destino con ella, sufrió de batallas en soledad y lesiones que debía curar a escondidas, pero todo eso no lo hacía por encontrar los talismanes ni por salvar al mundo, sino por la certeza de que si seguía luchando, encontraría a la persona con la que deseaba despertar cada una de las mañanas de su vida para amarla y dar su vida por ella. Y así fue como esperando, llego Haruka Tenoh a complementar su vida.
woooow! ya pasamos de 170 reviews, gracias! Vaya que es difícil entrar a la mente de Michiru haha!
Pequeño capi dedicado a miPrincesa (igual que el anterior, y el anterior y así...) Te quiero!
Y un agradecimiento especial a MarianaYaneth, Barn Loren, Gabi Kaioh Pierce, Lunita Hikari, Janeth Haruka, Valexia26, Aidan Ross y Mariel Kaioh por sus reviews del capi anterior.
