Hola! Buano, había dicho que no escribiría durante 4 dias; llevamos dos y ya estoy aquí actualizando. Este capi será mas largo de lo normal y será Percy POV. Buano, les revelare quien soy. Disfruten!

Percy POV

O.o.o.o.o.o.O

Parte I. Los dioses devoran el McMenu

Entonces los Dioses se dieron cuenta de nuestra presencia.

12 pAres de ojos brillando peligrosamente se volvieron hacia nosotros.

Nos sumimos en un silencio incomodo, que duro varios minutos.

Finalmente Quiron se adelanto. Movia su cola de un lado a otro nerviosamente, lo que solo sirvió para ponernos mas nerviosos aun.

Mire a mi padre, y me di cuenta de que el me veía. Tenia en su regazo lo que parecía una apetitosa pizza de ingredientes marinos. Me guiño el ojo, y detrás de mi apareció una linda silla de pescador, y al lado una mesita con una Coca-Cola y un trozo de pizza marina; mire sorprendido hacia mi padre y vi que uNa porción de su pizza había desaparecido.

Poseidon me sonrio y me hizo un gesto para que me sentara. Estaba rojo como un tomate mientras me sentaba. Annabeth y Jason y Rachel y Thalia y Katie me pasaron sus hamburguesas/ofrendas y las puse en mi regazo.

Instantáneamente , todos los demás dioses les proporcionaron sillas y pizzas a sus hijos. La pobre Katie tenia una pizza de tomate y lechuga y parecía estar hecha con harina de avena.

Quiron , carraspeo, recuperando la atención.

-Bueno. Mis Señores, Zeus, Hera, Artemisa ,Hades ,Poseidon ,Atenea ,Afrodita ,Demeter , Dioniso, Hestia, Hefesto, Ares. –hizo una inclinación de cabeza- Estamos aquí para…

-¡PARA QUE OBLIGEIS A ESOS IDIOTAS A DARNOS NUESTRAS COSAS!-trono Ares, interrumpiendo a QuiroN.

-¡Nosotros no hemos robado nada!-chillo Afrodita.

-¡Mis fraguas explotaran si no me devolvéis lo mio!-advirtio Hefesto.

-¿Pero quieren callarse de una buena vez?-chillo Zeus, haciéndose oir entre la multitud de peleas y reclamos que se había instalado en la sala de los Tronos.

-¿Qué Sucede?-pregunte tímidamente.

Todos los Dioses dejaron de discutir y se quedaron viéndonos.

-¿Este crio no lo sabe?-dijo Hera.

-¿Saber que?

-Dejadme que les cuente la historia por favor-rogo Hermes- La historia es larga, podeis sentaros y comer si quereis.

Inmediatamente, 5 semidioses y el oraculo empezaron a devorar sus pizzas.

A Rachel, Artemisa le había dado su silla y su pizza, alegando que ella era el Oraculo de Delfos, y su hermano era encargado de ella.

Y Hermes empezó su relato.

"Hace dos semanas, todo era normal. El Olimpo estaba en calma, todos relajados. Papa discutia con Tio P, Demeter leia una revista de agricultura mientras comia fresas y uvas…"

-¡Umm fresas y uvas!-exclamaron Dioniso y Demeter de repente, haciendo aparecer en sus manos un plato lleno de fresas y uvas. Los demás dioses los miraron de reojo y cada uno se hizo aparecer su comida.

Poseidon comia mariscos, Zeus pollo y Ares enchiladas con MUCHO , MUCHO, DEMASIADO picante.

-¿Puedo seguir?-pregunto Hermes, claramente exasperado

Los dioses asintieron y Hermes siguió su relato.

"Hestia cuidaba el fuego, Hefesto jugueteaba con unos engranajes , Afrodita se maquillaba, Apolo y Ares estaban en una competencia de "quien es capaz de emborracharse mas", lo cual termino bastante feo. Todos estabamos ocupados en nuestras actividades diarias, yo me tomaba mi descanso de cinco minutos.

Entonces fue un CABAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAM. Algo exploto. Y créanme , ese fue el ruido mas ensordecedor que hayamos visto. Un brillo enceguecedor , que duro como un minuto. Cerramos los ojos, porque si los abríamos simplemente quedábamos ciegos. O peor. Que bien que nadie lo comprobó.

Cuando termino, todos estábamos atonitos. No entendíamos que diablos había sucedido., Todos nos movimos hacia la puerta de la sala, apiñados, mientras nos asomábamos temerosos . Afuera todo estaba normal. Las Náyades, los dioses menores, no parecían haberse dado cuenta de que una explosion acababa de azotar el Salon de Tronos. Se comportaban den un modo perfectamente normal.

Cuando volvimos a la sala… los tronos no estaban.

Simplemente".

-¡Que! ¿Cómo que no estaban?-Chille.

-No estaban , Percy, no estaban- me dijo papa.

-Sigue, hermano-dijo Artemisa.

"Los tronos no estaban. En el centro de la sala había una nota.

Es un gusto admirar tanta belleza olímpica junta. Que lastima que seais tan idiotas. Pero cuidaremos vuestros tronos.

Se burlaban de nosotros. De los OLIMPICOS. Tampoco estaban algunas de nuestras mas preciadas posesiones. Casi todos han perdido algo, excepto Apolo y yo. Apolo, porque estaba conduciendo su Lamborghini/sol y yo porque tenia mi teléfono/caduceo en el bolsillo."-dijo Hermes.

-Bueno, ahora cada uno contareis que es lo que habéis perdido.

-Yo he perdido mi yelmo de oscuridad-informo Hades.

-Yo mi águila-conto Zeus.

-Mi corona-dijo Hera.

-Mi tridente-acoto Poseidon.

-¡PAPA!-exclame sorprendido. Papa solo me dio una sonrisa penosa. Pobrecillo el hombre, había perdido su tridente.

-Seguimos. A mi me robaron mi mascota, osea mi pantera y mi pitos de vides-dijo Dioniso.

-¿Tu pito?-pregunto Jason.

-Phitos. Una caja, vasija, jarra. Normalmente llevamos nuestros atributos, lo que hace ser quien somos, con nosotros mismos, pero eso pesa-dijo Atenea.

5 semidioses y 1 mortal se quedaron viendo a Atenea como si hubiera hablado en chino mandarin.

Atenea suspiro y dijo:- Imaginaos uno de mis atributos. La sabiduría. Soy la diosa de la Sabiduria. A veces, cuando estoy muuuy cansada, por x motivo, decido encerrar ese atributo en una caja. Obviamente, no dejo la caja tirada por ahí para que cualquiera la encuentre. Lo que pasa es que la sabiduría es mi atributo principal. La gente me conoce siempre como diosa de sabiduría y otras cosas, por lo que normalmente no tiendo a encerrar mi sabiduría en una caja. Permanece en mi mente, en mi cuerpo, en mi fuerza vital. Obviamente, también soy la diosa de la defensa. Como ese no es mi atributo principal, puedo guardarla mas seguido. A veces los atributos y símbolos animales dan dolor de cabeza muy fuerte.

-Vale-dije siguiéndole la corriente.

-Yo he perdido mi moto y mi arco-dijo Artemisa.

-¿Tu moto?-pregunto Thalia.

-Sip, mi moto. Antes era un lindo carro tirado por bueyes o venados, ya no se. El caso es que Apolo me convencio de darle un cambio de look. Algo mas moderno, dijo el.-dijo Artemisa – me refiero por supuesto a la Luna.

Nosotros 6 nos quedamos boquiabiertos.

Entonces, Artemisa chasqueo los dedos, Poseidon hizo una fuente de agua, dieron un dracma, y por mensaje Iris, vi la Luna Ducatti.

Era una moto Ducatti, totalmente plateada. Las ruedas eran plateadas y toda la moto emanaba un brillo plateado. En un costado de la moto había unas calcomanías de bueyes de un plateado mas oscuro, y del otro costado había un monton de estrella diminutas adornando.

El mensaje Iris se rompió y Artemisa hablo.

-Me han robado la moto, pero tengo las llaves. He de admitir que es un poco raro tener una moto por Luna, pero de dia esa belleza corre. Ya sabes, Apolo tiene el auto, yo la moto.-nos sonrio.

-Bueno, sigamos. A mi me han robado mi phitos de la fuerza salvaje. Okey, se que eso no es un atributo mio-dijo Ares- pero es parte del rollo de Dios de la Guerra. Obviamente en la guerra se requiere de vez en cuando fuerza salvaje, y me dolia mucho la cabeza asi que agarre un phitos y meti dentro a la fuerza salvaje. ¡Y me la han robado!

Mientras miraba a Ares, quise gritarle a todos esos Dioses inútiles. ¡Como era posible que se dejaran robar tan fácil! Entonces la mitad del océano Artico baño a Ares.

Eso me distrajo lo suficiente como para apartar la mirada, y me di cuenta de que Katie, Annabeth, Rachel, Jason y Thalia estaban igual de hipnotizados que yo.

-Gracias-murmuro Rachel. Le sonreí a mi padre.

-¿Podemos seguir?-exclamo desesperado Hefesto- A mi me han robado mi martillo.

-¡Y a mi mi capullo de rosa!-exclamo Afrodita.

-¿Rosa?-pregunto Annabeth.

-Si. Rosa. Mi símbolo general es un velo. Pero la rosa… es un capullo de rosa blanca hermosísimo. La rosa mas hermosa y perfecta que podáis imaginar. Me la encontré un dia paseando por el templo de Demeter. Quede hechizada por su hermosura. No pude evitarlo. Le suplique a Demeter que me permitiera quedármela. Ella me la regalo-Afrodita le dio una mirada de gratitud a Demeter- asi que esa rosa me representa. Hermosura, perfección, humanidad. Es hermosa, y romántica, la clase de cosa que le regalarias a tu amante-en ese momento su mirada se poso en Hefesto-. Transferi mis atributos a la rosa, ¡y ahora ha desaparecido!

-A mi me han robado mi bolsa de semillas. Es algo … simbolico. Pero sin mis semillas, no podre plantar mas. Los mortales morirán de hambre, no hay mas comida, mas semillas. ¡Nada! Se volvera otoño, y si no hemos encontrado mis semillas para ese momento seguirá hasta convertirse en una era de hielo.

-Que guay-dijo Thalia.

-A mi me han robado mi fuego-dijo Hestia.

-¿QUE?-chillamos Annabeth y yo al mismo tiempo, las miradas de nuestros padres viajaron veloces hacia nosotros y nos sonrojamos, todos los dioses se partian de risa excepto papa y Atenea.

-Me han robado mi fuego-dijo Hestia después de que todos se calmaron- Ya no hay fuego en el Olimpo

En cuanto dijo eso, todas las antorchas se encendieron de distintos colores, azul, rosado, verde .. verde como el mar. Finalmente un azul eléctrico como los ojos de Thalia permaneció en las antorchas.

-Ja ja ja, muy gracioso. Eso no es fuego, eso es tu poder, Zeus , reflejado en llamas. No es lo mismo. El verdadero fuego ha sido robado. Y con el,el espíritu del hogar que estaba en un phitos.

-¿Pero que problema teneis con los phitos que no sois capaces de cargar vuestras propias responsabilidades?-chillamos Annabeth y yo de nuevo al mismo tiempo. Nuestro sonrojo se hizo enorme y empezamos a tratabillar diciendo o intentando decir disculpas. Zeus nos callo con una mano.

-Á ver ¿ el siguiente?

-A mi me han robado mi mascota, un búho y el olivo, osea la representación de la paz.-dijo Atenea.

Aquello parecía un culebrón, una telenovela. Solo faltaba la caja de Pandora para completar el combo.

-Y a mi mi martillo-dijo Hefesto.

-Solo hay algo que no cuadra. Vuestros tronos. No veo ninguna diferencia.

-¿Estas seguro , Percy?-me pregunto Artemisa.

Entonces me fije. Los tronos eran los mismos, pero mucho mas pequeños , de tamaño mortal.

-Esos no son vuestros tronos, no los originales. Son unos provisionales.

-Has acertado-dijo Demeter-, eran mucho mejor que el sofá cama tamaño extra King.

-Y que quereis que haga. O que se supone que quereis que hagamos.

-Pues simple-dijo Hermes- estos tarados de aquí-dijo señalando a los dioses-creen que uno de ellos mismos ha robado las cosas. Yy como ese presunto ladron no sale, están en pie de guerra.

-Pero los dioses no se pueden robar los poderes entre ellos.-dijo Hades.

-Asi que solo pudo haberlo hecho….- 12 pares de ojos nos miraron fijamente- un semidios.

-¿Nosotros?-Exclamamos nosotros 6, aunque Rachel era solo el Oraculo.

-Algo asi sospechamos-dijo Zeus , después de ver las chispas que Thalia y Jason irradiaba, como Katie empezaba a hacer crecer muchos tomates y un sonido de mar empezara a oírse acercándose-Bueno…-Zeus se veía nervioso-… eso creemos… no sabemos.

Mire a Thalia y le sonreí

Entonces el salón fue azotado por una tormenta BRUTAL que duro unos 5 minutos.

Los dioses iban de un lado a otro, arrastrados por la fuerza del agua y el viento, mientras les estampaban tomates y zanahorias a la cara

Fue muy divertido, ya que los dioses intentaban terminar la tormenta pero no podían. JAJAJAJAJAJ. Karma.

Finalmente nos calmamos, los 6 alzamos una ceja y les miramos desafiantes.

-Por supuesto que no han sido ellos-dijo repentinamente Afrodita-serian otros semidioses.

-Vuestra tarea es buscar todos los objetos perdidos antes del equinoccio de otoño.

-¡Estamos a finales de agosto!-exclamo Rachel.

-¿Y que pasa si para el equinoccio de otoño no los hemos encontrado?

-Hay guerra-dijo Demeter.- ¿Esas son hamburguesas?

-Si..-dije cautelosamente.

Teneis que ver como esos dioses salieron corriendo hacia mi, matándose por agarrar cada uno la cantidad máxima de hamburguesas.

-¡Eh que son dos! ¡Ares te he visto!-grite. Nadie me hizo caso.

Finalmente cuando todos tenían dos hamburguesas se dispusieron a comer.

Eso fue asqueroso. Comian como salvajes como si jamas hubieran comido hamburguesa.

-¡Hacia mucho tiempo que no me comia una de estas!-exclamos Hefsto.

Cada uno había arreglado su hamburguesa para que tuviera la clase de cosas que le gustaban.

La hamburguesa de Hades chorreaba barbecue, la de papa mariscos, la de tia Demeter tomate, la de Dioniso salsa de uva y la de Afrodita estaba perfecta. No chorreaba, y estaba perfectamente armada; la carne milimitricamente encima del pan y asi y asi.

Despues le pidieron a Hermes que trajera sundaes.

Parte II. Tiempo corre

Cuando los Dioses finalmente terminaron de comer, se volvieron a concentrar.

-Asi que ya veis, si para el equinoccio de otoño no habéis encontrado TODOS los objetos, TODOS y habéis traido ante el Olimpo al ladron, no nos quedara mas remedio que el semidios que robo los objetos es un hijo de los 12, por lo que habría guerra.-dijo Atenea.

-Entonces, en 3 semanas vamos a encontrar todo eso, en teoría y según ustedes.-dijo Jason.

-Bueno si. Os recomiendo que os dividias. Normalmente las búsquedas son de 3 pero asi no terminariais nunca. Asi que mejor id en parejas-todas las miradas se posaron en Annabeth y en mi. Nos sonrojamos.

-Asi que… las parejas sereis Jason y Katie, Thalia y Rachel, …-silencio sepulcral- y Percy y Annabeth.

Afrodita tenia una sonrisa de oreja a oreja y entonces oi el ruido que hace una flecha al ser disparada.

Eros.

Mire hacia el techo de la sala y allí estaba el. Me sonrio, me guiño el ojo y desaparecio. Nadie mas parecio notar su presencia.

-Ajap. Bueno, creo que eso es todo. Percy buscara mi tridente, y ayudara a Annabeth a buscar el búho y el olivo, osea la paz. Y rápido, porque si no encontrais el olivo, este tarado de aquí-Papa señalo a Ares-va a querer aprovecharse de la situación.

-¡Eso no es cierto!-chillo Ares- Bueno quizá si… solo un poco… un poco mucho…un poco mucho mucho mucho.

-¿Quieres callarte?-pregunto Hefesto.

-Bueno, adiós bye gutentag, bon voyage Ya saben que es lo que tienen que hacer, ahora se pueden ir-dijo Hera, quien durante todo el rato nos había estado mirando …feo.

-Mi esposa tiene razón. Creo que ya esta todo. Si alguien quiere hablar con alguno de sus hijos tiene libertad de hacerlo. Despues ¡TODOS A SU CABAÑA DE GUERRA!-trono Zeus.

Papa se acerco a mi y empezó a hablar.

-Me alegra que estes aquí. Espero que encontréis todos los objetos, pero por favor el primero que debes buscar es la moto de Artemisa.-me dijo. En ese momento Artemisa llego-Que ella te lo explique.

-La moto tiene dos modos; son 3 botones que tiene la moto. En el primer moto, que tiene un dibujito de una luna. Ese boto hace que la moto se convirtia en un faro andante. Se ilumina demasiado. No es algo que debas ver, asi que que no se te ocurra presionar ese botón. El botón de al lado, tiene una nube, ese es para que vueles, te elevas. Y el tercer botón es una rueda. Ese significa que la moto va normal por tierra. Siempre tiene que estar presionado o el botón de la nube o el de la rueda. El de la luna no lo presiones jamas.-me explico Artemisa.

-¿Por qué me prestáis la moto?-pregunte.

-Ese bebe corre. Realmente corre. Te servirá mucho. – me sonrio.- A cambio, después de que encontréis los objetos de tu padre y los de Atenea, debéis buscar mi arco. –Despues se me acerco hasta que sus labios rozaban mi oreja, mi padre, oportunamente se fue a freir pescados- y también es muy buena para pasear-dijo Artemisa y miro a AnnAbeth.

Me volvi a sonrojar. ¡La diosa virgen dándome consejos de amor!

Apenado, pregunte-¿Ha bebido usted algo, Señora Artemisa?

-Dejame recordar… pues bueno, ayer , como no quedaba mucho, y Dioniso tenia unas botellas de vino de reserva… pero me bebi un traguito…solo uno.

¡Pero que problema tenían todos con el vino de Dioniso! ¡Todo el mundo le había dado por emborracharse!

Me voltee y vi que Artemisa estaba diciéndole a Jason como conquistar a una chica y Afrodita le sonreía.

Eso explicaba mucho.

-Amm Percy-me llamo papa de nuevo- Se que apenas estais empezando clase, pero deberías iros a buscar los objetos rápido. –entonces, me hizo una seña para que me acercara y me susurro- Percy, si hay alguien de quien debes desconfiar, es de Hera. Estoy seguro de que ella ha robado todos los tributos, hazme caso. Ella y Apolo. Vamos, piénsalo. Apolo no ha perdido nada, ¿Por qué será? Seguramente lo han hecho ellos. Quiza espera que en la búsqueda "algo" les pase a Thalia y Jason. Cuidalos, por favor. Se que tu te vas con la chica Atenea, pero mandales mensaje Iris a los demás. Cuidate,-papa me dio un abrazo- y por favor, intenta no acabar muerto-me sonrio.

Finalmente nos fuimos y bajamos del Olimpo.

Abajo nos esperaba Quiron.

-Eh chicos, ¿Cómo estais? Supongo que los Dioses os habran mandado a alguna búsqueda. Pues que bien, creo que os llevare al Campamento , ya sabeis para que agarréis cosas y armas.

-Oye, yo necesito avisarle a mi madre.-le dije.

-Bueno, pues me parece bien-dijo Quiron.

Parte III. Mi madre me presta su auto.

Llegamos a mi casa en taxi. Vivia muy cerca del colegio, literalmente en la calle de enfrente.

Mi casa era una mansión solariega. Era casi como un palacio en medio de New York.

El taxi nos dejo en el colegio, ya que no podía entrar a casa.

Nos acercamos . Para entrar teníamos que identificarnos, lo hicimos y finalmente pasamos adentro.

Mi madre era hija de una familia adinerada y acaudalada. Ella había estudiado abogacía, y era una abogada de renombre. Sus abuelos y tios, y tios abuelos habían querido mucho a mi madre , por lo que había recibido las herencias de todos ellos. Mi madre era una persona honrada y trabajadora. Siempre me había querido y me había criado para no ser una persona malcriada. Y no lo he sido nunca.

Mi casa estaba rodeada de jardines. Mi madre amaba la historia de Europa, por lo que cuando tuvo la oportunidad de construir una mansión, todo era barroco, rococó o Louis 16.

Los jardines parecían inspirados en el Palacio de Versalles. Estaban llenos de fuentes y bancos y pequeños pabellones.

La casa parecía una mezcla de los Palacios de Versalles , Francia , el Palacio de Catalina en San Petersburgo y los palacios del Loira, en Francia. Parecia una replica pequeña de los palacios de Europa en su apogeo. La fachada estaba inspirada en Versalles y los laterales en el Palacio de Alejandro, de Rusia.

Annabeth y Katie contuvieron el aliento al ver tal colosal casa en medio de la caotica y exótica Nueva York. La propiedad era enorme.

-¿Vives aquí?-pregunto Katie sorprendida.

-Si. , la casa es de mi madre, sabes y pues uno se acostumbra.

-Es…. Es… esta …. ¿esta inspirada en Versalles , verdad?-pregunto Annabeth deslumbrada.

-Una parte,si. Supongo que te gustara, ya sabes, hija de Atenea… arquitectura.

-Emm, si supongo que me gustara-dijo ella.

Jason, Thalia y Rachel ya habían estado allí antes y no les sorprendia tanto como le sorprendia a las chicas.

Annabeth lanzo una exclamación al ver el hall de la entrada y las dos se quedaron paradas, analizándolo todo.

Una gran escalera en caracol estaba en el centro del hall, y allí arriba había una mujer hermosa e imponente, vestida de traje, hablando por teléfono. Al oir pasos, la mujer se volteo y bajo corriendo las escaleras, con una gracia que pocas personas logran tener.

Se acerco a mi y me abrazo, apachurro y estrecho.

Era mi madre, Sally Jackson.

-¡Percy!-dijo después de abrazarme. Entonces se dispuso a apachurrar, estrechar y abrazar a Jason, Thalia y Rachel.

-¡Chicos! ¡Cuánto tiempo! ¿Cómo estais?-pregunto mama.

-Bien, Sally-dijo Rachel, dedicándole una sonrisa a mi madre.

Entonces se dio cuenta de Katie y Annabeth y me pregunto con genuina curiosidad:-¿Quiénes son estas jovencitas tan hermosas-en ese punto me sonroje- que has traido?

-Son Annabeth y Katie, semidiosas.

-Oh-dijo mi madre, ella entendia la gravedad de la situación-El cielo esta inquieto.

-¡Eh!-exclamaron Jason y Thalia.

-No importa-dijo mama, entonces se dirigio a Annabeth y Katie- Es un gusto, yo soy Sally Jackson.

-Yo soy Annabeth Chase, hija de Atenea-mi madre hizo una mueca, Atenea y Poseidon normalmente no se llevaban muy bien.

-Yo soy Katie Gardner, hija de Demeter –Kate le sonrio a mi madre.

-¿Puedes hacer tomates?-pregunto emocionada mama.

-Mama…-dije, pero Katie me interrumpio.

-¡Si puedo!

-¿Y fresas?-pregunto mi madre.

-¡ Mama! –dije avergonzado.

-¡Si! Tambien puedo hacer fresas, y zanahorias.

-Pues que bien, porque me he quedado sin tomates y necesito hacer ensalada, sin fresas y tengo que hacer una torta de fresa y sin zanahoria porque la ensalada también necesita de zanahoria.

-Claro, puedo darte algunas.-dijo mi madre, yo negaba con la cabeza.

-Pasemos a la sala y explicadme que pasa.-pidio mama.

Cuando entramos a la sala, las chicas de nuevo se sorprendieron.

Unos sofás de diseño estaban en el centro , junto con un televisor panrtalla plana de 70" pulgadas (si, 70) . En el techo colgaba una telaraña de cristal brillante. Habia jarrones de fina porcelana china y alfombras persas. Una de las paredes tenia un viejo tapiz de la familia real Francesa, Maria Antonieta , su esposo y sus hijos.

-Esa…¿ es la familia real francesa?-pregunto Annabeth señalando el tapiz.

-Si. Lo encontré en un viaje que hice por Francia y lo compre muy barato. Es de los pocos que quedan en el mundo de esa época. Es original.-mi madre se disponía a darle una larga historia sobre sus viajes.

-Mama-la corte- este no es el momento.

-Eh, si vale. Pero otro dia te contare-le dijo a Annabeth- Bien ¿Qué ha pasado en el Olimpo?

-Pues, resulta que alguien ha robado los tributos y símbolos de los dioses, ellos están peleados, porque creen que un semidios los ha robado y si los objetos no aparecen, habrá una guerra entre los Olimpicos-dijo Jason.

-Y obviamente , vosotros debéis ir a buscar los objetos antes de que se acabe un determinado plazo de tiempo. Si no, cabom ,guerra-dijo mi madre con la misma naturalidad que si hablara del color de las paredes.

-¿Cómo lo sabes?-pregunto Thalia.

-Los olímpicos pueden llegar a ser muy predecibles. Asi que, si quereis podeis ir al sotano. Apuraos, el tiempo no os sobra.- mi madre nos sonrio con pesar- Percy, quiero hablar contigo.

-Jason, Thalia, llevad a Katie y Annabeth al sotano. Por favor, no os detengáis a ver cosas. Eso va para ti Annabeth. Rachel-Annabeth hizo una mueca- sube a mi habitación. Tu ya sabes lo que debes buscar allí.-Rachel asintió y se fue corriendo hacia el hall, para subir por la escalera hasta el segundo piso.

-¿Vosotros ya habéis estado aquí?-pregunto Annabeth con un dejo de sorpresa… y ¿dolor?

-Si, normalmente vivimos aquí ¿sabes?-dijo Thalia.

-Thalia , eso no ayuda-dijo Jason 2 .

-Bajad ya-dije, ellos se fueron, quedando en la sala, solo mi madre y yo.

-Percy-ella sonrio- ¿Cómo has estado?

-Bien, la escuela, el Olimpo, lo de siempre.

-¿Las clases?

-Bien. Hicimos un test en latin era en parejas, lo tuve todo perfecto-entonces un silencio se apodero de la sala.

-¿Hiciste el test con la chica Atenea, verdad?-dijo ella con voz queda.

-¿Mama? ¡Mama! ¿Qué sucede? ¿Cómo lo supiste?-pregunte.

-Creo Que simplemente soy muy observadora. Pero quizá tu no lo eres.

-¿A que te refieres?-esa conversación había dado un giro muy extraño.

-¿Con que necesitas algo de ayuda, eh?-me pregunto mama.

-Tu sabras si necesito ayuda. Porque yo no tengo ni idea de lo que hablas-le respondi con franqueza.

-Percy-mi madre me susurro en el oído.- Creo seriamente, en que deberías darte cuenta de que le gustas a Rachel.

-Vaya-dije.

Yo sabia que le gustaba a Rachel. Y ella me gustaba a mi. Pasabamos mucho tiempo juntos y durante el verano habíamos estado viéndonos casi todos los días. ¡Incluso vivía en mi casa! Bueno, los demás también vivian en mi casa pero ese no era el punto.

Rachel ya sabia que ella me gustaba. Pero aun asi intentaba buscar un lindo momento y un lindo lugar para decírselo. Pero yo era especialmente cobarde. A vece sentía que todos esperaban mucho de mi , incluso mas de lo que yo podía darles.

El caso es que aun no había podido decírselo a Rachel. Pero mi madre no sabia eso. Yo tenia una mala mania de ocultar lo que sentía, seguramente mi madre ni siquiera imaginaba que ella me gustaba.

-¿Algo mas?-le pregunte secamente.

-Debeis tomar bastante provisiones para el viaje. Y ah, Percy, intenta no acabar muerto. Porque si acabas muerto, voy a obligar a Jason y Thalia a ir si es necesario hasta el mismísimo Tartaro con tal de que vuelvas a la vida para ayudarme a decorar la casa en navidad. Y si eso sucede, los que te querrán matar serán ellos.

Eso realmente , no ayudaba 2.

Baje al sotano. Rachel sabia lo que tenia que buscar en mi habitación, asi que no me preocupaba-

El sotano estaba tan ricamente decorado, como la sala y el hall y toda la casa. Era mi cuarto de juegos, por lo que era curioso ver un play4 al lado de una comoda original que pertenecio a la Familia Imperial Rusa.

Mi madre se había empeñado en que había 4 cosas básicas que debía saber; la primera, dichos y citas de toda clase de libros; dos, la historia del mundo, especialmente la de Europea, aprendiéndome el nombre de cada casa ducal de cada país, cada palacio y cada general y soldado de cada guerra de Europa; tercera cosa que su bebito cocha pechocha debía saber, minerales y gemas, la diferencia entre el berilo rojo y el verde, la tabla periódica completa; cuarta cosa, la historia de la familia, lo cual incluia como, quien, cuando, por que y donde había comprado mi madre cada cosa que había en la casa, sin olvidar cada arquitecto que había construido cada cosa en la que estaba inspirada la casa.

Siendo tan rico, era irreprochable el hecho de que debía siempre sacar las mejores notas, presión que aumentaba al ser hijo único.

En el sotano, no solo estaba la sala de juegos, sino el BUNKER.

Nosotros 4, habíamos dado un poco de sangre para crear una barrera mágica muy fuerte. Dentro teníamos ambrosia y néctar, vendas, botiquines de primeros auxilios, armas y mochilas para las situaciones de "salir corriendo", como esta.

-Hey Percy, ¿crees que necesitemos uno de estos?-pregunto Jason señalando un arco.

-Claro. Vosotras dos, Katie, Annabeth, os voy a dar armas y unas mochilas. Jason y Thalia, Rachel esta bajando las cosas, y aquí esta vuestra ropa.

-¿Vuestra ropa?-pregunto Katie.

-¡Dioses! ¡Por favor! ¡Si vivimos aquí es obvio que vamos a tener ropa aquí!-dijo Thalia , claramente exasperada de las preguntas de las chicas.

-¿Vivis aquí?-pregunto Annabeth incrédula.

-¡Me rindo! ¡Me rindo! ¡Que otro les explique porque yo me R.I.N.D.O!-chillo Thalia, realmente desesperada.

-Annabeth luego te explico.-le dije.

Vale-dijo ella desanimada.

Dejamos a Annabeth y a Katie esperando sentadas, con la firme promesa de no tocar absolutamente nada.

Y subimos a mi habitación. Bueno yo lo llamaba mi habitación.

Los chicos lo llamaban mi penthouse

Mi habitación era el tercer piso completo. Una pared era de cristal y las otras dos estaban profusamente decoradas. Una pared tenia un enorme tapiz de la Belle Epoque 3. Otra pared tenia una pintura de un atardecer en Versalles y la otra pared era un espejo gigante. El piso tenia una galería llena de espejos, una replica mini de la Galeria de los Espejos 4

Del lado este del piso, estaba mi cama , el televisor y unos sillones. Mi armario ocupaba el lado oeste del piso, y el centro era un gran espacio libre, mi salón de baile, donde ponía un proyector para ver pelis o movíamos algunos sillones y jugábamos a algo.

Y al final de la galería de espejos, había una pequeña habitación. Era mi lugar intimo. Alli dentro había una biblioteca y un monton de objetos antiguos y de colección. Cuadros de hace cientos de años, lámparas que pertenecieron a Nicolas II y sillas de Maria Antonieta.

Si, wow, mi madre es rica, vanidosa , caprichosa, despilfarradora, presumida debéis pensar. Pero mi madre no es nada de eso. Ella es la persona menos creida y presumida que he conocido en mi vida. A mi madre le gustaban toda esa clase de cosas, y las compraba. Simple.

Fuimos al armario y allí estaba Rachel, sacando su ropa para guardarla en una mochila. Entramos y cada uno se fue a su sección del armario, aunque obviamente la mia era la mas grande. Nos vestimos en silencio, y cuando salimos, fuimos a la Galeria.

Estabamos muy nostálgicos, me dije.

-Cielos-la mire de reojo- Bueno, mares, Percy, parecemos cazadores de sombras-dijo Rachel.

-Si, yo soy Jace, ¿tu eres Clary?-le pregunte.

-Creo , porque soy peligrosa, pero no soy timida e inútil-respondio Rachel.

-¿Estas segura?-pregunto Jason. Rachel le dio un codazo.

-Soy mas como Isabelle.-dijo ella.

-¿Y quien es tu Simon?-pregunto Thalia.

Todos nosotros habiamos leido Cazadores de Sombras y nos había gustado.

Nos quedamos callados. Todos íbamos vestidos de negro, y sorprendentemente no parecíamos ir de luto sino de misión militar.

Yo llevaba una chaqueta negra de cuero llena de cuchillos de bronce y una pistola , por si acaso. Mis botas escondían mas cuchillos y en mi cinturón había cantimploras de ambrosia y néctar, cuerdas ,aparte de cuchillos , dagas y venenos y mi pluma/espada Contracorriente.

Jason llevaba unos pantalones negros militares con mas bolsillos que unas maletas, llenos de cuchillos, ambrosia , nectar , mas cuerdas, su espada y otra pistolas con balas y municiones.

Thalia llevaba un sueter negro y unos shorts y sus botas de motera hasta la rodilla, y llevaba un arco con flechas de bronce y un carcaj lleno de mas flechas y cuchillos y ambrosia y néctar y unas cuerdas.

Rachel llevaba un vestido corto y mallas negras, otras botas de motera y un cinturón lleno de pistolas, revólveres de balas de bronce, y llevaba colgando una ametralladora y una escopeta.

-Nosotros vamos bajando-dijo Thalia, le dio un codazo a Jason y los dos bajaron, dejándonos solos a Rachel y a mi.

Rachel y yo nos dirgimos a mi cama y nos sentamos allí. Estabamos en un momento muy incomodo.

-Cuidate, ¿si, vale? Cuidate, por favor-me suplico Rachel.

-Sabes que se me cuidar yo solito-dije bromeando, pero algo en su mirada me advirtió-¿Celosa?

Sus mejillas se tiñeron de un rojo intenso -¡No! ¡Nunca!

-¿Segura?-pregunte sonriendo. Adoraba ese intenso rubor que en ese momento cubria sus mejillas.

-¡Totalmente!-dijo pareciendo un tomate mas rojo que los de Demeter-Bueno… si… un poco… solo un poquito… ¡un poquitín!

Me la quede viendo fijamente. Ella evitaba mi mirada , y de repente el sucio de sus botas era algo realmente fascinante. Los dos nos quedamos viendo la hebilla de su bota y cuando nos dimos cuenta de que habíamos estado mirando el mismo punto nos echamos a reir.

-¿Desde hace cuanto nos conocemos Percy?-pregunto Rachel. Y en ese momento no se que era mas brillante, si su pelo rojo fuego o sus mejillas rojo tomate.

-Desde hace 4 años, Rachie-ella sonrio al escucharme decirla Rachie.

-Si , eso también lo recuerdo-dijo sonriendo.

A Rachel, la había conocido en una fiesta de Año Nuevo.

Mi madre se había mostrado reticente de dejar a su bebecito de 12 años ir a una fiesta, pero me habían invitado unos amigos de confianza. La música estaba a todo volumen, la gente bailaba como loca, había dj y luces estrambóticas y de colores, una piscina y algunos se daban el lote apasionadamente.

Yo estaba siendo apretujado por dos parejas que se besaban y manoseaban mientras bailaban, e intentaba dirigirme al área de bebidas. Las dos parejas me lo impedían. Forcejee y patalee , pero las dos parejas no se quitaban.

Entonces, en medio de las luces , la penumbra y la música atronadora, una figura se planto a mi, mientras meneaba la cabeza de un lado a otro. La figura me agarro por la cintura como si me abrazara y me atrajo hacia si, liberándome de las dos parejas.

Pero aunque ya no estaba atrapado entre esas molestas parejas, ella no me solto. Nuestras caras se separaban por centímetros. Yo sudaba por el calor humano y ella estaba sonrojada debido a el aire sofocante y ,según me conto ella después, porque había confudido un vaso de gaseosa con vodka rebajado con agua.

Entonces alguien me empujo hacia delante, haciendo que nuestros labios se chocaran. Sin ni siquiera voltearme sabia que era una de las molestas parejas, que habían cambiado de posición. Los tipos no se quitaban , y yo seguía apretado entre Rachel y la pareja del demonio.

Ella no se movio, pero su mirada me señalaba con ese brillo peligroso que en cuanto YO me separara me iba a matar.

Mientras tanto, empezaron a sonar las campanadas que indicaban que el Año presente pronto se iba a convertir en Viejo.

La pareja se movio y yo me separe antes de que a la chica le diera la oportunidad de cachetearme.

-¿Cómo te llamas?-pregunte, mientras la penúltima campanada nos atronaba los oídos.

Justo cuando ella decía su nombre, la ultima campanada, la mas atronadora y la que sonaba mas duro, estallo, y lo único que logre escuchar fue -¡Rachie!

Entonces un jaleo enorme empezó. ¡Feliz Año Nuevo! Y esas tonterías. Llovia confeti, la música estaba aun mas alta, las luces eran de colores eléctricos y un monton de gente nos abrazo y nos palmeo las espaldas, al igual que hacían con todas las otras personas.

Entonces, un chico rubio llego y le susurro algo en el oído a Rachie. Ella se volteo a verme y dijo :- Fue un gusto besuquearme contigo, Percy Jackson.

Y se fue.

Al dia siguiente, descubri mientras iba a cenar al Club, ya que había estado durmiendo durante todo el dia,que ella no se llamaba Rachie , sino Rachel. Rachel Elizabeth Dare, hija de un importante empresario , dueño de Empresas Dare.

No fue sino hasta el dia siguiente durante la cena, que repare en su aspecto. Era una chica con un pelo rojo fuego, adorables pecas, ojos verdes muy hermosos y labios finos y delicados. Era una chica muy hermosa, tuve que admitir.

Una semana después de la fiesta, nuestros padres habían organizado una reunión de trabajo en el estudio de mi madre, en casa. Rachel siguió las instrucciones que mi madre le dio, y llego hasta mi cuarto. Se mostro muy sorprendida al ver como estaba decorado y hablamos un rato.

Me disculpe por lo sucedido ayer.

Pero Rachie se quedo entre nosotros, como un recuerdo de lo que podíamos ser y no eramos.

-Si, yo también lo recuerdo. Claramente. Como si no hubiera pasado ni un solo dia. El recuerdo sigue claro en mi memoria-dije.

-Percy… eres un gran amigo- por fin levanto la vista, y me encontré con que sus pupilas estaban dilatadas. Me sonrio.

-Lo se-dije encogiendome de hombros. Ella me dio un golpecito en el hombro al tiempo que decía-¡Creido!

Y empezamos a reir. Una risa real y verdadera. Poco a poco la risa fue cayendo, y nos quedamos en un silencio incomodo.

-Percy- Rachel tomo mis manos entre las suyas- Soy el Oraculo , ¿no? Siento algo. Algo va a pasar. Algo malo. Muy malo. Demasiado malo quizá. Siento que quizá no nos veamos en mucho, mucho,mucho, mucho tiempo. –me dio una sonrisa débil y cargada de pena, como esa sonrisa que se le da a un niño antes de mandarlo a un internado o esa sonrisa que se le da aun animal antes de ser sacrificado.

Entonces, hizo lo ultimo que me esperaba en aquel momento.

Me beso.

Sus labios presionaron suaves y calidos los mios. Apenas necesite un segundo para reaccionar.

Enrede mis manos en su pelo, mientras la tomaba de la nuca, acercándola a mi. Ella se acerco a mi y se guindo de mi cuello. El beso era suave, lento. Eran roces por parte de ambos.

Cuando nuestros labios se separaron debido a la falta de aire, ella me abrazo. Estaba medio sentada sobre mis rodillas, pero era delgada y no pesaba mucho. Apoyo su cabeza en mi hombro, y sentí su respiración y su aliento de rosas sobre mi cuello.

-Percy, cuídate. Prometemelo. Te lo pido. Es en serio. Algo pasara. Y no nos veremos en mucho tiempo, ni tu ni Jason , ni Thalia ni yo. Eso te lo aseguro. Cuidense mucho tu y Annabeth. Espero que los dos sobrevivan-me dijo con su viejo y ya consabido tono de burla y chiste.

-Lo hare. Nos cuidaremos lo prometo.

Nos quedamos viendo durante largo rato.

Entonces alguien carraspeo en el otro extremo del cuarto.

Rachel y yo pegamos un salto de tres metros, literalmente, sobre la cama, al notar una presencia en la habitación.

Jason estaba allí, apoyado contra el marco de la puerta que llevaba al pequeño balcón, sonriendo burlon.

Rachel y yo estábamos rojos como un tomate.

-¡Al fin! ¡Dioses, años esperando a ver este momento!-dijo Jason burlándose. Luego, añadió en tono serio- Haceis linda pareja. Ya sabeis, los dos teneis ojos verde mar.

Nos sonrojamos; la verdad jamas me había dado cuenta de que Rachel tenia el mismo tono de ojos que yo.

-¿Bajamos?-pregunto Rachel.

-Bajamos-afirme yo.

Fuimos al sotano, no sin antes hacerle jurar a Jason por el rio Estigio sobre que no le diría nada a nadie sobre nuestro affaire .

Cuando llegamos, Annabeth y Katie se nos quedaron viendo.

Ok, una cosa es ver a 3 semidioses vestidos para la batalla, lo cual significa armaduras de bronce y espadas de bronce celestial. Pero ver a 3 semidioses vestidos de negro como si se fueran a una misión militar, amedrentadores, con pistolas de balas de bronce, arcos y escopetas de bala de bronce, no es algo muy normal que digamos.

Ellas estaban bastante incomodas, cohibidas de ver a Thalia caminar como Pedro por su casa (o Thalia por su casa) por los oscuros pasillos, serpenteando entre las mesas del sotano como si viviera toda su vida allí.

Las llevamos a la pared este, donde estaban alineadas todas las armas hechas con bronce celestial.

Cuchillos largos, cortos ; pequeños, arcos de todos los tamaños con flechas que iban desde venenosas hasta de bronce; escopetas, pistolas y rifles de asalto con balas de bronce, hasta grandes espadas de bronce finamente pulido.

Y arriba de todo eso, estaba la joya de Rachel.

Era una bazuca, un modelo de colección , de la segunda guerra mundial restaurada, con municiones de bronce celestial. Thalia , jason y yo se la habiamo regalado por cumpleaños, sabedores de lo mucho que Rachel amaba las armas de fuego, sobre todo si eso le permitia ayudarnos a matar monstruos.

-Eso no se toca-dijo Rachel señalando a su bebe de la segunda guerra mundial.

-De todas formas no pensaba ni acercarme-dijo Annabeth.-¿Percy , puedo agarrar alguna?-dijo señalando hacia las armas.

-Claro. Para eso están ahí.

Entonces, Annabeth señalo un cuchillo pequeño, curvado, con una hija afilada y letal.

Ella empezó a temblar.

-…Piper…-dijo con la voz rota.

Entonces literalmente salio corriendo hacia el cuchillo, se sento en el piso y se quedo con el cuchillo en el regazo.

-Piper… Piper…-el instante se congelo, nadie sabia que hacer, todos estábamos paralizados al ver a la chica en ese estado.

Los ojos tormenta de Annabeth empezaron a aguarse, y antes de que nos diéramos cuenta, ella empezaba a derramar lagrimas.

-…Piper… Piper…-entonces se volteo a vernos, mientras lloraba como magdalena- Piper-dijo con voz seca-… Piper… ¡Piper! ¡Por que! ¿Por qué? Piper…-entonces me miro a los ojos- ¿Dónde conseguiste este cuchillo? ¡Donde!-me exigió. Se puso en pie y se acerco peligrosamente a mi, nuestras narices rozando estrepitosamente, y ella me agarro por las solapas de la chaqueta. Yo era mucho mas fuerte, pero un brillo peligroso bailaba en sus ojos, y supe que me arrepentiría si me soltaba- ¡DONDE CONSEGUISTE ESTE CUCHILLO! ¡DONDE LO CONSEGUISTE DIMELO YA!

Todos estábamos tan sorprendidos. Vi sus ojos y supe que ese cuchillo tenia un significado muy especial para ella. Sabia que si se lo contaba allí mismo, se echaría a llorar y quizá eso retrasara la misión.

-Despues-le dije. Ella quería protestar, pero la interrumpi- Lo juro por el Rio Estigio, te contare como lo consegui-el relámpago sono a lo lejos. El juramento estaba hecho,

-Ok , como quieras-me respondio ella, totalmente desganada.

-Katie, agarra algo-le dije.

Katie agarro tres cuchillos, uno se lo puso en su cinturón, el otro se lo metio en su zapato y el otro se lo metio en el pelo. Literalmente. Se hizo un moño y dentro metio el cuchillo. Thalia y Rachel se la quedaron viendo atónitas.

-Bueno, me parece que debemos separarnos , pero antes deberíamos dividirnos los objetos. Artemisa me dijo que yo debía buscar la moto, el tridente de mi padre obviamente, y ayudare a Annabeth a buscar el búho y el olivo. Katie buscara, obviamente la bolsa de semillas de su madre. Y chicos, Jason y Thalia, no se quien buscara el rayo.

Jason miro a Thalia y dijo con indiferencia-Buscalo tu, me da igual.

Thalia sonrio satisfecha.

-¿Y los demás objetos?-pregunto Katie.

-Bien , pues hay que calcular, que os parece si cada grupo recibe 4 dioses para buscar-propuso Rachel.

-Pero hay Dioses a los que solo se le ha perdido una cosa, y a otros se les ha perdido dos-intervino Annabeth.

-Pues entonces, rezare para que no me toque Dioniso.-dijo Thalia, momentáneamente sus ojos adquirieron una llamarada purpura, señal de que al dios su pequeño chiste no le hacia gracia y Thalia añadió gritándole al techo- Lo se primo, lo se, te buscare tu vi y…¡Jason! Te buscara la pantera.

Otra llama florecio en los ojos de Jason y supimos que estaba hecho. Jason le dirigio una mirada de total odio a Thalia, mientras que esta solo sonreía burlonamente. Estaba segura que recordaba su patética experiencia con una pantera una vez, pero eso viene luego.

-Ok, Dioniso ya. Afrodita para Annabeth y Percy. Hefesto para Jason y Katie. Percy y Annabeth ya tiene 4 dioses asi que ellos , fuera-dijo Thalia, mientras enumeraba con las manos y los dedos- Aja, Hera para nosotras ¡Rachel ya sabes que nos toca Hera!

-¡Si!

-Sigo. Hades para nosotras también y Zeus . Nos falta uno. Hestia. Ya esta, ¿Quiénes sobran? Ares. Jason y Katie, Ares, y nos falta uno.- Thalia nos estaba enredando a todos.

-A ver. Poseidon, Afrodita, Atenea y Artemisa para Annabeth y Percy. Hera, Hades , Zeus y Hestia para las chicas y una parte de Dioniso. Y Ares, otra parte de Dioniso para Jason y Katie. –mire al cielo y dije-Señor D, ¿podria Jason y Katie buscar todos su atributo?-pregunte. Una llama morada brillo en los ojos de Thalia y después se apago.

-Eso es un si-dijo Rachel.

-Pues ya todo esta claro-dijo Katie- ¿Cómo nos vamos?

Sonrei de lado dije- Con estilo Katie, con el estilo que se puede tener a irse en un Lamborghini.

O.O.O.O.O.O.

Personalmente, no tiendo a pedirle autos a mi madre. No es que ella no me los fuera a prestar, sino que todos sus autos son mas caros aun que el mio, y una cosa es llegar al colegio luciendo guay con un Bugatti y otra cosa es ser un arrogante absoluto llegando en un Ferrari.

Los muchachos se dirigieron al hall de la entrada y Jason y yo fuimos a buscar a mi madre. En el camino, no dejo de hacerme preguntas.

-Tu y Rachel, ¿eh? .me dio una sonrisa picara y continuo.- La verdad ni me sorprende. Thalia y yo nos dabamos cuenta. Sabes que nosotros desprendemos como una energía eléctrica cuando pasamos, al igual que tu desprendes olor a mariscada-los dos reimos estruendosamente ante sus ocurrencias- Pues cuando vosotros estais juntos es algo asi, desprendeis como una energía eléctrica toda empalagada y empalagosa, melosa y dulzona, es asqueroso.

Llegamos al despacho de mi madre. Era una habitación de tamaño de la mitad del segundo piso, lleno de libros una mesa para juntas, esquemas y un monton de fotos entre otras cosas. Mama estaba sentada detrás de su escritorio, con un lápiz cruzándole el pelo, su pluma metida en la boca, los lentes subidos hasta la frente, un libro en sus piernas, una mano anotando distraídamente algo en unas hojas, la otra mano en la computadora, su cabeza ligeramente inclinada hacia la derecha mientras hablaba por teléfono.

En cuanto me vio, colgó y rápidamente , se acerco a nosotros-¿Quereis las llaves de los autos, verdad?

A veces me sorprendia como mi madre entendia todo y siempre parecía saberlo todo antes que nosotros.

-Sip, mama.

Ella nos dio tres juegos de llaves. Uno era considerablemente mas grande y con mas llaves que los otros.

-El llavero mas grande es para Percy. Alli están las llaves de todas nuestras casas. Todos los estados o casi todas las ciudades importantes tienen una propiedad Jackson. Cuidense chicos.

Me sorprendi al ver que mi madre no nos decía mas nada, y tampoco me daba un tempestuoso abrazo mientras derramaba un mar de lagrimas.

Bajamos a la cochera, Rachel , Thalia , Katie y Annabeth ya nos esperaban allí. Rachel y Thalia ya estaban metidas en un auto, mientras que las otras chicas estaban paradas, atónitas y asombradas al ver el lujo que se extendia frente a ellas en forma de ruedas y carrocerías.

Jason y yo nos apartamos un poco de las demás, para hablar un momento en privado.

-Percy, ¿Qué vas a hacer? Te conozco y conozco ese brillo travieso en tus ojos. Confiesa ahora.

-Voy a ir a unan tienda en Chicago, para comprar artillería pesada. La necesitaremos. Pero Annabeth y las otras chicas se opondrán, diran que eso nos quitara tiempo.

-¿Y como haras?-pregunto Jason. No necesitábamos palabras, nos conocíamos lo suficiente como para saber que el ya había decidido acompañarme, y yo no haría ningún intento por detenerle.

Disimuladamente, me fui metiendo en un auto, puse las mochilas en la parte trasera e hice como si ajustara el retrovisor. Jason le dio la vuelta al auto, hasta quedar del lado de copiloto y se apoyo contra la puerta. El auto, por cierto, era un descapotable, Lamborghini Veneno.

Ya no hablábamos con susurros, en segundos y con solo un intercambio de miradas hubimos elaborado el plan.

-¡Que caballeroso Percy!-dijo Jason. Las chicas voltearon a vernos.

Yo le dije a Jason- Lo se. –esboce una sonrisa traviesa de medio lado y añadi- Es un asco

Rachel dijo: -¡NI SE OS OCURRA PERCY JACKSON Y JASON GRACE!- pero ya era demasiado tarde. Al mismo tiempo que Rachel gritaba, yo había presionado el acelarador y Jason había saltado al auto. Se acomodo en el puesto de copiloto.

Me voltee y le dije a las chicas- ¡Nos vemos en Caliornia!

Lo ultimo que vi antes de que saliéramos de la cochera, era lo roja que estaba la cara de Rachel.

Parte IV. Un viejo amigo en Chicago.

Quiza os sorprenderías si os dijera cuanto tardamos nosotros en llegar a Chicago. 9 horas. Bueno , en realidad 8 horas y media. Bueno, si consideramos que en cuanto salimos de casa, nos dirigimos a la casa de Jason, para pasar la noche allí. Y a las 6 de la mañana, estábamos saliendo pues si , tardamos 8 horas y media en llegar a Chicago. Tambien si te digo que era domingo, a las 6 de la mañana, las carreteras interestatales estaban vacias. Literalmente. No nos encontramos siquiera a un policía. Por lo que estuvimos 5 horas como a 160 por hora. Si, wow, diréis que soy temerario y no aprecio mi vida. Pero hey, un semidios tiene grandes reflejos

Cuando llegamos a Chicago, nos dirigimos a mi casa en esa ciudad. Por suerte, mi madre no se había empeñado en tener en Chicago otro palacio europeo; en cambio tenia una mansión ultramoderna hecha de cristal, titanio y era de esperar, quedaba en una de las zonas mas lujosas de toda la ciudad y en la entrada , dos imponentes guardias hacia turno dia y noche sin descanso.

Entramos, dejamos el auto, nos cambiamos de ropa. Y al dar la 1 de la mañana, dos adolescentes con pintas de problemáticos, abandonaron una de las casas mas lujosas de toda Illinois.

No era tampoco que no pudiramos pasearnos por Washington Park de dia, pero eramos dramáticos y quisimos ponerle una nota de misterio al asunto. Llame a mis gentes, y a la 1 y 30 de la madrugada, mi contacto estaría en el lugar planeado para la hora indicada.

Nos alejamos del exótico centro, llegando a las afueras de la ciudad, los suburbios.

Nos fuimos alejando de las principales calles y avenidas, hasta llegar a una callejuela oscura , sombria y malolienta.

-Creo que deberías decirle a tu "amigo" que se mude.-dijo Jason.

Finalmente, llegamos al final del callejón. Habia un muro, y del otro lado de este, las avenidas llenas de vida nocturna.

-Pss, Percy-susurro una voz entre las sombras. Entonces una puerta de una de los edificios se abrió, dejando ver una luz amarilla.

Una figura alta e imponente estaba plantada en la puerta, pero entre la oscuridad del callejón y lo brillante de la luz, no le lográbamos ver la cara.

-Entre-dijo, y se aparto para que pudiéramos pasar.

Entramos, y vimos el lugar.

Habia un mostrador, con una vitrina llena de armas mágicas. Detrás del mostrador, una estantería llena de mas armas, y el marco de una puerta que debía dar a la trastienda.

Entonces la figura que nos abrió , presiono el interruptor de las luces, y la tienda quedo iluminada por luz blanca como de hospital.

La figura se volteo, y a la luz , pudimos distinguir sus facciones.

Tenia un solo ojo, tez clara, una mata de pelo desordenada.

Era un ciclope amigo mio.

Tyson.

Tyson también era hijo de Poseidon, por lo que era mi medio hermano, y siempre me ayudaba cuando lo necesitaba. El me consiguió la bazuca de Rachel y las armas que adornaban el sotano.

-¡Percy!-exclamo, mientras me daba un calido abrazo de oso, que casi hace que se me salgan los ojos de las cuencas.

-Hola Tyson-dije intentando recuperar el aliento- ¿Cómo estas?

-Bien. Papa me conto lo que esta sucediendo, y te tengo algunas cosas que te pueden servir. Se que ya tienes muchas armas, pero quizá esto también sirva. Pasad a la trastienda. ¡Ah! Hola, Jason.

Jason, Rachel , Thalia y yo habíamos estado varias veces aquí, aunque siempre nos abrían ciclpes diferentes, jamas Tyson. Supuse que todos sus empleados debían estar preparándose para la guerra.

En la trastienda, había dos pequeñas habitaciones, la primera el trastero y sala de practicas de la tienda, y la otra era el cuarto donde Tyson vivía. De todas formas, el era feliz asi.

Fuimos a la sala de practicas, y nos encontramos con que las mesas estaban repletas de armas de todo tipo.

-Bueno, chicos. Tengo un arma que , Percy es para ti, que te servirá para la moto de Artemisa. Es una ametralladora y un sidecar. ¿Es sidecar verdad? Bueno, pues es para que a la moto le pongas esos cositos, autitos como sea, que van al lado. Y el sidecar ese, tiene la ametralladora. Espero que tu amiga sepa como usarla. Me daría muchísima pena si acabas muerto, hermanito-me sonrio.

Tambien, hay para el auto de Jason y la otra chica, una bayoneta. Para el de Rachel y Thalia , una bazuca. Ya sabes, crei que les gustaría a ellas. Aparte, en Nueva Orleans, donde hay rumores de que hay allí algunos objetos escondidos, esta la avioneta de tu madre. O una de ellas, con misiles de bronce. La avioneta es de las antiguas ¿eh? De las que tienen dos asientos solamente y de hélices. Pues asi.

En San Francisco, esta el jet de tu madre también, bueno o uno de ellos, la verdad no se. El caso es que el jet tiene instalado un sistema de sonar, y un sistema de armas. Tambien hay en Chicago un helicóptero, obviamente de tu madre, con un rifle , una bayesta y otra ametralladora.-continuo Tyson.

Entonces, se saco algo del bolsillo de su chaqueta- Esto-dijo musitando- Es una bomba de bronce celestial. Es la primera que hago. Una vez hicimos una que era 20 veces mas pequeña que esta y destruyo todo a su alrededor en un margen de 2 kilometros. Y si esta es 20 veces mas grande, pues imagínate- Mi recomendación es que si pones esa bomba, te montes en tu auto y vayas a 150 por hora. La bomba tiene dos botones; el primero activa una cuenta atrás de 60 minutos. Si vas a pie, te da tiempo a alejarte si corres lo suficiente. El segundo botón no te digo de que trata, porque si lo hago, cuando estes metido en un aprieto y creas que no hay salida lo apretaras, pero en realidad si habrá una salida.

-Emm, gracias. –dijo Jason.

-Eh, tranqui. Para ti, Jason, te tengo un cuchillo mitad bronce, mitad acero, que se convierte en cuchillo. Y para tu amiguita Atenea-Tyson clavo sus ojos en mi. Le tengo un cuchillo que se convierte en pistola. Para Thalia, un arco que se convierte en espada. Y para Rachel, una ametralladora que se puede convertir en cuchillo… ¡Me falta alguien! ¡Ah si! Tu amiguita Demeter, Jason, dale esto; es una espada y también es una vara salvaje.

-¿Una que?-dijimos Jason y yo al mismo tiempo.

-Una vara salvaje. Es poder salvaje entiendes. Si pasa caminando al lado de un parque , las flores crecerán instantáneamente. La chica lo puede controlar, desde hacer crecer a un capullo para que sea una linda rosa, o una rosa que tape por completo el transito en El Grand Boulevard. Le será muy útil, creedme. Eso es todo. Cuidense, chicos. Y cuiden a las chicas.

-Gracias, hermano-le dije.

Y Jason añadió-Espero que nos volvamos a ver. Sera una pena si me muero.

Y con esos pensamientos tan sombríos abandonamos Jason y yo aquella pequeña tienda de aquel oscuro callejón.

No me imaginaba el tiempo que tendría que pasar, para que esas 3 personas singulares, dos semidioses y un ciclope, se volvieran a ver de nuevo.

Parte V. Creo que las chicas me van a matar.

Llegamos a mi casa, buscamos el auto, y a las 3 de la mañana , salimos de Chicago, rumbo a California.

En realidad, no habíamos quedado en ningún lugar en especifico, pero cuando habíamos salido corriendo de NY, y le había gritado a Rachel "¡Nos vemos en California!" , me había referido a mi casa en Beverly Hills en Los Angeles.

Y asi fue, como dos días después , conduciendo a 100 por hora, llegamos a las 12 de la noche a la casa de verano de Jason en Long Beach.

Sobra decir que en cuanto mi Bugatti estaciono en la entrada de la casa, Thalia y Rachel empezaron a gritarnos y chillar.

-¡MAS VALE QUE ME EXPLIQUEIS POR QUE DEMONIOS OS FUISTEIS A CHICAGO!-chillo Rachel.

-¡Y A MI ME TENEIS QUE EXPLICAR COMO ES QUE NOS DEJAIS TIRADAS!-grito Thalia.

-Yo solo quiero preguntar que era eso que fuisteis a hacer en Chicago-dijo Katie.

-Annabeth, ¿tienes algo mas que criticarnos, chillarnos, gritarnos o preguntarnos?-pregunto Jason.

-¿Visteis las casa victorianas?-pregunto ella con geniuna curiosidad.

Los cinco pusimos los ojos en blanco.

-La única pregunta que responderé es la de Annabeth, y no, no fuimos a ver casa con bruquedad.

-¿COMO QUE NO RESPONDEREIS?-chillaron Rachel y Thalia, claramente exasperadas.

Jason y yo sonreímos, nos encantaba hacerlas enojar.

-Pues, es simple. No responderemos y punto.-les dije mientras me encogia de hombros.

-PERCY JACKSON, ¡DIMELO AHOA MISMO!-chillo desesperada Thalia.

-Luego-dije con un gesto desdeñoso.

-¿Vosotras que tal?-pregunto Jason.

Recibio dos respuestas muy diferentes; Rachel le grito-¡DESCARADO!- y Annabeth le dijo-Fuimos a Long Beach esta mañana. Fue genial, deberíamos volver a ir-le dijo Annabeth a Katie.

-Pues, nosotros conseguimos información sobre donde puede haber varios objetos-dije con una nota de orgullo.

5 pares de ojos me miraron atonitos, pero sobre todo la expresión de Jason, era indescriptible algo como "Acepto escaparme contigo a Chicago y no me cuentas eso!"

-La moto esta en Dallas. La vid de Dioniso en Nueva York. El rayo de Zeus en San Diego. Y el fuego de Hestia en Alabama. ¿Contentos?-pregunte.

-Por ahora. Pero de esta no te salvas-dijo Thalia.

-¿Habeis dormido?-pregunto Jason a las chicas.

-Sip. ¿Y vosotros?- pregunto Katie.

-Tambien.

-Pues, creo que nos podríamos ir al amanecer-dije,

-¿Cómo?-pregunto Katie.

-Pues para algo esta el auto, ya sabeis, si no lo necesitais, dejadlo en una de mis casas, o en la empresa. Annabeth, Tyson-la expresión de Thalia y Rachel era de total desconcierto y asombro- Si, Tyson. El grandote. Pues Tyson me ha conseguido un sidecar para la moto de Artemisa. ¡Yo conduzco!

Annabeth, estaba claro, quería matarme por dejarla en el sidecar, pero se contuvo. Esa me la iba a cobrar, y muy caro.

Entramos a la casa, y nos fuimos a dormir.

En realida, yo no pegue ojo en toda la noche.

Estaba muy inquieto. Me sentía nervioso y parecía que mi THDA , estaba empeorando.

Siempre , todos los demás esperaban mucho de mi. Rachel , Jason y Thalia me veian como su líder. Poseidon como su orgullo personal. Y mama como una de las cosas que mas le agradaban de esa vida llena de trabajo que llevaba.

Siempre, intentaba hacerle ver a todos que yo no era ningún tipo de héroe. Era un tio normal y corriente, sin ningún tipo de característica sobresaliente. Si, es cierto, controlaba el agua, pero aparte de eso nada.

Siempre que intentaba decirlo, todos me interrupian. En realidad, yo apenas había ido a misiones. Una sola vez había ayudado a Hermes con un envio especialmente problemático, pero nada mas.

Y que todos insistieran de esa forma de que yo era un gran héroe, no era cierto. No era valiente, aunque todos insistían que si. Valiente no es fugarte un 3 de agosto con tus mejores amigos a California.

Todos siempre hablaban de grandes hazañas, pero nop, no era cierto. Que ellos vieran una hazaña rescatar a una ninfa a la que se le quema el árbol, no es mi culpa.

El caso es que ellos esperaban demasiado de mi. Todos: mi madre, Jason, Thalia, Rachel, Katie, papa, los dioses en general, e incluso Annabeth tenían una fe ciega en que todo iba a salir bien y yo iba a ser su "héroe" , de nuevo.

No tenían ni idea de cuan equivocados estaban.

Parte VI. Rumbo a Dallas.

En cuanto amanecio, todos estábamos listos y preparados para partir.

-En cuanto lleguemos a Dallas, os mandaremos un Mensaje Iris. ¿Okey chicas… y chico?.pregunte.

-Okey. Cuando nosotros lleguemos os mandaremos otro mensaje Iris.-dijo Katie.

Todos miramos a Rachel.

-Ok. Cuando nosotras lleguemos también os mandaremos otros Mensajes Iris. ¿Contentos?-pregunto Rachel.

-Mucho-acoto Annabeth.

-Entonces… hasta luego.

Entonces, recordé las palabras de Rachel .

Soy el Oraculo, siento que no nos veremos en mucho mucho mucho tiempo, algo gordo va a pasar-habia dicho ella.

Una fuerza invisible, me empujo hacia Rachel, y algo me convencio de que quizá, ella tenia razón en sus palabras. Nos dimos un abrazo y nos besamos. A Thalia a regañadientes, consegui darle un abrazo, porque esa chica era mas dura que la roca.

A Jason le di un abrazo fraternal, y a Katie le estreche la mano.

-Eh , chicos. Os hemos traido cosas-dije antes de que nos fueramos.

-¿Qué cosas?-pregunto Katie.

Sonrei de lado y añadi-Lo llamo Artilleria PESADA

Les entregamos las cosas a las chicas, ajustaron las armas a los autos. Katie casi destruye mi casa con esa Vara de Poder Salvaje, le entregamos a Annabeth su cuchillo/pistola.

En fin, lo normal para un amanecer de semidios.

Despues de entregar las cosas, Annabeth y yo nos montamos en el auto, al igual que los demás.

Y arrancamos,.

No tenia ni idea de la forma en que volveria a ver mi casa de Beverly Hills.

O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O

Annabeth me pidió que antes de irnos a Dallas, pasaramos por la playa de Long Beach. No tuve problema, ya que amaba el mar.

Nos bajamos del auto, y contemplamos el apacible mar.

-Percy….-dijo ella después de un silencio muy largo- ¿Dónde conseguiste ese cuchillo? ¿Qué sucede? Siento que hay un monton de cosas que me ocultas, pero que me incumben-dijo ella con una mirada muy risueña. Se volteo a verme y con una mirada muy seria añadió- Se que no tienes ni el mas minimo motivo para confiar en mi, pero aun asi hazlo. No se donde, pero lei, ue la única forma de saber si podemos confiar en una persona, es arriesgándote y confiando en ella. Hazlo. Porque estamos juntos en esto. Porque si tu te hundes, yo me hundo contigo. Y al revés. Porque una vez estemos hasta el cuello, no habrá marcha atrás. Necesitamos detener esa guerra. No puede haber guerra olímpica.

Y allí, de nuevo. Otra persona mas que me miraba como un héroe, que esperaba mucho de mi, incluso mas de lo que yo podía ofrecerle.

De nuevo, otra persona que confiaba ciegamente en mi.

De nuevo, otra persona que se equivocaba.

-Claro. Pero cuando estemos cerca de Dallas-le dije.

Nos metimos en el auto. Y a las 7 de la mañana, dos adolescentes semidioses, con pinta de problemáticos, abandonaron California en un Bugatti.

O.O.O.O.O.O.O.O.O

CHICOS! DEBERIAS AMARME! Os he dado 10.000 palabras, un poco mas. Como era un Percy POV, quise que fuera especial. Os he dado bastante intriga, pero también os he dado algunas pistas.

OS PIDO, OS RUEGO, OS SUPLICO, DEJAD REVIEWS. He invertido MUCHO tiempo en este capi, recompensádmelo. Siento a veces, que voy a llegar a febrero y este fic será un fracaso. DEMOSTRADME QUE NO SERA ASI!

Actualizare cuando pueda, ya que actualmente tengo mucho tiempo libre; además tengo que ordenar mis ideas respecto al fic en general, el final, los personajes, sus pensamientos , esa clase de cosas.

Espero que os haya gustado. Realmente me encanto escribir desde el punto de vista de Percy. Fue refrescante.

Y por cierto, soy Annabeth Prior.

Cuidaos, y dejad reviews!