El abismo de caoba
Todos los participantes del torneo, comenzamos a entrar al estadio, la arena era inmensa y abierta al cielo azul semi anaranjado del atardecer que se acercaba. Las gemas que todos portábamos empezaban a centellear con fuerza, ante la atenta mirada del público, quiénes pedían a vítores el verdadero inicio de la competición.
Ésta vez, ni Celestia ni Luna se presentaron ante el megáfono para saludar, como ya era de costumbre, a todos sus súbditos, ésta vez fue la mismísima Twilight quien haría la apertura a la primera prueba preliminar, acercándose con porte elegante y, tal vez, un poco nerviosa al megáfono, acompañada de Zecora y Spike.
-Bienvenidos seáis todos a la primera prueba del Torneo de los Tres Equinos. -comentaba la joven princesa equestriana. -Como ya sabéis, ahora mismo comenzará la prueba para eliminar a diez de los equipos aquí presentes.
- ¿Sólo a diez? -preguntó Brave Heart en alto.
Spike le acercó a Twilight un prolongado pergamino y, ésta, comenzó a leerlo con entusiasmo y ese toque de nerviosismo con el que se presentó ante el megáfono.
-Como ya anuncié antes, la primera prueba consiste en el abismo de caoba.
De pronto, bajo nuestros cascos, el suelo del estadio comenzó a temblar y a moverse, los adoquines del suelo empezaban a levantarse y a despiezarse como si de un gigantesco puzzle tridimensional se tratase, dejando un enorme y profundo agujero en el suelo. Del abismo, comenzaron a emerger millares de troncos de madera cortados por la copa, parecía una escena sacada de una película, como los de Karate Filly, o algo así.
Twilight, se volvió a aclarar la garganta.
-La prueba consiste en lo siguiente, cada equipo deberá cruzar al otro lado del abismo cruzando por los troncos de caoba. -explicaba. -Los pegasos de los equipos deberán estar atados a sus dos compañeros, los cuales deberán ayudar a cruzar. Los unicornios deberán crear el sendero que les ayudé a cruzar el abismo a sus compañeros terrestres, y estos últimos deberán llevar sobre sus lomos unos cestos llenos de frutas.
- ¿Por qué lo de los cestos? -se preguntaba Dust.
Del abismo, se pudo apreciar varios chillidos similares a los de los roedores. De golpe y porrazo, una enorme bandada multicolor apareció del abismo, se trataban de murciélagos de la fruta.
Otra vez, de repente, los cestos de fruta empezaron a aparecer sobre los lomos de los Ponys terrestres, algo que pilló un poco desprevenida a la pequeña Brave Heart.
-Nadie dijo que sería fácil. -decía Twilight. -Tenéis que llegar al otro lado con el mayor número de frutas posibles en el cesto, al menos cinco piezas. Si perdéis todas las frutas, o caéis por el abismo, seréis descalificados.
- ¡Pero no os preocupéis! -decía la voz de Discord, apareciendo éste entre los murciélagos de la fruta. -Nadie caerá más de dos o tres metros al abismo, me aseguraré de ello.
-"Es un alivio". -les decía a Brave Heart y Dust.
-Bien Ponys, todos a sus puestos. -decretaba Twilight.
Todos los equipos nos poníamos en posición para tomar la delantera cuanto antes, en medio de todos, pude apreciar a aquellos tres Ponys encapuchados, no me fiaba de ellos, seguramente harían alguna locura.
-En sus marcas.
Al oír a Twilight anunciándonos, nos empezamos a colocar en posición de correr.
-Listos.
Al terminar de decir aquello, las gemas de los aros empezaron a brillar, saliendo haces de luz de ellos, conectándose con la de sus compañeros pegasos.
- ¡Ya!
Todos empezamos a correr como podíamos hacia el abismo, a algunos les costaba avanzar, pero muchos Ponys de tierra avanzaban sin problemas, Brave Heart, se sentía fuerte, sus pata parecían más fuertes y robustas que nunca.
-Esto será como un paseo por el parque. -decía mientras corríamos.
-A ver si es verdad. -le contestaba Dust.
Al llegar al abismo, los unicornios empezamos a usar nuestras magias para crear puentes que conectasen entre los pilares, algunos eran endebles y delgados, lo cual costaba de cruzar, pero otros eran anchos y robustos, como la de aquellos Ponys encapuchados, o la del equipo de mi madre.
De los encapuchados, pude ver que, el que llevaba la cicatriz portaba el cesto de fruta, así que pude deducir que él era el Pony terrestre, y el de detrás de él construía el camino hecho de metal.
- ¡Loud, es para hoy! -me decía Brave Heart sacándome del trance.
-"¡Sí!"
Usando mi magia del borde del abismo comencé a materializar un puente, por el cual empezábamos a cruzar hacia el primer pilar de madera. Cuando todos los equipos empezaron a cruzar, los murciélagos de la fruta comenzaron a intentar lanzarse contra los cestos de fruta que cargaban los Ponys terrestre, algunos bajaban en picado y robaban una pieza de fruta. Estos ataques repentinos por parte de los murciélagos, desequilibraban a los Ponys terrestres.
- ¡Cómo nos caigamos, nos vamos con todo el equipo! -advertía Dust.
- ¡No hace falta que me lo recuerdes! -le decía Brave Heart mientras avanzábamos por el puente que creé.
Sin avisarlo, uno de los murciélagos de la fruta golpeó el cesto de Brave Heart, robándose una de las frutas y desequilibrando a Brave Heart.
El puente comenzó a tambalearse, pero los tres actuamos rápidamente, Brave recuperó el equilibrio de forma inmediata, yo usé mi magia para asegurarnos en el puente, y Dust hizo lo imposible por evitar que nos cayéramos.
- ¡Chicos, poned un poco de vuestra parte! -decía animando Dust.
-"¡Eso intentamos!" -le respondía.
Tras situarnos, empezamos a avanzar nuevamente por el puente que creé hasta que, por fin, llegamos al primer pilar de madera, y sin un equipo eliminado aún.
Bajo nuestros cascos, los pilares empezaban a temblar.
- ¡¿Y ahora qué?! -preguntaba Brave Heart.
De pronto, algunos pilares empezaron a hundirse y, a la vez, a aparecer del abismo, como una atracción de muy mal gusto.
Applejack, Rainbow y Rarity avanzaban sin dificultad en la primera oportunidad que tuvieron, cruzando rápidamente.
- ¡Vamos Rarity, es nuestra oportunidad! -le decía Applejack.
-Dame un momento, esto cansa. -quejaba Rarity.
No tardó en volver a generar el puente que les ayudaba a cruzar, a diferencia de nosotros, que usaba los bordes de los pilares para cruzar, Rarity usaba gruesas plataformas de cristal para crear un camino, quitando los de detrás para ponerlos delante.
- ¡Loud, tienes que crear un camino sin necesidad de usar los pilares! -me decía Dust.
-"¡Haré lo que pueda, chicos!"
- ¡Hagas lo que hagas, hazlo ya, el pilar va a ceder!
Mientras, en las gradas, Scootaloo, Sweetie Belle y Applebloom, empezaban a animar a las Power Fillies, el equipo de Rainbow, Rarity y Applejack.
- ¡Applejack, Rarity y Rainbow Dash, son las que al final ganarán! ¡Power Fillies las mejores, derrotaran a los perdedores! -decía las tres a la vez haciendo un pequeño baile.
Por separado, hicieron lo mismo Shine y Greeny.
- ¡Brave Heart, Loud Off y Dust Typhoon, tienen alma y corazón! ¡Nadie les puede ganar, tienen fuerza y unidad! ¡Bien! -decían las pequeñas hermanas.
Apple Core no sabía a quién animar, y sólo veía la prueba subida sobre la cabeza de Pinkie Pie.
-Mamá... Papá... ¡Ánimo a los dos! -gritaba.
Mi cuerno, y la joya de mi aro, comenzaron a brillar, las corrientes de aire empezaron a centrarse y a materializar una plataforma de madera con pequeñas y numerosas alas.
-"¡Brave Heart, sube, rápido!" -les dije.
Brave Heart y yo nos subimos en la plataforma, a tiempo de que el pilar se hundiera.
-"¡Dust, danos impulso!"
- ¡Recibido!
Dust se colocó detrás de nosotros, apoyando sus cascos en el borde de la plataforma. Acto seguido, comenzó a impulsarnos, acercándonos al siguiente pilar.
El equipo de Rainbow no lo estaba teniendo fácil tampoco, ya que los murciélagos de la fruta se estaban lanzando como posesos contra el cesto, ya habían conseguido hacerse con tres piezas de fruta.
- ¡Chicas, como nos quiten dos más no pasáremos la prueba! -quejaba Rainbow mientras las llevaba al siguiente pilar.
- ¡No es fácil cargar el cesto y mantener el puente! -quejaba Applejack.
- ¡Por favor chicas, que ya queda poco! -continuaba Rarity.
Otro murciélago se fue a lanzar contra el cesto de frutas, pero en eso momento, Rainbow se lo quitó de encima al batir sus alas.
-Ésta vez no, roedor.
Mientras tanto, los encapuchados proseguían sin haber perdido ninguna pieza de frutas, estaban haciendo que pareciera muy fácil.
-Platina Slash, deshazte de las ratas. -le decía el que cargaba el cesto.
-Dalo por hecho, Scythe Hollow. -respondía la pegaso.
Las alas de la pegaso encapuchada se extendieron como si fueran las patas de una araña, golpeando a los murciélagos de la fruta.
-Muy bien, Platina.
Nos fijamos de lo que habían hecho.
- ¡Que brutos! -decía Brave Heart. - ¡Están golpeando a los murciélagos!
- ¡Brave, concéntrate! -le replicaba Dust.
Al llegar al siguiente pilar, y tras subirnos en él, inmediatamente materialicé otra plataforma, en la que nos subimos de inmediato, con la mala suerte de que los murciélagos nos robaron otra pieza de fruta.
-"¡Tened cuidado!"
-Estoy en ello.
Brave Heart se quitó a otro murciélago azotándole ligeramente con la cola. Dust, volvió a impulsar la plataforma que creé, acercándonos a una plataforma emergente.
Los encapuchados empezaron a atacar a los equipos que se entrometían en su camino, arrojándolos al vacío, rápidamente, Discord intervino para salvarlos.
-Racer Hooves y Gracefull, descalificados del torneo. -decía tras recogerlos en enormes lonas.
Los demás participantes avanzaban como podían, algunos podían, y otros simplemente caían al abismo, en el cual, eran recogidos por Discord.
-Esto es divertido, pero se está prolongado demasiado. -comentaba Discord.
Finalmente, al otro lado llegaron los encapuchados, quienes llevaban su cesto de manzanas completo, más que de sobra para ganar.
- ¡El equipo Shadow Gates, se clasifica! -declaraba Twilight.
Acto seguido, los siguientes fueron mi madre y sus extraños amigos, quienes se aproximaban en una balsa de agua.
- ¡Humunclus se clasifica! -volvía a declarar Twilight.m
- ¡Chicos, que nos quedamos atrás! -decía Brave Heart
-Cinco pilares más y llegamos. -comentaba Dust.
-"¡Cuidado!"
Unos cuantos murciélagos de la fruta empezaron a volar a nuestro alrededor, chocándose contra nosotros, y aprovechando para robarnos las frutas, ya sólo nos quedaban seis piezas, no podíamos perder más.
- ¡Loud, haz algo, que yo no puedo hacer nada! -me decía Brave Heart.
Pensé, pero sólo se me ocurría una cosa, así pues, comencé a usar mi magia sobre el cesto. Las piezas de fruta empezaron a salir de él, girando alrededor de la potrilla salvaje, luego, se volvieron a introducir dentro del cesto, petrificados, lo cual, incomodó un poco a Brave Heart, cargando con más peso.
-Al menos... Ya no irán a por nosotros. -decía entre quejidos Brave. - ¡Vamos Dust, un último esfuerzo!
- ¡Vamos allá!
Dust tomó impulso, saltándose el resto de pilares, pero de golpe y porrazo, uno nos golpeó bajo la plataforma, impulsándonos juntos. Por un momento, hasta el cesto con las piedras salió volando.
- ¡Loud, Brave Heart, Dust! -gritaba Ruby desde las gradas.
- ¡Hermano! -gritaban a la vez Greeny y Shine.
- ¡Papá! -gritaba asustada Apple Core.
Cuando Dust se situó, cogió el cesto al vuelo, con las piedras, aguantando como podía el peso de ambos y de las piedras.
-Vamos Dust... Que no se diga que el entrenamiento ha sido en vano. -se decía el pegaso a sí mismo.
Tardé un poco en tomar conciencia de la situación, pero a tiempo de crear otra plataforma donde colocarnos Brave Heart y yo. Tras colocarnos, Dust volvió a poner el cesto sobre el lomo de nuestra compañera.
- ¡Vamos allá, chicos! -gritaba la pequeña Pony.
- ¡Vamos!
Dust, nos impulsó con fuerza, llegando al otro lado del abismo. La plataforma cayó al suelo y el cesto salió volando, al llegar a su sitio, el impacto entre las piedras consiguió sacar de su rocosa coraza las piezas de frutas que nos quedaban, cinco justas, al parecer, Dust no consiguió recuperar todas las piezas,
- ¡Power Fillies y Rain Hope, pasan a la siguiente prueba! -declaraba Twilight.
Los tres, suspiramos del alivio y agotamiento tras cruzar el abismo. Al final, no quedaron fuera diez equipos, si no doce, era la primera prueba, y ya había demostrado ser una competición muy dura.
-Por un pelo... -decía Dust suspirando panza al cielo.
-Por un momento pensé que perderíamos en el último segundo. -continuaba Brave Heart jadeando.
Applejack, Rainbow Dash y Rarity se nos acercaron corriendo.
- ¡Chicos, ¿estáis bien?! -preguntó Rarity.
Los tres empezamos a levantarnos con un poco de esfuerzo, las patas, al menos en Brave Heart y a mí, nos temblaban de los nervios.
-Estamos enteros, si es lo que preguntas. -le respondía Brave Heart. -Y esto es sólo el primer día...
-Loud... ¿Estás bien? -me preguntó Applejack.
Asentí levantándome con esfuerzo y jadeando.
-Vamos Dust, que no ha sido nada. -le decía Rainbow tocándole la tripa con el casco.
-Para ti es más fácil decirlo, campeona. -le respondía Dust. -No habéis salido volando las tres.
-Vale, te doy la razón ésta vez. -le decía la cerúlea pegaso.
De pronto, sonaron las trompetas de las hermanas reales, dando señal a que la prueba había terminado. Twilight, se asomó junto a Discord y Spike por la tribuna de las princesas.
- ¡Hoy termina la primera competición del Torneo de los Tres Equinos! -decretaba Twilight esbozando una sonrisa de satisfacción. - ¡De los cien equipos que entraron al torneo, han sido descalificados doce, ya sólo tenemos a ochenta y ocho equipos esperando a llegar a las pruebas finales!
-Pues sí que han caído muchos, treinta y seis Ponys. -comentaba Dust.
El monólogo de Twilight se prolongó un poco, hasta que finalmente, llegó a lo importante.
- ¡Mañana será la prueba impuesta por la princesa Luna, pero esta noche se inicia la feria del torneo! -declaraba la joven y purpúrea princesa alicornio. - ¡Disfrutad todos de los juegos! Pero antes, pasad por la enfermería para recuperaos gracias a Zecora.
Al decir aquello, poco a poco los equipos se fueron aproximando a la enfermería, la jefa de la enfermería del local, era Zecora, la cual estaba asistida por Redheart, Lotus y Aloe, las cuales, la ayudaban a dejar en buenas condiciones a los participantes.
Fue agradable volver a ver a Zecora, hacia un tiempo que no la veíamos, desde la última vez que se acercó al pueblo de compras. Tras salir del estadio, casi de inmediato escuché la infantil voz de nuestra hija.
- ¡Papá! -decía Apple Core corriendo hacia nosotros.
De golpe, se abrazó a uno de mis cascos con fuerza, temblando.
-"¿Apple Core?" -"dije" asombrado.
-Se asustó un poco al veros salir volando -me decía Ruby con cierta cara de haber roto un plato.
-Tranquila, ya te dijimos que cuidaríamos de tu padre. -seguía Dust tratando de animar a la pequeña.
La miré bien, realmente estaba asustada e incómoda.
-"Eh, Apple Core..." -le "dije".
Apple Core, alzó su vista hacia mí.
-"¿Te has portado bien?" -le pregunté. -"¿Recuerdas que te dije que, si te portabas bien, te llevaría a la feria esta noche?"
Poco a poco, la carita de Apple Core se iluminó, asintió con fuerza ante mi pregunta.
- ¡Sí!
-"Bien, entonces vamos a buscar a mamá y a tus tías".
- ¡Si, si, si!
Tras qué el sol terminase de ocultarse, y tras reunirnos toda la familia, nos dirigimos a la feria que habían montado en los alrededores del estadio, había de todo, atracciones, juegos, puestos de dulces y golosinas, etc. Apple Core y Greeny estaban muy entusiasmadas, al igual que Applebloom, por otra parte, Shine intentaba guardar las formas, al ser discípula de Twilight.
- ¿Por qué no vas a divertirte, Shine? -le preguntó Applejack.
- ¡So-Soy la alumna de la princesa Twilight! -explicaba Shine. - ¡Debo ser más cordial, y guardar las formas!
-Eres una niña, ve a divertirte con tu hermana y Applebloom.
- ¿Puedo?
- ¡Claro que si, terrón de azúcar!
- ¡Applebloom, Greeny, esperadme! -decía Shine corriendo con las demás.
- ¡No os alejéis mucho! -le decía Applejack mientras corrían a los puestos.
Pude ver una dulce sonrisa dibujada en su rostro.
-"Desde que eres madre, has cambiado un poco, eres mucho más dulce que antes". -le decía a Applejack.
- ¿Y tú qué? ¿Me vas a decir que no has cambiado un poco desde que eres padre? -me preguntó con una sonrisa.
-"Tienes razón".
Las empezamos a seguir de cerca, ignorando que otros participantes se encontrasen en la feria junto a los demás Ponys.
Greeny y Apple Core, estaban uno de los estandartes de juegos, lanzando pelotas para derribar las botellas que se encontraban ahí. Apenas conseguían derribar alguna, pero el tendero fue tan amable de darles a cada una un premio de consolación, unas bolsas llenas de caramelos.
Por otro lado, Shine y Applebloom, andaban por los puestos de comida, devorando todas las chucherías que podían a dos carrillos, algodones de azúcar, manzanas de caramelo, fideos fritos, etc. Parecían andar con auténtica hambre.
- ¡Estos fideos de Manepón están riquísimos! -decía entusiasmada Shine.
- ¡Tienes que probar después las manzanas de caramelo! -le respondía Applebloom.
Sin que las dos lo supieran, eran observadas por una extraña Pony, la cual, sólo podía sonreír hasta mostrar sus dientes.
- ¡Applebloom, vamos a subir al túnel del terror! -le decía Shine llena de valentía.
-No sé...
- ¡Vamos, te lo pasarás bien! -le decía arrastrándola.
La figura oculta bajo su capucha, se aproximaba a ellas. La cola para subir a la atracción era bastante larga.
-Si que debe de ser buena ésta atracción. -decía Shine. -Sólo mira que pedazo de cola para subir.
-Por eso te dije que mejor no fuéramos. -le respondía Applebloom un poco aliviada.
De pronto, el rostro de una joven Pony se colocó entre ellas diciéndoles entre susurros:
- ¿Así qué venís a pasar miedo, pequeñas?
Aquella, era una voz gélida, profunda y penetrante, la cual helaba la sangre de las dos potrillas hasta la médula. De pronto, un par de cuchillas empezaron a aparecer a los lados de los rostros de las chicas.
-Puedo hacerlos gritar de auténtico terror, y chillar de pánico. -les decía aquella voz
Mientras, Applejack y yo andábamos no muy lejos del túnel del terror, junto a Greeny y Apple Core, cuando de repente, algo estalló y se podía oír un ruido de arañazos de metal, como cuando un cuchillo bien afilado roza con una piedra, y un par de arietes volar.
-"¡Conozco esos arietes!" -dije. -"¡Shine!"
Empecé a correr hacia donde se encontraría Shine.
- ¡Espera, Loud! -decía Applejack cogiendo a Apple Core en su casco y siguiéndome junto a Greeny.
Shine, defendía a Applebloom, de aquella extraña Pony que empezó a atacarles con ganas esbozando una cruel sonrisa.
-Lo admito pequeña, sabes defenderte muy bien, pero sin éste brazalete eres como una potrilla de tres años contra mí. -le decía aquella Pony aún encapuchada.
- ¡¿Y eso te del el derecho de atacarnos?! -le decía Shine exigiendo una explicación.
Entonces, aquellas cuchillas se volvieron a lanzar contra las dos potrillas. Shine, usó sus arietes para defenderse, pero aquellas hojas los cortaron en dos como si de papel se tratasen, dejando expuestas a Shine y Applebloom.
-Shine, tengo miedo. -le decía la pequeña Applebloom a Shine.
-Me alegro pequeña... Hay que estar muy loco para no tener miedo. -respondía sádicamente aquella Pony.
De pronto, una gran roca fue lanzada contra aquel Pony, pero ágilmente lo esquivó, dejando atrás su capucha. En ese momento, llegamos a donde ocurría todo.
-"¡Shine, Applebloom!" -retumbaba mi "voz" en sus mentes mientras las llamaba.
Ambas giraron sus vistas hacia mí y Applejack.
- ¡Venid aquí! -les decía Applejack.
Las dos potrillas corrieron todo lo rápido que podían hacía nosotros, mientras aquella extraña Pony se posaba sobre la enorme roca.
-Muéstrate, poderosa Pony. -decía exigente aquella Pony aún escondida entre la sombras.
Una Pony gris de mirada muy sería, y casi inexpresiva, se aproximó entre los Ponys que se hacían hacia atrás.
- ¿Así qué has sido tú la que ha osado detenerme con una roca? -decía aquella Pony desde lo alto de la roca.
-Estabas atacando a unas niñas, yo sólo las defendía. -respondía aquella Pony con voz seca.
Applejack parecía conocer a aquella Pony sería y gris, que, además, vestía con una especie de vestido verde-azulado muy oscuro. De pronto, de lo alto de la roca, aquella Pony se tiró, cayendo de pie en el suelo y rozando sus alas en el suelo., el sonido que produjo, era similar al de cuando arrastras una cuchilla muy afilado por una piedra. Cuando la luz nos permitió ver con claridad, podíamos apreciar mejor a aquella Pony, sus alas eran muy diferentes a las de cualquier pegaso, ya que, lo que deberían ser sus plumas eran largas y afiladas cuchillas que movía a voluntad, su pelaje era gris como el acero, y sus crines eran más claras que la de su piel, con una larga cola que arrastraba tras de sí.
-Tampoco debería importarte mucho lo que haga. -decía aquella extraña pegaso.
-Me importa. -le respondía aquella Pony.
- ¿Estás bien Applebloom? -le preguntó Applejack a su hermana.
-Sí. -contestaba la pequeña potrilla amarilla,
-"¡¿Y tú, Shine?!"
-Si hermano, pero no gracias a mi.
Las dos Ponys se mirará aún, la pegaso aún mostraba su sonrisa sádica mientras que la otra mantenía una perfecta cara de póquer, de pronto, la pegaso se preparaba para asaltar a la Pony de tierra, pero en ese momento, Discord y Twilight aparecieron para frenar aquella pelea.
- ¡Alto! -gritaba autoritaria Twilight. -No sé qué ha pasado aquí, pero ya os estáis deteniendo si no queréis ir al Tártaro y descalificar al resto de sus equipos.
-Como ordene... Princesa... -decía sumisa aquella pegaso sin dejar de dibujar esa sonrisa en su rostro. -Pero recordad mi nombre... Platina Slash... Una de las herederas del legado de Neferis.
Al oír ese nombre de nuevo tras dos años, hizo que la sangre se me helase durante unos segundos, y el pelaje de mi lomo se erizase hasta alcanzar mi cola, y creo que no fui el único.
-Será mejor que vuelvas con tu equipo, si no quieres ir al Tártaro. -le exigía Twilight.
-Claro, alteza...
Dicho eso, la pegaso alzó el vuelo, cada vez que movía aquellas alas, era como si cortase el aire de forma literal mientras se alejaba en el oscuro manto de la noche.
Tras que se alejase, Twilight y Discord se acercaron a nosotros.
- ¿Estáis bien? -nos preguntó Twilight con una cara de preocupación.
-"Si, gracias por venir". -le "respondía"
Al ver a las cuatro pequeñas aún un poco nerviosas, Discord acercó su cola a las cuatro potrillas, chasqueando ésta, y haciendo aparecer de la nada cuatro piruletas.
-Esto es para calmarla y por haber sido tan valientes. -les decía.
-Gracias, señor Discord. -le decía Apple Core.
La grisácea Pony terrestre, se nos acercó preocupada por Shine y Applebloom.
- ¿Os habéis hecho daño? -le preguntó.
-No, muchas gracias por ayudarnos.
-Muchas gracias Maud.
Me sorprendí al oír como Applejack la llamaba por el nombre.
-"¿La conoces?"
-Si, es una de las hermanas de Pinkie Pie, Maud Pie, es una experta en todo tipo de rocas.
Me sorprendí aún más al saber que aquella Pony era la hermana de Pinkie, al verla, realmente era tan diferente como el día y la noche.
-"Muchas gracias por salvar a mi hermana, Maud".
-No ha sido nada. -respondía aquella Pony sin variar ni un instante su expresión, era algo un poco escalofriante.
Shine, aún con la piruleta, se acercó tanto a Maud como a la princesa Twilight para agradecerles la ayuda.
-Gracias señorita Maud, por ayudarnos, si no lo hubiera hecho no sé qué habría pasado.
La expresión de Maud cambió asombrosamente a una pequeña mirada sonriente.
-No ha sido nada.
-Y... Maestra... -decía Shine dirigiéndose a Twilight.
-Ya te he dicho que puedes llamarme Twilight. -le interrumpía la joven alicornio con una dulce sonrisa.
-Eh... Twilight, gracias por ayudarnos.
-Sabes que no ha sido nada Shine, eres la mejor alumna que podía tener.
-Maud, ¿Estás participando en el torneo? -le preguntó Applejack.
-Si, junto a mis compañeros, Lightning Dust y Trixie.
Me sorprendí un muy poco al escuchar el nombre de Trixie, no esperaba que Maud la conociera.
-Espero verte de nuevo en la competición. -le decía Applejack. -Con lo fuerte que eres seguro que llegaras muy lejos.
-Yo también espero veros. -le respondió Maud. -Si ves a Pinkie Pie, dile que me gustaría verla, me hospedo en una cabaña que parece un albergue de montaña
-"Es la nuestra también" -le "dije".
-Que gran coincidencia, bueno, nos veremos entonces para la hora de desayunar. -respondía Maud.
Tras el incidente, volvimos a la cabaña, pero no quería que las pequeñas se fueran esa noche a casa, así que dejamos que se quedasen con nosotros en la cabaña.
-"Ya es muy tarde para que volváis a casa". -les decía a las cuatro potrillas. -"Le he pedido a Dust que vaya a avisar a la abuela Smith y a mamá de que estáis con nosotros".
-Siento que tengas que cuidar de nosotras. -decía Appleblom.
Miré a las cuatro con ternura.
-"Applebloom, sabes que no es molestia cuidaros, es más, me gusta" -le respondía.
Tomé a Apple Core entre mis cascos, abrazándola.
-"Otra noche os llevaré de nuevo a la feria, siento que hoy no haya sido como esperaba".
-No importa, papá. -respondía Apple Core.
-"Os lo compensaré"
Entonces, Applejack apareció para recoger a Applebloom y Apple Core.
-Ya es hora de irse a dormir, mañana nos toca otra prueba. -les decía la Pony anaranjada.
-Un poco más, mamá... -le rogaba nuestra hija.
-Apple Core... -decía su madre un poco severa. -...A dormir, terrón de azúcar. -terminó cambiando su tono de voz al de uno más dulce.
- ¡Sí!
Nada más decir aquello, Apple Core y Applebloom fueron corriendo a la habitación de Applejack, Rainbow Dash y Rarity.
- ¡Buenas noches, papá! -me decía.
-"Buenas noches, cielo". -le respondía.
Tras llevar a Shine y Greeny a mi cama, me acerqué al porche, a los pocos minutos, Dust regresó desde Sweet Apple Acres, aterrizando en él.
-Ya he avisado a Sapphire, a Big Mac y a la abuela Smith. -me dijo. -Ya saben donde estsn todas.
-"Gracias por todo, Dust".
-No ha sido nada, pero me preocupa la competición. -me decía. -Esa pegaso dijo que era parte del legado de Neferis, ¿es posible que hayan más alquimistas además de los que vimos aquel día?
Pensé por un momento, pero no supe que responderle.
-Loud... -me volvió a llamar. -...Si es verdad eso, es posible que vayan a por el premio gordo de ésta competición.
-"No creas que no lo he pensado..." -le respondía. -"Le he dado un par de vueltas a lo que nos dijo Discord el otro día, y creo que ya sabemos quienes van por la esfera de los deseos".
-Debemos de hacer hasta lo imposible por evitar que ese orbe caiga en sus pezuñas. -me dijo Dust. -Aunque no ganemos, debemos hacer que esos Ponys no consigan el Gran Premio.
-"Lo haremos Dust" -le respondí. -"No dejaremos que eso pase".
