Hola! Especial….again!
Que tal les parecio la primera parte?
Tengo toda clase de divertidas and funny sorpresas preparadas! Adorabless!
Adore escribirla!
Disfruten!
O.O.O.O.O.O.O
-¡No se que ponerme!- exclamo ella.
Tenia, en aquel momento la tez oscura, como el chocolate con leche.
Su cara era de pomulos delgados, mejillas oscuras como su tez, ojos miel, labios gruesos y carnosos.
Su hermoso rostro era enmarcado por lisos cabellos color cerezo, que caian despreocupadamente perfectos por sus finos hombros.
Aquella mañana, había adquirido el cuerpo de una menuda y delicada chica, de 1.55, hombros delgados, con un cuerpo que rayaba lo adorable
-Dejadme pensar….por favor-dijo el, haciendo un frívolo movimiento con la mano.
Se acomodo en una butaca, cruzando la pierna, apoyando los brazos en los reposabrazos.
Totalmente dueño de la situación.
-Dejadme pensar, mi emperatriz del romance-hizo un movimiento de la mano, totalmente afeminado, abanicándose el rostro- Creo que te iria bien hoy… ¡no lo se! ¡Todo es tan hermoso!-hizo un mohín de contrariedad- Pero no mas que la princesa, dueña de todo, of course.
Ella sonrio, encantada. Por una parte, sabia perfectamente que el no le mentia. Por otra, sabia que el era asi. Vanidoso, adulador, frívolo, coqueto, detallista y afeminado. ¡Lo adoraba! Era su mejor amigo.
-Y… mi adorada exquisita…¿Qué te parece hoy ser… del siglo 19?-exclamo el, sonriendo.
Entonces, ella , rio risueña, mientras daba vueltas sobre si. Entonces su atuendo cambio.
Dejo de tener el conjunto Adidas de 300 dolares, totalmente exclusivo y todo eso, y paso a tener una copia del hermoso vestido de Laferriere, de noche, de la Reina Maud.
-¡Divina! ¡Perfecto! De todas formas, odiaba ese conjunto. Muy caro y exclusivo pero… ¡me preocupabas, usando eso! ¡Adorada, pudo costar 399 dolares, pero es de hace 1 temporada! ¡Totalmente desactualizado, Little heart!-dijo el, mientras se acomodaba en la butaca, pasando una pierna por encima de la otra, cruzándolas, entrelazando las manos, colocándolas en su regazo.
-No me convence hoy…-dijo ella, contrariada.
-Entonces…¡exquisita mia!, vístete como… ¡let me think!-dijo el. Los dos riendo.
Se adoraban
Eran los amigos perfectos.
-Vistete como… ¿what do you think about the queen Victoria?-inquirio el.
¿Que piensas de la reina Victoria?
-Obviously! How I did not think it? ¡Perfecto!- dijo, dando una vuelta sobre si misma de Nuevo, esta vez vestida con un miriñaque, totalmente vestida siguiendo el ultimo grito de la moda de la sociedad victoriana de Londres en 1850 de la mas alta sociedad.
-¡Cuello de cisne, no me convence!-dijo el, haciendo un mohín.
-¡No se, entonces! ¿Maria Antonieta, en plan rococó, Little heart?-pregunto ella, mientras volvia a dar vueltas, esta vez acompañada de unas palmaditas, para acabar vestida y enjoyada como Maria Antonieta.
-¡Exquisita, of course! Aunque…- entonces el hizo un mohín, pensando, mientras colocaba sus manos entrelazadas alrededor de su mentón, pensativo- Tu ropa es absolutely de Maria Antonieta… pero ese pelo oscuro … pareces mas… Madame Polignac, Yolande.
-¡Oh!-dijo ella, entre indignada, ofendida y divertida (aunque , puedo asegurar que estaba sumamente divertida con la escena), llevándose las manos a la boca –abierta, por cierto-, en un gesto que oscilaba entre lo coqueto y lo frívolo.-¡Eres increíble!
Luego- y créanme, no se muy bien como- , ella se lanzo hacia el, con ropa y joyas de rococó puestas. No pude ver bien lo que sucedió luego, pero en algún punto ella acabo tirándolo- o mas bien, tacleándolo- a el hacia la cama -recordemos que estaban en su habitación-,dieron un monton de vueltas, y al final ella acabo encima de el, apaleándolo con unas almohadas de plumas –que iban a juego con su cuarto, preciosamente decorado como el Primer Imperio Frances- , mientras el reia e intentaba –infructuosa y fallidamente- , dejar que ella lo apaleara con todas sus almohadas.
Lo que paso a continuación , no puedo describirlo mucho –me encontraba comiendo los tacos mas deliciosos del mundo je- , pero en algún punto, las almohadas se rompieron , un lio de plumas salio volando en todas direcciones. Total, una típica escena de película adolescente.
Ellos reian, y en algún momento, ella dejo de estar sobre el, se tiro a su lado en la cama, coloco sus manos entrelazadas sobre su abdomen, los dos riendo a carcajadas, tanto que no podían parar, les dolia el estomago de tanto reir y reir.
Entonces , ella se incorporo, surgiendo de todo aquel lio de plumas, almohadas, cojines, mantas y faldas –recordemos que los vestido rococó eran muy amplios y anchos-, y mientras reia, con un brillo divertido en los ojos comento-Definitivamente, hoy no es un dia para la historia, Darling.
El , se incorporo entre toda aquellas cosas que ya he nombrado, y mirándola fijamente, comento:
-¿Entonces, duquesa del estilo, que propones?-pregunto el, con una voz dulce , mostrando sus dos hoyuelos, mientras hacia un frívolo, estudiado y coqueto ademan con una mano.
-Algo… querido adorado… mas actual…-dijo ella. Entonces, dando otra vuelta- aun no entiendo, como no se mareaba y vomitaba- , y acabo vestida con unos bermudas beige y un suéter de cuadros azules y blancos.
-…Mmm, adorada… te ves perfecta…pero creo… que necesitas un cambio de look.-dijo el, incorporándose, y acercándose al centro de la habitación, donde estaba ella.
-Quiero pastel… ¿tienes pastel?-pregunto ella, con cara de angel.
-Obviously , Darling, Little lollypop heart, por supuesto que tengo pastel-dijo el, chasqueando los dedos, haciendo aparecer una mesa con un monton de dulces apetitosos –entre ellos, delicias turcas, que como espero que sepas, son el mal que dio origen a una desventurada historia , de la que luego te hablare-, y una tetera silbando , llena del mas delicioso chocolate caliente que te puedas imaginar, con una taza llena de crema y otra de azucarillos-lo cual me recuerda a un caballo, y un tridente, espero que sepas de que hablo-.
Ella rio, esa risa cantarina suya, mientras los dos se sentaban a comer.
Cuando finalmente terminaron, ella se limpio cuidadosamente las migas y las manos.
-Ponte en pie, adorada-dijo el, mientras daba algunas vueltas a su alrededor.
Entonces, se alejo unos pasos de ella, para contemplarla frente a frente, con una mano en su mentón y la otra sujetando su primer brazo.
Totalmente frívolo.
Absolutamente el.
Empezo a murmurar en voz baja- No…no...no, adorada.
Luego, volvió a dar vueltas a su alrededor, mientras iba señalando y criticando su camisa, sus zapatos, sus pantalones, su peinado, su maquillaje e incluso su sostén.
-Dejame pensar, divina marquesa del glamour.
Entonces, dio dos plamaditas, y su camisa y sus pantalones se vieron convertidos en nada. Otras dos palmaditas, y el color y diseño de su ropa intima cambio. Dos palmaditas, de nuevo, y apareció vestida con un vestido. Mas palmaditas y nuevo peinado, nuevo maquillaje, nueva ropa intima, y nueva apariencia.
Explicare cada cuestión detalladamente,
Ahora, su tez era clara. Pero no clara como tu o como yo, o como el o como ella. Clara como la nieve. Literal. Era blanca como la nieve. Sin ninguna imperfección, sin ningún área mas oscura. Totalmente blanco.
Labios rojos, delgados, suaves, de líneas finas y elegantes, rojos como cerezas.
Su rostro era de pomulos delgados, facciones nítidas, casi esculpidas, angelicales, hermosas, perfectas, divinas.
Su rostro estaba enmarcado por unos tiernos y adorables rizos negros, que caian en tirabuzones por su espalda.
Sus ojos, de un azul , literal, como el hielo.
Unas largas pestañas, oscuras, brindaban sombra y frivolidad a sus ojos, tan largas que oscurecion mediana y coquetamente la parte mas alta de sus delgados pomulos.
Sus cejas, oscuras, cortaban fríamente con el blanco cutis de marfil.
Seguia siendo delgada, y su cuerpo esbelto, pero ahora era mas alta y escultural.
Sus cabellos, magistralmente recogidos en un moño alto, una masa de oro rizado, que caia suavemente, algunos rizos juguetones, escapándose del moño, acariciando sus mejillas.
A pesar de que asi estaba perfecta, se echo algo mas de maquillaje, haciéndose ver aun mas hermosa y divina.
Ahora, usaba un vestido azul noche, hasta las rodillas, de falda airosa y plisada, con un cuello de palabra de honor.
Tenia un par de tacones de aguja de Channel .
Pedicura, manicura. Cualquier detalle, Intenta buscar el minimo defecto, pero simplemente no lo encontraras.
-¡Exquisita! ¿How i did't think it?-dijo el, dando palmaditas frivolas.
¿Cómo no lo pensé?
-Marvellous , como siempre. Creo que me falta un toque ….exotico-dijo ella.
Entonces, dando mas palmaditas y soltando carcajadas, ella repentinamente tenia un sombrero de ala ancha, ladeado sobre un lado de su cabeza, en precario equilibrio, de plumas.
Su cuello estaba repentinamente envuelto en un collar de perlas autenticas de 4 vueltas. Junto con un brazalete y pendientes de perlas.
-Perfectly! I'm loving it!-dijo ella.
-Ahora, ve, condesa de la gracia, tienes cosas que hacer-el hizo un puchero-Te extrañare cada segundo.
-¡Espera! ¿Perfume?-pregunto ella.
-¡Por supuedto! ¡How i could forget it? ¿Que quieres, hoy?
-No lo se… ¡hay tantos! ¡So hard!... El de Nina Ricci.
-Perfectly.
Ella rio, el también.
Absolutamente frívolos.
-¡Volvere pronto!-dijo , mientras se daban tres besitos en las mejillas, a la francesa- ¡Petite heart!
O.O.O.O.O
El aire en la habitación apestaba asquerosamente a perfume de dseñador
Tanto, que me desmaye.
Bueno realmente, no puedo desmayarme –pss ventajas de ser un inmortal- , simplemente misestaba de pie, mis piernas temblaron y cai medio muerta aturdida en el suelo.
Obviamente me incorpore enseguida, sobre todo al notar una presencia femenina en la habitación.
Nina Ricci
Por supuesto.
Afrodita
Estaba vestida como una angelical adolescente actual.
No tiene nada bueno que ell este aquí.
Y de repente, un pensamiento tan oscuro me invade…tan terrible.
No…no…
Ella sonrio ampliamente- Querida, que gusto verte.
-¡No!-chille
-Relajate, querida- dijo sentándose en una butaca, cruzando las piernas, relajada y total dueña de la situación.
-¿Qué haces aquí?-solte bruscamente.
-Simple. Vine a comentarte mis decisiones respecto a el futuro amoroso de tus hijos.
Decir que mi barbilla estaba por los suelos era poco.
-Bueno…podría contarte todo lo que tengo preparado para Merida, Mikaela , Marlom, Amanda, pero ire a lo mas importante-hizo un frívolo movimiento con la mano-
Respecto a Malcom…pobrecillo. La de cosas que le tengo preparadas. Amor, desamor…
-¡Espera! ¿Sabes donde esta?-pregunte, esperanzada.
-¡Por supuesto! Pero no te lo dire- dijo ella, riendo frívola. Suspire irritada.
-¡Tan emocionante! Una búsqueda de héroes-dijo, juntando sus manos, suspirando dramáticamente.
Realmente se me acababa la paciencia.
-Pero… pronto dejara de serlo…por algo mas emocionante…-dijo Afrodita, sonriendo maliciosamente.
-¿Qué …quieres decir?
-¿Qué hay mas emocionante que una búsqueda de héroes?-pregunto sonriendo.
-El especial de National Geographic sobre juegos mentales, obvio-dije mirándola.
Sabia que tenia poco seso, pero ¿tan poco?
-¿Y te haces llamar la diosa de la sabiduría? ¡Que poco seso tienes!-dijo divertida. Yo me encontraba indignada.
Entonces, ella, adopto un aire confidencial, y susurro- Una búsqueda de amor.
Okey…
-¡Imaginatelo, querida! ¡No solo a tus hijos, sino a todos los que participan en esa extraña misión! ¡Toda clase de cosas maravillosas!-ella sonreía. Creia tanto en el amor, que era difícil no dejarte arrastrar por aquella corriente.
Bueno…depende de que entiende la diosa del amor –y el drama, la tragedia, el desamor, la roptura, y la desesperación, mas el odio y la mente llena de frívolo amor- por cosas maravillosas.
Seguramente, no entraba en mi concepto.
-¡Incluso ya empece!-dijo sonriendo, luego musito- Aunque es ligeramente ególatra…le viene de sus antepasados, de seguro.
Entonces, me sonrio maliciosamente, y me dijo- Pero tranquila, les reservo lo mejor a tus hijos.
Por ejemplo… ¿Cómo se llamaba? ¡Annavelp! ¡Eso!-me lleve una mano a la cabeza, pensando Annabeth- Bueno, como sea-dijo ella, restándole importancia con un ademan- He oído que le gusta el pescado…-y entonces me guiño el ojo… y desaparecio.
Mierda.
Soy la diosa de la sabiduría y todo eso, pero hay veces que lo único que sirve es una groseria.
Entonces, como a cámara lenta, empece a entender lo que Afrodita me había dicho.
Re-mierda
¡No!
¡Simplemente no!
¡Mis hijos jamas estarán con unos asquerosos de algas de mierda!
Empece a enojarme, tanto que lo veía todo en rojo. No podía evitarlo.
Y me jure –por el Rio Estigio, además- que haría hasta lo imposible, para evitar aquella terrible catástrofe.
Me arme de valor, encontrando fuerzas donde antes no sabia que existían.
¡Eso no sucederá!
Y la pena dejo paso al odio. El odio produjo furia. La furia creo cólera.
¡NO SUCEDERA JAMAS!
Mierda.
O.O.O.O.O.O.O.O.
JAAJAJAJ que divertido capii
Reviewss
Los quiero adoro, etc Actualizare pronto
Ahora, una pèqueña reseña, para que se culturicen mas:
Reina Maud: fue reina de Noruega desde 18 de noviembre de 1905 –
20 de noviembre de 1938. Fue un icono de estilo, y us vestido de noche de Laferriere –el cual se prueba Afrodita-, es hermoso.
Laferriere: modisto
Primer Imperio francés: periodo en la historia de Francia, en los comienzos del Siglo XIX. Durante esa época, Napoleon I se proclama emperador, la expedición de Napoleon a Egipto cuando aun era cónsul.
Madame Polignac: Nacida en 1749, durante el reinado de Luis XV, Yolande de Polastron, condesa y duquesa de Polignac, fue amiga intima de Maria Antonieta, consiguiendo para si y para su familia multiples favores de la Reina. Cuando estalla la Revoluion Francesa, ella y su familia huyen a Suiza. Morira en Viena a causa de cancer, en 1793, poco despues de oir sobre la muerte de la Reina.
Siglo XIX (19): fue un siglo de descubrimientos: la revolucion industrial, el Primer y Segundo Frances, la expedicion napoleónica a Egipto, la reina Victoria, etc
Les dejare algunos links, creo que ñle
P.D, les recomiendo que investiguen acerca de todas las ocsas que Afro se probo…
-Annie Prior
