Holaaaa! Capi nuevo! Se que dije que actualizaría antes, pero no tuve tiempo. Prometo que el próximo capi, colocare la fecha correcta.

Disfruten!

O.O.O.O.O.O.O

Parte I. Muchos peces en el agua.

Lo único en lo que puedo pensar es en Thalia. Alli, tirada en el piso, palida como la luna, pareciera una muerta.

Pero apenas puedo pensar en ello, porque un monstruo intenta matarme a base de cuchillazos.

¿Qué esta sucediendo?

Entonces, destruyo un monstruo y espero a que llegue el otro y me permito ver de reojo a la chica de cabellos oscuros, esperando verla con grandes dificultades.

Pero no.

Ella se mueve con demasiada habilidad con la espada, destruyendo una horda de monstruos rápidamente.

Y entonces , veo como desarma a su oponente con un giro de la muñeca en 234 grados, en una vuelta de z combinada.

Y eso solo lo se…

Porque Percy me ha hablado de esa maniobra.

Porque el…es el único capaz de hacerla.

O.O.O.O.O.O

Parte II. La hija de la avena anda rebelde

-¡Katie! ¿Qué sucede?-chille por enésima vez, pero ella solo mantuvo la vista fijada en la carretera que se extendia infinita frente a nuestros ojos, con el pie presionado en el acelerador, apretando las mejillas y firmemente ignorándome.

-¡Katie! ¡Katie!-grite indignado para luego hundirme en mi asiento, enfurruñado.

El sol caia , estando justo rente a nosotros, cegándonos con su brillante luz, meintras me hacia entrecerrar los ojos, dándome por vencido.

Recorde lo que había pasado aquella misma mañana.

Flashback…

-¡Jason! Tenemos que irnos-medio chillo, medio grito Katie, sorprendiéndome por el tono de imperiosidad en su voz.

-¿Qué sucede , Katie?-le pregunjte, empezando a preocuparme.

-¡Jason! ¡Por favor! ¡Rapido!- acto seguido, recogio todas nuestras cosas y salio pitando de la cuva sin mi.

Me quede mirando el punto exacto donde había desaparecido, y segundos después volvió a aparecer.

-Se me olvido que tu no pudes caminar aun-susurro mirando hacia el piso, con las mejillas sonrojadas.

Coloco uno de mis brazos sobre sus hombros y luego de asegurarse que estaba preparado, empezó a caminar.

-¿Dónde meirda estamos?-se pregunto Katie.-Estamos perdidos...Jason, pásame mi bolso.

Le pase la mochila –la cual, llevaba yo, debido a que Katie hacia mucho esfuerzo llevándome-, y revolvió en ella hasta sacar una delgada vara de madera que reconoci al instante.

-¿Qué vas a ahacer con tu vara de "poder"?-le pregunte burlonamente.

-Partirte la boca de un solo golpe. Y luego, hallar el camino al auto-dijo Katie. Woah, staba enojada. Enojada y apurada, ya que caminaba como alma que lleva el diablo, llevándose ramas, hojas y casi uno de mis brazos en el camino.

Llegamos a un estanque, y ella me apoyo sobre una roca mientras se agachaba a beber agua para luego buscar en uno de sus bolsillos. Saco una moneda de oro.

-Oh, Iris, diosa del arco iris, acepta nuestra ofrenda- rezo al cielo.

En aquel momento vi todo el paisaje, y me sorprendi al notar como se veía Katie.

Se veía débil.

Entre aquellas montañas, con aquel rio de agua clara y limpia corriendo rápidamente, el sol brillando cálidamente y Katie agachada, parecía que viera su reflejo en el agua.

Pero la realidad cortaba fría y duramente aquella imagen salida de cuento de hadas, casi pintada por Monet, diciéndome gélidamente que toda aquella ilusión se caia por algo llamado realidad y hoy, un hoy en el que huíamos de monstruos, dioses y objetos anormales, un hoy en el que me moria por esconderme bajo la piedra mas grande del universo y que nadie jamas me encontrara.

-Por si no lo sabias, la ofrenda no era asi-le comente a Kati.

-Lo se. Pero esta es la clase de lugar que Iris atiende rápidamente, aun cuando la ofrenda no haya sido la correcta.-susurro Katie, casi con miedo de que le susurraran algo al oído y no lo oyera por estar hablando.

Un pequeño destello brillo entre las aguas del rio, y segundos después, la maleza a nuestras espaldas se abria tétricamente.

O quizá, esta también es la clase de lugar que Demeter atiende rápidamente-susurro Katie, sonriendo, para luego musitar "Gracias mama, lo pagare luego" y acercarse a ayudarme a levantar.

Mire a Katie de reojo. Con aquellos ojos frios como acero, aquella mirada seria y decidida, aquellas facciones contraídas en un gesto de absoluta soberbia y sofisticación, no se parecía en nada a la Katie qu yo había conocido días antes. Aquella Katie indefensa y sonrojada por tomates había quedado en el pasado, siendo renegada por una chica fuerte…y con un gran secreto a cuestas.

A diferencia suya, yo no estaba seguro de que aquel camino hubiera sido hecho por la Diosa Demeter, y en cierta forma me sentía como un cerdo para el matadero.

El camino se abria , dando paso a majestuosas cascadas que nacian a nuestros lados, campos de cultivo de lavandas y girasoles y riscps y abismos que tenían como fondo tormentosos ríos a metros de distancia.

No recordaba que hubiéramos caminado tanto, pero de nuevo, Katie se mostraba decidida y rápida, pisando con seguridad e incluso sin prestar mucha atención al ambiente, como si hubiera estado allí antes.

En algún punto, unas montañas se alzaron sobre nosotros y lo único que pensé "mas cuevas no, por favor", pero no era allí a donde nos dirigíamos…

-Es la cascada…-susurro Katie, sorprendida, deteniéndose repentinamente.-Mirala…

Y la vi. La vi como nunca había visto nada. La mire fijamente. La mire detallando cada forma. Y entendí porque Katie se había detenido. Yo también necesitaba recuperar el aliento.

Era hermosa. El agua era transparente, cristalina. La dulce melodía del chorro me invitaba a nadar. Pero a la vez, me daba mala espina. Era demasiado hermosa, como para ser real.

Me di cuenta de que ese era el hechizo. Su hermosura…

-No estas viendo-balbuceo Katie, frunciendo el ceño, disgustada.-Mira detrás de la cortina. Mira detrás del agua. Bajo las rocas.

Y lo hice.

Y de nuevo, me dejo sin aliento.

Tras el agua, las rocas, toda aquella fachada, había una cueva mas o menos abierta, natural, donde un altar y una estatua de marfil y oro regian imponentes…

-¿Qué es? ¿Quién es?-musite , repentinamente embargado por una atmosfera de complicidad y misterio.

-Es Tyche. La diosa de la suerte y de…-Katie callo repentinamente, y me voltee para ver que sucedia.

Frente a nosotros, una dama de largos cabellos blancos se erguia majestuosa, deslumbrándonos con su rigida clase.

Vestia con una sencilla toga griega, una sencilla y muy costosa toga griega, con su largo cabello blanco refulgiendo como diamantes bajo la luz del sol, sus ojos firmemente cerrados, los labios, finos y delgados , entreabiertos mientras recitaban una especie de cantico en una lengua antigua.

Entonces, aquella misteriosa Señora abrió los ojos y me quede, por tercera vez, sin aliento.

No tenia ojos.

Bueno, realmente, si tenia. Pero eran blancos. Transparentes. Cristalinos. Brillantes. Parecian…diamantes.

-Soy Tyche. La diosa de la suerte- dijo con la cabeza alzada, en ningún momento mirándonos.

-Nuestros respetos, señora-Katie se inclino levemente, y me dio un codazo y me jalo para que la imitara.

Murmure un-Encantado de conocerla, señora-y me quede viendo a mis pies, demasiado apenado, avergonzado impresionado como para mirarla siquiera a los ojos.

-Jason Grace- al verme aludido, levante los ojos rápidamente. El tono de imperiosidad, seriedad y soberbia me había obligado a atender rápidamente aquella llamada de mi nombre.-No te ves muy alegre de verme, ¿verdad? Supongo que no me conoces mucho.

De todas formas, casi nadie lo hace. Mi historia no es conocida-En ese momento, fruncio los labios sobriamente-¡Qué golpe de suerte que me hayan encontrado! –rio frívolamente. Pues si, Jason Grace, soy la Diosa de la Suerte.

Todas las ciudades me guardaban culto, y tenia pequeñas estatuas por todas partes… pero no me apreciaban. Preferian a la Diosa del Destino, o a Pluto, de la riqueza. No entendían,q eu conmigo , podían conseguir riqueza, o buen destino. Solo fui una estatua mas en los templos de las ciudades, pero no siempre fue asi.

Troya. Troya. Troya, querida Troya-no lo puedo asegurar, pero pienso que en ese momento su expresión adopto una mirada melancolica y soñadora, como si recordara buenos viejos tiempos-Troya, de fuego y ceniza.

Troya, de sangre y guerra.

Troya, juego y risas.

Troya, de hambre y terra.

Canto Tyche melancólicamente, dejando sus ojos vagar por todo el paisaje, hasta que su mirada cayo en nosotros-Troya, mi querida Troya. Mi amada Troya. ¡Cuánto te extraño!-una débil risita se escapo de sus labios, y luego adopto de nuevo esa expresión de realeza fría-Supongo que no habéis escuchado ese poema.

Proviene de los tiempos dorados de Troya. ¡Mi dulce Guinea! ¡Mi dulce Troya! El poema se perdió durante la guerra de Troya, la famosa guerra. Yo estuve muy cerca de allí. La ciudad ardio, es cierto, pero murió como un héroe. Digna , hasta el final.

Tal y como yo.

La suerte nos lleva por toda clase de caminos ¿Lo sabeis , verdad? Por toda clase de oscuros, espontaneos, brillantes y dulces caminos –nos comento, volviendo a mirar detrás de nosotros, en un punto en el tiempo desconocido parta nosotros.

Por supuesto, la suerte también os ha traido hasta aquí. Hasta mi-nos dedico una sonrisa …una sonrisa regia y carente de sentimiento y una mirada…una mirada analítica…una mirada que se le dedica a una presa desde las alturas, una mriada que se le dedica a un niño prometiéndole acompañarlo, aun cuando sabemos que al dormirse, nos iremos.

-Una duda, ¿Por qué tiene los ojos transparentes?

-Porque la suerte es transparente. La suerte juega a dos bandos, no tiene preferidos. La suerte es cristalina como mis ojos, sin ver, solo azarosa , inclinándose a un lado de la balanza sin ningún motivo.-nos respondio.

¿Sabeis que esta aquí? –dijo, extendiendo uno de sus brazos, y deslizándose a la derecha, dejándonos ver a su espalda un baúl dde vieja madera.

Aquí, esta uno de los objetos que los Dioses han perdido –me quede helado. ¿Qué acababa de decir esta Diosa? ¿Qué que estaba dentro de que?

-Eso no es cierto- las palabras salieron de mi boca impulsivas e irreflexivas. Me estaba metiendo con una Diosa, y seguramente, me la cargaba.

-¿No lo es, querido Jason? Entonces, dime donde esta. Muestramelo-me quede callado. Habia dado justo en el clavo-Jason, no me conoces-me sonrio con ternura. Ternura por mi inocencia-Puedo mentirte, podría hacerlo , pero… ¿acaso no es una suerte que un objeto perdido llegue a manos de la Diosa de la Suerte?-me pregunto lentamente, como si yo no fuera capaz de entender rápidamente.

-Diria que es casualidad- respondio Katie, interrumpiendo el momento de interrogación conmigo-Una casualidad muy forzada, además.

-Katie Gardnier….Katie Gardnier, dulce Katie Gardnier. ¡Que dulce , Katie Gardnier!-aquella Diosa estaba decidida a usar el sarcasmo, de verdad-¿Crees que la vida es una casualdiad? Todo sucede por algo. Todos nacemos para algo. Todo. Todos. Incluyendo a ese objeto.

-Entonces, ¿Por qué no lo has agarrado?-pregunte de neuvo, impulsivo.

-¡Jason! ¡Me sorprende!-aquella risa frívola empezaba a irritarme- Crei que eras mas listo-me sonrio con pesar para luego dirigirse a Katie-Apuesto a que tu sabs por donde van los tiros…

Katie me miro, indecisa, -Si los Dioses no pueden tocar sus objetos, lo hacen los… semidioses

-Asi que-dijo Tyche, sonriendo de oreja a oreja, de nuevo fríamente- ya es bastante obvio…

-Si usted no puede agarrarla…la agarramos nosotros…¿cierto?-pregunte, aun mas indeciso.

-Pero antes una prueba…-Tych volvió a su seriedad original.

-¿Prueba?-le pregunto Katie.'

-¡Claro! Pero es para ti, Jason. Y mas que una prueba… pues yo, prefiero los sacrificios… ¡son mas sentimentales! Jason, querido, si de verdad aprecias todo esto solo…

Sacrificate.

Sabia, por experiencia propia, y por historias contadas a la luz de la luna, que los sacrificios de los Dioses tienden a acabar mal, que sacrificios no sonaba exactamente cercano a tirar la mitad de mis enchiladas al fuego o cantar a pleno pulmón Chandelier.

Pero aquel dia, las cosas fueron diferentes. Asi, que a pesar de saber todo aquello, aquel dia, aquel brillante dia, no me importo arrodillarme en la orilla humeda del lago, o inclinar mi cabeza hacia abajo, sometiéndome simbólicamente a la Diosa Tyche, a la Diosa de la Suerte.

Por suerte, antes de que empezara a correr desnudo chillando desafinado Panic Station, Katie detuvo todo aquel bizarro momento de la manera mas sosa del mundo.

-Esto apesta. Literalmente-susurro, tapándose la nariz.

El segundo fue roto rápidamente, levante la cabe3za, leugo me puse en pie y entonces realice que lo que decía Katie era cierto.

Apestaba. Literalmente.

Apestaba como…. a… ¿monstruos?

-¡Lo siento! ¡Pequeños héroes! ¡Como la vieja Troya! ¡Como mi querida- sus ojos se cristalizaron de una forma increíble, mientras una lagrima resbalaba por su mejilla, tan rápido que crei que había sido un reflejo del lago en susu cristalinos ojos-, como mi querida Terra! Pero la suerte fue echada, y en cada caso-ahogo un grito- perdieron. –cerro los ojos firmemente y se dio media vuelta , colocándose de espaldas y empezó a caminar, pero antes de desaparecer entre el agua de las cascada para esconderse bajo la cueva musito-Mi querida Terra, ardiente como…Troya.

Apenas tuvimos tiempo de pensar en todo lo acontecido, porque el ambiente se volvió tenso…

-Apesta. Literalmente. A. Monstruo.-dijo Katie de forma mecánica, y luego realizo en sus palabras-¡Monstruo! ¡Por eso Tyche se disculpaba con nosotros y con… ¿Terra?! ¿Qué es Terra?

-No lo se –le dije a Katie cansado.

La verdad, era cuestión de tiempo, y ella y yo lo sabíamos.

Asi que no nos sorprendimos cuando varias empusas y dracaenae salieron de entre las matas y nos pusimos a luchar.

Katie se desplomaba rápidamente, no era de las que atacan cuerpo a cuerpo. Y yo, yo estaba enfermo y con una pierna medio rota ¿Qué iba a poder hacer? Definitivamente, no mucho.

Asi que, Katie mato a una dracaenae y se tomo un descanso.-¡Ayudame!-le chille, pero ella me ignoro. Echo a correr , dejándome solo.

-Tu amiguita te ha dejado solo, ¿te ha dolido?-dijo maliciosa una empusa antes de lanzarme un impulsivo mandoble que fácilmente logre rechazar.

Pero entonces, Katie saco de su bolsillo lo que parecía un palo grande (N/A, eso se lee horrible, jajajaja). ¡Claro! ¡La vara de poder!

Katie se esforzó y con algunas dificultades logro algún tipo de loq eu yo no llamaría exactamente defensa.

Los arboles empezaron a moverse y en las cortezas se formaron caras. Las raíces se desplantaron y las ramas se movían amenazadoramente.

Empezaron a apalear a tres empusas, pero aquellas criaturas no tenían conciencia de a quien defendían y a quien atacaban asiq ue en un punto, casi degollan a Katie, entre otras posibilidades que hubo de muerte súbita o capacidad de perdida de algún miembro corporal.

En fin, que aquello era una locura.

Luego de que un árbol agarrase una dracaenae y la espachurrase contra las rocas y que dos arboles empezaran a pelear entre ellos utilizando a las empusas como espadas, Katie me grito-¡Tenemos que irnos!-¡no me digas, Sherlock! Crei que nos quedaríamos a verlo en primera fila.

-Vamonos-le concedi y me ayudo a poner en pie. Entonces…

-Santa Mierda madre de Zeus-dijo Katie deteniéndose repentinamente. Abri los ojos, y no me lo podía creer.

La misma Tyche estaba peleando contra un árbol andante bajo la cueva. Tyche, claramente iba perdiendo, era una Diosa, no una guerrera, por supuesto que no sabia un carajo de lucha.

Katie, con su Vara –loca- de Poder, hizo que el árbol se detuviera y entonces empezó a correr, llevándonos hacia Ttyche, quien yacia en el piso.

-Señora-dijimos bajando la cabeza.

-Chicos. Lo siento. ¿Os lo dije?-susurro, su voz perdia fuerza-Es la suerte. Es una perra. Y yo soy una perra, supongo. Pero la suerte es inesperada. Es el asco.

-Señora, no hable asi de…-intento Katie.

-Niña. Katie. Katie Gardnier. Aun me debes el reto.-musito la Diosa.

-El reto era para mi-le dije.

-Y también era para Troya la victoria. Y ya ves lo que paso. La suerte, muchacho, cambia constantemente. Es tan caprichosa que…-un silencio se prolongo por un tiempo que me parecio eterno.

-¿Señora…?-pregunto Katie.

-Tan caprichosa que ni siquiera yo la entiendo-lo siguiente que dijo, fue con una voz tan dolida y desesperanzada que me partio el alma hasta lo mas hondo-. Ni siquiera la controlo.

Huid. Huid guerreros.

Ave…-dijo levantando su mano, despidiéndose en su latin antiguo.

Y llevaos ese objeto peligroso con vosotros. Bastante desgracias ha traido Atenea a esta vida.

Katie y yo cruzamos miradas. ¿Qué tenia que ver Atenea en todo aquello?

-Jason, Katie… prométanme algo-su voz se lleno de dolor, de nuevo. Sus ojos se cristalizaron como unca antes lo había visto hacerse en una persona.-Prometanme que…-se le iba la voz- que… cuidaran…que encontraran a …-¿a quien? ¿Quién quería Tych que encontraramos?-a… Terra. Quiza, Finlandia… allí…buscad…su…-se interrumpio. Sus ojos se cerraban. Su figura se desdibujaba- Terra… Terra-ya no parecía hablarnos. Le hablaba a otra persona , a otro tiempo. A un tiempo muy lejano, eso estaba claro-…Terra, lo siento. Jamas quise abandonarte. Terra ¡perdoname! Terra… Terra-su figura desaparecio por completa, y con ella , nuestra seguridad.

Nos quedamos en silencio durante mucho tiempo, hasta que Katie me propuso irnos de aquel lugar.

La pelea entre monstruos y arboles había terminado hacia un buen rato, pero lo que no parecía acabarse era la vertiente de preguntas que se agolpaban en mi mente.

¿Quién era Terra? ¿Qué tenia que ver Atenea con todo aquello? ¿Cómo había llegado aquel objeto hasta aquel lugar botado del país? ¿Por qué Tyche no había sido capaz de defenderse de un árbol? ¿Qué podíamos hacer ahora? ¿Qué habían sucedido en Troya? ¿Aquel poema significaba algo? ¿Y ese altar? ¿Qué había pasado con Tyche para que la gente dejara de rendirle culto?

Pero sobre todo, ¿Quién era Terra? ¿Qué le había sucedido? ¿Cómo había conocido a Tyche?

Katie siguió caminando, arrastrándome entre todo aquello. Yo me hallaba en un estado entre la inconsciencia y la moralidad, asi que apenas era consciente de lo que sucedia. Sabia que estaba moviendo mis piernas, pero ni siquieralo controlaba. Era mas como un movimiento mecanico.

En algún punto, llegamos al auto.

Katie empezó a conducir, y siguió haciéndolo durante mucho tiempo.

Pero lo mas preocupante no era eso. Era otra cosa.

Estaba bastante seguro, de que pronto, encontraría respuesta a todas aquellas acuciantes y desconcertantes preguntas.

Pero algo me asustaba.

¿Cuál seria el precio a pagar por las respuestas?

O.O.O.O.O.O.O

-¡Thalia esta herida!-grito presa del pánico.

La otra chica solo alcanza a asentir mientras sigue peleando con un monstruo que le dobla el tamaño y la fuerza.

Facilmente se deshace de este y tomándose un descanso, se voltea y me dice -¡Tenemos que salir de aquí!

¡No me digas , Sherlock!

La chica desconocida me ayuda a cargar a Thalia, quien desfallecida entre mis brazos, pesa como una tonelada. ¿Qué come esta chica?

Nos metemos en el rudimentario ascensor, que asciende con un lento traqueteo que me desespera. Los monstruos empiezan a subir, escalando salvajemente a través de las vigas del ascensor. Un monstruo empeiza a golpear la puerta con fuerza; la chica lo despacha con un corte en el cuello.

Me volteo y veo otro monstruo salido de la nada, suelto un grito. No lo puedo evitar. Por mas que lo intente, no logro impedir que entre en un total estado de pánico. Rachel Dare , esta, por primera vez, asustada, de verdad, en una misión.

Esto es malo. Muy malo.

Finalmente llegamos al sotano principal. Pareciera que la chica nos carga a Thalia y ami, porque estoy tan traumada que soy mas como un peso muerto.

Luego, nos montamos corriendo en el ascensor que nos llevara hasta el hall, epro parece que las cosas no están de nuestro lado.

Cuando estamos adentro, la mierda nos la carga. La puerta no cierra.

-¡Vamos, vamos! ¡No me hagas esto! ¡VAMOS INUTIL! ¡MIERDA, MIERD, PUTA MIERDA!-grita la chica mientras presiona desesperada todos los botones intentando poner en movimiento el ascensor.

Una mano viscosa y azul se cuela entre el hueco de la puerta.

Estamos atrapadas.

La chica le corta la mano a ese monstruo y entonces, ahce lo ultimo que hubiera esperado.

Abre las puertas.

Echamos a correr.-¡Vamos a las escaleras!

No tengo ni carajo de idea de donde están las escaleras, pero dejo que ella me guie. He dejado de ser un peso muerto. Y sigo asustada, pero también quiero vivir. Empezamos a subir las escaleras, de tres en tres, pero pronto me canso. Esto. Ha. Sido. Demasiado.

-¡Vamos, no me hagas esto ahora!-me chilla la chica.

Me obligo a mover mis piernas, mintiéndome al decir que cada paso será el ultimo. Yo se perfectamente que no lo será.

Los monstruos empiezan a subir las escaleras, cada vez mas rápido. ¡Estan cerca! El miedo empieza a crecer en mi. Se que pudo luchar con esto.

Pero hay algo inesperado. El pánico-. No puedo dejar que me domine. Porque si lo hace, vamos a morir todo.

Vaya, que fatalista.

Llegamos finalmente al hall, pero hay demasiados monstruos esperándonos.

-¡Rachel Dare!- ¿en que momento le he dicho yo a esta tia mi nombre?-No podremos seguir-ya esta, lo esta admitiendo, listo el pollo, todos vamos a morir-sigue tu sola, con Thalia. Yo me quedare aquí, distraeré los monstruos.

-Son demasiados-murmullo sin aliento.

-No lo son-sus ojos brillan. Brillan feroces- Mas bien, son muy pocos. Sera aburrido.

Esta tia esta loc a de remate, pero no puedo perder tiempo.

Empiezo a correr, dejándola a su suerte. Se que luego me arrepentiré y me llamare cobarde, pero ahora nada de eso importa. No realmente.

No de verdad.

La puerta esta muy cerca. Paso al lado de la recepción donde hace menos de dos horas, esta misma chica que dice ser una semidiosa estaba sentada tecleando monótonamente su teclado-

Bueno, algo de acción le hemos traido.

Humor macabro, pero macabro macabro.

Estoy a punto de pasar la peurta, pero se, que si voy a dejar que esta chica en peligro, y con alto grado de posibilidad de morir, aunque sea , debo saber algo sobre ella.

-¿Cómo te llamas?-grito en medio de todo este ruido.

Se voltea, luego de rebanar una empusa y con ojos brillando de emoción, adrenalina y algo que parece… ¿añoranza?, chilla- ¡Georgianni!-mata a otra dracaenae con viles in tenciones y entonces termina-¡Georgianni ClarTerre!

Pues, algo de italiana, sí tiene.

Oh por Dios, juro que escribi en 15 minutos 600/700 palabras. Les gusto?

Se que actualiced mucho después de lo prometido, pero de verdad lo siento.

Respecto a la próxima fecha de actualización, el tiempo será mas largo, asi me da mas tiempo a cumplirlo.

¿Quién es Tyche, esta misteriosa Diosa? En que se relaciona en la trama? Y quien es Georgianni ClarTerre? Que secretos creeis que oculta? Por que creeis que los monstruos llegaron hasta el salón de justicia donde "casualmente", Thalia y rachel estaban? Diganme sus teorías en reviews y lo sabran todo en los siguientes capis!

Reviews, favs, y follows, please. Son mi combustible para escribir mas!

Hasta la próxima! Los quiere, los ama, los adora, Annie Prior!