HOOOLA! Annie llego a la ciudad! xDD, hoy no tengo mucho de entrada, solo disfruten, y luego, ya les contare q tengo para decirles. 24-
O.O.O.O.O.O
-¿Qué dia es hoy?-pregunte mientras me despertaba, estirando mis extremidades
-Hoy es lunes-respondio Annabeth, sin mirarme a los ojos.
El domingo, le había contado toda la historia de Piper y nos habíamos besado… Habia estado bien.
¿Qué digo? Mas que bien. ¡Habia sido el cielo! ¡Esa chica era dinamita!
Pero, todo beso tenia que terminar. Nos habíamos separado, ella con las mejillas al rojo vivo, quemándose del color del fuego. Me había estado evitando desde entonces, y yo sabia por qué.
Ella sabia que tenia novia. Bueno, siendo estrictamente legales, Rachel no era mi novia. No se lo había pedido. Pero ni de coña se me ocurria decirle eso a Annabeth. El problema residia en que estaba totalmente confundido.
Ademas, puede que no fueramos novios, pero Rachel y yo teníamos mucho mas que pura química. Viviamos juntos , a razón de una larga historia que estaba seguro si le contaba a Annabeth me quemaría vivo, y Rachel me odiaría por el simple hecho de haberla contado, coquetear era casi nuestro pasatiempo favorito, varias veces nos habíamos dado el lote, habíamos llegado a tercera base, eramos mucho mas que amigos.
Pero no eramos novios.
Tambien , el domingo había estado muy débil para seguir. Me sentía enfermo , aun con fiebre. Con sinceridad, cada vez que recordaba que Piper seguía viva, le vomitaba a una planta que estaba cerca de mi. Aun no lo podía creer.
¿Qué le había sucedido? ¿Quién era Malcolm? ¿Piper ahora era una de los malos? ¿Siquiera yo era bueno? ¿Qué estábamos buscando realmente? ¿Reyna nos había traicionado? ¿Era una de ellos? ¿Annabeth sentía algo por mi? ¿Qué era lo que realmente estaba en juego? ¿Por qué Quiron nos había mandado a esa extraña misión? ¿Me estaba enamorando de Rachel? ¿Me gustaba Annabeth siquiera? ¿Algún dia podríamos comernos un helado de vainilla con menta?
-Annie… hoy me siento bastante mejor, creo que podríamos ir moviéndonos.-le comente.
Por primera vez en 24 horas, me miro a los ojos, fijamente-¿Estas seguro? Si tu lo dices… podemos movernos.
-Claro…-dije sin saber que mas agregar.
Ella lleno el silencio-Ademas, tenemos que averiguar que se trae Malcolm entre manos.
-Annabeth-dije, inseguro. ¿Realmente estaba a punto de hacer lo que estaba a punto de hacer?-¿De que conoces a Malcolm?
Annabeth se quedo en su sitio, congelada. Lentamente se dio la vuelta, hasta quedar de espaldas a mi. Enlazo sus manos detrás de su espalda, observando como el amanecer se colaba nimiamente por la base del rio, mientras los rayos solares apenas lograban lamer nuestros pies antes de desaparecer.
-Lo conozco desde hace mucho tiempo. De la misma que tu conoces a Piper…-retuve las ganas de vomitar-. Hace dos años, cuando yo tenia 14 y el tenia 15. Recuerdo que se mudo a la casa que estaba frente a la mia. Era tan parecido a mi. Amaba leer, no había probado una sola gota de alcohol, era un raton de biblioteca, penoso con las chicas. Siempre era reservado, discreto.
-Ahora que lo pienso, solo una vez lo vi comportarse diferente… Teniamos un amigo, Leo Valdez, el era un loquillo. Tambien tenia otra amiga, llamada Piper- me congele en mi lugar. ¿Mi Piper?- Los dos, eran unos fiesteros totales. Junto con Hazel Levesque y Frank Zhang, siempre iban a fiestas. Malcolm y yo nos quedábamos en casa, haciéndonos compañía. No nos gustaban las fiestas.
…
-¡Por favor, será divertidísimo!-chillo Leo, sacudiéndome, haciéndome que mi trenza rubia se deshiciera.
-¡LEO! ¡La había hecho Piper!-le reclame , mientras el reia.
-No quiero ir a ninguna fiesta- acoto Malcolm obstinado.
-¡Vamos!-chillo Hazel, emocionada.
Malcolm se mordio las mejillas, un gesto muy típico de el cuándo estaba enojado. Miro a Piper.
-Dinos por qué, por qué no quieres ir- comento Frank.
Malcolm miro a lo lejos, su mirada perdiéndose , viendo a través de mi ventana el fluido trafico de San Francisco-La ultima vez que estuve en una fiesta… fue un desastre.-su voz se quebró- solo…NO.
Leo carcajeo-¿Qué tan malo podría ser? –haciendo que los demás se echaron a reir, incluyéndome.
Pero, Piper no rio, algo muy impropio de ella, ya que se reía hasta de las palomas. Solo lo miro, su semblante serio, mientras los ojos de mi hermano reflejaban tristeza-…Malcolm…-Piper trago aire, cerro los ojos, como si le costara admitir sus palabras-… Oi que quizá… ella venga… y si lo hace…-dejo la frase al aire, al tiempo que Malcolm levantaba la cabeza con tal rapidez que temi se partiera el cuello, sus ojos brillando.
Una hora despues, Malcolm salía de su cuarto de una forma en la cual yo nunca lo había visto. Su pelo recién lavado, brillaba peinado de modelo de AberCrombie, una camisa que le quedaba jodidamente ajustada y… ¿desde cuando el tenia tanto musculo? Esos jeans apretados, y aquellas Vans, los zapatos que pretendía odiar… Se veía tan… cool. Tenia una apariencia tanatractiva, una imagen que era pecaminosa.
No llevaba lentes, solo lentillas, unos Ray Ban que eran pecado solo de tenerlas…
Se veía como un típico adolescente atractivo, la pregunta era ¿de donde había salido?
…..
Esa era la razón por la cual odiaba las fiestas, todos acababan borrachos y Malcolm y yo –las pocas veces que nos lograban arrastrar-, hacíamos de niñeras. Pero aquella noche hubo una variable en la ecuación.
Malcolm no estaba disponible de niñera. Estaba tomando chupitos de azul neon, mientras llegaba a séptima base con una rubio de infarto de una forma muy publica, yo me preguntaba ¿Malcolm sabe siquiera llegar a segunda?
Pues, al parecer si, sabia , y sabía mucho más que segunda base.
Al dia siguiente, ni siquiera menciono la fiesta. Me sorprendio la facilidad, la familiaridad con la cual se tomo su resaca, tan solo tomando coca cola se le había quitado, mientras el resto había requerido tres pastillas. Se comportaba como si ese fuera su dia a dia, como si hubiera estado en una fiesta cada noche.
La curiosidad me persiguió, ¿Qué había sucedido? Y realice una cosa…
No sabia nada de Malcolm.
Nada de su pasado.
O.O.O.O.O.O.O.O
-Efectivamente, es bastante extraño- comento Percy , mientras yo lo veía de reojo-. Pero… eso podría explicar algunas cosas… solo… ¿no sientes que tenemos todas las piezas de un auto , todas, excepto un componente del motor, y no lo podemos encender?
Si, si lo sentía. Sentia que solo nos faltaba una pequeña pieza y todas las respuestas lloverían a nuestros pies.
-¿Dónde esta la moto?-dijo Percy de repente.
Mierda, la moto.
O.O.O.O.O
-Katy, ¿realmente sabes donde estamos?-pregunte escéptico.
-Nope, pero aquí hay pollo en salsa de miel, panqueques con miel y granizado de limón ¿que mas puedes pedir a las seis de la mañana?-me pregunto Katy.
Oh… si supieras Katie… si supieras, que normalmente yo suelo pedir de desayuno croissants recién hechos en la pastelería Boxel, ubicada en Los Angeles y que todas las mañanas me los traen desde allí hasta N.Y.
Si Katie supiera, que mi vida no se relacionaba en nada con la suya. Que eramos diferentes, que no nos parecíamos; que su mundo distaba años luz del mio.
Que yo vivía rodeado de lujos, en aquella burbuja de ricos, que era un niño rico y me encantaba. Que ella era cochinamente pobre…
No me enorgullecía de decirlo, pero nosotros –Percy, Thalia, Rachel y yo- nos asqueábamos de estar gente como Katie. Mundanos, paupérrimos, sin acceso a nuestra vida. Eramos estúpidos y excluyentes y lo sabíamos, pero ¿Qué podíamos hacer? Ese comportamiento era lo que se esperaba de nosotros.
Todos los que nos rodeaban, los viejos ricos amigos y conocidos esperaban eso, porque la frivolidad era una parte importante del papel de ser niño ricachon. La persona mas pobre con la que alguna vez en mi vida había hablado era Annabeth, Katie y las chicas de limpieza de casa de Percy.
Pero me calle-: Katie, deberíamos irnos. Puede que lleguen mas monstruos.
Me miro fijamente, como si intentara descifrarme, y con mirada desconfiada acoto-: Esta bien, Jason. Iremos a la próxima ciudad, y allí buscaremos el objeto. Hable con el Campamento en un mensaje Iris, ya han mandado alguien a que vaya a buscar el objeto que encontramos en la cueva de Tyche… ahora tenemos que ir a NY de una bendita vez, y encontrar las cosas de Dioniso.
Asenti, lentamente.
No tenia ganas de volver a NY. No solo porque si alguien me veía bajaría mi estatus –niño rico mode on-, sino que era la ciudad en la que vivíamos, por consiguiente, la que juntaba mas enemigos.
Pero aquello no parecía importar, no en aquel momento.
Katie continuo el desayuno mas silenciosa, y cuando terminamos yo pague y Katie se monto en el lado de copiloto en el auto. Arranque el motor con un silencioso ronroneo, y comencé a conducir por aquellas carreteras desiertas, deseando que las cosas nos salieran bien por una vez.
Era muy tarde cuando finalmente vislumbré Nueva York a lo lejos. Anochecia, el sol tintando el rio de colores calidos, la ciudad recortada contra el cielo. Parecia una foto de postal.
La ciudad de las luces brillaba, y aquello me asustaba.
O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O
Estaba impaciente… parecía que las manecillas del reloj no se moverían jamas, dando las 4 de la tarde y librándolo de tener que quedarse allí a conocer a la Sombra.
Odiaba ser el mensajero, lo odiaba. Era absolutamente neutral, era una parte importante del juego. Los enemigos a veces decidían darle la acción y adrenalina que les conviniera al tablero, y entonces lo utilizaban a el; un peon que llevaba información, que decía lo que oia , un ser rastrero y patético, pero obligado a ello sin remedio.
Y entonces apareció. Él maldijo en voz baja, realmente había esperado poder irse y no tener que seguir jugando al mensajito con ese monton de gente.
Por un momento, se emociono pensando que quizá no era ella, que quizá era otra persona.
Pero ¿Cómo podía no ser ella?
La chica que entro poseía una melena color miel hasta la cintura, brillante y sedosa a la vista y al tacto; un cuerpo perfecto de medidas exactamente adecuadas.
Un sombrero de ala ancha con plumas de pavo real -¿sabes? ¿Las que subasto Tiffanny And Co la semana pasada en Berlin? ¡No me digas que no fuiste? ¿Espera, tu eres pobre?- puro, de color negro, que le tapaba todo el rostro, un conjunto Channel blanco , tacones de aguja Louis Vuitton, cartera de 80.000 dolares de Prada y un conjunto de joyería que debía de valer mas a mitad de la fortuna Grace y Jackson junta.
La desconocida camino elegantemente hasta llegar a él; sentándose frente a él con una gracia que debería ser ilegal.
Ella se quito el sombrero, dejando que su melena cayera suelta, sus mechones acariciando sus mejillas.
Él se dio cuenta; era hermosa. Preciosa, elegante, ¿Cómo esta clase de chica estaba en el juego?
Sus ojos cubiertos por lentes de sol de montura de "ChicaCaliforniaReinaDelVerano" unos Ray-Ban de 500 dolares que eran simplemente la leche… aquellos labios gruesos y carnosos, pintados de rojo pasión, su rostro tan sencillamente maquillado, y a la vez tan misterioso.
Ella le dedico una radiante sonrisa-¿Asi que eres tu?-, extendió sus manos sobre la mesa, hasta rozar las de el. Sus dedos rozaron aquellas manos enguantadas en seda parisina, mientras él la miraba impasible.
-Digame lo que debe decirme, estas reuniones son cortas-la corto , enojado. ¿Cuánta necesidad había de arruinar su perfecto viernes?
-Bueno, si tanto lo quieres, sere rápida, querido.-Ella rebusco entre su cartera, hasta sacar lo que quería.
Coloco el Ipád ultima generación – ese que sacaran en 2016 , pero ¡ella es tan rica!- sobre la mesa y lo encendio. Sus dedos teclearon rápidamente la contraseña y luego, abrió una aplicación de fotos, videos y demás.
-Es ella.-dijo señalando con un dedo enguantado y una mueca de disgusto la imagen de la chica rubia y bonita que el aparato reflejaba.
-¿Qué sucede?-pregunto el , carente de expresiones.
-Mira, cielo-le indico ella, mientras sacaba de su cartera un Iphone 6 y lo encendia, poniéndole play a un video del telediario.
"Adolescentes rebeldes destruyen almacén abandonado en San Diego"
-¿En que se relaciona?-la cuestiono el. A ver… niña tonta, déjame en paz de una vez.
-La chica rubia se llama Annabeth Chase…-el alzo una ceja.
-1998, San Francisco. Hija de Atenea , reconocida en 2008. Entre sus amigos cuentan Malcolm Lozada y Percy Jackson-¿Qué como sabia el tanto? El era el mensajero.
-Vaya… hecho el loco, ¿no y que no te gustaba esto?-dijo ella burlándose, mientras el apretaba la quijada.
No… no, no debía atacar a los Jefes… el solo era el mensajero, el no tenia derechos sobre aquel tablero.
-Ella trabaja con los Boxes, no entiende en que se relaciona con los Foxes-el se hacia el idiota, por supuesto que lo sabia.
Ella saco una MacBook de su cartera , la abrió y la prendio, ingresando contraseña , y tecleando como loca, abrió otro programa.
Era un presentación.-Lee- le ordeno ella.
El la miro fijamente, y luego comenzó-:Desde que cosas extrañas han sucedido en el Olimpo, los Dioses han activado una cuenta regresiva en la cual varios semidioses se han visto envueltos.
Estos semidioses, todos de dudosa procedencia, parecen decididos a dejarse el pellejo en un empresa tan inútil como esta.
Comencemos por Percy Jackson… hijo de Poseidon, joven de alta fortuna , conocido por sus despilfarros, sus caprichos y su "complicada" relación con Rachel Dare, una joven de la que hablaremos posteriormente.
El señor Jackson, aparte de hacer una terrible inversión, y ser conocido por mas de una vez dilapidar muy rápidamente los fondos de su familia, se reconoce en las multitudes como el chico mas problemático, que ha comenzado mas de una pelea contra monstruos legendarios, invocándolos, y varias veces a punto de provocar serios destrozos a la propiedad publica.
Conocido por ser un rompecorazones, su única relación seria -a la tozuda edad de 13 años-, desaparecio misteriosamente sin dejar rastro de su camino. ¿Casualidades de la vida? ¿O todo había sido planeado? ¿Por qué una chica abandonaría a uno de los mayores y mas atractivos herederos de un gran imperio de todo el mundo? Nadie lo sabe, y Perseus Jackson parece decidido a mantener el secreto.
Hablemos de los hermanos Grace, esos jóvenes que comparten ojos azules, pero nada mas. Thalia, la mayor, conocida en los medios, adaptada a las mas altas esferas de todo Manhattan, ha convertido su candida figura, su melena azabache y su labial rojo pasión en un infaltable de cualquier fiesta que realmente lo valga en cualquier parte del país. Conocida por sus caprichos constantes, sus risas estruendosas llenan el Marquisse Hotel y no verla entrar con ese paso de modelo a Boxel cada domingo, es motivo de extremada preocupación.
Jason Grace, la perdición de mas de una señorita de la ciudad de las luces, destaca entre las multitudes por su alto porte, su pelo rubio –un serio contraste para con su hermana, que nos hace cuestionar ¿realmente ambos son hijos de Zeus?- y esos ojos como el hielo que analizan todo con esa arrogante soberbia tan propia de los niños que lo han tenido todo, lo saben y les encanta.
Luego encontramos a la damita de Rachel Elizabeth Dare. Hija de un importante e influyente empresario, eso le ha valido el pase de conocer al mitico –y atractivo- Percy Jackson. Desde su "mágico" encuentro en una fiesta de año nuevo –mientras los fuegos artificales llenaban la noche estrellada, ella lo ayudaba a librarse de un rincón donde había quedado atrapado entre dos parejas muy calenturientas-, esta señorita ha sido la "querida" del joven Jackson, ha vivido en su casa desde hace años.
Mimada por Percy y Jason, esta chica posee una colección de zapatos Yves Saint Laurent que no es nada al lado de sus 87 perfumes Victoria's Secret –eso fue todo cuanto nos permitio ver la ultima vez que pudimos entrevistarla, cuando con un divertido guiño nos confeso que "esta es la menor parte de la colección, quizá algún dia paseis al tocador, ¡tengo como 29 Riccis! Y Narciso Rodriguez es casi mi cliché personal (considerando que cuestan 100 dolares el envase pequeño, no lo ponemos en duda ¡querida!)-, aunque 87 es una cantidad muy desdeñable considerando que tiene 129 labiales diferentes y 31 tonos diferentes de rojo pasión . Acostumbrada a la buena vida, y de amanecer con un Channel de 50.000 dolares nuevo cada mañana, esta señorita nos hace preguntarnos si posee alguna otra cualidad que no sea derrochar el dinero.
Y por el otro lado, Katie Gardnier y Annabeth Chase, dos chicas salidas de alguna selva, con serias faltas de educación, deplorables conocimiento sobre como comportarse en sociedad y una grave carencia de buenos modales.
Lo cual nos hace preguntarnos –en un claro reproche-, ¿Qué hace Perseus Jackson con estas chicas?
Analicémoslo bien… Katie Gardnier, una hija de Démeter, proveniente de las zonas mas bajas de la ciudad, con pronunciadas inasistencias en su educación, es una chica grosera, maleducada , rayando en lo salvaje.
Por otro lado… Annabeth Chase, una hija de Atenea que le hace gala a su figura materna: arrogante, soberbia, orgullosa, prepotente y sobria, creida y llena de despreciable conocimientos triviales, es una muchacha que tiene un pasado de lo mas turbio. Es cercana a algunas de las personas mas buscadas por el Monte Olimpo y es una señorita muy peligrosa. Vivia en San Francisco ¿Qué hace una chica de la Costa Oeste en New York City? ¿Realmente quieren saberlo? Yo prefiero dejarles con la intriga.
Y eso no es todo. Tambien se encuentran los Boxes, y por supuesto, los Foxes. Desde tiempos remotos estos dos clanes han mantenido una legendaria rivalidad, asociada primero a tan solo mortales, pero en la que muy pronto se vieron involucrados semidioses, ninfas , faunos y Dioses menores.
Desde entonces, todas las peleas que suceden en el Olimpo tienen como trasfondo la esperanza de ganar una legendaria secesión de poderes y venganzas que han sacudido los siglos y los continentes.
Asi que, ¿Qué opinan ustedes? ¿Es esto real?
¿O una estrategia política? ¿Realmente los Boxes y los Foxes son enemigos?
Descubranlo en… una nueva entrega del OmegaTodayTV
Él aparto la MacBook y la miro penetrantemente, luego de un largo silencio dijo en voz fría, dura y corta-:¿Y que quieres tu que yo haga?
Eso fue suficiente para ella. ¡Cómo se atrevia! ¡A ella! ¡A ella! ¡Que era la mente intelectual detrás de cada movimiento de los Boxes! ¡Que era la mano derecha del General Mayor!
-¡Como te atreves, niño insolente!-exclamo poniéndose de pie, haciendo volar el Iphone 6 y el Macbook y el ipad. ¡Bah! ¡Que se jodieran! ¡Con lo que le importaba un maldito teléfono!-¡Escuchame y escúchame muy bien porque no te lo repetiré! ¡Tu me obedeces a mi, porque yo te lo ordeno! ¿Tienes idea de con quien estas hablando? ¿De con quien te estas metiendo? ¿O es que acaso eres tan estúpido que no ver a magnitud de lo que sucede?
¡Maldita niña rica! Le sacaba de sus casillas. Y él estaba dispuesto a demostrárselo. Se puso en pie también, tirando los pastelillos que la panadería siempre ofrecia de cortesía. Al ponerse de pie, comprobó que le sacaba al menos una cabeza, que era delgada como un palillo y que toda aquella pose y actitud de chica poderosa estaba cochinamente estudiada.-¡Tu a mi o me hablas asi, ¿me oiste?! ¡Deja de pisotearme?
Ella se quito los lentes de sol calmadamente. Él sabia que se había equivocado, que no debía haberle gritado asi, que ella era su superior. Se volvió a sentar,cruzando las piernas y bajo aquellas largas pestañas lo miro con ¿lastima?, ¿compasion?, ¿deseo? Eso lo sabrían los Dioses, de seguro.
Le dedico una sonrisa de dientes impolutos que lejos de tranquilizarlo, lo cago aun mas. Ay, mierda
-Sientate, cielo-indico ella en voz angelical, haciendo un ademan con el brazo señalando la silla.
Se inclino hacia delante, hasta que sus rostros estuvieron a centímetros. Él podía oler un aliento de rosas, podía contar y cada una de sus pestañas o perderse en sus ojos, pero el miedo le impedia reparar en aquel rostro angelial que se cernia sobre el-Dime… cual es tu nombre en el clan.
Él trago en seco-Mensajero.
Ella sonrio, de nuevo, enviando escalofríos a toda su columna vertebral-Muy bien, Álex el Mensajero. No se si lo sabes, Alex, pero yo soy la Sombra. Soy tu superior. Lo que esta sucediendo te sobrepasa, y a mi también. Es algo grande. Algo que no se puede subestimar. Te dire lo que vas a hacer-se inclino aun mas cerca de su rostro y sonrio-Vas a ir con esas niñas ricas y les vas a decir que las vas a ayudar. Dile cosas que no sepan. Dale información con la que se puedan entretener un buen rato. Total, lo verdaderamente importante no lo sabes tu. Hazte su amigo. Enamoralas, si quieres. No me importa, cariño. Recauda toda la información que puedas. Eres un mensajero ¿no? Haz eso. Consigue información.
Saco de su cartera -¡pero bueno! ¿Qué clase de cartera tenia toda una tienda Apple dentro?- un Ipod Touch ultima generación y lo , mensajero. No lo pierdas. Te estare vigilando. No intentes traicionarme, lo sabre. Y te arrepentiras… Me han dicho que eres venezolano, ¿es cierto?
-Amm, si , lo soy-contesto el, inseguro.
-Oh Dios. Si te soy sincera-ella se inclino, en un gesto que seguramente trataba de verse seductor y confidencial-os desprecio. Sois demasiado rebeldes. ¡Y vulgares! Con tan … poca clase. ¿Cómo decis vosotros?... Siempre 'tan alzaos'. Y ese lugar… llamado… ¿Rocoron? , ¿Tacaron?... déjame recordar-ella se quedo viendo a lo lejos y de repente exclamo-¡Bingo! ¡Tocoron! Por Dios, es asqueroso. Bueno, querido mensajero, pero me tengo que ir. Y tu también. Se que ya te viste con Thalia Grace y su amiguita, ahora vete al Campamento.
Se puso de pie, su traje sin una sola arruga, se coloco los lentes Ray-Ban de nuevo y comenzó a caminar hacia la entrada de la pastelería. Nunca miro hacia atrás, y luego de unos segundos él comenzó a seguirla, llevando su cartera.
Llegando al umbral de la puerta, y allí ella se volteo a mirarlo con una sonrisa de estrella de Hollywood: reluciente.
-Bueno, cielo te vere , espero, nunca mas en mi vida. Tardare meses en desintoxicarme de tu venezolanidad.
Echo a caminar hacia una brillante y lujosa limusina que estaba esperando en todo el medio de la acera. Un chófer uniformado le abrió la puerta y ella le susurro algo a su oído.
El chofer le trajo un batido de fresa y se lo tendio. Ella lo agarro con confianza y sonrio. El chofer le quito la cartera a Alex y este se quedo viendo a la chica que se cercaba con una sonrisa siniestra y un batido en una mano.
-Esto, adorado mensajero, es para que no seas… tan alzao'-dijo y a continuación procedio a echarle todo el batido sobre la cara, derramándolo en su ropa.
-Dime… Alex… cual es mi titulo en el clan… Mi titulo completo.
El la miro, humillado, bajo todo ese batido y avergonzado musito-Piper McLean, La Sombra
-Efectivamente, Alex. Soy la Sombra. Y soy tu superior. Lo soy ahora…-se acerco peligrosamente a su oído sin mancharse de batido y susurro-Y lo sere, siempre.
O.O.O.O.O.O
WOWOSOCIVBVUQ que les parecio?
FELIZ AÑO, FELIZ NAVIDAD, xD
Voy a resumir las razones por las cuales tarde taaaaanto en actualizar:
-Estudiar para exámenes finales,
-Vacaciones
-Flojera
-mas exámenes
Bueno chicos, que les parecio el cap? Ahora estoy ocupada asi que esta nota será corta.
Espero sus reviews y sus comentarios y leidos please Me hubiera gustado que fuera mas largo, pero me encanta el suspense y me gusta como termino el cap.
Diganme sus teorías, que piensan de Alex? Y de Piper? Oh Diossssss…. La moto! xDDD
Well guys i am leaving this place now, so…espero actualizar pronto chicos,y si no lo hago, de adelantado mis disculpas.
Los amodoro, Annie Prior
P.D. Reviews
