Well, sí, hace siglos que no subo nada y cuando vuelvo resulta que... ME CAMBIÉ DE FANDOM. Sorry for that, pero la vida sigue, si alguien me seguía, esto va para esa/as persona/as. Si no, no debo explicaciones a nadie. (?)

Disclaimer: Resident Evil y sus personajes, obviamente, no me pertenecen, som propiedad de los confundidos empleados de Capcom. But anyway, esta cosita sí que es propiedad mía.


Adrenalina.
Chris no se lo piensa decir nunca a nadie, pero, y a pesar de todo el rencor y odio que existe de por medio, cada encuentro que tiene con Wesker le asegura un subidón de adrenalina que provoca que sujete con mayor firmeza su pistola y su corazón bombee la sangre más aprisa. Odiaría admitir ante alguien que la sensación le gusta.


Profundidad.
Cuando el agente mira a la mujer de rojo alejarse una vez más, piensa que nunca se ha amado más a alguien de lo que él ha amado a Ada Wong. Sin embargo, es cuando mira al interior de los ojos cafés de su compañera cuando de verdad cree entender lo que significa amar y ser amado.


Descanso.
Desde la muerte de su madre, Jake ha estado solo. Sus "colegas" pueden traicionarlo con tanta facilidad y desapego como él a ellos; pasos silenciosos, disparos o cuchilladas en la oscuridad forman parte del pan de cada día. Pero lo seguro que se encuentra acerca de su propia soledad desaparece al primer contacto con la mano suave de Sherry Birkin.


Valentía.
Rebecca sabe que no puede mostrarse temerosa, no por nada es una oficial de la unidad especial S.T.A.R.S. A pesar de todo, cuando lo único que la salva de los brazos de la muerte es el cordón más débil, el supuesto convicto Billy Coen, no puede más. Llorar es lo único que siente como propio en esa mansión llena de pesadillas.


Lazos.
A Barry la mano le tiembla unos segundos mientras apunta su arma a la cabeza de Jill Valentine. Pero basta con pensar en la risa de Moira, en los hoyuelos de las mejillas de Polly al sonreír, y en la mirada dulce de su esposa, para que el cañón recupere su estabilidad y la culpabilidad quede ahogada por el deseo de proteger a su familia.


Miedo.
La noticia de la muerte de Albert Wesker le llega rápido a William. No se intenta mentir a sí mismo, le duele más de lo que creyó, tras dos décadas de amistad no puede acallar el dolor. A pesar de eso decide seguir dándole los toques finales al virus G, sintiendo los latidos rápidos de su corazón en la garganta y la dureza de la 9mm sobre su pantalón.


Gallina.
Brad no puede negar que el apodo que le pusieron le sienta como anillo al dedo. En especial cuando deja a sus compañeros abandonados y huye en el helicóptero tras los primeros gritos. Horas después, tragándose el miedo y maldiciendo su propia cobardía, trata de contactar con ellos, cruzando los dedos y pidiendo que nadie haya muerto por su culpa.


Si te ha gustado, un review no toma más de cinco minutos, ¿a qué sí? El anónimo es magia cuando no tienes ganas de entrar a tu cuenta c: