En una casa de novias se ve a la autora con un vestido largo en tonos lila y otros en unas sillas…

Hime: Ah!... No se que llevar para la boda del pelirrojo…

Sebastián: Si me permite mi lady… Este vestido se le vera hermoso *le muestras un vestido en color zafiro*

Hime: Oh! Es perfecto!, no se que haría sin tu ayuda… por cierto ya tiene su ropa para la boda de Grell?

Ciel: My lady… Ya la tenemos y ahora usted también… ahora por que no presenta el siguiente capitulo * le sonrió amablemente*

Hime: Ah! Lo ciento conde… enseguida, Bueno disculpen, la emoción me carcome asdfgh… Y bueno he aquí la 10ma entrega de este hermoso fic… wow… no crei llegar a tantos jeje… solo espero que lo disfruten mucho…


Cap 10: El Amar Duele

Después de aquella apresurada entrega entre el conde y su amado demonio, decidieron vestirse y terminar sus respectivas tareas, asi paso la tarde y la noche también, y en la habitación del Conde se le veía hablando con el azabache.

-Sebastián… Obviamente te amo, y si me gustaría dar ese pasó en un futuro… Claro, si pudiera, Pero… Tu que opinas de la boda de Grell… ¿Es permitido?- Preguntaba con duda y un dejo de tristeza el Conde.

-Le Explicare amo, tanto en el mundo Shinigami como en el de los demonios, nos importa poco el sexo de nuestras parejas, así como el de su especie. Y si esta permitido, en el mundo shinigami lo hacen todo con papeleo tedioso, mientras las dos partes estén de acuerdo…- Hablaba con elocuencia el mayor.

-Ya veo Sebastián… Entonces… ¿Y entre demonios no hay unión así?- Le miro con intriga.

-Pues… No mucho, los demonios somos muy lascivos y escurridizos, aunque en el caso de que realmente formemos una pareja solida, se puede permitir una unión eterna… mas sin embargo para poder lograr esa unión eterna, no debería de haber un contrato entre nosotros amo…- Explico con un aire de tristeza hacia su amado azulino.

-Entiendo…- La mirada de Ciel se volvió triste nublándose y perdiéndose un poco en si mismo… Pero se levanto de su cama y le tomo las manos al mayor en un gesto de amor que no se le había visto nunca por muy romántico que fuera ya, se aclaro la voz tratando de que no se le quebrara, pero no lo logro y así hablo… –Sabes Sebastián… No importa cuanto tiempo me quede de vida, hasta que esta maldita venganza se cumpla al fin, Podría directamente haberte ordenado que me dieras al culpable… Pero en estos años tu compañía fue lo único que me reconforto y me sostuvo, se que no tengo salvación alguna, la maldad esta impresa en mi alma, pero sabes hoy es todo tan diferente… Quiero… Yo… Quiero amarte hasta el final…- El Joven Conde empezó a llorar al instante que hablaba desde su corazón, se le estaba quebrando el alma, sabia que nunca podría ser feliz… Y mas por ese destino tan oscuro al que se ato a la tierna edad de 10 años, Las lágrimas tan puras y llenas de dolor del menor desataron una reacción fue contagiosa para el mayor quien por primera vez en su demoniaca vida sus ojos carmesí derramaban lagrimas.

-Ciel… Yo…- Sebastián simplemente no podía pronunciar palabra alguna realmente sentía dolor, un dolor inexplicable, seria ese el porque ellos no debía tener sentimientos, o acaso esa la verdadera expresión del amor… la preocupación, la empatía, abrazo fuertemente al menor con cuidado y… Amor.. a su cuerpo.

Los llantos de ambos eran encerrados en esa habitación… junto con todo lo que sentían, Sebastián por primera ves en su demoniaca vida, comprendió que encontró por que vivir, por que luchar, por que dejarlo todo… Poco le importo ser un príncipe del infierno si no podía estar con su amado, haría lo que fuera necesario, incluso romper el contrato o volverlo demonio, ya no le importaba nada, si no podía estar con su Ciel.

Los instantes se volvieron minutos y luego una hora… Se encontraban acostados en la cama de Ciel abrazados, ya estaban algo más calmados, pero los semblantes de tristeza de Ciel y Sebastián no cambiaban mucho, El mayor se encontraba pensando algo que hacer por ellos, por su amor, deseaba que su tiempo no terminara… Así que se decidió a hablar.

-Ciel… Yo te prometo que encontrare la forma de salir de esto, siendo egoísta hare lo que sea por nosotros, no me importa ser príncipe del infierno si no puedo encontrar el modo de…- Fue interrumpido por un cálido beso en la mejilla por parte del menor.

-Sebastián… Se que encontraras la forma, sabes… para mi ya no eres una pieza de mi tablero… hace tiempo que no te veo así, pero explícame eso de "príncipe"… nunca me has hablado de tu vida infernal…- Hablaba con una dulce melancolía romántica hacia el mayor.

El dueño de ese mirar carmesí se dio cuenta que hablo de más, era verdad nunca le decía mucho de su infernal vida… Así que decidió contarle un poco, no tenia objeto callarse, aunque no era algo que ocultara.

-Le contare, pero preste mucha atención, Yo soy un demonio de la clase mas alta que pueda existir, también soy de una clase privilegiada, un demonio contratista, nosotros tenemos el derecho de escoger que alma devoraremos no como los demás, que se alimentan de almas que caen en el infierno por sus pecados, como puede ver amo, entre nosotros también hay estratos sociales justo como en los humanos… Nací hace varios siglos… en mi memoria no tengo el recuerdo de un nombre ya… aunque se que debo tener uno, soy uno de los 13 príncipes del infierno, hijo del Rey de las tinieblas, así que tengo a mi disposición varios recursos… nunca los he utilizado ya que lo ostentoso de ser un príncipe no es lo mío…-

Mientras Sebastián hablaba el rostro de Ciel se mostraba mas allá del asombro… no creía lo que estaba oyendo, el que una vez considero un demonio estúpido, una pieza de su tablero, incluso fue despectivo y cruel con él… Se sentía mal por como fue en un pasado, pero ya no importaba, él lo amaba con todo lo que tenia, para si mismo el Conde pensó: "es de una clase muy alta", pero no era eso su asombro, si no que mostraba una clase mas alta que la de él… notaba cierta nobleza y sencillez, ¿Pero como un demonio podía ser así?, el asombro de Ciel se hizo cada ves mas notorio para el demonio, y entonces este decidió cambiar un poco lo que decía por una pregunta hacia su amado.

-Oh~… Ciel, veo que te has asombrado, ¿Qué esta pensando mi amado bocchan?...- Esbozo su típica sonrisa, pero de forma verdadera y cálida.

-Siéndote honesto… no esperaba que tuvieras tal nobleza, vaya que no dejas de sorprenderme, y bueno, dijiste que harías hasta lo imposible, hazlo por favor, por que tu lo desees, yo no te lo ordenare, así como tienes tu mi alma a disposición, así también tendrás mi corazón y mi vida misma… Confió en ti Sebastián.- Estas ultimas palabras movieron al mayor, nunca le habían dicho que confiaban en él, ciertamente ese joven humano lo había cambiado, realmente haría todo por él, con orden o sin ella, ya no descansaría.

Después de este momento tan extrañamente emotivo y romántico, pero a la vez agotador mentalmente el Conde se durmió en brazos de Sebastián, y este vigilo su sueño… Así pasaron unos días, la calma reinaba en la Mansión Phantomhive, y se veía al par de amantes en el estudio del Menor.

-Ciel, ya mande traer a Nina Hopkins, para que confeccione el vestido para Mayrin, y aunque no quiera los trajes para Ustedes, Yo vestiré con mi traje de mayordomo como siempre.- Le notificaba al azulino con calma y un escalofrío al mencionar el nombre de esa rara pero confiable mujer.

-Esta bien Sebastián, Ah… Pero tu no vas con tu traje de mayordomo, no vas a servir, vas como mi pareja y a entregar a Grell, así que Nina también te hará un traje.- Sonrió con algo de malicia, quería ver en otro tipo de ropa a su amado, estaba seguro que no podía verse mas atractivo de lo que ya era.

-¿¡Eh!? Ciel… Bocchan… Pero desde hace 5 años no visto otra cosa que no sea el traje de mayordomo…- Dijo con fingido reproche.

-Nada de peros… quiero verte en otra ropa para la boda de Grell… Es una orden…- Dijo divertido.

A lo que el demonio suspiro, realmente no era de su gusto cambiar de ropa cuando ya se le había hecho costumbre, pero ya que se lo ordeno y lo pensó un poco, pensó que seria divertido para provocar sonrojo y reacciones en su Joven Amante.


Moo… me disculpo por que sea tan corto en capitulo, el angust no se me da muy bien… y tenemos que seguir con el tema de la boda de Undertaker y Grell… Ya los traeré en ecena, además ya estamos en la recta final del manga, un beso!

Espero sus hermosos review *w* onegai! , los amo, cuidence, matanee dulzuras xD

Hime Diamont, 2014 ©