Epílogo.

One Piece e Inuyasha pertenecen a sus geniales autores.

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Propuesto por Akane Kinimoto para dejar la historia más redonda.

La chica de pelo negro descansaba sobre su cama. ¡Había sido genial! Su corazón y su mente todavía estaban en aquel mundo fantástico... había conocido a gente increíble y aunque sería casi imposible, le gustaría volver a verlos alguna vez. Pero en el fondo sabía que esa aventura se había acabado y que cada uno tenía que seguir su camino. Hacia delante.

Ella sonrió. "Pero de momento... "

Se levantó perezosamente y se agachó junto a su mochila. Rebuscó en ella y sacó un papel plegado en muchos trozos. Lo extendió y planchó con sus manos.

"¿Dónde lo pondré?", se preguntaba. "¿Aquí?" Cogió el cartel y lo puso en la pared frente a su escritorio.

- ¡No me podré concentrar! - exclamó ella divertida. Orejas de Perro, 100 berries. Rezaba el cartel. Recordaba que se había asustado bastante al verlo por primera vez pero... ahora le provocaba nostalgia y una sonrisa.

- ¡¿Pero qué haces con eso?! - exclamó la voz ruda del semi-demonio a sus espaldas. Kagome dio un respingo. "¡Qué susto!"

- Pues nada, me lo traje de recuerdo... - dijo ella aserenándose y encogiéndose de hombros. El chico, que estaba en el alféizar se coló en la habitación.

- Y tú, ¿por qué estás aquí? Tengo que estudiar. - Kagome empezó a sacar libros de la estantería para parecer ocupada.

- ¿Y cuándo vas a venir para recuperar la Shikon no Tama?

- ¡Qué morro que tienes! - la chica se estaba empezando a enfadar. - Me paso más tiempo allí que aquí y además, necesito tiempo para descansar. Este último viaje... ha sido más movido que de costumbre.

Inuyasha bajó la cabeza y se sentó en el suelo.

- Ya veo... Es que comprendí que la influencia de Naraku había llegado más allá y que podía hacerse más poderoso cuantas más piezas de la esfera consiga... - el demonio resopló. - ¿Tienes comida?

- Espera... ¿También lo pensaste? En que Nohato podía ser...

- ¿La reencarnación de Naraku? - el chico asintió y Kagome sintió un escalofrío. "¡Era realmente aterrador!¡Es como si la maldad en sí pudiera transmitirse a través de los siglos y de mundos!"

La chica se sentó junto a él. Era lo que había pasado con Kikyo y ella misma, sólo que era aún más peligroso. Aunque sus destinos estuvieran ligados, ella no tenía porqué seguir el camino ya marcado.

- Pero ya se acabó ¿no? Nohato está bien acabado. - murmuró la estudiante. - Aunque no comprendo cómo se pusieron en contacto... - "¿Fue por casualidad? ¿Cómo supieron el uno del otro? Clot era la clave pero... ¿Había sido el mismo destino que le había hecho a ella conocer a Inuyasha?". Éste mientras tanto se desperezaba.

- Ahora aún nos queda Naraku y no hay que dormirse en los laureles así que... - Inuyasha la cogió de la mano y se levantó. - … ¡Vamos...! - él tenía ya un pie en el alféizar de la ventana cuando...

- ¡Osuwari!

- ¡Kagome! - le rugió el demonio al aterrizar en el suelo.

En ese preciso momento la madre de Kagome abrió la puerta del jardín, encontrándose a un Inuyasha lleno de polvo y hojas secas.

-¡Oh! Buenas noches Inuyasha! ¿Te quedas a cenar? La cena ya está lista. - le recibió con una sonrisa maternal.

Inuyasha miró hacia arriba, a la ventana de la chica, que le miraba victoriosa. Él resopló.

- Está bien, está bien... - dijo refunfuñando. - Me quedaré a cenar con vosotros.

"Qué bruto y estúpido puede ser a veces de verdad..." pensó la chica mientras salía de su habitación para ir a la cocina. "Pero en el fondo... se preocupa por mí. También tiene sus cosas buenas..."

En el comedor le esperaban todos. El abuelo, Mamá, Sota y el gato. E Inuyasha, que ya se abalanzaba sobre la comida.

"Todo vuelve a su ritmo... ", se dijo. Pero aún pensaba en los piratas y eso la entristecía. "Cuándo estuve allá echaba a mis compañeros de menos y ahora que he vuelto, a ellos..."

- Kagome. - le dijo el semi-demonio. - Eso no fue un adiós. - le dirigió una sonrisa que pretendía ser alegre.

Ella sonrió.

- Es verdad. Fue más bien un "hasta luego". - se sentó en la mesa recordando las últimas palabras de Luffy. "Que el destino nos acerque de nuevo..."

- Ittadakimasu! - exclamó la família Higurashi.

~~Owari ~~ Fin~~

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Una buena idea de una lectora ^^

Por si no acababa de encajar algunas cosillas... ¡Espero que os guste! (Ahora sí que se acaba la historia XD) ¡Gracias a todos por leer!