Espero que se pasen por mi Tumblr ahí encontraran este cap con imágenes y enlaces interesantes, ya saben para ambientase.
Tony Stark 16 años, 29 de abril del 2009, Long Island, Nueva York.
¡Dios falta poco para terminar con esta tortura! Pienso que en tan sólo un año podre dejar de perder el tiempo, pero es que ¿a quién engaño? Estoy aquí porque Howard no me dejo abandonar la escuela y ahora sólo espero que no quiera enviarme a la Universidad, tal vez deba decirle que ya tengo un trabajo (divertido y bien remunerado) y así deje de molestarme…
En fin, hoy fue uno de esos horribles días donde me dejaron mucha tarea (ja, como sí la fuera a hacer), además ¡no me permitieron "divertirme" con los del grado más alto! y para terminar, los idiotas que quieren repetir no dejan de insistirme. Por eso hoy fui con Banner, él es el único que valía la pena para regresar pero ya no lo veré más, hoy fue el final… lo veo en sus ojos él quiere algo que no estoy dispuesto a darle a nadie.
…
Llego a casa, pero antes de poder pensar en algo que hacer para no aburrirme, Pepper llama y me pide vernos en la biblioteca ¿Qué querrá? Parecía muy seria al hablar.
…
Al llegar no sé ni por donde se entra, ¿Por qué pidió verme aquí? Jamás hemos venido… veo que un grupo de idiotas más jóvenes va hacia lo que parece la entrada, los sigo y antes de hallar la puerta la encuentro.
- ¡Hey Pep! – saludo pero por su postura creo que está furiosa ¡¿ahora que hice?! - ¿no fue mi culpa…?
- ¿Por qué dices eso? – ¡voy a morir!, su tono de voz me lo dice.
- No sé lo que hice, pero estas rabiosa así que…
- Tony – me interrumpe y guardamos silencio - ¿te acostaste con él? – pregunta.
- ¿Quién?…. debes especificar, recuerda que soy de gustos muy variados…
- Banner – dice y yo respiro tranquilo.
- ¡ah! Sie… bastante rudo por cierto, ¿Quién diría que el amable profesor fuera todo un bruto en la cama? – trato de ser ameno pero no me sigue la corriente - ¿Qué sucede?
- Hay rumores muy fuertes de ustedes dos, hoy el profesor Banner fue llamado por el director en la última clase….
- ¿y? ¿eso debería preocuparme? – pregunto sin encontrarle sentido a lo que me dice.
- ¡claro que sí! El profesor tendrá problemas y a ti te pueden expulsar sí descubren algo…
- ¡oh vamos! No tienen pruebas, soy un idiota pero cuido la privacidad de mis actividades…
- Christine Evans dice que los vio… -¡¿Qué?!
- ¡Esa perra! No te preocupes…. Lo negare. Tengo algo que hacer – digo antes de salir – por cierto ¿por qué aquí…?- ella interrumpe mi pregunta al mirarme a los ojos y tomarme de los hombros… no me gusta su actitud.
- Tony… voy a ir a la universidad – por un momento siento que mi respiración se detiene.
- ¿Qué?
- He decidido estudiar y ya no distraerme…
- ¿estás de broma verdad? – pregunto, por qué no puedo creerlo, ella… me dejara.
- No – es todo lo que me dice antes de incorporarse y tomar sus cosas, ¿eso que lleva son libros?
- … me dejaras – declaro con sorpresa finalmente.
- … - ella sigue guardando sus útiles a pesar de mi incrédula mirada.
- Bien, estudia mucho, realmente lo necesitas…. – digo con veneno y ella al fin reacciona, pero antes de que me diga algo, me doy vuelta y salgo lo más rápido que me dan mis piernas; me siento traicionado, soy un idiota por creer en alguien todavía… ¡quiero a Pepper! Pero… no puedo resistir pensar en que también ella me dejara.
Llego al parque y llamo a Christine, sólo pienso en vengarme y hacerle daño a alguien.
- ¡hola cariño! ¿Por qué no me has hablado? ¿tan malo fui para no merecer otra ronda? – pregunto melosamente y de inmediato tengo lo que quería… nos veremos aquí en media hora.
Saco mi celular y me pongo mis audífonos a todo lo que da el volumen…
Estoy sumamente enojado, ¿Cómo es que esta zorra me delato? ¡¿Por qué Pepper se quiere ir?! Cambio de parecer tan pronto ¡¿no se suponía que quería estar aquí para siempre… conmigo?!
Alguien toma mi cintura y me regresa a la realidad.
- ¿para qué me querías ver con tanta urgencia Tony? – dice ella mientras se posa en uno de los columpios, yo estaba colgando de uno de los postes, rápidamente me incorporo y siento como la sangre me baja de la cabeza…
- Te extrañaba corazón, pero dime ¿has sido traviesa últimamente? – digo mientras me instalo entre sus piernas y le tomo las piernas. Iré al grano.
- No que yo sepa ¿a qué te refieres? – pregunta de manera "coqueta", sabe de lo que hablo pero no me lo dirá fácilmente.
- Dicen que has hecho de paloma mensajera – la rubia se tensó levemente mientras pasaba sus brazos por mis hombros.
- No sé de qué hablas – se acerca y pretende bésarme…
- ¿Sabes por qué Vanko me teme? – pregunto con tranquilidad mientras me hinco y me acerco a ella.
- No – contesta con desconcierto.
- Abras oído algo – le digo melosamente mientras beso su cuello.
- Dicen que cojea por tu culpa – suspira al sentir como acaricio sus senos.
- ¿Sabes de su hermano? – susurro al oído al pegar sus caderas en mi entrepierna.
- ¿El monstruo retrasado? – alcanza a preguntar.
- Antes de jugar con él no se veía como un monstruo… - declaro sobre su otro oído y hago que mis caricias sean más fuertes.
- … - si tensión me indica que lo he conseguido, me separo de ella como si no hubiera pasado nada, sacudo mis ropas al levantarme del suelo.
- Me acosté con Banner, eres la primera y única que lo sabe – digo mientras soy yo quien la besa levente en la boca – sí alguien más llega a enterarse… - hablo con dulzura mientras peino sus cabellos – te matare – le doy un último beso mientras me doy vuelta.
- ¡¿Qué?! – brinca inmediatamente - ¿Por qué me dices eso?
- Por qué odio a los chismosos… y odio más a lo que se meten conmigo – digo mientras me alejo, por su mirada sé que le ha quedado claro, sabe que le haré algo pues ya fue de chismosa.
…
Lamentablemente paso lo que Pepper dijo, Banner tuvo bastantes problemas por los rumores infundados que se hicieron sobre su "relación" con algún o alguna estudiante, en la escuela no ha quedado claro que paso, al parecer la fuerte de información tuvo un "accidente" y ya no pudo declarar ante las autoridades competentes. Banner sólo fue suspendido.
…
Como estoy muy enojado con Pepper, me parece perfecto hablar con el raro de la clase, lo acaban de trasferir y todo el mundo lo rechaza. Loki Lafestone o algo así se llama.
Al entrar al aula, veo que está en el último asiento de la fila, me dirijo hacia allá a pesar de los jadeos confundidos y la sorpresa en el rostro de todos.
- Oye tú, el raro – le llamo y de inmediato me ignora - ¿quieres ser mi…mmm? – digo de manera persuasiva y de inmediato me mira con suspicacia.
- ¿se supone que eres un playboy? – pregunta con incredulidad.
- No, no se supone – explico mientras me siento junto a él - lo soy – establezco y rio con galantería al ver su ceja levantarse – sí quieres puedes comprobar lo buen amante que soy – planteo con simpleza y él me mira burlesco.
- Tu propuesta, por lo que veo es tentadora – dice mientras analiza a los chismosos que nos ven – pero no para mí – ¿está rechazándome? – sí me permites te recomiendo darle… - me coquetea -… una oportunidad a cualquiera de ellos – señala finalmente a las chicas que nos miran con recelo.
- Gracias por la propuesta, pero debes saber que cualquier persona tiene una oportunidad, pero sólo eso, una… y tú, has perdido la tuya – digo con simpleza y miro al frente.
- Que fortuna para mí – ¿habla con "alergia"?
- Bueno, como ya no me interesa llevarte a la cama quisiera que me respondieras algo – por su expresión veo que se descoloca al oír mi "sinceridad".
- Puedes hacer las preguntas que quieras, eso no garantiza que vaya a responderte de todas formas – declara ignorándome nuevamente, ¡como odio que hagan eso!
- ¿te estas reservando para alguien especial? – pregunto de manera ronca y de inmediato veo lo que parece ser aturdimiento - sí es así, me alegro por no haberte desvestido, no sé tú pero es horrible liarte con personas románticas – hago una mueca y me percato de su profunda mirada, veo que es atractivo, a su modo.
- Te estas proyectando – de inmediato me pongo serio – que curioso – se dice así mismo - ¿con quién podrías soñar? – estoy por replicar, pero el voltea completamente y me mira con determinación - ¿Quién sería el desdichado que te robe el corazón…?
- Comprobado – interrumpo – tu eres demasiado cursi, me he salvado, me das pena – digo lo primero que pienso y agradezco a dios o al infierno, a quien sea que mando al profesor en el momento preciso para que esta conversación termine.
- Como digas – alcanzo a oír.
Creo que tal vez no fue una buena idea venir por él, este sujeto me ha caído como una patada en el culo, acabando esta estupidez me iré y jamás volveré a cruzar palabra alguna con él.
…
Por más que trato de poner atención (por primera vez en mi vida académica), no puedo evitar molestarme por las muecas de burla que hace el idiota de a lado; lo peor es que una parte de mi cree que tiene razón… tal vez si este "reservándome para alguien especial"… sólo sé que nunca encontrare a nadie.
¡Qué estupidez!
Esas tonterías no existen.
Steve Rogers 18 años, 29 de octubre del 2011, Brooklyn Heights - Middagh Street, Nueva york.
Hoy es el primer partido al que asisto siendo un titular del equipo, el entrenador había decidido tenernos en la reserva pues quería que los miembros nuevos no "interrumpieran" con la última victoria de los que próximamente egresaran; pero en todo caso yo avise que venía como mero espectador, sólo quiero apoyar a Thor e irme lo más rápido posible.
Estoy sumamente feliz por mi hermano, durante todo el partido ha demostrado ser el mejor quarterback que ha tenido esta universidad, en las gradas oigo comentarios que dicen: "parece el dios nórdico al que le debe su nombre", "lanza el balón tan fuerte y certero que es un milagro que alguien pueda interceptarlo", ¡vamos! Hasta algunos profesores a los que no les atrae el juego, se han reunido para ver sus movimientos.
Durante todo el partido, Thor, como el capitán de su equipo dirige la estrategia de juego a la ofensiva. Es muy efectivo en lanzar pases, pero también desconcierta al equipo contrario cuando corre y completa las entradas sin dificultad. Mi hermano siempre me ha sorprendido por su fuerza y agilidad, es tan grande que cualquiera pensaría que es un fisicoculturista, pero al verlo jugar comparto el sentimiento colectivo, él es el mejor…
Siento como una mano pequeña tienta descaradamente mi pierna, la aparto con delicadeza y respiro "tranquilamente".
Lamentablemente desde que mi hermano me recogió del dormitorio, me siento tan incómodo que una parte de mi desearía irse y encerarse en la comodidad de mi habitación. No es que me desagraden las personas que me rodean, pero… desde las porristas que nos acompañaron hasta las "amigas" de mi hermano, ninguna ha dejado de pedir mi atención. Inmediatamente pienso en lo pretencioso que me he oído, pero… para mí, la situación no es nada agradable.
Pero Private Lorraine es la más… intensa.
La muchacha es rubia y delgada, una mujer hermosa que cada tanto viola mi espacio personal. He sido lo más dedicado y cortes que he podido, pero creo que la ignorancia a sus atenciones es lo más acertado que he hecho… ya casi no me toma de la mano y estoy seguro que falta poco para que deje de preguntarme en qué consiste el juego. Me siento terrible al ser tan maleducado pero, no sé cómo manejar la situación.
…
Cuando suena el último silbatazo, me uno a la multitud y ovaciono (aunque en menor medida) a nuestro equipo, tal y como Thor lo predijo ganaron. Rápidamente me levanto y estoy por salir a los vestidores.
-Steven ¡espera un momento! – alcanzo a oír que dice Lorraine.
- ¿Qué sucede? – volteo y le pregunto simplemente.
- Yo también voy a los vestidores, quiero felicitar a tu hermano – explica pero me mira de una manera sospechosa – conozco un atajo – susurra cerca de mi oído – es por aquí – toma mi mano y me dirige hacia una de las salidas, no me agrada del todo, pero no pierdo nada al acompañarla; rápidamente me suelto de su agarre y la sigo.
Entre más caminamos, menos personas vemos…
- ¿Falta mucho? – pregunto con intriga.
- Desde que te vi, note que eres muy tímido – comenta con ¿alegría? – además no sueles salir de fiesta, beber o tontear con las chicas – me detengo al oír lo último ¿Qué pretende?
- ¿en dónde estamos? – el pasillo al que nos adentramos es largo y obscuro.
- Eres un hombre muy… - se detiene y voltea, me mira de arriba abajo; siento que me desviste con los ojos – "peculiar" – lo último lo dice de manera persuasiva mientras muerde uno de sus labios… quiero irme.
- Yo… no sé… qué de lo que…..bueno, qué… quieres decir – me atraganto con mis palabras, siento que los nervios no me dejan pensar – gracias creo – digo antes de pasar saliva con dificultad.
- Tu hermano esta… -arrastra sus palabras y carraspea antes de seguir -es muy bueno en lo que hace, pero… hay algo que me dice… -mientras habla repasa mis brazos lentamente –que tu estarás mejor… - me toma por las solapas y me besa vigorosamente… yo la aparto pero ella ahora me toma los hombros con sus brazos, percibo todo su peso sobre mi… no hago ningún movimiento cierro los ojos pensando en que esto pronto acabara ¡ya no aguanto más!
- ¡No! – le grito al poder liberarme completamente de ella, sin darme cuenta la he arrojado al piso.
- ¡¿NO?! – está furiosa.
- Yo… lo lamento, no debí… –antes de ayudarle ella rechaza mi mano y se incorpora sola.
- ¡¿sabes a quien estas rechazando?! – Furiosa fue una descripción muy pobre…
- Lo siento – digo antes de buscar una salida.
- ¡¿Qué tienes?! ¿¡estás enfermo, eres marica o…?! – detengo mis acciones y al parecer mi mirada la ha intimidado.
- No sé quién se supone que "eres", pero nada te da derecho a "tratar" de ofenderme… no quiero que vuelvas a tocarme.
- Loco – dice antes de salir…
Trato de calmar toda la tensión e ira que se generó en mí, ¡eso fue tan incómodo y fastidioso! ¡Como deseo…! como quiero… con todas mis fuerzas, irme, no volver a ver a nadie ¡poder desaparecer! ¡Ojala jamás se me vuelvan a aproximar de esa manera!
Comienzo a caminar sin rumbo fijo, trato de poner atención en la dirección que voy tomando pero ¡no puedo! Tengo tantos sentimientos encontrados.
¡Por esto evito todo contacto con la gente…! Bueno, todo contacto que no sea violento; y es que hay algo en la forma de violencia que práctico… algo se me siente tan liberador… ¡ahhh!
Hasta ahora me percato de la vibración que viene desde mi bolsillo, con toda la "tranquilidad" que puedo, tomo el celular y contesto sin ver quién es.
- ¡¿En dónde demonios estas?! – y para mejorar las cosas… es Thor.
- No lo sé – respondo con desinterés.
- Se supone que me acompañarías "hermanito"… - está realmente fastidiado – me diste tu palabra…
- Y lo cumpliere – repongo inmediatamente – aunque lo odie…
- No seas dramático, que asistas por un rato a una fiesta no será el fin del mundo…
- … - si del mío, apenas si pude escapar de esa "maniática" y ahora me tengo que meter a la boca del lobo – la verdad es que no sé dónde estoy, sigo en el estadio pero camino por un pasillo largo, de hecho veo una puerta que dice salida de emergencia…
- Cualquier salida te llevara a un estacionamiento – noto que ha percibido mi seriedad, es mejor así… tal vez me libre de mi condena - Te esperare en el estacionamiento C
- Cuando encuentre como salir te veré – declaro simplemente.
La comunicación se corta y tomo unos momentos antes de continuar.
¿A qué se debe mi incomodidad con la gente…? ¿Por qué me siento tan…? ¡Furioso…!
Resoplo con cólera y pasa lo que siempre evito, no me gusta pensar en mi situación.
Sé que tengo un problema y en ocasiones creo que me gustaría solucionar esto que me pasa, pero… ¡no puedo…! ¡No quiero! o no sé cómo…
¡ahhhh!
….
Desde que tengo memoria, mi relación con los demás ha sido muy limitada, a lo largo de mi vida me he sentido cohibido en lugares donde hay gente y esto aumenta sí alguien se dirige a mí o busca mi atención. En ocasiones pienso que todos me miran, tal vez me juzgan por algo que hice o… ¡No sé! Pero siempre he sentido que estoy solo, que todo lo que hago será analizado estrictamente y como si el simple acto de respirar fuera una dura prueba.
Estoy consciente de lo que esto me causa, sé que me limita mucho… ¡Vamos! Puedo verlo aquí y ahora. En este momento no puedo dar un siguiente paso, pero es que…. al saber que estaré con mucha gente… ¡me siento tan…! ¡Aterrado! ¡Creo que alguien me… mirara, y yo no voy a poder ocultarme lo suficiente!
¡Vivir así me cuesta tanto…!
…
¡Ya, es suficiente! Trato de calmarme y me armo de todo el valor que puedo; ¡lo he decidido! aunque este nervioso y me sienta mal, aunque sea incapaz de relajarme y pensar en otras cosas o en nada… iré y tratare de estar "normal".
…
Camino y rápidamente encuentro el estacionamiento que me indico mi hermano, de hecho, puedo verlo junto a los demás jugadores, al parecer la fiesta ha empezado pues varios ya están muy alterados por el alcohol; sigo caminado a pesar de las miradas curiosas, los cuchicheos que hay cuando paso y los gritos que me llaman no ayudan.
- ¡Muchachos! fue un honor jugar a su lado – dice formalmente mi hermano mientras es abucheado por la mayoría - ¡cállense! ¿Qué no ven que estoy diciendo algo cursi y sentimental? – todos ríen e instantáneamente guardan silencio – lo haré rápido… - promete - fue bueno mientras duro, son grandes jugadores pero aceptémoslo, yo los supero – veo como sus amigos lo golpean amistosamente y le dan un vaso con lo que supongo es cerveza – en fin… sé que me extrañaran, PERO – alza más la voz para callar los cuchicheos – los dejo en buenas manos - ¡oh no! Percibo el desconcierto de todos, espero que Thor no haga lo que me temo – señores, señoritas… - dice señalando a cada uno– vean a este hombre - ¡Noooo! ¡Me ha señalado con la mano que sostiene el vaso! – ese "pequeño" – todos comienzan a reír por la ironía pues soy casi tan alto como él – es MI querido y pequeño hermano – lo último lo dice en un tono mortal, poco a poco todos guardan silencio, se ha puesto serio de pronto – le tocan un cabello y regresare del infierno mismo a llevármelos – todos guardamos silencio… extrañamente sus palabras me han alentado, tal vez no estoy tan sólo como creí.
- ¿alguien sabe si hay algún exorcista en la escuela? – pregunto y todos comienzan a reír… la enorme sonrisa de mi hermano me ha reconfortado, bueno todo lo que ha dicho…
Deseo firmemente poder cambiar, ya no me gusta ser como soy y… no importa que pase, debo superar esto.
23 de julio del 2003
La mañana para los pequeños jugadores, es la más emocionante que han tenido; hoy, tal y como lo anuncio el entrenador, será su primer juego completo de práctica, el viernes descansaran y el sábado a primera hora será el primer juego oficial.
Los ejercicios y actividades son más pesados que nunca, todos y cada uno de los niños creen que ya es hora del descanso, pero nadie protesta al oír la firme voz que les sindica que nueva actividad deben hacer.
El entrenador Stane está muy satisfecho, la mayoría de sus hermosos niños le da una vista espectacular, sabe que confabulan para seducirlo pero aun así resiste y se limita a mirar; sus pequeños juguetes se esfuerzan y obedecen ciegamente todo lo que él indica… ¡ah! como ama sentir el poder que su cargo ejerce sobre ellos, ¡como se ríe al hablar con los "responsables" padres de cada uno de ellos! lo que más le ha encantado son las reacciones se cierto moreno de ojos cafés.
Desde el primer día que le miro cree que es perfecto, pero después de la primera prueba que se "dio" no puede evitar estar impaciente, piensa que Tony tal vez ya está listo para más. Pero Stane ha notado un cambio radical en el pequeño Stark, con él se muestra inseguro y temeroso, esta alerta a cualquier acercamiento que tiene el mayor… lo normal; aunque hay algo que no previo, eso es el acercamiento que tiene con el pequeño Rogers, y no es que este "celoso", pero con el rubio se muestra totalmente seguro, tal vez pueda hacer algo "interesante" con los dos niños… se relame con satisfacción al pensar en las posibilidades, pero primero debe planear. Obviamente ha notado que la madre de Steve los lleva al terminar la clase, eso es lo que más odia pues desde el primer día noto la relación que los Stark tenían, por eso supuso que conquistar a Tony sería muy fácil, pero ahora… no cree que la diversión con él sea algo imposible, sólo que las variables han cambiado.
Deja de pensar al ver el sobre esfuerzo que está poniéndole a sus juguetes. De inmediato suena el silbatazo y les indica que tiene un descanso de 10 minutos, camina dispuesto a "hablar" con Tony, pero este nota su cercanía, rápidamente y sin saber dónde saca fuerza, Stane ve como toma la mano del pequeño Rogers y lo lleva a la sombra de un árbol apartado.
- ¡no se alejen tanto! – es lo único que puede repicar pues no puede dejar a los demás.
- ¿Qué pasa? – pregunta sin aliento Steve.
- ¡nada! Sólo quería venir aquí – replica el pequeño moreno mientras se sienta y se lleva consigo al rubio.
- Está bien – responde el rubio al levantar con simpleza sus hombros.
- no te iras a morir ¿cierto? – pregunta con burla al ver el estado tan agotado del rubio.
- Espero que no, aunque nunca había hecho tanto ejercicio en mi vida
- Débil – se burla y de inmediato siente un puño golpear su brazo
- … - ambos ríen y se tienden sombre el tronco del gran árbol, el silencio es algo que Tony puede soportar, es por eso que lo rompe cada que puede.
- Sabes que bromeo ¿verdad? – habla quedamente mientras voltea a ver a su compañero.
- … - Steve se limita a sentir y a mirarlo directamente a los ojos.
- ¿Qué crees que haga tu madre de comer?
- No lo sé – confiesa con cansancio, cierra los ojos y Tony cree que está apunto de dormir, siempre pone esa cara de satisfacción antes de hacerlo.
- … - en todo caso el moreno lo imita, es entonces que nota no haber soltado su mano, la calidez que comparten es tan agradable que desea quedarse así todo lo que puedan.
- ¿Cuándo podre ir a tu casa? – pregunta en un suspiro Steve.
- ¿para qué quieres ir? – abre los ojos y debilita su agarre.
- Quiero saber dónde vives, solamente…
- No hay nada interesante…
- Pero – Steve guarda silencio al ver la tensión se su amigo.
- No es que no quiera llevarte, sólo… no te gustará – el pequeño rubio no está convencido ¿Por qué no lo quiere llevar?
El silencio que sigue es algo pesado pero el rubio decide romperlo.
- Me cuentas de todas las cosas que has hecho y no puedo evitar querer verlas con mis ojos – explica y mira con suplica al moreno.
- Lo sé, soy excelente creando nuevos juguetes, pero no quieres estar ahí… yo sé lo que digo, sólo créeme – Tony está muy incómodo, eso no le agrada Steve.
- Está bien – no quiere incomodar a su amigo.
- Aunque, digo…-empieza a toser y a sonrojarse enormemente - sí quieres te puedo hacer algo… un… lo que sea – dice sin pensar el pequeño genio.
- ¡¿en serio?! –interrumpe de inmediato.
- Dime que te gustaría… algo que no tengas – señala, pues recuerda lo equipada que esta la casa del rubio con cosas de niños – puedes pedirme lo que quieras y prometo hacerlo.
- ¡Tony! – lo abraza – ¡no sé! hay tantas cosas que quisiera y no tengo…
- Aja – le mira con incredulidad y se burla el moreno – decide – lo presiona y sonríe al ver la ansiedad del rubio.
- Quiero… ¡ya sé! ¡quiero una mascota! – dice con ilusión.
- ¿Cómo?
- Mi madre nunca nos ha dejado tener a un animalito, dice que soy alérgico al pelo y…
- Espera… ¿quieres un animal?
- No lo sé, dijiste que me darías lo que quisiera… ¿puedes? – pregunta con desazón Steve
- Ya pensare en algo – responde con presunción el moreno.
- ¡eres el mejor! – vuelve a abrazarlo y por primera vez siente aquello que dice Tony… unas enormes ganas de besarle, pero rápidamente son interrumpidos pues el entrenador los llama para dar indicaciones -¡vamos! – dice tan alegre que el pequeño Stark se pregunta ¿dónde quedo el cansancio que tenía?
…
La práctica termina muy pronto para el gusto del entrenador, se despide de todos sus queridos alumnos y para buena o mala suerte, puede ir hacia los pequeños Tony y Steve es tan listos para partir.
- Niños ¿Quién vendrá por ustedes?
- Mi madre – dice con simpleza Steve, Stane se pregunta ¿dónde quedo su nerviosismo?
- Muy bien ¿te iras con él Tony? – pregunta con un poco de reclamo
- Si señor – dice simplemente y sin mirarlo, al parecer los papeles se han invertido.
- Los espero con energías para el juego, descansen mañana y el sábado los quiero a primera hora ¿oyeron? – ordena secamente y ambos niños afirman de inmediato.
- ¿estará enojado? – pregunta Steve con cautela.
- No lo sé ¿importa? – dice Tony queriéndose hacer el fuerte.
- Si, bueno… - Steve esta descolocado por la indiferencia de su amigo que pero no lo toma en cuenta – como sea – dice simplemente y comienza a caminar hacia el gimnasio.
- ¿A dónde vas? – pregunta un tanto alarmado el moreno.
- Al baño – para inquietud de Tony, el rubio sigue alejándose, lo sigue al edificio.
- Pero… - está por seguirlo a los cubículos, pero de pronto siente una gran y fuerte mano que lo toma por el hombro.
- No entres Tony, sí viene su madre debe verte por lo menos a ti – el entrenador saborea cada una de las palabras que dice.
- Si señor – susurra tratando de soltarse del agarre.
- ¿Qué sucede Tony? – se inca y se pone a su altura, lo toma por ambos hombros y lo acerca lentamente a su torso.
- … - el niño se limita a temblar cual hoja al viento y sumergirse en la incertidumbre, no sabe que debe hacer, que debe sentir o decir, siente las manos del mayor acariciar suavemente su espalda, eso tal vez deba reconfortarlo pero hace lo contrario.
- ¿Sabes lo que me gusta de ti? – de inmediato unas cuencas canela miran con intriga al mayor –podrás tener 10 años, pero tu mente es la de un adulto – dice mientras lo abraza y lo levanta, el pequeño sólo alcanza a ver que se alejan de la entrada.
- … -pero la intriga lo inunda.
- ¿Sabes? Yo siempre he estado solo, nunca he tenido un amigo y… - el entrenador lo mira con "nerviosismo" -cuando te vi creí que podrás ser el primero que tuviera, pero…
- … - sin que Tony lo prevea, siente los gruesos labios del mayor tomarlo por la fuerza.
- Me gustas Tony, no eres como todos los niños, eres alguien muy especial – susurra cerca de su oído.
- … - el menor toma la solapa el mayor y la oprime con fuerza, cierra los ojos y trata de pensar en algo que no sea esas grandes manos que le presionan las piernas o la húmeda lengua que le relame el cuello.
- Tú eres la única persona que puede entender lo que es estar solo, es por eso que te quiero – El mayor habla roncamente y toma al pequeño por una de las mejillas.
- Yo… - Tony esta tan abrumado, piensa en todo lo que dice el entrenador y cree que dice la verdad…
- Esto que te hago– dice al llevar la mano con la que tomo su mejilla y bajarla por el pequeño torso, con ella acaricia la entrepierna del menor, Tony no quiere hacer ningún ruido pero la estimulación lo está haciendo jadear fuertemente – esto es una forma de demostrarte cuanto te quiero, no es malo pero te he dicho que no debes decírselo a nadie, ni siquiera a Steve ¿o es que le has comentado algo? – pregunta pero sonríe al ver como el pequeño niega efusivamente - ¿sabes? Cada que te pruebo creo que no es suficiente… - declara y rápidamente mete las manos dentro de la camisa y pantalón del menor, comienza a pellizcar rudamente sus diminutos pezones y calla los jadeos lastimeros con su propia boca.
- … - Tony está paralizado, no sabe sí siente miedo, tristeza o enojo… cierra tan fuerte los ojos y llama a Steve con tanta insistencia en su mente, que cree que le duele la cabeza.
- ¡mamá! – dice un alegre Steve, de reojo Tony lo ve salir…
- ¡No te vayas! – alcanza a decir y separarse del agarre al que está sometido, el mayor le ordena la ropa y le toma por los hombros.
- Steve es muy bueno, es por eso que no es como tú… -explica mirándolo finamente - me agrada, pero sigue siendo un niño… Tony –suspira "lastimeramente" -deberías darte cuenta que sin un adulto como yo los niños no pueden valerse si mismos, o es que ¿quieres seguir siendo un don nadie? - Pregunta y de inmediato se alegra al ver el terror en la mirada del pequeño – temo que sí me dejas no podrás sobrevivir por ti mismo, es por eso que quiero que estés conmigo…
- ¡Tony! – el mencionado escucha el llamado de su amigo. Stane ve que el niño no tiene nada que pueda hacer sospechar y lo toma por la mano, rápidamente es jalado por el menor y salen de la estancia.
- Sí me dejas, estarás solo para siempre – dice antes de soltar al moreno.
- ¡entrenador! – Tony se paraliza, tiene tanto miedo por lo que ha oído, pero el llamado de Steve lo despierta, rápidamente decide ir con su amigo, pero duda…
- Ahí estabas ¡vayámonos! – dice Steve ajeno a todo lo que siente el moreno, lo toma por una mano y lo lleva hacia el trasporte – adiós entrenador – dice haciendo un gesto.
- … -Tony se limita a correr frente él y a abrazarlo fuertemente, el pequeño rubio y su madre se sorprenden pero solo se limita a corresponder con la misma fuerza.
- Señora – el genio escucha el saludo del entrenador y con fuerza se lleva a su amigo al auto de su madre.
- Una disculpa – pide la agitada mujer con extrañeza.
- No se preocupe para eso estoy, sí habla de la hora, si habla de los niños no hay problema los conozco como la palma de mi mano.
- Muchas gracias – le agradece sinceramente y el otro ríe internamente.
- A usted, cuide a Tony es muy especial – dice y está seguro que el moreno lo escucha.
- No se preocupe – responde con simpleza
- Hasta el sábado, adiós niños – se despide pensando en cómo lograr sus deseos, nunca ha perdido y esta no será la primera vez.
…
- ¿Tony? ¿Qué pasa? ¿acaso es eso que no me puedes decir? – el mencionado asiente tristemente y de inmediato Steve lo mete al auto, le abrocha el cinturón y lo acomoda de tal manera que pueda reconfortarlo lo más que pueda.
La señora Rogers no se extraña en ver a ambos niños tan cercanos, pero cree que Tony posiblemente se haya lastimado, si no es así ¿Por qué oculta su rostro en las piernas de su hijo?
- ¿Todo bien?
- A Tony le duele la cabeza, guarda silencio – pide Steve con seriedad y su madre se limita a asentir y obedecer con una gran sonrisa, como le impresiona ver tan sobre protector a su hijo, tal vez un amigo como Tony era lo que faltaba para que Steve se desenvolviera más; la madre piensa que un hermanito no estaría mal, pero por ahora Tony es muy bueno para acompañar y ayudar a su hijo.
- De acuerdo, pronto llegaremos – dice ante el gesto de silencio que le hace el pequeño, su sonrisa se ensancha más al ver la preocupación en su hijo… definitivamente Tony es un buena influencia.
La madre del rubio decide poner música suave y siente la mirada de su hijo, pero este no menciona nada.
- ¿estas mejor? – pregunta en un susurro el rubio, pero sólo consigue que el moreno asienta, decide acariciar sus rebeldes mechones y mirarlo finamente, el moreno se inclina un poco y corresponde débilmente.
- No me veas – pide con lastima y Steve cierra los ojos e instintivamente unen sus manos y durante el viaje no dejan de estar en esa posición.
Al llegar a la casa del rubio, su madre le da a Tony una píldora para "el dolor de cabeza" y rápidamente les ordena tomar un baño, les pide que no se tarden mientras prepara la bañera para que se metan los niños, toma la ropa sucia que dejaron y va a meterla a lavadora.
Steve rápidamente se desprende de toda su ropa y entra a la bañera, pero Tony duda considerablemente, poco a poco imita a su amigo y dando la espalda entra al otro extremo del mueble, trata de no verlo a los ojos.
- ¿Tony? – pregunta Steve ya en el agua a Tony, salta de la impresión.
- No me mires– pide y cierra fuertemente los ojos -¿Qué quieres? - pregunta secamente al oír el mutismo de su compañero.
- ¿Qué puedo hacer para ayudarte? – pregunta mientras juga nerviosamente con el agua.
- Nada, nadie puede hacer nada… estoy solo – el rubio cree que su amigo romperá en llanto en cualquier momento.
- Eso no es verdad – consuela acercándose a él.
- Si lo es – replica y es tomado el hombro pero ágilmente aparta a su amigo.
- Pero ¿y yo…? no soy suficiente para
- No – interrumpe Tony y Steve detiene todo intento devolver a acercarse al moreno, el pequeño bermejo no sabe qué hacer, a donde mirar o como continuar, las palabras de Tony son pocas pero mortales, de hecho nunca le había dolido así una simple palabra…
- ¿hice algo malo?
- No
- ¿entonces?
- Solo déjame – pide con desolación el moreno.
- … -Steve se sorprende, está por replicar pero la mirada indiferente de Tony lo detiene.
- No me molestes – dice rudamente el moreno.
- Lo lamento – el blondo comienza a llenarse de lágrimas – sólo quiero que estés bien y ni siquiera sé cómo ayudarte yo…
- … - Tony al fin levanta la mirada y ve con escepticismo a su amigo.
- Nadie puede ayudarme – declara con pesar.
- ¡¿es porque no soy fuerte?! ¡¿o grande?! ¡O ¿más listo?! – El rubio esta tan alterado que Tony piensa que podría darle algo.
- … - medita por un momento y asiente, es lo que el entrenador le dijo… está solo y Steve no es como él, no tiene ninguna oportunidad…
- ¡Háblame Tony! me duele cuando no puedo hacer nada
- A mí también – replica instantáneamente - ¡No sé qué hacer! el moreno baja los hombros y lentamente se sumerge por completo en el agua
- ¿niños ya terminaron?
- ¡no! – responde rápidamente Steve
- Apresúrense, está por venir tu padre.
- ¡Ya vamos! – dice el rubio simplemente, no sabe qué hacer…
- … - el silencio que sigue es agobiante, Tony está sumergido completamente en el agua y por un momento cree que lo mejor es quedarse así toda la vida… pero necesita aire y comienza a salir lentamente. Steve con mucha tranquilidad y toda la normalidad que puede, toma la barra de jabón y comienza a asearse, se enjuaga y cuando termina se percata de la mirada del moreno sobre él.
- Mi madre siempre me ha dicho que un buen baño se lleva todas las cosas malas – declara y con la mirada le dice a Tony lo que hará -Tal vez si me dices
- Ya te dije que no – replica Tony, pero paraliza al sentir como su amigo se acerca y lo comienza a limpiar con delicadeza.
- No, no digo que me cuentes lo que paso, pero tal vez si me dices cómo te sientes… te ayude a… - aunque detiene su explicación, Steve continúan enjabonando la piel canela de su amigo, lo hace con tanta atención y sutileza que puede sentir como poco a poco el moreno se va relajando.
- … - Tony no puede apartar la mirada de las acciones del rubio… está muy confundido, ¿cómo alguien puede tocarlo y hacerlo sentir así? es tan reconfortante y no lo hace sentir mal… Steve es especial, no importa lo que diga el entrenador, Tony cree que…
- Piensa – la petición del rubio lo regresa a la realidad.
- Estoy muy triste… - dice finalmente el moreno – y es que… ¿Por qué a mí? ¿soy tan malo para que me pasen estas cosas? Es que no debo ser como soy… - guarda silencio y trata de respirar con tranquilidad.
- … - Steve tiene toda la atención puesta en sus palabras, pero continúa limpiando toda la extensión de la piel que alcanza, toma un poco de shampoo y talla con delicadeza los cabellos castaños.
- Tengo miedo – continua secamente - no sé lo que me pude pasar, que debo hacer o como salir de esto, ¡estoy tan enojado porque soy muy débil! ni siquiera puedo "hacer algo"… creo que tengo la culpa de todo lo que me pasa, yo… - guarda silencio, ya no sabe qué otra cosa puede decir, extrañamente Steve tiene razón, no ha solucionado nada pero se siente mejor. Tony detiene sus pensamientos al sentir como Steve le enjuaga el cuerpo entero, cierra los ojos y cree que el agua se lleva todo.
Después de unos momentos, ambos niños se miran directamente.
- ¿Cómo lo he hecho? - pregunta con cautela Steve.
- Muy bien – responde con una tenue sonrisa el moreno.
Ambos salen de la tina y el rubio toma una de las toallas que dejo su madre la enrolla en su pequeño cuerpo y toma otra con la que comienza a secar a Tony; este no pierde ningún detalle de lo que hace, la atención que le da su amigo es tan abrumadora, pero sabe que no necesita nada más…
- Ahora… ¿Cómo te sientes? – pregunta Steve que ha terminado y lo mira con expectación.
- Muy bien… muy limpio – ríe Tony y en un impulso abraza a su amigo, este inmediatamente le corresponde y ambos niños cierran sus ojos para sentir mejor ese contacto – gracias yo…
- Te quiero Tony – dice con firmeza el rubio – no me gusta que te pongas mal y…
- Lo sé – el castaño trata de ser indiferente, pero la emoción que reflejan sus ojos tranquiliza a su amigo; sabe que no es muy expresivo, que tal vez nunca le dirá nada parecido, pero aun así, Steve desea fervientemente el bienestar de Tony.
Se miran intensamente y por un momento desearían que todo desapareciera…
- Niños ¿ya están listos… - la señora Rogers toca la puerta del baño.
- Si – contesta simplemente su hijo y toma a su amigo de la mano.
- Muy bien, salgan y cámbiense rápido – ordena y ambos niños la oyen alejarse.
- Eso me gusto… tal vez puedas hacerlo otra vez – dice Tony ya más tranquilo mientras camina y sale del baño.
- … - Steve se siente avergonzado por un momento, pero rápidamente piensa en que también le gusto a él… tal vez sí pueda ayudarle a su amigo con un baño otra vez.
Al parecer el abuso emocional que sufre el pequeño se puede enmendar…las demostraciones de los sentimientos de amor, apoyo y aprecio que Steve le da pueden curar a Tony.
Pero… solo sí este no se quiebra antes.
¿qué tal?
El próximo cap sera el ultimo donde salgan la infancia de los dos, después me concentrare totalmente en los efectos que de abuso.
