Un Angel enamorado.

By:

Aurora la maga.

Aquella sorpresiva acción de ese paciente lo estaba perturbando de manera que no pudo evitar el seguirle por el pasillo del hospital, Taichirou caminaba con algo así como una salida de baño para cubrir el hueco en su bata, mientras lo hacia el observaba de vez en cuando al ángel quien no terminaba de entender aquello.

-Vamos cambia esa cara.-

-¿Pero a dónde vamos?- Cuestiono intrigado al por fin salir a la calle y divisar al frente una cafetería con enormes luces de neón que decía "Abierto las 24 horas"

-Ahí, ahí es a donde vamos.- Dijo mirando a ambos lados de la calle y pasando rápidamente esta, Tetsuhiro le observaba con entera curiosidad mientras él analizaba el menú en la mesa, y sacaba un cigarro quien sabe de dónde para prenderlo y calarlo de manera apresurada; ese no parecía haber pasado una operación imperante. Más bien el lucia como una persona que vivía la vida al máximo aunque sabiendo que su salud no se lo estaba permitiendo, esas acciones pasarían factura en unos años más ahora él se sentía fuerte y sano como un roble enorme del bosque.

Luego de hacer la orden de que llegara su ansiado alimento, Taichirou susurro.

-Bueno, lo principal es presentarme, ¿No es verdad?- Dijo extendiendo su mano al frente de su interlocutor, el cual fue iluminado por las luces que se reflejaban en la enorme ventana de vidrio de aquella cafetería con estilo anticuado, Tetsuhiro sujeto despacio su mano y escucho.-Cuando saludes a alguien recuerda siempre apretar la mano.-

-¿A-ASI?- Cuestiono.

-¡No, más fuerte!- Sintió tronar sus dedos.-¡O-Oye, no más suave un poco más suave.- El ojo verde despacio dio un suave apretón.- Eso es…- Ahora la movió de arriba abajo expresando.-Mi nombre es Isogai Taichirou, antiguo cuerpo celestial de la guardia del Japón…-

-Imposible.- Dijo soltando su mano y agrandando sus ojos enormemente.- Eso no es posible.-

-Sí, amigo creas o no lo soy.- Dijo llevando un bocado de aquella delicia a su boca y susurrando.- Amo esta comida.-

-Pero es que no puede ser.-

-Créeme amigo, lo soy, pruébame se todo, sé que se reúnen en la biblioteca, escuchan música al amanecer en el atardecer, que se mueven a la velocidad el pensamiento, que hablan todos los idiomas y también que pueden leer los pensamientos.- Dijo de nuevo comiendo y pensando.-"Y sé que estás leyéndolo ahora."-

-Basta, eso no es posible, ¡¿Quién eres, co-como sabes todo eso?!- Taichirou se quedó quieto y susurro.

-Yo era uno de ellos ya te lo he dicho.-

-Imposible, pero… si esto es verdad ¿Cómo sucedió?-

Taichirou reía y susurraba.- ¡Tú crees que solo a ellos les daría ese regalo tan preciado!-

-¿Qué regalo?-

-La libre elección.-

-¿La libre elección?-

-Sí, el libre albedrío.- susurro con una ilusión en sus ojos con rasgos japoneses y esos pequeños mechones cortos cubrir algo de su frente.- Tienes la oportunidad de caer, sientes esa necesidad de hacerlo, y solo te lanzas al vacío y caes…- Sus ojos emitían emoción y también tristeza.- Y luego te despiertas, adolorido, apestando y sin la menor idea de quién eres…- Tetsuhiro estaba impactado como era posible acaso este sujeto era verdadero…

En la oscuridad de un apartamento, Souichi daba vueltas y vueltas en el mismo sitio, no dejaba de pensar en esos ojos, en esa voz en ese semblante que tanto había causado en él una sensación tremendamente extraña, si antes no había padecido amor, este era el momento. Se sentó en la orilla de su cama y se encamino a la cocina por agua, observaba como esta caía desde el grifo; desde que había escuchado las palabras de aquel sujeto ahora todo le parecía inexplicable y un pequeño sentimiento resurgió en su pecho.-"Creer, no… el cielo no existe, cuando morimos es el final."- Dijo yendo de regreso a su cama no sin antes acariciar a su perro en el piso y susurrar.-Ese idiota…- Se revolvió en las sabanas y se dispuso a dormir.

El clima era templado, eran los deliciosos días de verano en la Ciudad de los Ángeles, ellos se encontraban arriba en lo alto de un edificio en construcción, sobre una de las vigas sentados, siendo azotados por las ráfagas ventosas y observando las luces de la ciudad, ambos estaban perfectamente cómodos, mientras que Taichirou susurraba fumando.

-No encontraba trabajo, no tenía registro alguno… era un don nadie en esta ciudad solo un vagabundo.- Expuso haciendo una pausa y Tetsuhiro escuchando el sonido inconfundible del papel y el tabaco quemándose, elevo su mano para querer tocar y probar aquello cuando Isogai le dijo.-¡No, esto ni lo intentes, esto asesina ¿Sabes?!-

Tetsuhiro asintió y susurro.-¿Y qué hiciste?-

-Bueno, una vez iba caminando y vi un edificio en construcción…- Dijo.- Como este.- Señaló.- Y me dije, yo puedo hacerlo.- Ahora miraba al frente.- A los humanos les da mucho miedo las alturas y bueno yo estaba mejor que bien, me esforcé y así fui saliendo a veces pensaba que estar aquí arriba era como estar en casa.- Suspiro hondamente.

-Siento que… extrañas ser un ángel.-

-Claro que lo extraño.-

-¿Entonces por qué lo hiciste?- Taichirou sonrió y buscando en sus bolsillos saco su billetera.- Por ellos.- Susurro, mostrando las fotos.- Esta es mi hija, y su estúpido esposo, ellas mis sobrinas Hana y Yang y ella…- Suspiro hondo enamorado.- Ella es Raiko.- La imagen de la mujer de cabellos negros se apreciaba abrazándole con fuerza en la imagen.

Tetsuhiro agacho su mirada y de nuevo cuestiono.-¿Les has dicho lo que eras?-

-Mm…. Lo intente varias ocasiones pero después desistí.-

-¿Por qué?-

-Ellos jamás, me creerían…- Observo con tristeza a su amigo.- Ellos ya no creen que existimos.- Susurro con voz apagada, el silencio rodeo de pronto y en unos segundos más Taichirou cuestionaba.-¿Oye, siguen reuniéndose en la playa, al amanecer?-

-Y al atardecer, claro.-

Arrugo sus ojos y susurro.- Llévame ahí por favor.- Tetsuhiro asintió y colocando su mano sobre su hombro desaparecieron en una tenue luz…

El mar arreciaba tremendo sus olas golpeaban la arena con fuerza, faltaban minutos para que amaneciera, y ambos estaban ahí, Tetsuhiro admiraba a sus camaradas que se reunieron ahí, y Taichirou a su lado a quien susurro.-¿Puedes escucharla?- Él se refería al saludo de los ángeles al amanecer, el Isogai enseguida presto entera atención, agrando sus ojos y trato de agudizar su oído, pero nada.

-No… Nada.- Dijo al verse completamente triste por no recordar ese dulce y hermoso cantico, Tetsuhiro por otro lado cerraba los ojos y escuchaba, era como un millón de ángeles entonando sus voces, tal y como se describían los cantos de las sirenas en los libros de la biblioteca, pero entonces un grito le distrajo.

-¡Yo quizás no pueda escuchar eso!- El peli azul negro se giró a su lado izquierdo y admirando la ropa de hospital en la arena grito.

-¡Taichirou!- Él ya estaba caminando en dirección del mar.

-¡Pero te aseguro que tú no puedes sentir esto!- Expuso lanzándose al agua sintiendo como por completo su cuerpo se sentía bañado en sales y en la fría o más bien cálida y arrebatadora marea, el ángel con prisa corrió hacia él y nadando un poco más adentro en donde la profundidad era más honda grito.

¡Señor Taichirou! Debemos egresar al hospital.-

-Claro luego de que atrape una ola.-

-¡Pe-pero su herida!-

-Relájate, chico…- Susurro, claro que la herida ardía en su pecho, pero el gozaba hacer todo aquello, era divertido enfrentarse a las olas y ver el peligro.- Aquí viene.-

-¿Y qué hacemos?-

-NADA.- Grito comenzando a hacerlo, para con prisa ser capturados por la enorme ola, que los envió al fondo, pero para ambos eso fue divertido, quizás Tetsuhiro no sentía el agua n el frio ni nada, pero los movimientos abatidos de ese mar si podía percibirlo…

El día se fue deprisa, se aseguró que el señor Isogai estuviera en su cama de hospital y que estuviera bien, luego de ser reprendido por las enfermeras las cuales no se tomaron la molestia de llamar al doctor del platinado porque serían más reprendidas ellas que el paciente; Tetsuhiro sonreía mientras salía de aquella habitación y se encaminaba por los pasillos, hasta que escucho una voz proveniente de atrás a sus espaldas.

-Tetsuhiro.-

-¿Kunihiro, que haces aquí?-

-Te he estado buscando, no te has presentado a informar nada.-

-E-Es que no he tenido nada que informar.-

-Mientes.- Susurro con un rostro sereno y acercándose para tocar su hombro desaparecer de ahí de inmediato.

Ahora estaban en lo alto de una señal publicitaria de los cigarrillos mallboro y sobre ese sombrero del vaquero se acomodaron, el primero en hablar fue el castaño quien explico.-He estado siguiéndote y creo que me debes muchos reportes.-

-Bueno, la verdad lo que he hecho no es importante.-

-No me mientas.-

-Está bien… ¿Recuerdas del médico que te hable?-

-El cirujano, claro que si.-

-Pues, el… me pudo ver en esa sala de operaciones lo hizo.-

-Tetsuhiro, ya te he dicho mil veces que no te vio.-

-Escúchame por favor.-

-De acuerdo.-

-Mira… no sé qué fue lo que paso, pero desde que lo conozco algo en mi cambio, la forma de ver al mundo se desvaneció, yo no puedo evitar el sentirme atraído a él.-

-¿De que estas hablando sabes que eso no se puede, claramente las leyes dicen que un humano debe estar con un humano no con un ángel.-

-Kunihiro…- Le llamo de manera piadosa y con voz sofocada, el mencionado se silenció.

-No lo entiendo… porque siento esto por él, presiento que puedo sentir lo que una pareja de enamorados experimenta…- Kunihiro se llevó su mano a su barbilla y susurro.

-Me dejas sin palabras, yo no puedo aconsejarte.- Susurro.-Pero ahora dime ¿que sucede con ese paciente con el que te vi ahora en la mañana?-

-Bueno, él era uno de los nuestros.-

-¿Era? ¿De qué hablas?-

-Créelo o no, ese hombre antes era uno de nosotros.- Kunihiro agrando sus ojos y cuestiono.

-¿Pero cómo?-

-Cayendo…-

-¿Cayendo?-

-Si… -

-No lo entiendo.-

El castaño era observado con emoción por el otro ángel quien explico.- Dios les regala a los humanos algo llamado libre albedrío, que significa.-

-La libre elección, lo se lo entiendo, pero… ¿Cómo es que él se convirtió en humano?-

-Bueno, solo se tiro de un edificio y cayo, al vacío.-

-So-Solo se lanzó al vació.-

-Si…-

-Y eres humano.-

-AJA.- Grito emocionado, Kunihiro observo al frente en donde estaban los autos arrinconándose en el tráfico y susurro.

-¿Podrías, sentir el viento en tu rostro?-

-Probar el agua.-

-Alimentar al gato.-

-MENTIR.-

-¡Y QUE TE CREAN!- Rio Kunihiro bastante entusiasmado, pero pronto pudo notar la tristeza en su amigo.

-Tocar su rostro…-

Elevo su mano y susurro.- ¿Qué estas esperando?- Tetsuhiro agrando sus ojos y se le quedo viendo con rostro impactado.- Dices que Dios les regala la libre elección, entonces también esta es tu libre elección, puedes hacerlo si es lo que deseas.- El ojo verde agacho su mirada y es que había tanto ahí arriba que confeso.

-Todo es hermoso aquí arriba.-

-Lo se…. Y si lo haces, no habrá regreso, Tetsuhiro.- Él se quedó en silencio, tenía que pensarlo bien muy bien…

Ya amanecía y el cielo parecía estar opaco, una lluvia se avecinaba ese fin de semana, pero quien sabe, tal vez la tempestad no sería en el cielo si no en la tierra; salió muy temprano esa mañana fresca de sábado a jugar con su fiel mascota, ya que la señora Miller siempre lo sacaba a pasear y le daba de comer cuando su amo no estaba en casa.

Lanzaba la pelota al fondo y el contento la traía, en un lanzamiento más el labrador paso de largo a su amo peli largo quien grito.

-¡Oye a dónde vas?- Se impactó al ver a donde se dirigía, aquel perro se acercaba a Tetsuhiro a lo lejos, se lanzó al piso y se ofreció para ser acariciado por el hermoso ángel quien sonrió contento y susurro.

-Hola, amigo.- Aquel animalito chillo alegre, ante esto Souichi se acercó diciendo.

-Vaya, es la primera vez que este tarado se le lanza así a un hombre.-

-Es muy cariñoso.-

-Sí, se pasa de cariñoso.- Dijo acariciando su cabeza su amo y el perrito poniéndose en pie para caminar al medio de ambos.-¿Cómo, sabias que estaba aquí?-

-No lo sé solo caminaba por ahí y te vi.-

-¿Que conveniente? ¿No crees?-

-Si…- Susurro con calma, causando en el Tatsumi un pequeño y leve sonrojo.

-Em, mañana daremos de alta a tu amigo Isogai.-

-Qué bueno, ¿Ya está mejor?-

-Claro ese viejo terco, siempre lo ha estado, pero si sigue comiendo basura dejara de estarlo.-

-Me encargare de darle tu mensaje.-

-Claro…- Se le quedo mirando con entera devoción al mismo tiempo que susurro.-Su familia le hará una fiesta de bienvenida.-

-¿Qué familia?-

-La, de Isogai.-

-Oh, ¿Enserio?-

-Si.- Había un clima entre ellos, no era tenso pero si inquieto, el viento arreciaba sus cabellos y los de ese ser también, al igual que las hojas de los arboles a su alrededor.-¿Vas a ir?-

-¿Y Tú?-

-Yo pregunte primero.-

-Pues si vas tu yo voy.- Confeso, a lo que él se volvió a sonrojar.

-De acuerdo entonces iré…- Dijo de mala gana.- No me gusta para nada socializar.-

-Pues esta es mi primera fiesta, así me podrías ayudar.- expuso con calma, haciendo detener al médico quien susurro bastante desquiciado.

-¡YA BASTA DE HABLAR COMO IDIOTA!-

-¿He?- Souichi se acercó a él, tomo su rostro entre sus manos y le observo directo.-¿Qué, haces?-

-No lo sé, pero quiero besarte.-Él se alejó y susurro.

-E-Eso no es posible.-

-¿Pero por qué?- Dijo avergonzado.- Acaso… ahg, soy un idiota.- Dijo dándose la vuelta y pensar.-"Estúpido como le haces eso, de seguro el este comprometido o casado y yo porque quería hacer eso, él es un hombre yo también, demonios, me he vuelto raro."- quiso salir del lugar, pero siendo detenido por el ojo verde quien dijo.

-No, no es por eso…-

Souichi se detuvo de pronto y mirando el piso agrando sus ojos, ¿Acaso él pudo escuchar sus pensamientos? Despacio le observo y susurro de pronto.-¿De qué hablas?-

-Yo… es decir, no es lo que piensas yo… en realidad quiero besarte también, pero… a la vez no quiero lastimarte.-

-¿Lastimarme por qué?-

-No lo entenderías.- Susurro con calma y mirando al piso.

-Entiendo…- Dijo ahora observando a su perro susurrando.- Por cierto, él es Kuma…-

-Ya me lo dijo.-

-¿A si, que más te dijo?-

-Que se preocupa por que no duermes…- Decía acercándose poco a poco a su cercanía, Souichi camino un poco hacia atrás, topándose con un árbol y susurrar.

-A veces pienso que él, es el único que me entiende.-

-¿Y qué hay de tu novio?-

-¿Novio, de que estas hablando?-

-Ese medico…-

-No, él no es nada mío, quizás un amigo yo ni siquiera sé que es el amor… ¿Tú lo sabes?-

-Creí que tú me lo dirías.- Susurro cercano a su rostro.

-¿Qué estás haciendo?-

-También… Quiero besarte…- Dijo sujetando sus mejías y cerrando los ojos para conectar sus labios, el beso no fue largo ni consistente, puesto que ninguno de los dos sintió nada. Souichi noto como este se alejaba y con las cejas juntas susurraba.

-¿Qué, fue eso?-

-Si pudieras comprenderlo yo…-

Le empujo.-¿Acaso lo sentiste, yo no sentí nada?-Caminaba de un lado a otro.- Esto es imposible, yo no lo entiendo, ¿por qué a veces siento que ya te conozco desde antes?

-Souichi.-

-Se-será mejor que te vea luego.- Dijo apartándose de su vista y dejándole ahí de pie, nada más mirándole como se iba a lo lejos, Tetsuhiro se sintió demasiado devastado ni siquiera podía sentir sus labios…

Viajaba por la ciudad en dirección a la colina de la bahía, ahí seria la fiesta, era un domingo hermoso, el sol relucía con intensidad, perfecto para una barbacoa al aire libre, mientras manejaba admiraba todo el mar atestado de buques y barcos de la naval de Estados Unidos, y finalmente en la casa ultima de la colina estaba la fiesta, pudo ver el humo de la barbacoa y los globos de colores en la entrada del jardín, estaciono su auto y apago la marcha, traía unas gafas oscuras las cuales se retiró y puso mejor las normales redondas y sin color con la graduación que ayudaría a sus ojos miel, intento bajarse del auto, ¡CLARO QUE LO INTENTO! Pero no lo lograba, pensaba en regresar a casa y ya, pues no le gustaba para nada las fiestas y agregado a eso el que él estaría en ella.

Sin obedecer a ese sentimiento de huida se salió por fin del vehículo y camino despacio a la entrada del Jardín, llevaba puesta una camisa blanca de botones y sus mangas dobladas a tres cuartos, un jeans azul y el cabello fuertemente amarrado en la cola característica de su persona, el Señor Taichirou se levantó con prisa de las bancas de madera en el jardín y grito.

-¡Vaya si vino!-

-Hola.- Extendió su mano.

-¡Así no DOC!, venga todo el paquete.- Dijo apretando su delgado cuerpo y haciéndolo tronar en el paso.

-Ahg, eso quiere decir que ya está muy bien.-

-Pues claro, tu eres muy buen medico muchacho, ven siéntate, vamos, vamos.- Dijo jalándolo, pero el al ver a su costado izquierdo a la entrada de la puerta por donde salía Tetsuhiro se quedó sin movimiento, es que era tan lindo, como adoraba esos cabellos azules oscuros y esa expresión en su rostro de amabilidad y de tranquilidad.-Vamos.- Susurro de nuevo Taichirou jaloneándolo y presentándole a todo el mundo, a sus nietas, a su hija y por supuesto a su esposa la cual dijo.

-Doctor, Tatsumi, siéntase usted libre, ya no existe en mi lista negra.-

-Eso es un alivio.- Susurro el con sarcasmo.

-Claro que si.- Dijo Isogai riendo.- Usted no sabe lo malévola que puede ser mi esposa.-

-Entonces, celebremos que está mejor y que no morí.-

Tetsuhiro se acercaba a la mesa y se acomodaba en la banca contraria a la que el peli largo estaba, a un extremo alejado de él, mientras la nieta del Taichirou llegaba a él y susurraba tomando sus mejías.

-Eres idéntico al abuelo.-

Isogai quien estaba al lado de el médico sonrió un poco ante lo dicho por su nieta, los niños podían saberlo todo, cuando de pronto apareció Raiko con una cámara y gritaban.

-¡Sonrían!- La pequeña niña se abrazó a Tetsuhiro quien solo sintió el flash en su rostro y entonces Raiko dejaba la cámara en la mesa y susurraba.-¿Oye Tetsuhiro, de dónde eres?-

-Yo, soy de arriba.-

-E-Él quiere decir del norte, de Canadá.- Corrigió de prisa Taichirou.

-¿Oh si?- Cuestionaba intrigada la mujer también el médico quería saber todo de él, pero ante las miradas de acoso de los ahí presentes ante el Ángel, Raiko expuso.

-¡Oye Hana, quieres ir conmigo a ver si ya están las galletas!-

-Si abuela.-

Tetsuhiro viendo su pase para salir de ahí sin ser visto como un escape cuestión.-¿Puedo ayudarle?- poniéndose en pie y dejando solos a médico y paciente en la mesa, Isogai era observado con interés por parte del médico quien cuestiono.

-¿Desde cuándo lo conoces?-

-Hace poco.- Respondió el platinado de cabellos cortos.

-¿En serio?- Susurro con sospecha el Tatsumi.-¿Y en donde lo conociste?-

-En el edificio, en la construcción donde trabajo.-

-Mmm, ¿Pensé que trabajaba de mensajero?-

-Oh, sí, él es el mensajero…- Dijo sin tener sentido lo que decía se vio atrapado y antes de ser severamente reprendido por el doctor, decidió ponerse de pie y susurrar.- Ahora vuelvo.- Souichi quedo ahí solo, no es que no fuera un buen invitado, sucedía que estaba haciendo preguntas muy profundas de la existencia de ese sujeto. Ante su soledad en la mesa, decidió soltar un largo suspiro y ver la cámara instantánea que había quedado en la mesa y bajo esta la fotografía que recién habían sacado a Tetsuhiro y a la pequeña Hana.

Observo a varios lados y la tomo en su mano, no entendió como era posible que en el lugar donde tenía que estar Tetsuhiro solo aparecía un enorme resplandor, admiro su reloj y dedujo que el tiempo ya estaba caducado en la revelación de aquella fotografía, además el hecho de que Hana se admiraba perfectamente en la foto. Escucho un grito de la niña al fondo abrazándose al pali azul oscuro quien le recibió con enorme emoción; sus ojos miel se juntaron en confusión, ¿Qué era lo que estaba pasando? Se cuestionó.

La fiesta llego a su fin muy entrada la noche, Souichi admiraba a todos los invitados partir mientras fumaba, era su momento para abordar al Ángel, se acercó arrojando la cabuya en el piso y pisándola apago por completo el pequeño elemento humeante y con calma susurro.-¿Quieres venir a mi casa?-

Tetsuhiro era observado de lejos por Isogai quien negaba pues había escuchado la proposición del médico quien recibió como respuesta.

-De acuerdo.- Se despidieron del platinado y enseguida se acomodaron en el carro, traspasaron de prisa sin problema la ciudad, pues era domingo todos descansaban, hasta que finalmente llegaron a las gradas de aquella casa en un barrio acolinado, Souichi escuchaba los pasos suyos y los de su acompañante quien no traía buen rostro, parecía preocupado, pues la última vez que se vieron las cosas se habían salido de su curso.

Entraban a la casa con calma mientras el depositaba la bolsa que Isogai y su esposa le habían obsequiado, llevaba lechuga y elotes, para poder degustar más tarde, el silencio fue tremendo en la vivienda tanto así que Souichi lo parto violento diciendo.

-Ayúdame a cortar esto ¿Quieres?- El sujeto la lechuga en sus manos y pronto se movió al lugar donde se guardaban los cuchillos, no sabía cómo hacer eso, pero a su memoria trajo los eventos en los que él se encontró en un restaurante chino, más sin embargo, debería de intentarlo se dijo.

-…- Comenzó por partirla lechuga a la mitad y escuchar el crujido de esta al ser deslizado el enser entre sus gruesas pero delicadas hojas, mientras eso sucedía, Souichi cuestionaba.

-¿Así que… eres de Canadá, de que parte, en donde naciste?-

-No, soy de Canadá.- Respondo poniendo el cuchillo de nuevo en la orilla del borde cortado en la lechuga.

-¿Cuál es el nombre de tus padres?-

El dejo ir el corte y en el transcurso su dedo pulgar fue cortado, Souichi agrando la mirada, ante aquello, pudo ver como el cuchillo pasaba deslizándose con facilidad como si no hubiese cortado nada.

-No, tengo padres.- Respondió haciéndole mirar a su rostro y no a aquel suceso.

Entonces el médico se acercó con total seriedad y curiosidad a él cuestionándole.- ¿Cuál es tu apellido?-

-Tú lo conoces.-

-¡NUNCA ME LO HAS DICHO!- El rebuscaba por todos lados, hasta que encontró una envoltura de chocolate japonés en el basurero, de una empresa reconocida de Fukuoka algo convincente debía serlo.

-Morinaga…-

-¿Morinaga?-

-Si….- Susurro, para detectar que él ya estaba a su frente y susurrando, al mismo tiempo que cogía otro cuchillo y decía.

-Tienes manos muy delicadas para que trabajes en la construcción.-

-No trabajo en construcción tú lo sabes.- Dijo sosteniéndose de la mesa con una mano, a lo que el Tatsumi se acercó y sin compasión atravesó su mano con el filoso instrumento, Tetsuhiro se asustó y se hecho hacia atrás con la mano sujeta por su otra.

-¿Por qué hiciste eso?-

-Perdóname, déjame ver.- Expuso un poco asustado.

-No.- Expuso aterrado, tomando una toalla de cocina y vendándola.

-No hagas eso, se te infectara.- Dijo arrebatándole la toalla y asombrado ver que en esta no había señal alguna de corte.-¿PERO QUE ES ESTO?-

-Souichi.-

-¡YO TE CORTE, CON ESTE CUCHILLO, TU LO SENTISTE, YO LO SENTI!- Ahora el que retrocedía era el pelo largo, mientras él se acercaba despacio y susurraba.

-No puedo sentirlo como ustedes lo hace.-

-¡DE QUE HABLAS!- Le miro enfurecido.

-Souichi… Souichi, la primera vez que te vi fue cuando vine a llevarme a Kanako, pude ver lo que hacías desesperado en la sala de su habitación, la sumergiste en la bañera pero ella no lo logro… también estaba cuando operaste a ese hombre que murió en tu sala, yo fui quien se lo llevo para que no viviera más.- Souichi agrando sus ojos y sus orbes temblaban.-Estuve en las gradas cuando lloraste, estuve en ese momento, no te recordaba pero ahora que te recuerdo, debí haberme unido a ti desde que tu hermana murió.-

-¡De que muerdas estas hablando?-

-Souichi… yo, yo soy un ángel.-

-IMPOSIBLE, LOCO.- Grito golpeándole la cara pero él no se inmutaba.

-No puedo sentir tus golpes, Souichi, no poseo sentido del tacto.-Sujeto sus manos.- No puedo sentir nada, no soy humano.-

-¡Eso es imposible! Estás loco eso es lo que pasa, ¡eres un maldito loco!-

-No… Soy un ángel que se enamoró de ti…-

-BASTA, BASTA, LARGO, VETE DE MI CASA, LARGO NO VUELBAAS NUNCA.- Grito completamente desgarrado y llorando, era imposible, creer eso, él no lo haría jamás, abrió sus ojos y no había nadie ahí, se había ido, se dejó caer al piso de rodillas y comenzó a llorar con fuerzas, era imposible que eso sucediera de verdad, entonces todo tenía sentido, ese idiota…. No podía concebirlo no era así, el que dejo de creer esas cursilerías ahora el destino se burlaba de sí mismo, le había hecho conocer algo que nunca creería jamás, los temblores en su cuerpo fueron severos, tanto así que susurro.-Regresa…- No podía saber por qué dijo eso, solo podía sentir que algo en su pecho se había roto, en realidad estaba enamorado de el y tal parecía que era cierto, porque no escucho golpes de puerta ni pasos cuando él se fue…

Esa noche, esa terrible y fatídica noche, no dijo nada, solo se dedicó a ir a un lugar solitario en donde poder subsanar el dolor de su pecho, había sido echado de aquella casa, hubiese querido tener las palabras adecuadas para explicarle todo, pero… ¿En primer lugar, porque lo hizo, porque se enamoró de ese sujeto? Él es tan cerrado es tan frio, no tenía sentido; mas sin embargo en el amor no se manda solo se siente y no importa si hiere, estaba con el rostro gacho sentado sobre la ala de un avión, a su lado se presentó Kunihiro quien podía sentir su dolor, con calma llevo su mano al hombro de su amigo dándole un poco de ánimo al menos eso intento.

Sarah McLachlan~Angel.

Spend all youEr time waiting
For that second chance,
For a break that would make it okay.

Pasas tu tiempo esperando
Una segunda oportunidad
Una oportunidad que haga que todo esté bien…

Deambulaba por las calles, en busca de algo que pudiera darle la tranquilidad o que retirara ese dolor inmenso que en su corazón tenia, pero no encontraba nada, había llegado hasta un bar en donde se hizo visible y pidió a un hombre que parecía tener su mismo dolor y que sorpresivamente era el mismo que vio hace mucho en el elevador con esa mujer, le pidió un cigarrillo que con gusto le dio aquel y comenzó a fuma, no sentía nada solo sabía que lo estaba haciendo.

There's always some reason
To feel not good enough,
And it's hard, at the end of the day.

Siempre hay una razón
Para no sentirte completamente bien,
Y es difícil, al final del día.

Mientras que el Tatsumi, tampoco su vida había sido un real alivio, no había momento no había lugar en que no pensara en él y en sus palabras, esa ocasión estaba operando, despacio introdujo el bisturí y se quedó tieso al ver la sangre y recordar sus palabras, sus sabias y hermosas palabras.-"¿Una célula puede tener sentimientos?"- Estaba quieto sin mover un musculo, como había sido estúpido de negarse a creer aquello, tenía a alguien sumamente increíble a su frente no pudo notarlo.

-¡Doctor!- Le llamaron pero él no reaccionaba.

-"¿Porque, fui tan cruel?"-

-DOCTOR.- Grito finalmente uno de los de su equipo haciendo que este saliera de sus pensamientos y se concentrara en lo que hacía.

Finalmente la cirugía había sido otro éxito que se sumaría a su lista, en el casillero mientras dejaba sus cosas en este solo le recordaba a él, se dejó caer despacio en el banco y observo el piso desdichado, Masaki entraba con lentitud a ese lugar admirando al peli largo verdaderamente mal.

-¿Souichi?-

El mencionado no dijo nada solo tomo su mochila y salió de ahí con prisa dejando solo al rubio que le vio partir impotente…

Llegaba a su casa una tormenta horrenda se avecinada, era tremendo el viento como azotaba las ventanas mientras el sentado en el sofá, acariciaba a su fiel perro.

Let me be empty,
Oh, and weightless,
And maybe I'll find some peace tonight.

Déjenme ser vacía,
Oh e ingrávida
Y quizá pueda encontrar algo de paz esta noche.

La luz se fue y el prendía una vela, se alisto para ir a dormir, colocando una camisa de botones sobre su torso y un pantalón cómodo, pero el vació de su casa era horrendo, aun se sentía el eco de sus ritos y el golpe que le había dado en la cocina, estaba en la alcoba cuando escucho ladrar a su perro y la pelota de juego de este rebotar por el piso de madera, se encamino hacia la sala a oscuras y siendo nada más iluminado por los relámpagos.

In the arms of the angel,
Fly away from here,
From this dark, cold hotel room,
And the endlessness that you feel.

En los brazos de un ángel,
Vuela lejos de aquí,
De este oscuro y frío cuarto de hotel,
Y el infinito que sientes.

Al estar en la sala, pudo sentir su presencia, era tan divina y llena de tristeza, Souichi agacho su rostro y susurro con voz apretada y rota.-Tetsuhiro…¿Estás aquí?-

Tetsuhiro no se mostró solo llego a su espalda para abrazarle con lentitud y calma, Souichi no sintió mas que solo un escalofrió recorrerle los brazos y susurro dándose la vuelta.

-Quiero verte…- Tetsuhiro le observaba sin que él pudiera verlo, solo estaría ahí no quería lastimarlo más, pensó el, mientras el pelo largo, regresaba con pasos lentos a su pieza y se sentaba en la cama, para quitarse la camisa y quedar solo con el pantalón de la pijama, se dejó caer en el colchón y susurro mientras hundía su rostro a la almohada.-Quédate conmigo esta noche…- Escucharon los relámpagos al fondo mientras el ojo verde se posicionaba de costado tras suyo y le abrazaba con entero amor y calma.

You are pulled from the wreckage,
Of your silent reverie.
You're in the arms of the angel,
May you find some comfort here.

Te sacaron de los restos,
De tu ensoñación silenciosa.
Estás en los brazos de un ángel,
Ojala encuentres consuelo aquí…

Su cuerpo se sentía tranquilo, podía sentir su respirar, pero no lo veía, se aferró a su abrazo con calma y dio gracias esa noche por que finalmente el sueño le estaba ganando, se quedó dormido completamente dormido y él podía ver las preocupaciones que atosigaban esa cabeza, eran demasiadas y una de ellas era el hecho de esa bebé en el hospital, Souichi la considero su hermana y quería ayudarla, pero los exámenes exhaustivos no encontraron nada; mas sin embargo Tetsuhiro dio un toque de alivio le dio la respuesta a la enfermedad que esa nunca padecía…

La mañana llego y él se removía en la cama, escuchaba el ruido molesto de la alarma anunciando que eran pasadas las 7:30 increíblemente agrando sus ojos y se estiro en la cama gritando lleno de regocijo.-¡GRACIAS, POR FIN DUEMO UNA NOCHE COMPLETA!- Dejo de moverse al instante en que una idea rodeo su cabeza, se prácticamente tiro de la cama y se alisto para ir al hospital, esa mañana seria perfecta para ir en bicicleta, esquivaba los autos y hacia cruces audaces cuando por fin llego corrió directo a pediatría en donde Kurokawa Mitsugu lo observo con atención susurrando.

-¿Tatsumi-san que haces aquí?-

-La niña, no ha dormido.-

-¿He, de que hablas?-

-Ven conmigo date prisa.- Dijo para entrar a la sala de las cunas y encontrar a la pequeña llorando con energías.-¿Cómo lo supiste?-

-No lo sé, fue una corazonada.-

-Tiene obstruidas las fosas nasales.-

-Necesita operarse, creo que el canal esta obstruido un defecto quizás.-

-Muy bien, con esa operación quedara muy bien.- Sonrió el moreno.-¿Quieres asistirme?-

-Si por favor.- Entre los dos se pusieron a la obra enseguida, observaba a su colega intervenir a la pequeña, no era una operación enorme solo era cosa de retirar unos restos de fluidos y algunas otras cosas, con emoción noto como ella con los días se curaba de prisa….

La operación fue un éxito, él estaba al lado de la pequeña que llamo Kanako, estaba firmando unas hojas con la trabajadora social pues había sido claro quería tenerla bajo su cuidado, pasarían muchas investigaciones no le importaría nada, pero la tendría la protegería y le ayudaría a sobrellevar esta vida.

-Es muy amable de su parte quedarse con la niña en adopción.-

-Es lo mejor que puedo hacer.-

-¿Sabe que a un médico se les hace más fácil adquirir la custodia de una menor?-

-Lo sé, por eso lo hice.-

-¿Piensa retirarse por un tiempo?-Cuestionaba con curiosidad la mujer anotando.

-No, solo tomare unas vacaciones eso es todo.- Dijo sonriendo.- Bueno entonces, cuando este firmada la forma yo personalmente le entregare a la chiquilla.- Sonrió y se retiró del lugar.

Souichi se movió entre los pasillo para ir directo a los casilleros en donde depositaba los documentos y se alistaba para ir a una cita médica con el señor Isogai, necesitaba hablar con él era evidente que solo él podía sacarle de enzima esa duda que le carcomía…

Pero antes de siquiera quitarse parte de su uniforme la puerta fue abierta y tras de esta Masaki quien se presentaba con un rostro apenado y sus cabellos desarreglados.-Hola saludo.-

-Humm, hola. Dijo.

-Oye, quería disculparme por lo que paso en tu casa.-

-Despreocúpate, ya se me había olvidado.- Respondió.

-No sé qué me paso, de seguro yo… perdón.-

-Está bien.-

-Oye… quería darte esto.- Dijo entregando una llave y un sobre.

-¿Qué es esto?-

-Es la llave de la cabaña de mi tío, le dije que un amigo la tomaría para sus vacaciones.-

-No tenías por qué hacerlo.-

-Es lo menos que puedo hacer… lástima que no me llevaras, seria lindo ver amanecer contigo a mi lado.- Souichi rodo los ojos y se sacó la camisa para susurrar.

-Masaki.-

-Sí, ya se, ya sé que por más que lo intente no podre romper esa coraza o intentar acercarme a ti.- Sonrió adolorido.- En fin cuídate mucho.-

-¿Tu adonde iras?-

-Yo iré a otro lado, a Arizona.-

-Te veré al regresar entonces.-

-Claro, amigo…- Dijo estrechando su mano y saliendo de ahí, no sabía por qué esa despedida se sentía demasiado extraña, incluso para el Tatsumi, quien quedo a solas en el lugar y se visto deprisa para irse a la colina de la bahía…

En el lugar ya Isogai estaba sentado en la banca del jardín, Souichi posaba su estetoscopio en su pecho y daba órdenes.-¡Respire por favor!- Él lo hacía y en cada acción parecía un suspiro, finalmente se cansó y susurro, quitándole el aparato al peli largo.

-¡Estoy bien!-

-Sí, eso veo…- Susurro mirando al piso y susurrando.- No entiendo por qué…- Elevo su rostro con las orbes temblorosas y esa extraña expresión de querer llorar.- No comprendo a un Dios que hace que nos conozcamos y no podamos amarnos.-

Taichirou se quedó en silencio dedujo de inmediato que él ya sabía todo, entonces susurró.- ¿No te lo dijo verdad?-

-¿Qué cosa, que fue lo que no me dijo?-

-Pregúntaselo.- Respondió con calma y demando poniéndose en pie de la banca e intentando dejar solo al médico el cual le grito.

-No hagas esto, si sabes algo dímelo, por favor.- Ante aquella mágica palabra y la voz tenue del ojo miel, el se giró y se acercó con calma susurrando.

-Tetsuhiro, no siente miedo, no dolor, ni hambre… el escucha música por las mañanas nunca duerme y es un ángel…-

-E-Eso ya me lo dijo el.-

-Sí, pero lo que no te dijo es que él puede abandonar todo eso, dejar esa existencia… por ti.-

-¿Por mí, de que hablas?-

-Él te ama, te quiere tanto que estaría dispuesto a dejar de ser lo que es para estar a tu lado.- Souichi trago grueso.

-No… él no debe hacer eso…-

-Entonces, habla con él… si tú no lo quieres no dejes que él lo haga.-

Souichi miraba al piso escucho los pasos de aquel alejarse cuando de pronto el grito de nuevo.-¡¿Cómo sabes todo esto?!- Isogai se giró en su propio cuerpo y susurro siendo abatido por el viento de la bahía.

-Po que yo lo hice…- Quedo impactado, entonces dejo que este se fuera a adentro de su hogar, mientras él se dejaba caer en la banca y observaba hacia el cielo y cuestionaba.

-¿Qué quieres que yo haga?- Culpaba al creador de su enorme tormento.-Dime que hacer, yo no puedo controlar nada aquí, tu eres el único que deba hacerlo.- Enseguida se puso en pie y susurro.- Esto es ridículo, hablando contra el viento, maldición.- Se sometió a su auto y cerro con fuerzas la puerta algo le gritaba que debía creer y sus conocimientos médicos y lógica le decía que no QUE ESO NO PODIA SER POSIBLE. Pese a sus pensamientos encontrados, decidió lo que haría.

Tomo dirección a la biblioteca del condado en donde entro con prisa y admirando hacia arriba en donde estaban los balcones de cada piso, sentía que estaba haciendo lo correcto, pues si eso era todo verdad ¿Quién sería el para arruinar la hermosa existencia de ese Ángel? Vagaba por los pasillos y susurraba.

-Tetsuhiro…- Revisaba cada librero y cada mesa de lectura, peor no lo encontraba.- Tetsuhiro, aparece… demonios…- Susurro, siendo visto por los ángeles y por el propio Tetsuhiro quien solo se apoyó al otro lado de un librero en donde el de cabellos largos también se encontraba apoyado de espaldas.

-Rayos…- Susurro.-"No te pediría esto, pero si puedes ayudarme sería algo bueno para mi te lo agradecería mucho, llama a tu estúpido ángel y dile que se aparezca."- Giro a ver a su derecha y ahí estaba con una sonrisa hermosa y susurrando.

-No le hables así, o se enfadara contigo.- Dijo refiriéndose a Dios.

-Él ya debe estar muy enfadado por todos estos inutilices humanos.-

-Souichi…-

-Vaya…- Suspiro, admirándolo de pies a cabeza.- Eres muy guapo…- Si el pudiese sonrojarse parecería un anuncio de luces de neón roja, pero no obstante ante aquel cumplido intento acercarse cuando escuchó.- Y permanecerás así…- Se detuvo mirándole confuso.-Masaki y yo nos trasladaremos a Japón, me iré a vivir con él… lo quiero y me ha pedido que vivamos juntos.-

-Eso no es verdad, tu no le quieres tú me dijiste que no era tu novio.-

-Sí, bueno pensé mal…- Tetsuhiro se acercó y sujeto sus manos las cuales temblaban.

-Mientes…- Le observaba con ojos rojos a punto de llorar.

-No lo hagas más difícil.-

-No… no puedo aceptarlo.-

-Escucha.- Susurró apartándose.- Yo, no puedo estar con alguien que no siento, que no puedo besarlo que no conozco… ¿co-como quieres que haga cuando necesite de tus besos?-

-Souichi…-

-No, escucha… Solo vine a despedirme, no quiero verte de nuevo, jamás… no quiero volver a verte entendido.-

-Pero…-

-Lo siento… fue bueno haberte conocido.- Se dio la vuelta y se dirigió a la salida aunque su garganta estuviera atorada por las enormes ganas de llorar él debía de seguir su camino, Tetsuhiro no podía más, aquello había sido el punto en el que no habría retorno…

Muy bien gente hermosa! Que a pesar de saber como terminara este escrito lo siguen con tanta pasión n_n solo les anuncio que tal parece este fic terminara en el siguiente capitulo O.O asi que espero que les haya sido de su agrado n_n hice varios cambios hojala les haya gustado mil perdones por la ortografía y las comas y puntos que no tienen correlacion pero es que cuando uno disfruta el escribir se olvida de esas cosas demonios bueno gracias por leerlo y por sufrir conmigo espero sus comentarios y agradeciendod e nuevo a los favoritos a los que me siguen y a los invitados que dejan sus mensajes sin logearse!

GRACIAS A LA SECTA Y SUS ALIADAS Y A EL GRUPOD E KOI SURU BOUKUN! Mil gracias por leerme n_n saludos a todos! Ja ne!~~~~