Disclaimer: Los personajes de Free!ES no son mios, son propiedad de sus respectivos dueños.

Advertencias: AU (alternate Universe). Momentos tortuosos para los protagonistas (pocos). Probable muerte de personajes.

Parejas: MakoHaru, RinTori, ReiGisa, SouGou –Leve MomoTorio-


Capitulo 3

Sus ojos estaban vendados y sus manos atadas. En su mente intentaba crear un plan para poder zafarse del agarre de la gruesa cuerda con la que la ataron. Podía sentir el suelo frio, probablemente era metal. ¿Una jaula? Fue lo primero que se le paso por la cabeza. Se arrastro por el suelo hasta encontrar una esquina. Sabía que los guardias estaban frente a ella, así que estaba segura que no la verían si estaba en la esquina más alejada de ellos. Saco de su bolsillo trasero un pequeño papel que parecía envolver algo. Apretó con fuerza su puño y en un rápido pero sutil movimiento, separo las muñecas haciendo caer la cuerda como si de hilo se tratase.

-¡¿Quién les ordeno que la traten así?!-Decía una voz molesta.- ¿Gou-san? Espera. Te sacare ahora.-Se escuchaba la voz ahora más cercana a la chica.

-¿Rei?

La pelirroja alzo las manos buscando el cuerpo del de lentes. La acción hizo sorprender a los guardias, las preguntas sorprendidas de los varones solo hacían a Gou sentirse alagada. Rei echo a los guardias pidiéndole privacidad, a lo que obedecieron rápidamente. Ya Gou fuera de la jaula, Rei se dispuso a ayudarla a desatarse, ya que la chica no se quedaba atrás en nada.

-Es todo gracias a esto.-Le explico cómo se libero, mostrándole el trozo de papel que arrugado que tenía en sus manos

-¿Qué es eso?-Pregunto curioso el de cabello azul.-Ah. ¿Porque me preocupo por esto? Lo importante es que estas bien.-Se convence- Ven. Puedes quedarte en mi habitación si gustas, también te traeré algo para comer.- Rei intenta llevarla, pero la chica no se mueve ni un poco.

-No.-Responde decidida- Yo no podría descansar sabiendo que ellos están sufriendo allá afuera. Necesito ayudar a mi hermano.

La habitación se quedo en silencio por un momento. Rei estaba pensativo y algo agobiado por la petición de su amiga. Suspiro con cansancio después de meditarlo un poco.

-Sabes que no puedo ayudarte en eso.

-No quieres, que es diferente.-Le habla molesta. Después se resigna y entiende que no sirve de nada enojarse con su amiga.- Disculpa, lo que pasa es que aun no lo comprendo. Tú no eres así. Tampoco quieres esto ¿Verdad?- La chica extiende su mano frente a él.-Ven conmigo.

-…Tu no me entiendes.-Habla con un hilo de voz.

Una explosión se escucha. El suelo se estremece un poco.

-¡Ese es Ai¡ ¡Solo puede ser el!-Se emociona. Mira al de lentes y, sin pensarlo, agarra la muñeca del chico y lo obliga salir de la habitación corriendo con ella.

-¡¿Qué estás haciendo?!-Mira tras de sí , mientras corre- ¡No tenemos poderes como ellos! ¡Pronto nos alcanzaran!

-No, pero…-Habla agitada con una pequeña sonrisa en su rostro-¡Tenemos el regalo de Sousuke!

-¡¿Qué?!

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-¡Esto es inútil! ¿Cómo se supone que sabes a dónde vas?-Habla Rin acercándose al mayor de todos que iba a frente a todos guiando.

-Conozco todo esto como a la palma de mi mano. Solo se paciente.

Nadie aparte de él peli rojo se atrevió a dudar del guía. Quizás porque ellos menos sabían dónde estaban o porque se mantenían concentrados en otra cosa. Makoto corría cerca de Haru, el de ojos verdes quería hablarle, cualquier cosa le bastaría, podría sonar tonto que en la situación en la que se encontraban lo que más quería era escuchar la voz del amante del agua.

Mientras Haru miraba con recelo y desconfianza a los que lo rodeaban, siempre cerca de Nagisa. Manteniendo su mano lista por si alguno se disponía a atacar de sorpresa. También al tanto de tener cerca al castaño que, recién descubrió, era la persona con la cual se escribía. Nagisa, aun con las manos encadenas, intentaba ayudar a el menor de todos a cargar al chico de cabello grises. Rin al notar esto decidió acercarse a ellos.

-Yo lo llevo.-Se ofreció y, al ver la negativa de los ojos miel, tomo por la fuerza el cuerpo del peli gris, acercando lo hacia él.

Apenas sintió las manos frías del peli rojo sobre su piel sus ojos e abrieron. Miro al responsable del tacto y se encontró con el rostro del mayor cerca del suyo. Fue cosa de un segundo, pero para el peli gris pareció mucho más. Su cabeza le dolió, pero no mostro gesto de ello. Solo reacción a lo que lo rodeaba cuando su poder comenzó a verse presente.

-¡A la derecha!-Grito con una fuerza que sorprendió a todos.

Nadie comprendió la razón del grito hasta que llegaron al final del pasillo donde debían escoger si ir hacia la derecha o la izquierda. Por el lado izquierdo se notaba como a lo lejos venían corriendo una cantidad grande de guardias armados.

-El camino más corto…-Se mordió el labio el guía. Parar luego guiar a todos por el lado derecho para continuar corriendo.-¡Tráiganlo aquí! – les indica.

Rin termina por cargar a Ai en la espalda y seguirle el paso de cerca a su guía. Todo el camino Nitori fue indicándoles el camino más seguro. Corrieron por un gran trecho antes de llegar por fin a un lugar donde las paredes cambiaban de color por fin. Una pared negra , de aspecto sucio y abandonado se encontraba frente a ellos. Considerando que esta se encontraba al final de un pasillo sin salida, el guía misterioso les ordeno rapidez que lo ayudaran a mover la gran puerta de acero que adornaba las paredes oscuras. No hizo falta que nadie se esforzara, ya que silenciosamente Sosuke se dirigió delante de todos y, como si se tratara de madera, abrió la puerta.

-¡Bien! ¡Todos entren rápido!-habla el mayor de ojos miel- Aquí estaremos seguros, pero apresúrense.

Haruka se aseguro que primero entrara Nagisa, quien estaba dejando que los demás entraran antes que él. Los guardias ya estaban demasiado cerca y Makoto desde adentro pudo apreciar que la gran mayoría tenían en la mira a Haru. Una larga mesa voló en el aire, esquivo a Haru y a Nagisa y golpeo de lleno a los guardias haciendo que retrocedieran. Haru se sorprendió por la acción, porque al parecer no se había dado cuenta de que estaban tan cerca. Una fuerza invisible los empujo a él y a Nagisa rápidamente hacia adentro. Sousuke volvió a cerrar la puerta y, solo en ese momento, todos pudieron respirar tranquilos.

-¡Oigan! –llamo la atención de todos el guía, dirigiéndose a los últimos en entrar.- ¿Están bien? Les dije que se apresuraran. ¡Demonios! Me dieron un gran susto. Si Tachibana no los hubiera salvado ahora mismo estarían muertos.

El mencionado reacciono de inmediato.

-Disculpa…pero ¿Cómo sabes mi nombre?-Se acerco a él- Aparte ¿Por qué nos ayudaste a escapar?

-Yo antes trabaje aquí.-Declaro dejando atónitos a el seguía con su tono simple de ahblar- Soy Seijuurou Mikoshiba. -Se presento ,mientras se quitaba las ropas que cubrían su rostro, fijando su mirada en el menor de todos, que en ese momento miraba sorprendido a su hermano mayor.-

Con cariño el menor abraza a su hermano mayor, casi podría decirse que parecía un niño pequeño.

-¡¿Cómo pudiste hacer todo esto?! Debió ser muy difícil atravesar la seguridad. ¡Eres increíble!-Comenzó a hablar con admiración, a lo que su hermano solo rio.

-Disculpen por interrumpir pero…-Hablo Rin- Todavía no has respondido. ¿Por qué nos ayudaste a escapar de nuestras habitaciones? Trabajabas aquí, asi que no puedo confiar completamente en ti.

-No solo los ayudare a eso. Los sacare de aquí a todos.-Dice con firmeza.-Es verdad, trabaje aquí. Pero como a muchos otros no fue por voluntad propia. A nosotros nos obligan a trabajar aquí. Por eso, si queremos salir con la conciencia limpia, no maten a nadie ¿Entendieron?

-¿Por qué deberíamos creerte?-Habla Haru mirando con un poco de odio al ex guardia del lugar- Tu sabes lo que nos hacen, nos torturan.

-¡No ,Haru-chan! ¡El tiene razón!-interrumpe Nagisa- Goro-san también fue obligado a trabajar aquí. El es mi amigo y me traer comida gratis. La mayoría de los que trabajan aquí no es por su gusto, Goro-san dice que el gran jefe los obliga.

"El gran jefe" las palabras hicieron estremecer a los jóvenes que se encontraban allí. Si tiene tanto poder como para obligar a tanta gente a trabajar, debe ser difícil hacerle el tonto para poder escapara.

Rin se mostro a la defensiva con el mas mayor del grupo, junto a Haruka que también mostraba una desconfiaba grande ante el ex guardia. Estaban en un lugar grande y deshabitado, paso poco tiempo para que todos se dieran cuenta que estaban en un tipo de laboratorio. Se notaba que no se usaba hace mucho tiempo, ya que estaba lleno de telarañas y mucho polvo. Se aseguraron de trancar bien la puerta por donde entraron y de ver si no había otra entrada aparte de que ya conocían. Los forcejeos por abrir la puerta desde afuera pararon después de 2 minutos sorprendió a todos.

-El debe saber que estamos aquí…-Divago sus pensamientos en voz alta el mas mayor de los chicos.

-¡Espera! –Llama de nuevo la atención Rin- ¡Ellos tiene a mi hermana! Si se enfada por lo que hacemos pueden hacerle daño a ella. ¿Cómo esta ella? ¿Lo sabes?-Se descontrola un poco el peli rojo. Sei retrocede un paso un poco alarmado por su actitud.

-No te preocupes.-Interrumpe el peli plata- Ella está bien.

Sorprende a la gran mayoría.

-Nitori-senpai … ¿Tus poderes aun funcionan?-Dice alegre el Mikoshiba menor acercándose al nombrado, para después ser apartado por el tiburón.-

-¿Cómo lo sabes?-Dice Rin tomando los hombros del menor de ojos azules, asustándole un poco.- Ai ¿Cómo es que sabes cómo está Gou? Tus poderes habían desaparecido. ¿Cómo es que los recuperaste?

-¿Qué?...No entiendo nada. ¿Los conozco? -Dice extrañado el peli plata.-Yo… tuve una visión antes de la gran explosión.

Ahora si llamo la atención de todos, habiendo confesado que el no era el causante de la explosión. Todos pensaban que era el ya que la explosión había sido exactamente frente a su habitación.

-Ella estaba corriendo…-Continua- estaba junto a alguien. Pero ella está bien, no estaba dañada.

-¿No recuerdas quien es Gou?

-…No, lo siento.-Dice todavía extrañado por la expresión entristecida del peli rojo- Solo supuse que es tu hermana porque se parecen un poco.

Rin guarda silencio intuyendo que es lo que le paso al peli plata, se aleja un poco de él con leve decepción. Solo el menor de ojos miel se queda junto al de ojos azules.

-No es su culpa.-Les dice el mas mayor- El debe ser el N°9, uno de los experimentos fallidos de control mental.-Habla dejando a todos impactados.-Suena enfermo ¿cierto? Pero es verdad. Ese experimento fue probado en 3 chicos como ustedes. Consistía en dejar sus mentes en blanco, para poder tener un control total de sus cuerpos y poderes. Pero salió mal, dos de ellos murieron y solo uno sobrevivió pero sin alcanzar el éxito en el resultado. –Se acerco Nitori y le acaricio la cabeza- Lo lamento, muchacho.

Un silenció invadió el lugar. No quisieron pensar en lo que les esperaría si los atrapaban en su escape, y con lo recién narrado ya se hacían una idea de lo que harían con ellos. Después de esa "conversación" cada uno se fue por su lado. Nagisa hablaba con Sei sobre lo que le podía pasar a Goro si el jefe sabia que lo había ayudado, temiendo por el bien estar de su amigo. Rin se alejo del grupo y se fue a pensar solo a una esquina de la gran habitación, seguido de Sousuke que intenbaa sacarlo de esa esquina y convenciéndolo que no pensara en esas cosas ahora. Ai se quedaba en silencio al saber la causa de la pérdida de su memoria, ignorando las preguntas que le hacia el único chico que se quedo a su lado. Mientras que en un lado de la habitación algo interesante sucedía entre Makoto y Haru.

-Haru…-Lo llamo con una suave voz algo nerviosa- Eres tu ¿Cierto?

Makoto por fin se animo a hablarle. Claro, que para él siempre le fue fácil expresar su sentimiento por escrito, pero hablar frente a frente era algo totalmente diferente. Aun así, sus ansias por conocer su voz lo ahogaban. Quizás no era el lugar ni tampoco el momento apropiado, pero no tenía asegurado que en este plan de escape hubiera otro momento de "tranquilidad" como este.

-Si.-le contesto distraído y un poco cortante sin querer. Lo volteo a mirar- Hola, Makoto.

Un saludo normal sin mostrar mucha expresión en su rostro. Haru nunca pensó que tendría frente suyo a la persona con la que había compartido tantas emociones durante su encierro. Nunca pensó en verle de frente y poder hablarle. Lo imagino si, muchas veces en realidad, pero él no estaba preparado para esto. Solo respondió evasivamente, y se maldijo a sí mismo por ello.

-Por fin nos vemos. La verdad, nunca pensé que alguna vez estaríamos frente a frente.-Habla tranquilamente el castaño, sentándose junto a él.- Que bueno que no estés herido. Por un momento llegue a pensar que la explosión pudo haber dañado a algún de nosotros.

-Estoy bien. No te preocupes.-Habla de la misma manera, intentado relajarse y ser menos cortante.- ¿Tu provocaste la explosión?

-¿eh? No, yo no lo hice.-Dice un poco sorprendido por la intuición de el de ojos azules.- No soy tan fuerte como para provocar eso. Además, tú sabes que eso no es lo que hago.

Makoto se llego a preguntar a sí mismo si esto estaba bien. El esperaba hablar sobre lo que sentían en este momento o sobre su ahora Haru se sentía un poco más cerca de la libertad que tanto quería. Pero por lo que notaba Haru estaba muy lejos de querer hablar de ese tema. Sus palabras eran evasivas a comparación de las conversaciones por escrito que se enviaban.

Makoto llego a creer que quizás solo él sentía especial aquellas palabras que se enviaban por avioncitos de papel. Que solo él se había enamorado durante esas charlas por escrito.

Sin querer pensar más en eso, decidió el comenzar a expresar lo que sentía, como en aquellas cartas con forma de avión.

-¿Crees que lo lograremos, Haru?-Le pregunta suavemente y con un toque de cariño en sus palabras, obteniendo ahora la completa atención del nombrado.

-…-Haru no logro responderle al notar el tono de voz que uso con él. Esa voz dulce que calzaba perfectamente con los mensajes que le había enviado y como, en varias ocasiones, se imagino que sería si es que aquellos mensajes le hablaran.

-Yo creo…-Comenzó a hablar primero, al recibir y malinterpretar el silencio de su compañero-que lo lograremos. No seremos muy fuertes, pero estando juntos creo que lograremos burlar a este lugar. Luchare hasta que lograr escapar de este lugar… por lo menos hasta asegurarme de que tu salgas de aquí.-Dijo sin mirarle a los ojos.

Ahora si no cavia duda alguna de que él era Makoto. La forma en la que se expresaba lo decía todo. Haru esta vez sí estaba dispuesto a responderle de una forma mejor, pero su guía les había interrumpido antes de que comenzara a hablar.

-¡Chicos! Por allí atrás ahí algunas cajas, revisen lo que contienen. Tomen lo que sea útil y métanlo todo en mi mochila. No sabemos cuánto tiempo durara este escape.

Por obvias razones de prioridad en ese momento, decidieron dejar su conversación para más tarde. Ambos se levantaron y siguieron a sus compañeros que estaban registrando las cajas indicadas. Había comida en conserva de sobra. Guardaron la mayor cantidad posible en la gran mochila. Mientras guardaban las provisiones todos se mantuvieron en un incomodo silencio, y gracias a este Momo pudo percibir conversaciones importantes.

-¡Algo está pasando!-Habla alarmado, deteniendo las acciones de todos.-Lo puedo escuchar. Lo escucho, pero…

-¿Qué está pasando?-Hablo Sousuke- Dínoslo de una vez.

-¡Ellos no lo saben!-Habla bajito mientras se toca con ambas manos la cabeza.-No tienen idea… pero saben que es en esta planta.

-¡Espera! ¿Cómo sabes eso?-habla el castaño más que confundido.

-Yo no le. Los guardias lo saben.-Responde como si fuera algo normal.-Ah…se preguntan por las paredes destruidas.

Apenas Momo termina la frase, Sousuke siente un dolor punzante en uno de sus hombros. Se muerde los labios para evitar que alguna queja o palabrota saliera de su boca. Sus intentos de que nadie se diera cuenta fueron en vano.

-¿Qué te pasa?-Le pregunto su amigo y ex compañero de habitación.

-Nada… -Mintió.

-Entonces avísale a tu cara, porque no pareciera que fuera "nada".

-Solo déjalo ¿Si? debí golpearme con algo al entrar.-

-La situación te puso serio. Bien por ti.-Hablo para fastidiar un poco al de mayor altura por su cortante respuesta.

No podía dejar que Rin se entere, Gou se lo había pedido. Pero no había pensado que dolería de esa forma. Sabía que los poderes eran parte del cuerpo y que si se Gou llegara a usarlos le dolería. También sabía que Gou no los usaría para cualquier capricho, ella debe estar en las mismas situaciones que el. Intento distraerse del dolor sintiéndose orgulloso de su decisión, su obsequio le ganaba por mucho a los típicos chocolates que todos los enamorados se regalaban.

Todos se alarmaron y decidieron dejar el lugar lo más rápido posible.

Se apresuran en llegar a la puerta, que Sousuke movió aguantándose el dolor, para salir rápido del lugar. Los pasillos estaban sorprendentemente vacios. Esa calma solo hacia surgir más miedo en los chicos. Salieron del pasillo cerrado de paredes negras, y antes de volver al camino el mayor comenzó a susurrar.

-Nanase-Llamo al de ojos azules- ¿Puedes encargarte de las cámaras?

Todos le dieron espacio al de ojos azules para que se posicionara frente a todos, teniendo una mejor vista del pasillo con cámaras. Haru, sin decir nada, miro fijo las cámaras de seguridad que estaban a la vista. El había echo muchas veces esto, y pensaba que se le haría fácil. Pero pasaron unos pocos segundos y aun no pasaba nada. Solo cuando frunció el seño con enojo una de las cámaras se apago de golpe.

-¡Muy bien, Haru-chan!-Le felicitaba su amigo rubio.

-¿Estas débil ,Haru?-Se acerca el castaño de bonitos ojos-Has hecho esto antes. Puedes hacerlo.-Le alienta al de ojos azules.

Haru se sintió mal. Todo era culpa de las pruebas que le hacían. Pero en parte se sentía culpable por no cuidar bien este don que tiene. El ama nadar, y por eso nunca cuido como se debía a su poder. Se culpaba por todas las tardes que estuvo en la piscina hasta oscurecer. Pensaba que por esa razón su don no era tan poderoso como antes.

Intento por segunda vez apagarlas todas de golpe, pero no funciono. Se resigno y las apago una por una. Cuando estaba a punto de determinar de apagar las cámaras que estaban en el pasillo, la luz se va. Todo queda negro y nadie puede ver nada.

-¿Fuiste tú, Haru?- Le pregunta Makoto.

Después de escuchar la negativa de Haruka todos se apresuraron a aprovechar el apagón y pasara rápido por los pasillos. Unas pequeñas luces de emergencia se encendieron iluminando poco y casi nada del pasillo.

Mientras corrían Haruka pudo notar que su amigo rubio se estaba quedando muy atrás, aligero el paso y para estar junto a él. De inmediato noto al rozan de su demora, esas grandes esposas que rodeaban sus muñecas aun. Vio por un momento lo pesadas que se veían y como el rubio daba su mayor esfuerzo en cargar con ese peso y correr al mismo tiempo.

-Te ayudare a cargarlas.-Le dice el moreno acercando sus manos a las del rubio. Pero este aparta las manos del moreno de inmediato.

-¡No! –dice asustado por que su amigo casi toca sus manos. Calmo su voz al ver la sorpresa de su amigo.-Digo… no es necesario, Haru-chan. Es mejor que no toques mis manos ¿Ok?-Dice mostrando una sonrisa avergonzada.

Haru no era tonto. El noto que en todo este rato que estuvimos en el comedor Nagisa no toco nada. Absolutamente nada. No se apoyo en nada y estuvo todo momento con las manos al aire. Su amigo nunca le había hablado del don que poseía, y tampoco pensaba preguntarle porque por alguna razón no debe haberle dicho el mismo.

El amante del agua dejo sus sospechas para otro momento. Los demás se detuvieron en seco y el no entendía el por qué. Hasta que escucho los gritos de una chica llamando a uno de sus compañeros de escape.

-¡¿Gou?!-Grito Rin al oír la voz de su hermana.

-¡Hermano! ¡Rin! ¿Dónde estás?-Hablo la chica que aun no estaba a la vista.

La luz volvió a parpadear y se apago nuevamente, dejando todo completamente oscuro. Rin, desesperado, comenzó a sacudir a Haru para que hiciera que las luces se encendieran y el pudiera ver a su hermana. Todos comenzaron a intentar calmar a Rin, y nadi se dio cuenta que una pequeña luz producida por un encendedor se acercaba a ellos.

Nagisa quería ayudar también a separar a ese par, pero al no poder usar sus manos su utilidad era limitada. Es por eso que fue el único tan distraído para notar aquella pequeña luz. Se comenzó a acercar a ella ,separándose de los demás, y vio que aquel encendedor lo traía un joven de lentes que apenas lo vio se volteo a gritarle a su amiga.

-¡Gou! ¡Aquí están!-Habla sonriendo por descubrir de donde venían las voces de los amigos de la peli roja.

Las mejillas del rubio se ruborizaron un poco al ver al joven de lentes, que con una sonrisa esperaba a que lo siguiera su amiga. No supo porque sus ojos le llamaban a que él los mirara. Se quedo tan embobado mirando aquellos ojos violeta que no se dio cuenta cuando Rin lo empujo para poder ver mejor a su hermana.

Nagisa perdió el equilibrio y cayó sobre el chico de lentes. Rápidamente pensó en sus manos ¡¿Donde estaban sus manos?! Y su miedo no fue para menos. Porque al caer sobre elde lentes, sus manos estaban posadas sobre el pecho de este.

Un grito desgarrado hizo que el rubio apartara, lo más rápido que pudo, sus manos del cuerpo ajeno.

Sus manos que todo lo destruyen, habían tocado a una persona.


Hola! Disculpen por traer el tercer capítulo tan tarde. Ojala les gustado el capitulo! Mi compu se le ocurre morir a último momento y me borro todo lo que llevaba del capítulo. Ya sabía que me iba a atrasar así que decidí hacerlo un poco más largo a los otros dos capítulos (aprovechando que tuve que escribirlo de nuevo) Ojala algunas dudas se le hayan aclarado en este capítulo, aunque quizás notaron que me gusta dejar en misterio algunas cosas.

Ahora subiré capítulos los domingos por recomendación de una amiga (y también porque hoy es domingo C,: ) Nada más que decir!

Jaxiro Out