Daenerys se despertó tras una noche revuelta; apenas podía dormir. A pesar de ya tener una cama para dormir y ya estaba casi recuperada, apenas podía dormir o comer. No podía hacerlo. Tenía asuntos más importantes que resolver.

Había dejado a sus más importantes consejeros y amigos a merced de Meereen y Yunkai, con una guerra a punto de comenzar. No era propio de una madre abandonar a sus hijos, aunque sólo lo hizo para rescatar a su otro hijo. Aún así, estaba perdida; no sabía ni cómo volver ni nada.

Drogon aparece de vez en cuando por el cielo, y rara vez descansaba al lado de Dany; parece que ha crecido. Dany no se había fijado hasta qué punto de enorme estaba; se veía un gran punto negro a lo largo del cielo y a veces hasta sus alas eclipsaban algunos campamentos. Se había vuelto fiero y fuerte, donde antes era pequeño e indefenso.

El pueblo dothraki se sentía intimidado por Drogon; se asustaban con solo el batir de sus alas. Le llamaban el 'caballo alado negro', y no lo veían bueno ya que para ellos, los caballos no vuelan.

Dany se vistió con lo que le dieron; una chaqueta de cuero pintada, sus pantalones de piel de caballo y unas sandalias. Se hizo las trenzas ella misma; quería recordarles que ella fue una khaleesi. Se lavó la cara y se comió el resto de la cena que no se acabó anoche. Cuando veía que estaba lista, salió de su campamento.

Al salir, sintió como una ráfaga de aire ondeaba los mechones que le quedaron sueltos; olió la tierra que la rodeaba y escuchó la risa de los niños. Vio el montón de campamentos al lado suya, vio a las mujeres lavando la ropa o trayendo comida de un campamento a otro; vio a los caballos tranquilos, bebiendo. Se sentía viva y muerta al mismo tiempo; sabía que su fin se acercaba.

La noche anterior, una de las khaleesiyas (doncella en dothraki) le avisó que Khal Pono quería hablar con ella al día siguiente. Dany estaba segura de que no iban a hablar pacíficamente, y acabarían discutiendo; ya que al fin y al cabo, Dany debería estar con las dosh khaleen. Dany tiene que estar preparada para lo que se tenía que enfrentar si quería ganar. Tenía que volver a Meereen, a rescatar a sus hijos de la esclavitud y del desamparo, tenía que hacerlo. 'Si miro atrás, estoy perdida'.

Se dirigió al campamento de Khal Pono ella sola; tenía que parecer fuerte. Por suerte Dany recordó donde estaba.

El campamento de Dany estaba cerca de del Khal por su estatus de antigua khaleesi, aunque no hubo ninguna doncella fija para ella. Al parecer Khal Pono seguía teniendo rencor.

Dany ha estado bastante tiempo descansando, aunque podía recordar con claridad qué pasó desde que encontró al nuevo khalassar.

Khal Pono no se bajó de la silla; si lo hacía, quedaría débil. Dany se acercó y se quedaron mirando durante el largo tiempo; después Pono encargó algunas doncellas para que la cuidasen y la curasen. Dany estuvo a punto de desmayarse; pero no lo hizo. Los dothrakis sólo seguían a los más fuertes, y Dany no podía permitirse estar débil.

Tras una quincena de estar reposando, estaba casi recuperada, por l0 que pidió a una de las doncellas traerle noticias; aunque sólo obtuvo una charla con Pono al día siguiente.

Dany ya estaba a la entrada del campamento. 'Debo de hacerlo por mi pueblo, por mi reino. Meereen me espera, y Poniente también'. Dany respiró profundamente y entró. 'Si miro atrás, estoy perdida'.

Khal Pono, Mago y otros dothrakis que Dany no reconocía estaban discutiendo sobre algo importante; pero al entrar Dany, se callaron. Todos miraron al Khal, quien tenía un rostro que parecía estar esculpido de piedra. Dejó su arakh en la mesa central y miró a sus jinetes de sangre y asintió, y después volvió a mirar a Dany. Había cambiado desde que Dany lo vio por última vez; estaba más moreno y tenía más trenzas con campanillas en el pelo, y estaba más musculoso y fornido. Extrañamente, le recordó a Drogo. 'Pero él nunca será mi sol y mis estrellas'. Mago también había cambiado, todo había cambiado. Dany iba a enseñarles que ella también.

-¿Ya te has recuperado de tu enfermedad?- Khal Pono dijo-.

-No estaba enferma; sólo débil- Dany tenía que ser firme-. 'Si miro atrás estoy perdida'.

-Enferma y débil es lo mismo -Mago sonrió con sus finos labios-. Eso es algo que no entendías con Drogo, ¿verdad?-.

-No he venido a hablar sobre mi sol y mis estrellas- Dany tenía que parecer serena ante ellos-. Khal Pono, querías hablar conmigo.

-Yo te lo dije, únete a las dosh khaleen, donde te pertenecía, pero aún así me ignoraste y trajiste maldición a los que te rodeaban-Khal Pono era solemne-. Aún así, nunca es tarde. Deja a tu dragón y marcha hacia Vaes Dothrak y aconseja con tu sabiduría de khaleesi el resto de tus días, y a lo mejor te dejaré incluso aconsejarme-.

-No voy a negociar con esos términos. Sí, he sido khaleesi, pero también soy la sangre del dragón y verdadera reina de los Siete Reinos, y debo recuperar lo que es mío por derecho- Dany dio un paso hacia delante-.

-Eres la sangre de dragón y reina dices, pero sólo has traído perdición y ira del Dios Caballo. Vuelve con lo que te pertenece y tu reino no sufrirá más- Pono miró a los ojos de Dany-.

-Pienso rescatar a mi reino con sangre y fuego, no pasar el resto de mis días pudriéndome con viejas khaleesis. Déjame ir y recuperaré lo que es mío-.

-Nunca fue tuyo, y lo sabes -Pono empezó a andar por la mesa-. Ya que no vas a aceptar ser dosh khaleen, no me queda otra opción que matarte. Aunque si quieres tu vida, vas a tener que darme algo a cambio- Pono se acercó a Dany-.

-No te daré a mi dragón, si eso es lo que pretendes -Dany jamás daría uno de sus hijos, y menos a Drogon-.

-No quiero a tu caballo alado endemoniado. Podría quemarnos en cualquier momento, y no es un caballo como otro cualquiera, porque los caballos no escupen fuego. Lo quiero es un reino -Pono miró seriamente a Dany-. Quiero que los dothrakis sigan a un mismo Khal, como siempre se ha hecho desde que el Dios Caballo nos hizo carne. Quiero que todo vuelva a como era antes. Necesito que todo vuelva a estar junto. Mi khalassar es bastante grande, aunque no está al completo. Tiene que estar todo unido de nuevo, y necesito algo más que guerras y sangre, necesito algo que me teman de verdad, tanto para que no se vuelva a separar el khalassar de nuevo. Necesito fuego para cerrar lo que no se pueda abrir de nuevo-.

Dany entendió lo que debía hacer.