Amor y queso

A veces uno extiende el brazo para atrapar el vaso que se va a caer de la mesa. Aveces uno tiene que levantarse, incluso, impulsarse hacia delante y coger el vaso antes de que se haga trizas en el suelo. A veces, cuando no se es lo suficientemente rápido, el vaso cae y se rompe y no queda más remedio que traer la escoba y recoger los pedazos.

No siempre es el brazo, ni el vaso, ni coger la escoba o el recogedor. A veces pasa sin que te des cuenta, mientras cierras los ojos un segundo y te demoras en distinguir entre los que realmente te quieren y los que te impresionan superficialmente. Es difícil. Darse cuenta y atrapar la caía y evitar que se rompa, es difícil y las luces del carnaval a veces distraen del brillo de las estrellas.

Arnold se demoró en mirar. Se demoró en voltear el rostro y preguntarse por la sombra que seguía sus pasos. Cuando el sol comenzó a brillar con más fuerza,cuando le ardía la piel y se atrevió a preguntarse por qué le quemaba en ese momento y no le había quemado antes, se dio cuenta que la sombra había desaparecido.

Arnold estaba solo. Siempre había estado solo, no entendía, se lo comenzó a preguntar una y mil veces y cuando vio a Helga entendió lo que había perdido. Cuando comenzó a mirar con atención, se había acabado la noche con estrellas.

—Cabeza de balón, ¡es la graduación! —Helga sonreía, irónica, feliz—. Por supuesto que tenía que venir.

¿Helga?, le había preguntado con más emoción que curiosidad. Con más intensidad y menos distracción, con los ojos más azules del universo y con el cabello acariciándole los hombros desnudos. Arnold se quedó mirándola y escuchándola y dándose cuenta de tantas cosas.

—Escuché que te mudas a Chicago, —le dijo luego de un rato—. Va ser extraño no tenerte por aquí, será como cuando estabas en San Lorenzo.

Helga se quedaba, como antes, somo siempre. Helga se quedaba y le sonreía adiós con la mirada.

—¿Cómo era cuándo estaba…? Es la primera vez que lo mencionas. —Le dice Arnold, que ha olvidado a su cita y al ponche ofrecido hacía media hora.

—Bueno, Arnoldo, cuando te pasas la mitad de tu vida midiendo tu puntería para que las bolitas de papel caigan en la primera carpeta de la izquierda, es difícil dejar hábito. —La mirada de Helga se ha suavizado, baja las pestañas y le sonríe a su recuerdo de él. Arnold quiere decirle que está ahí, que no tiene que recordar nada, que puede tirarle las bolitas de papel y que todo estará bien entre ellos. Alza la mano y toma su muñeca, la piel de Helga es suave, cálida y se siente tan bien entre la suya—. Te extrañaré.

Helga no lo mira. Le sonríe, pero no lo está mirando y Arnold se pregunta cómo, cómo es posible que no notara que Helga lo estaba mirando. Siente la diferencia, cae en la facilidad con la que la deja tocarla, cae pesada y se hace fuerte y erige una montaña diferente a todas las que había erigido antes. Es inconsciente, es natural y duele y se hunde y lastima.

Helga tiene pareja para ese baile de graduación. Es un chico que Arnold no distingue, pero que Helga sí. Es un chico alto, castaño, que tiene las manos en los bolsillos y se entretiene escuchando a la banda. Es un chico que ignora todas las miradas y solo se voltea cuando ve a Helga.

Es un chico que mira las estrellas en lugar de las luces del carnaval.


Nota: Me paso rapidito porque tengo la intención de actualizar muchas cosas entre hoy y mañana. ¡Muchas gracias por sus reviews, mis queridos retoños! Los leo todos y los contestaré todos. No saben cómo aprecio que se den el tiempo de comentar. Espero que las lectura los haya entretenido. Este es un drabble que originalmente subí a facebook a pedido de una de mis lectoras. Lo he modificado un poquito y es un homenaje al capítulo que nombro porque al final del festival, cuando se van Arnold y Lila se llevan con ellos las luces del carnaval, pero Helga se queda sola en la oscuridad y creo que Helga es eso: oscuridad y noche y en la ciudad (con los brillos) no puedes ver las estrellas. Pongo a Alan porque Alan es observador y se fija en detalles que la mayoría de gente no, creo que él hubiese alzado la mirada al cielo.

¡Actualizaré esto más seguido! :) Si tienen request de parejas o situaciones, por favor, háganmelo saber para poder incluirlos. ¡Lo haré encantada! Además, les dejo un aviso:

AVISO IMPORTANTE

Me gustaría hacerles una propuesta indecente. Bueno, no, eso no. Solo quería decirlo, juaz. Estoy emocionada porque es la primera vez que haré algo parecido. Quería hacer un intercambio con todos ustedes. No es una idea particularmente original, pero me entusiasma pensar en el resultado. Yo ofrezco fics (one shots y drabbles, porque long fics estaría un poco complicado) y dibujos (recientemente he aprendido a usar la tableta, así que podrían ser digitales si así lo desean) a cambio de lo que ustedes puedan hacer (la idea de MV también me emociona). La propuesta es simple, podríamos hacernos request de parejas, personajes, etc. que nos gustaría ver en una situación en específico e irlas subiendo aquí o en devianart o en cualquier otro lugar. No tendríamos que limitarnos a Hey Arnold (todo lo podemos negociar ? ), pero podríamos comenzar por ahí. Si alguien está interesado, podemos coordinar por MP o por cualquiera de los medios en los que estoy. Ya he tenido una experiencia particularmente agradable con Rei Hikaru, escribí dos drabbles: Alan Helga y un Alan Cecile (¡sí, la francesa, jaja!) y ella me dio dos fanarts preciosos que pueden ver en facebook (en el de Rei o el mío).

¡Eso es todo!

¡Abrazos a todos y mi amor empalagoso! :)

¿Clic al botoncito? :3