Suena el timbre de casa de Inglaterra. La puerta se abre y él, al teléfono mira quién es. Francia le saluda con la mano sonriendo un poco pero no demasiado.

—No, no, lo que digo... I mean... —hace un gesto para que pase con la mano mientras sigue discutiendo al teléfono—. Eee... eso es. Eso es. Justo eso es, ese es mi punto. Sería lo más lógico, vamos, digo yo...

Francia entra guardándose las llaves del coche en el bolsillo de la chaqueta.

—No, bueno, entonces ella podría... exacto, es decir, es que el problema es ella, aquí pasa lo mismo —sigue.

Francia se acerca a un librero mirando de reojo al inglés.

—Blablabla blablabla... —le imita tomando un libro cualquiera. Cuando nota que le mira, el inglés se sonroja un poco y le pide silencio.

—No, eso ya lo sé perfectamente bien, que hará lo que le salga de los cojones es obvio, pero quizás se le pueda convencer, eso es lo que digo.

Francia sonríe de lado.

—Siempre rodeado de gente que hace lo que le sale de los cojones...

—Yo no pienso hablar con él, ¡A mí me matan como luego...! —le hace callar a Francia con un gesto obsceno.

—No me callo si no es con un beso –asegura sonriendo.

—Pues que lo haga él, cualquiera de los dos puede convencerle en realidad —señala el teléfono para indicarle que ahora no.

Ojos azules en blanco y se le acerca igual.

—Bueno, aun así, si él va a... exacto... Exacto. Ella aquí y si no, al revés —pasito atrás.

—¿Hablas de Scotty? —pregunta Francia extendiendo los brazos hacia él—. ¿Y de tu mère?

—Entonces incluso podamos ir todos por año nuevo, ¿sabes? Sólo... —le vuelve a hacer callar.

Francia se da la vuelta dándole la espalda volviendo a dejar el libro que había tomado en el librero.

—Blablabla... —vuelve a imitarle.

—No, no, hablo de por la mañana, luego cada uno... o sea, podemos ir todos juntos pero no te lo recomiendo... no, lo que me refiero es a que luego yo me los llevo y vosotros os quedáis... exacto, entonces ella en navidad con nosotros y en año nuevo con vosotros, además así en un lugar más... —codacito.

Francia se ríe mirándole de reojo, haciendo un movimiento rápido y abrazándole de la cintura, por la espalda.

—Para... bueno y a mí qué me importa en reyes, pues que hagan lo que quieran... —sigue poniendo una mano sobre la suyas sin pensar, concentrado en la llamada.

—¿Con quién hablas? —pregunta en un susurrito con la boca pegada a su cuello.

—Stop! —protesta empujándole un poco, sonriendito—. Entonces hay que hablar con ellos...

El galo sonríe y le mordisquea un poco el cuello.

—No, yo no puedo, van a saberlo... —responde cada vez haciendo menos caso al teléfono, moviendo el hombro y apartando el cuello, sonriendo más.

—Cuelgaaaa... —susurra Francia moviéndose un poco hacia ese lugar tras la oreja de Inglaterra que taaaanto le gusta.

—Paraaaa —le imita el tono, jugando—. I'm sorry, es que France... —se disculpa al teléfono y se sonroja de muerte al notar que iba a contar—. I mean, no, France... está I...

Francia suelta una risita.

—France me está distrayendo... Confiesa —susurra sin soltarle a pesar del empujón que seguro recibe.

—NOO! —chilla y evidentemente le empuja. El francés se detiene bien de su cintura para evitar soltarse, recarga la barbilla en su hombro y espera un poquito a que se calme.

—You're a git! Suéltame... eh? —para al notar que le siguen hablando por teléfono.

Francia sonríe al darse cuenta de que había olvidado por completo el teléfono. Empiezan los besitos suaves en el hombro.

—Ah, yes, yes... no, no hace falta, ahora se lo digo... —sigue al teléfono.

—¿Decirme qué? —las manos en la cintura empiezan a acariciar un poco.

—OK... OK... cuando sepáis algo... yes... bueno les llamo yo —palmaditas en las manos para que se esté quieto.

—¿Saber queeeé? ¿Quién es? —pregunta otra vez yendo a besarle el cuello sin dejar de mover las manos.

—France! Stop! —protesta olvidándose del teléfono otra vez, Francia le mira sonriendo.

—Non —besito.

—Yes!

—¿Ya colgaste? —besito besito, bajando sutilmente las manos al cinturón.

—Eh? —vuelve a llevárselo al oído donde... le han colgado a él. Francia ya está desabrochándole el cinturón.

—¿Quién era?

—¡Me ha colgado! —aun no se entera del cinturón.

—Mejor —sonríe con otro besito en el cuello—. ¿Quién era?

—¡Austria!

—Au... triche? —se detiene frunciendo el ceño y mirándole.

—Yes —suspira soltando el teléfono y entonces nota donde está sonrojándose y tratando de soltarse, nervioso. Francia no le deja.

—¿Qué haces hablando con Autriche? —pregunta el francés con el ceño fruncido aún.

—¿Pues qué voy a hacer hablando con Austria!? ¡Tratar de arreglar el desastre!

—¿Con Autriche? ¿Qué tiene que ver aquí? —pregunta justo al momento que los pantalones de Inglaterra caen al suelo.

—Ah! —se sonroja más intentando agacharse y volver a subírselos. Francia sonríe olvidando el asunto de Austria por un instante, abrazándole más para evitar que se agache.

—Allô...

—Git! —intenta pelear con él para que le suelte y seguramente sólo consigue quedarse cara él y medio caérsele encima. El francés se ríe, sosteniéndole.

—Puedes quitarme los míos si quieres...

—¡No quiero!

—Entonces dame un besito...

—NOOO! —se esconde. El galo se ríe, acariciándole la espalda.

—Tienes que saludarme, al menos.

—NOOOOO.

—¿No dices que eres un gentleman? —baja una mano y le magrea un poco el culo.

—Esto no es de gentlemaaan —intenta quitársela.

—¿Quieres que ponga mi mano en otro sitio? —sonrisa maligna.

—Yes! —aprieta los ojos.

—¿Aquí? —la pone en la cintura y le acaricia.

—No! En tu bolsillo —trata de separarse de nuevo.

–¿A dónde vas?

—¡Pues a subirme los pantalones!

—Non... Esto va al revés. A menos ropa, no a más —sonríe y le besa en los labios.

No prometo que Inglaterra no se lo coma en el beso de lo histérico que me le pone.

Francia sonríe si es que se lo come, porque bien que le gusta y bien que eso quiere. Le abraza más y le besa de vuelta.

Pues ahí tienes tu beso.

Cuando se separan Francia tiene las dos manos sobre el culo de Inglaterra, dentro de los calzoncillos y él no sabe dónde está.

En los brazos de Francia, cielo, es un buen lugar. El francés sonríe frente con frente al separarse.

—Así es como uno saluda a su marido...

Se sonroja otra vez, de muerte y trata de esconderse. Él le deja, aún sin soltarle el culo, sonriendo.

—Me gusta tu culo.

—Eres un tonto y... tonto de tonto más tonto de tontos y cállate.

—Ni tú te crees eso si tienes que repetírtelo tantas veces —se ríe.

—¡Sí que me lo creo!

—¡Que va, que va! —chasquea los labios.

Le muerde un poco allí donde esté escondido sacándole un gritito de nena, pero no le separa del todo.

—Además eres una bestia.

—Sejodalarana.

—Oui, oui... aparentemente esa es la premisa siempre —"protesta" sonriendo y dándole unas palmaditas en el culo.

Inglaterra se sonroja más con las palmaditas y se intenta separar.

El francés le deja separarse un poquito, que no se diga, buscando mirarle a los ojos. Lo que sí hace es mantener los índices dentro de los calzoncillos del inglés, ahora en la parte de enfrente.

—Mis... pantalones —carraspea.

—¿Qué con ellos? No van a irse a ningún lado —sonrisa malignilla.

—Pero están... —los mira.

—Ahh... quieres ponértelos —como si no se hubiera dado cuenta.

—Yes!

—Bien, dime que me quieres y te dejaré ponértelos.

—What?

—Eso que has oído —tira un poco del resorte de los calzoncillos... sólo un poco, hacia abajo.

—Ah! —chila sonrojándose más y yendo a detenerlos.

—Es muy fácil... tú dices que me quieres y se acaba el drama, vas a recoger tus pantalones, te los pones y ya...

—¡Pero no te quiero!

Suspira y sonríe.

—Entonces no hay nada que hacer... Siento que no vayas a recuperar tus pantalones.

—Solo tengo que... —trata da agacharse de nuevo.

Tira otra vez del resorte, esta vez con más fuerza.

—Paraaaa! —lloriquea intentando que no se los baje.

—Sólo acepta que me quieres, no es tan difícil.

—Franceee.

—Ajaaaa? Je t'aime, Angleterre.

—I... hateyou!

El francés niega con la cabeza volviendo a bajar un poquito los calzoncillos. El inglés los sostiene con fuerza de las manos.

El galo mueve un poco la mano de manera que si mueve el dedo ya le roza un poco.

—¡No seas necio y sólo di que me quieres! Dejaríamos todo este drama.

—¡Es que no quiero!

—Pues yo no quiero entonces que recojas tus pantalones.

—Pero son mis pantaloneeees.

—Pues tú eres mi "boyfriend", non? Al menos eso es lo que dice la gente... así que debes quererme.

—B-But... but...

—¡No hay ningún pero!

Inglaterra le mira desconsolado.

—Eso se llama chantaje —protesta acercándose a él y dándole un beso en los labios, sacando un poquito los dedos del calzón.

Le besa de vuelta. Francia saca los dedos y se separa por completo, pasándose una mano por el pelo. Inglaterra se los sube, corriendo, no sea que se lo repiense.

—Así que hablabas con Autriche... Interesante. ¿Para? ¿Tú le hablaste?

—Yes —más tranquilo ahora que vuelve a tener lo pantalones en su sitio y hay un metro entre él y Francia, se sienta en el sofá.

—Bien, bien... ¿Para?

—Por las navidades, estaba intentando cambiar el plan general.

—¿Y en qué modo esta Autriche involucrado en ello?

—Pues al principio... no te pongas en plan raro, pero quería que tu madre... bueno, si mis ellos vienen aquí, ella fuera con él para no estar todos.

—Si... Quoi? ¿Si ellos quienes? ¿Invitaste a Autriche a la... Navidad?

—No! Lo que digo es que si viene mi mother and your father, no quiero a your mother también.

—Claro, no sea que yo tenga a alguien a mi favor en toda la reunión...

—¡Va a estar Rome!

—¿Donde lo va a pasar Germania, por cierto? Con sus hijos y... ¿Galia?

—Eso es lo que estoy intentado justamente. Que Germany se lleve a Rome a Berlín en Navidad. Entonces vendrían a casa your mother and my mother y quizás podríamos convencer a my mother de dejar el asunto con mis hermanos para año nuevo, cuando estuviera Rome.

—No... creo que Scotland no venga en Navidad —responde a esto vacilando y haciendo carilla de culpable.

—No va a venir en Navidad si decidimos que el encuentro es en año nuevo.

Francia se muerde el labio.

—Espero que así sea, pero... —Inglaterra le mira— Quizás tu madre pueda convencerles —asiente.

—Sí mi madre dice que no lo hagamos, Scotland no va a forzarlo... todo depende de Rome.

—Ahora mismo no sé si Scotland va a forzarlo o no... —Confiesa y luego carraspea—, puedo hablarle a papa para decirle que no vengan en navidades.

—¿Por qué Scotland iba forzar nada? Él tampoco quiere venir, estoy seguro, así que ¿para qué iba a venir en Navidad y de nuevo en año nuevo?

—No quiso venir en año nuevo...

—Pero es que no importa si quiere o no. My mother quiere que estemos juntos y seguramente va a querer que esté Rome. Si Rome no viene en navidad, pero viene en año nuevo, ella va a decir que todos vengan en año nuevo, no en navidad.

—Fui a ver a Scotland.

—WHAT?

—Vengo de ahí, de hecho...

—W-what...? —palidece.

—No quería sentarme ahí nada más a ver cómo Scotland se robaba nuestra navidad, así que... fui a hablar con él personalmente —explica con voz tranquila, sin dejar de mirarle a los ojos.

—A-And? —está completamente tenso y paralizado porque sabe muy bien los métodos de Francia para conseguir las cosas y sabe que tan bien funcionan con el escocés.

—Las cosas son distintas ahora, en realidad... —asegura pasándose la mano por el pelo—, no creo que haya sido una visita especialmente... positiva.

Inglaterra se muerde el labio.

—Me parece que va a venir en Navidad —asegura.

—Why?

—Quizás por jodernos... a ti, a mi... a ambos. Creo que las cosas se pusieron algo tensas.

El británico se masajea el puente de la nariz, enfadado.

—Recuerdo... recuerdo perfectamente haberte pedido EXPRESAMENTE que no fueras a hablar con él, ni le llamaras ni nada.

—Oui, Angleterre... pero es que las cosas no funcionan así, no puedes tú hacerlo todo y el asunto con Ecosse...

—El asunto con Scotland es... ¡EXTREMADAMENTE delicado! Bollocks, France! ¡Ya lo sabes!

—Oui, claro que lo sé... justamente por eso fui a verle.

—Entonces... bien, ala, ya está todo perdido.

—Quizás no lo está del todo... si tu madre no viene en navidad no creo que Scotland venga, en eso sigues teniendo razón.

—Si quiere fastidiarnos va a venir igual, esté o no my mother... y va a estar.

—Es que no me has dicho cuál era tu plan... y sinceramente yo pensé que podría convencerle de hacer lo que quisiera si iba hasta ahí con una botella de cognac y hablábamos.

—¡Es que no esperaba que fueras cuando te dije que NO fueras!

—Pero es que ya sé que no querías que fuera porque te dan celos —hace un gesto con la mano—, pero yo sé lo que puedo conseguir con Scotland y...

—NO ME DAN CELOS —mentira.

—¡Basta con eso, sé que te los dan! Y podría entenderlos en otro momento, en alguna medida... pero justamente ESTO es lo que ha hecho que ESO no haya ido bien.

—What?

—No me arrepiento de haber ido, a pesar de que ir, implica conseguirme a Escocia de enemigo —gesticula.

—E implica también haber echado a perder cualquier opción de arreglar esto...

—No lo sé aún... quizás implique eso, quizás no. Tú tampoco me dijiste cual era tu plan.

— ¡Yo no sabía cuál era mi plan! ¡Se me ha ocurrido mientras le pedía a Austria que quería hacer con su madre!

—Así que tú SÍ te puedes meter con lo que Autriche iba a hacer con SU madre, sin siquiera preguntarme a mí antes qué pretendía YO hacer con la MÍA, pero yo no puedo hablar con tu hermano.

—¡Tú y yo hablamos de que Galia no estaría aquí con todos!

—En ningún momento hablamos de que tú hablarías con Autriche para decidir qué hacer con ella.

—¡Pues no, pero no es lo mismo!

—Es lo mismo porque tú insistes siempre en hacer esto no como si fuéramos un EQUIPO sino de manera completamente independiente, como si solo tú pudieras resolver las cosas.

— ¡No es lo mismo porque esto abría sido una opción remota a la que tú me hubieras podido ayudar hablando con tu padre, que es algo que si hubiera funcionado porque si te hubiera escuchado!

—¡Pues es que NO ME DICES! Y Scotland también podría haberme escuchado a mí.

— ¡Pues iba a decirte HOY en cuanto hubiera hablado con Austria y hubiéramos quedado en que Germany iba a decirle a Rome, ya te he dicho que se me ha ocurrido mientras hablaba con él!

—¡Pues ya está, intentemos que sea así, y veremos si Scotland accede o no, es lo más que podemos hacer a estas alturas!

—Scotland sólo te escucha cuando dices cosas para fastidiarme, ¡como a todos!

—Quiero pensar que aún así, tengo capacidad de hacer algunas otras cosas además que "solo fastidiarte".

—¡Yes, of course, tú y tus estrechas relaciones con todo el bloody mundo! —Francia hace los ojos en blanco y bufa — ¿Y por qué no te lo has tirado esta vez? Es lo que haces siempre, así que qué más da.

Francia se le queda mirando genuinamente dolido con el comentario. Se le entreabren los labios.

Inglaterra le mira enfadado con todo, porque no esperaba de verdad que a estas alturas quisiera ir ahí y a saber si no habían estado burlándose de él como siempre.

—Claro... debí tirármelo. Era un precio justo para que tú tuvieras tu navidad feliz, non? Total... France es lo que hace siempre, resolver todas y cada una de las cosas con sexo —se humedece los labios y desvía la mirada.

—Of course not! ¡No quería que te lo tiraras! ¡NO QUERÍA QUE FUERAS! ¡Porque ahora no sólo va a saber que ha logrado molestarme, va a pensar que no tengo suficientes huevos para ir yo mismo! Pero ya que a ti te importa una mierda, no sé cómo no te ha importado una mierda todo lo demás también.

—Claro, porque no importa en ninguna medida que me haya puesto de tu lado, o que no me lo haya tirado, o que le haya dejado claro que a pesar de lo que sea de historia que tengo con él, vale una mierda, a quien quiero es a ti... nada de eso importa NUNCA. Solo importa que las cosas no vayan exactamente como tú quieres, no importa lo que yo sienta al respecto, la idea es machacarme a mi eternamente por las cosas que HICE —le mira a los ojos—. Y si sabe que ha logrado molestarte, y que no tienes los suficientes huevos para irle a ver, ¿sabes qué? Me alegra... porque es verdad.

—¡NO ES VERDAD!

—Y no te culpo, ni me importa que no los tengas, siempre y cuando te pongas a jugar de mi puto lado en el equipo. Sí, le he ido a ver varias veces y me lo he tirado otras tantas, ¿y qué? Si confías en mí y vas a reñirme, ríñeme por echar a perder tu plan, no me riñas SÓLO por haberlo ido a ver porque te dan celos.

—¡NO ME DAN CELOS! —chilla de nuevo, rojo de rabia.

—Si fue mal, fue porque estoy enamorado de ti y solo de ti y eso le jode a la gente. Aun no me acostumbro a esta vida y sobreestimo la respuesta que tengo sobre la gente SIN ocupar ciertas... cosas. Reclámame por no pensarlo bien, eso sí que puedes hacerlo —explica calmándose un poco.

Inglaterra hunde la cara en las manos intentando calmarse.

—Tengo que aprender otra vez como jugar este juego... sin quemarme. Siento no haber conseguido lo que queríamos con Scotland, solo creo que conseguimos... algo más.

—Yes? What? ¿Qué ahora SÍ que vas a tener que llevarte TÚ a los niños y no vas a pasar la navidad conmigo? —pregunta con la cara entre las manos aun, hecho bolita en el sofá.

Francia niega con la cabeza y se le acerca.

—Non, pretendo pasar navidad contigo aunque Scotland se burle de nosotros hasta la eternidad... —intenta meterse en la bolita para que le abrace a el mejor.

—¡Pues yo no! —le da pataditas.

—Para, para... —protesta consiguiendo más o menos meterse bajo su brazo—. Angleterrreeee.

—No, es que ahora eso seguro ha sido confirmación absoluta y ahora lo sabrán todos y...

—No estoy del todo seguro de que lo vayan a saber todos... cher, ya sé que es difícil para ti, pero... creo que no acabas por comprender lo que todo esto significa para MÍ.

—¿What the hell significa para ti?

—Cuando tú y yo empezamos a... ser exclusivos, a mi me daba miedo que todo esto fuera a aburrirme y fuera a terminar largándome porque extrañaba la vida libre y las francachelas.

Los ojos verdes le miran entre los dedos

—Me daba miedo también caer en la tentación y quererme tirar a todo el mundo, o... evitaba ponerme en la situación tal de tener la oportunidad de acostarme con alguien o cualquier clase de tontería así.

—Aja?

—Y no pasa... en lo absoluto, y ahora ni siquiera pienso en ello, ¿sabes? Y no lo digo para que me des un premio o para que te alegres —niega con la cabeza—, pero hoy estaba ahí y estaba Scotland y... es cerrar mis historias con cada uno, ¿sabes?

Baja la mirada verde.

—Y no estoy siquiera... valorando la opción o pensando "quizás debería no hacerlo", no hay ningún cuestionamiento en esto... y no es tan simple... tu hermano hoy me llamó puta, animal domesticado y me parece que incluso visceras de los mismos.

Inglaterra frunce el ceño, mirándole de nuevo.

—Es parte de un... proceso supongo, la confirmación de saber que voy a ir ahí y no va a pasar de beber y... ya —se humedece los labios y se encoge de hombros—, lo que me jode es que venga a decirte lo que hice, y tú me salgas con un "¿por qué no te lo tiraste?" Eso... es prejuicio.

Inglaterra aparta la cara, pero él le toma de la barbilla para que le mire de vuelta. La gira pero aun sigue con los ojos mirando a otro lado.

—¿Qué piensas?

Le mira a los ojos azules y estos le sostienen la mirada tratando de ver a través de ella.

—No me gusta Scotland.

—Lo sé —sonríe un poco—, si te sirve de consuelo... creo que tú cada vez le gustas menos.

—Ya no puedo gustarle menos.

—Yo creo que sí puedes gustarle menos cuando me has hecho tu puta —sonríe un poco, de lado.

—No digas eso —aprieta los ojos porque le dan ganas de ir y golpear a Escocia. Francia le pasa un pulgar por uno de los ojos con suavidad.

—Me da lo mismo lo que piense Ecosse...

—A mí no —confiesa.

—Eso... puedo entenderlo. ¿Qué querrías que pensara?

—Pues... no lo sé, pero...

—Al menos no que te conseguiste un animal para domesticar... bueno, sí, sería útil que lo pensara.

El inglés suspira apretando los ojos y odiándole.

—Venga, Angleterre... creo que en el fondo está celoso. Mira todo lo que tienes tú, mira lo que NO tiene él.

El británico le mira de nuevo un poco desconsoladito.

—En realidad me da un poco de... no sé, no creo que lo visiten demasiado... no creo que mucha gente haya ido a ESO desde la última vez que le vi yo y creo que le hacía bastante bien que yo fuera de vez en cuando. Es... bastante dulce a su manera, listo y divertido.

Inglaterra le fulmina sin entender del todo por donde va, pero no le gusta como suenan todas esas cosas tan buenas sobre él.

—No es dulce, es el alma del diablo y si no va nadie con él es porque se lo merece.

—No seas tan cruel... —se ríe un poquito —, en realidad puede ser bastante más... agradable de lo que es contigo. No quiero entrar en detalles, pero no es SÓLO bestia.

—JA! Y una mierda, claro, más agradable si lo que le conviene.

—Ya sé que contigo no podría ser peor... solo digo que podríamos hacer algo...

—WHAT? —Le mira pensando que como le pida que le deje acostarse con él o algo así... Francia sonríe.

—Quizás podrías acostarte tú con él de vez en cuando... —propone haciendo un sobreesfuerzo por no echarse a reír.

—... —hay un colapso mental. Francia suelta una carcajada y le abraza.

—¡Tu cara!

El británico tiembla, dejándose abrazar ahora.

—En realidad iba a decirte de presentarle a alguien... —sigue riéndose y acariciándole la espalda.

—What? Eso no va a funcionar.

—Non? ¿Por qué?

—Se va a burlar y te va a humillar y luego va a dejarte en ridículo con quien le lleves.

—¿A mí? ¿Me va a humillar por llevarle a alguien?

—Seguro. A ti y a quien le lleves...

—No tenemos por qué llevarle a alguien así como... Scotty, hello... mira a quién te traje. Quizás con una poca más de sutileza...

—Mmmmm.

—El problema es a quien...

—He is mean, France... y lo será con cualquiera.

—Mmm... No es propiamente "mean". Es sarcástico y fastidioso a veces... y puede ser pesadito...

—He is the meanest.

—Pero es atento, puede ser cariñoso y... en efecto, cuando quiere, puede ser el peor... ¿Pero eso qué importa? Es mejor que esté con alguien a que no lo esté.

—Yes? Why? Y no es ni atento ni cariñoso.

—Cada quien habla de cómo le va en la feria, mon amour —sonríe y le da un beso rápido en los labios—, creo que Scotty con alguien parecido a él... podría ser el alma de judas, pero al menos de mejor humor.

—No es mal humor lo que tiene.

—¿Es al diablo adentro?

—Yes, es mala sombra, malas intenciones y ¡maldad en general!

Francia se ríe.

—Lo dice el pirata malévolo...

—No es lo mismo.

Beso en los labios.

—Diga lo que diga no te voy a convencer... es tu hermano mayor... es tan terrible como el mío.

—¡Spain es una brisa de verano comparado con él!

—Ehh... hablaba del otro idiota con el que hablabas por teléfono hace unos minutos.

—Ah! ¡Austria es un caballero!

Francia se ríe.

—No voy a discutirlo.

—Bah.

—Quizás podríamos presentarle a... Japón —levanta una ceja y se ríe un poco con la pura idea. Inglaterra le mira incrédulo—. Vale, vale... Japón no. Grèce? Se nos queda dormido...

Inglaterra le mira aun más incrédulo.

—¡Solo son ideas! —protesta riendo un poco.

—Pues...

—¡Estoy pensando en los solteros! Seychelles... Es pequeña.

—SEYCHELLES NO!

—Vale, vale... non, dejemos a la niña en paz —levanta una mano—. Mmmm...

—Ella es demasiado buena para él.

—Es probable que lo sea en realidad... —sonríe—. Digna hija de su padre... y no hablo de ti. Oh! Que tal... —sonríe un poco de lado valorando la idea.

—Ja!

—¿Cómo que JA!? Ningún "ja" —se ríe un poquito—, ella es tan buena como yo. Le enseñé a hacer todo lo bueno que sabe, no tú, que la enseñaste a hacer todo lo malo.

—Of course.

—¿Qué tal Belgique...?

—Ella no... Ella... —busca una escusa para descartarla.

—Sería, por lo visto, disolver por completo mi club de fans...

—Ella no le gustará...

—¿Por?

—¡Porque a él no le gusta nadie!

—Le gusto yo. De hecho lo que temo es que a ella no le guste él.

—Porque... es tonto —se sonroja. Francia sonríe y le da un beso en la mejilla.

—Merci...

—¡Tú también eres tonto!

—Bueno, para tus estándares todos lo somos... vamos a intentar que vengan todos en año nuevo, e incluimos a Belgique, qué tal ¿eh?

—Espera, espera, ¿Por qué íbamos a invitarla?

—Pues para liarles...

—¡No le vamos a decir eso así! Además aun hay que hablar con Rome.

—Pero hablar con papa es lo más fácil —gesto con la mano.

Inglaterra le mira sin estar tan seguro.

—Oui... le decimos que no venga en navidades, él va a entenderlo.

—¿Cómo estás seguro?

—Pues porque es mi papa... como no voy a estar seguro. Él no va a meterme en más aprietos. Vas a ver... —saca el teléfono.

—¡Pero no! Aun no, hemos dicho que se lo dirá Germany.

—Estás usando el camino complicado... es mon papa... ¿Ves como tú no me pides ayuda a mí y te alías con el enemigo?

—What?

—Fuiste a aliarte con Autriche y Allemagne en vez de venir aquí y pedírmelo.

—Germany no, el mayor.

—Ohhh... Germania? Uhh... van a meterse en uno de esos berenjenales.

—Ese es justo el problema que va a tener, es elegir entre my mother and Germany... y no sé a quién elija.

—Eso... papa va a detestarte.

—Quizás... no sé, crees que si le adviertes tú primero... —sonrisita forzada.

Francia sonríe igual de forzado, medio fulminando al inglés.

—Venga, ¿no decías que no te pedía ayuda para nada?

—Vaaaale, vamos a hablarle a papa —saca la lengua por la comisura de la boca buscando a su padre en el directorio.

—Pero no le cuentes que... es decir... que... —se muerde el labio nervioso porque el motivo por el que no puede ser en Navidad con America es un poco así.

—Mmm... Pensaba explicarle que te llevas fatal con tus hermanos y que te tensa demasiado que estén con los niños.

El inglés asiente conforme con eso.

—Vamos a ver si papa está conforme con esa explicación... —sonríe y marca el teléfono, dándole un golpecito a Inglaterra en las piernas para que las estire y pueda recostarse encima de él. Este lo hace aun mordiéndose el labio, nervioso.


Francia e Inglaterra hacen drama, dominan el mundo, mueven los hilos y luego quedan para comer y tener bloody sexo... no sé como tienen tiempo cuando yo apenas puedo dibujar todo lo que quiero ¡No olvides agradecer a Josita su edición!